Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

De la página web del Grup de Suport a Presxs – Lleida sacamos esta publicación donde se cuenta la situación de Ahmed Rodi, preso en la cárcel de Ponent (Lleida). El compa parece que ha recibido malos tratos en varias ocasiones en esta misma prisión y hace tiempo que está intentando que lo trasladen. Debajo de la publicación hay la dirección por si alguien quiere escribirle. La foto es de la mesa informativa que pusieron lxs compìs de Lleida en el centro de su ciudad el pasado 4 de diciembre.

Ahmed Rodi está pagando una condena de 17 años. Lleva 8 años preso en la cárcel de Lleida. Es de Marruecos y aquí el único apoyo exterior que tiene es su hermana, con pocos recursos económicos. Al compañero lo detuvieron en una casa okupada donde vivía con mas paisanos suyos. Entró la policía y hubo forcejeos y abusos policiales, pedían los papeles a las personas de la vivienda. El compañero acabó enfrentándose a la policía después que esta aprovechara para pegarle cuando él estaba en el suelo. Lo acusaron de intento de homicidio a un policía, por lo que le pusieron 13 años, más los años de otras causas.  Pagó 3.500 euros a un abogado, pero dice que este apenas hizo nada y desapareció.

Comenta que en los 8 años que lleva en esta prisión ha recibido y sigue recibiendo palizas y malos tratos por parte de algunos carceleros. El último episodio fue hace 6 meses durante un cacheo en su celda, en el módulo 6, donde se encuentra. Ha tenido que pedir protección judicial, ya que siente que le puede pasar algo por parte de ciertos carceleros y algún jefe de servicios.

Ahmed da números de identificación de algunos carceleros, incluyendo algún jefe de servicio. Dice que en un cacheo estos mismos carceleros le cogieron por el brazo haciéndole daño en el hombro derecho, y que el jefe de servicio le propinó un puñetazo en el ojo izquierdo. Comenta que este individuo le dijo “Para nosotros lo más fácil es matarte, moro de mierda”.

Ahmed quiere que lo trasladen a otra prisión, pero ni buscándole el primer grado lo han sacado de esta cárcel. Sigue recibiendo tortura psicológica cada vez que les toca de guardia a estos mismos carceleros, que son especialmente los que le hacen la vida lo más difícil posible. A parte sumémosle algunos presos que los carceleros les permiten abusar de compañeros, como es el caso de Ahmed.

Que algunos presos lo acosen le genera aun más tensiones y complicaciones, ya que se ve bastante solo para hacer frente a estas situaciones. Mucho se habla sobre el compañerismo, pero a veces poco se pone en práctica. Por mucho que Ahmed intente hacer cursos de formación para encontrar un trabajo en prisión que le permita mejorar su precaria situación, si no son los carceleros los que le buscan el problema son los internos de confianza.

Intentaremos apoyar al compañero Ahmed para que consiga el traslado a la cárcel de Tarragona, que es donde lleva años solicitando ir y siempre le dicen lo mismo, que lo vuelva a solicitar. Sinceramente la situación de Ahmed Rodi es critica y le falta apoyo, hecho que empeora debido a sus dificultades para escribir en castellano. A pesar de esto, os animamos a escribirle, para darle apoyo y que vea que no está solo.

Ahmed Rodi

Centro Penitenciario Ponent

Calle Victoria Kent, s/n

25071 Lleida

 

Actividad en la calle Cárcel=Tortura

Actividad en la calle

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Sin dejar de atender a la actualidad de la huelga rotativa por la salud y la vida de las personas presas, dedicamos la mayor parte del programa a conversar con Miguel Amorós sobre el suave golpe de Estado que ha instaurado la actual dictadura sanitaria del Capital; la rearticulación de la Megamáquina explotadora de la que este estado de excepción no es más que un episodio; los progresos de la alienación social que se ponen de manifiesto, y, en fin, el momento presente de desarrollo de la Sociedad-cárcel donde todos estamos presos, y las posibilidades de fuga.

