Sábado 3 de Diciembre de 2011 18:15h. Plaza de la Constitución de Paracuellos
Hace tres años, Hamid A., apareció muerto en el interior del centro de menores Picón de Jarama. Era el segundo chaval que moría bajo custodia de O’Belén; antes había fallecido David, de 12 años, en Elche y meses después moriría Saray, de 14 años, camino al centro “Casa Joven”. Según testimonios de sus compañeros Hamid se ahorcó estando en aislamiento, pese a que éste es un castigo prohibido por las Naciones Unidas precisamente porque genera riesgo de suicidio en los niños. La fundación O’Belén es una de las empresas disfrazadas de ONGs que gestionan centros de menores cerrados. Los adolescentes son una buena fuente de negocio ya que la comunidad entrega 3.800 euros mensuales por cada plaza. Además, tiene financiación externa que procede de aportaciones “solidarias” de entidades privadas como inmobiliarias que luego acaban recibiendo los contratos para construir sus centros de menores.