covid19 Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Gobernar por el miedo en tiempos de crisis

La catástrofe no solo es la promesa de desgracia hecha por la civilización industrial, es ya nuestro presente inmediato. Lo confirma el alarmismo de los expertos ante la posibilidad anunciada a los cuatro vientos de un colapso del sistema sanitario. Al decretar el fin del estado de alarma anterior, los gobernantes intentaban evitar la agudización de la crisis económica. Sin embargo, la precipitación por sacar la economía del confinamiento ha conducido a lo contrario: los rebrotes del virus no han tardado en venir, o al menos es lo que dicen las estadísticas de interesados estudios científicos. Según dejan entrever los medios de desinformación, la gestión efectiva de la pandemia no pudo ser más desastrosa, pues si bien una sociedad de consumo no es capaz de sobrevivir con una economía semiparalizada, tampoco puede dejar de lado a los consumidores. Su grado de disponibilidad para el trabajo y el dispendio, o sea, lo que suele llamarse salud, ha de ser satisfactorio. Más claro: por no dar un salto hacia delante en el control social de envergadura suficiente, los dirigentes se han visto forzados a dar un paso atrás, proclamando un nuevo estado de alarma con el fin de acogerse a disposiciones disciplinarias anteriores, preparadas con restricciones inútiles en «actividades no esenciales», toques de queda y confinamientos a la carta. No es seguro que estemos ante una “segunda ola”, pero lo cierto es que estamos ante un verdadero golpe de Estado. Por la vía de la excepción se abre un segundo capítulo en la implantación de una dictadura sanitaria destinada a perdurar. El pájaro desarrollista con la ayuda del virus mediático incuba el huevo de la tiranía.

En verdad, las condiciones de vida en la sociedad del crecimiento infinito constituyen una seria amenaza para la salud del vecindario, pero los dirigentes y sus asesores no plantean soluciones técnicas que no discurran en el sentido de los intereses dominantes. El problema es que estos son contradictorios. Hay conflicto de potencias y conflicto dentro de ellas. Las estructuras de poder se están reconfigurando a escala mundial ante las crisis venideras que el choque de intereses está planteando. Se articulan de nuevo los Estados, el capitalismo y la tecnociencia -la megamáquina- con previsibles malas consecuencias para la población, de la cual una parte cada vez mayor ya resulta inútil para el sistema. Se trata de gestionar excedentes, técnicamente, bien por guerras, bien mediante enfermedades infecciosas. Si lo que se persigue es la obediencia incondicional, el miedo, y en casos graves, el terror, es la herramienta necesaria de gobierno. En el caso concreto de la pandemia, todo consistiría en encajar la salud con la economía convirtiendo aquella en una oportunidad de tecnificación y desarrollo. La costosa sanidad pública se dejaría tal como está, es decir, semidesmantelada. Los medicamentos caros y las vacunas milagreras serían el primer objetivo de la industria farmacéutica, la más corrupta, y por supuesto, de los gobiernos. Acompañadas por medidas profilácticas como el lavado de manos, el saludo con codo, el pago con tarjeta, la mascarilla, la distancia, la ventilación, el silencio y pronto el carnet de inmunidad, abrirán paso al control general. Pero para que la población obedezca los consejos que brinda la farmacopea del espectáculo, urge una sumisión servil, y ahí está el problema: nadie cambia alegremente sus hábitos sociales por el aislamiento sin sentido por más que lo ordenen las autoridades. Situaciones supuestamente alarmantes requieren dosis superiores de catastrofismo y gran despliegue policial. La dominación ha de recurrir primero al miedo y luego, si eso no funciona con todos, a la fuerza. Políticamente, eso significa la supresión de las apariencias democráticas del parlamentarismo en pro del autoritarismo típico de las dictaduras, cuya eficacia ahora depende de un control digital absoluto. En efecto, la supresión de las libertades formales (de circulación, de reunión, de manifestación, de residencia, de prescripción médica, etc.) que garantizan las constituciones, el «rastreo», las multas y el fomento de la delación, tienen muy poco que ver con el derecho a la salud y mucho con la remodernización del poder a la que no es ajena la pérdida de confianza de los gobernados, que, ante la duplicidad, la ineptitud y la irresponsabilidad de los gobernantes, incurren con desenvoltura en la desobediencia. Y puesto que la soberanía llamada popular allá donde reina la mundialización no reside realmente en el pueblo, considerado un ser irracional que debe ser neutralizado, sino en el Estado, fiel ejecutor de los designios de las altas finanzas, el despotismo es la respuesta natural del poder a la pérdida de legitimidad. Al separar la gobernanza del derecho mediante decretos ad hoc de legalidad cuestionable, el Estado cobra a la población el peaje de una pretendida crisis que confiesa no haber sabido conjurar, pero de la que culpa al “comportamiento incívico” de determinados sectores, principalmente juveniles. Si no hubiera resistencia a tanto abuso, la vida social acabaría recluida en el espacio virtual y lo único democrático que permanecería en pie sería el contagio.

El último libro de Vaneigem empieza así: «Desde los días sombríos que iluminaban la noche de los tiempos, solamente era cosa de morir. De ahora en adelante se trata de vivir. Vivir en fin, es reconstruir el mundo». Literalmente, la situación empuja a una reacción colectiva contra la privatización, la artificialización y la burocratización en defensa de la vida, estrechamente ligada a la defensa de la libertad. Lo que mata a la una (el Estado, el Capital), mata a la otra, por lo que tal defensa empieza por la desobediencia civil a los dictados de ambos. Ellos son el verdadero peligro, y no el virus. La reacción desobediente contra todas las imposiciones constituye en estos momentos el eje de la lucha social, pero desobedecer no es suficiente: frente a la confusión fomentada por el poder, hay que reivindicar la verdad. Conviene evitar a toda costa que la protesta sea desacreditada por las alucinaciones del complotismo y el negacionismo. Las fisuras que se están produciendo en el consenso científico pueden contribuir a ello. Respecto a la pandemia, la primera norma de la autodefensa aconseja guardar distancias higiénicas con el Estado e ir a la autogestión de la sanidad. El coronavirus, arma del Estado, también podría usarse en su contra. No interesa una sanidad pública porque depende del Estado y sus filiales autonómicas, sino un sistema de salud en manos de colectivos compuestos por personal sanitario, usuarios y enfermos. La cuestión consiste menos en crear clínicas alternativas en la órbita de la economía social -opción tampoco descartable-, que en arrebatar al Estado la gestión de una medicina que se quiere a escala humana, es decir, descentralizada y próxima. Nada será posible sin sostenidos estallidos de cólera que pongan en movimiento a masas insumisas hartas de sufrir la torpe manipulación de las autoridades y sus estúpidos confinamientos. Mejor afrontar las consecuencias de su insubordinación que vivir bajo la férula de ejecutivos ignorantes y tecnócratas embusteros. En un mundo determinado por el trabajo muerto y devorado por una psicosis inducida desde los medios, que sean cada vez más los cuerdos que tomen partido por la naturaleza, libertad, la verdad y la vida.

¡La bolsa o la vida! O el caos económico y sanitario, o el fin de la dominación. O las engañosas comodidades cada vez mas constreñidas de una economía mortífera, o la aventura de una existencia soberana, esa es la cuestión. Las protestas conscientes de la vida cotidiana han de tener como horizonte un mundo antidesarrollista, no patriarcal, sin polución, sin alimentos industriales, sin ocio de fábrica, sin basura, desglobalizado y desestatizado. Si nos detenemos de nuevo en la salud, recordemos que para propagarse, los virus requieren una población numerosa, densa y en perpetuo movimiento. En cambio, los agrupamientos pequeños y tranquilos no padecen enfermedades epidémicas. El hacinamiento y la hiperactividad promueven la transmisión -condiciones que se dan óptimamente en las metrópolis-, así como también los desplazamientos masivos debido a las hambrunas, las guerras y el turismo. Razones de más para que el mundo a reconstruir sea un agregado de pacíficas comunas autosuficientes mayormente rural, desmotorizado, desurbanizado y desmilitarizado.

Miguel Amorós

12 de noviembre de 2020

Sociedad-cárcel

Con retraso hemos recibido una carta de José Adrián Poblete Darre, que empezó el 1 de diciembre su turno, el décimo en la huelga de hambre rotativa para denunciar públicamente una serie de mecanismos que contribuyen a matar a las personas presas más o menos rápidamente. No habla de la huelga, es de suponer que su comunicado al respecto llegue también fuera de tiempo, pero sí de la soledad de los compañeros presos en lucha, en especial de Xavi Corporales Barruecos, que hizo, precisamente el anterior turno de huelga, y hace un llamamiento a los grupos de apoyo y compañeros anarquistas para que estén ahí.
Cárcel de Soto del Real, 16 de noviembre de 2020
Salud, fuerza y rebeldía para mis compas encarcelados en diferentes Estados. Voy a ser muy breve, debido a que estoy muy deprimido. Primero que nada, recordarles a los grupos de apoyo que somos cuatro gatos y siempre los mismos, sometidos a continuas conducciones, porque no nos callamos y alzamos la voz por nuestros derechos y libertad. Muchos de nosotros no tenemos visitas, debido a la distancia del lugar de residencia de nuestras familias y por falta de recursos económicos. Xavier Corporales Barruecos, que se encuentra en Puerto III. Carretera Jerez-Rota, km. 6,4. 11550 El Puerto de Santa María (Cádiz). Pido por favor a algún grupo de apoyo o compa que vaya a visitarle, porque no va nadie ni recibe cartas. Por eso pido solidaridad a los grupos más cercanos. Códoba, Sevilla… alguno. Que le escriban y le visiten, ya que todos le conocen y él no tiene que demostrar nada a nadie. Lo qu eno puede ser es que no le vaya a ver nadie, como si fuera un jula, y es un compañero de lucha.
L
Dicho esto, el estado patriarcal donde los ejércitos y policía snos dirigen, torturan, asesinan y encarcelan, para proteger las instituciones y a los sectores privilegiados de las reivindicaciones sociales y el ansia de libertad de los pueblos. “La revolución violenta, el sabotaje, la insumisión, el feminismo y todas las formas de lucha efectiva que nos unan constituyen un deber y una obligación”. (Xosé Tarrío).
L
Salud, fuerza y rebeldía. Fuego a las cárceles. Gracias a los compas de Madrid por su apoyo. Salud y anarquía.
L
José Adrián Poble Darre

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Hablamos con una compañera afectada de la denuncia con sumario y amenaza de multa y cárcel que están sufriendo varias personas en Galicia por participar en una marcha antipunitivista a la cárcel de Teixeiro en 2013, cuando esa marcha se celebaraba por décimo tercer año. La compañera nos cuenta cómo se han seguido celebrando año tras año esas expresiones anticarcelarias y que para el día 19 de diciembre hay una nueva convocatoria, la que hace veinte. Hablamos también de la huelga de hambre rotativa por la salud y la vida de lxs presxs que está ya en su tercer mes y en su noveno turno de diez días y de algunas cosas que se han hecho últimamente en la calla para apoyarla.

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Lxs compis del Grup de Suport a Presxs – Lleida nos dan noticias de XXX, preso en lucha que participó de la huelga rotativa por la salud de lxs presxs del 10 al 20 de octubre. El compañero ha mandado varias instancias en relación con la huelga y también sobre la huelga de patio que realizó al finalizar sus días de ayuno, para seguir reivindicando los 14 puntos de la tabla así como los puntos específicos de esta huelga rotativa. Decir que el compañero ha sido trasladado recientemente a la prisión de Zuera, en Zaragoza, donde sigue en primer grado. La imagen de arriba es de la encartelada realizada en Lleida para difundir los turnos de la huelga rotativa de este noviembre.

Cárcel de Murcia II, octubre 2020

Hola X,

Te escribo durante mi turno de huelga de hambre. Espero que a la llegada de esta carta estés bien. Yo estoy en mi cuarto día de huelga de hambre. Casi no voy al baño a hacer mis necesidades, cuando me levanto de la silla o de la cama me mareo, pero ahí voy. Estoy sin fuerzas. Me duelen los riñones desde que empecé la huelga de hambre. Tengo el estómago como si me hubiesen pegado un puñalón. La verdad es que es duro, y más cuando es la primera vez que realizo algo así. Mañana finalizaré mi turno de huelga de hambre. Me hubiera gustado poder hacer mas días, pero creo que lo paro aquí. Los días que me quedan de mi turno, me centraré en hacer escritos y denuncias.

Como te he dicho, voy a empezar una huelga de patio. Aquí hay presos que me dicen que no sirven de nada estas reivindicaciones y las movidas que hacemos. Y yo les digo, que por lo menos hacemos algo más que dejar pasar los días, estamos luchando por nuestros derechos. Derechos también para esos que no hacen nada.

Como sabes, después de pasar por Junta, me dejan en primer grado. He pedido traslado a mi tierra, y si no me lo dan, a Madrid o Zaragoza. Sé que no me van a llevar a mi tierra. Lo sé, pero no dejaré de pedirlo. La verdad es que estoy bastante quemado de Campos del Río, necesito un cambio de aires. No se donde acabaré ni si va a ser peor o mejor, pero el cuerpo y la mente me pide salir de aquí y despejarme un poco, dentro de las posibilidades de estar encerrado, y chapado en aislamiento. Supongo que cuando unx lleva tiempo en la misma prisión, y si además no tiene con él a compas de su misma movida, siente que tiene ganas de moverse. Ya te diré dónde acabo.

Te adjunto aquí varias instancias. Donde informo del inicio de mi huelga de hambre, la de la huelga de patio, donde solicito que envíen escrito a Sanidad Penitenciaria y al Defensor del Pueblo entre otros.

Hablamos pronto, ¿vale?. Un abrazo para todo el grupo y sobre todo para ti. Cuídate.

Un día mas para los preventivos, un día menos para los condenados. Salud y libertad.

Quiero dirigir unas lineas a mis compañeros:

Compas, todos los que estais en el listado de presxs en lucha como otros que por varios motivos lo hacéis anónimamente.

Yo nunca había realizado una huelga de hambre en 22 años que llevo por estas casas. Sí había reivindicado cosas, pero de forma individual y no mediante huelgas de hambre. Siento que el ir todxs a una se ha perdido, pero las condenas que nos buscamos en movidas anteriores sí las estamos pagando. Yo sí pienso que es importante la unión.

Decir que tan solo pude realizar cinco días de huelga de hambre. Es duro, y más siendo la primera vez. Aun así, quiero decir que a partir de mañana voy a realizar una huelga de patio, de un par de semanas, para seguir reivindicando los puntos de la tabla reivindicativa y para denunciar la desatención médica. Pienso que es una forma de seguir poniendo mi granito de arena. Creo que estaría bien buscar más formas de llevar a cabo nuestras reivindicaciones de forma colectiva, no solo con huelgas de hambre. Además, según las opciones que tenga cada unx, se pueden realizar acciones individuales para reivindicar el objetivo común.

Un abrazo fraternal a todxs.

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga de Hambre Rotativa 2020

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 05-XI-2020)

Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021