Ahmed Rodi está pagando una condena de 17 años. Lleva 8 años preso en la cárcel de Lleida. Es de Marruecos y aquí el único apoyo exterior que tiene es su hermana, con pocos recursos económicos. Al compañero lo detuvieron en una casa okupada donde vivía con mas paisanos suyos. Entró la policía y hubo forcejeos y abusos policiales, pedían los papeles a las personas de la vivienda. El compañero acabó enfrentándose a la policía después que esta aprovechara para pegarle cuando él estaba en el suelo. Lo acusaron de intento de homicidio a un policía, por lo que le pusieron 13 años, más los años de otras causas. Pagó 3.500 euros a un abogado, pero dice que este apenas hizo nada y desapareció.
Comenta que en los 8 años que lleva en esta prisión ha recibido y sigue recibiendo palizas y malos tratos por parte de algunos carceleros. El último episodio fue hace 6 meses durante un cacheo en su celda, en el módulo 6, donde se encuentra. Ha tenido que pedir protección judicial, ya que siente que le puede pasar algo por parte de ciertos carceleros y algún jefe de servicios.
Ahmed da números de identificación de algunos carceleros, incluyendo algún jefe de servicio. Dice que en un cacheo estos mismos carceleros le cogieron por el brazo haciéndole daño en el hombro derecho, y que el jefe de servicio le propinó un puñetazo en el ojo izquierdo. Comenta que este individuo le dijo “Para nosotros lo más fácil es matarte, moro de mierda”.
Ahmed quiere que lo trasladen a otra prisión, pero ni buscándole el primer grado lo han sacado de esta cárcel. Sigue recibiendo tortura psicológica cada vez que les toca de guardia a estos mismos carceleros, que son especialmente los que le hacen la vida lo más difícil posible. A parte sumémosle algunos presos que los carceleros les permiten abusar de compañeros, como es el caso de Ahmed.
Que algunos presos lo acosen le genera aun más tensiones y complicaciones, ya que se ve bastante solo para hacer frente a estas situaciones. Mucho se habla sobre el compañerismo, pero a veces poco se pone en práctica. Por mucho que Ahmed intente hacer cursos de formación para encontrar un trabajo en prisión que le permita mejorar su precaria situación, si no son los carceleros los que le buscan el problema son los internos de confianza.
Intentaremos apoyar al compañero Ahmed para que consiga el traslado a la cárcel de Tarragona, que es donde lleva años solicitando ir y siempre le dicen lo mismo, que lo vuelva a solicitar. Sinceramente la situación de Ahmed Rodi es critica y le falta apoyo, hecho que empeora debido a sus dificultades para escribir en castellano. A pesar de esto, os animamos a escribirle, para darle apoyo y que vea que no está solo.
Ahmed Rodi
Centro Penitenciario Ponent
Calle Victoria Kent, s/n
25071 Lleida

Miguel Codón Belmonte es un compañero que viene participando desde hace años en las luchas colectivas y que , por su estado de salud mental, debería haber sido excarcelado, en lugar de encerrado en departamentos de castigo o aislado celdas acristaladas. Lxs compis del grupo anticarcelario HENAS de Santander publicaron el siguiente texto, donde él mismo cuenta su historia carcelaria y explica su situación actual. La foto es de la marcha a la cárcel de Wad-Ras, em Barcelona, del pasado 31 de diciembre.
Con 9 años me metieron en un centro de acogida ya que recibíamos malos tratos yo y mi hermana por parte de mi padre y mi difunto abuelo paterno.
Todos los días me pegaban con una vara de junco o con el palo de la fregona. Cada día cuando llegaba del colegio me obligaban a hacer los deberes encima de la lavadora y tenía prohibido totalmente ver la televisión.
Un día cuando voy a clases de natación la profesora me vio todo el cuerpo lleno de hematomas y entonces denunciaron a los servicios sociales.
Decidieron tutelarme y meterme en un centro de menores.
Me metieron con 9 años en un centro donde había chavales de 16 y 17 años.
Empecé a fumar porros, tabaco y a beber… Aprendí a conducir y robé un Renault 5. Con 13 años, me pasaron a disposición judicial en el juzgado de menores de Zamora y me metieron en el reformatorio de Valladolid –Centro Regional Zambrana.
Estuve fugándome del reformatorio desde los 13 años hasta los 15 y entonces el juzgado de menores decidió ponerme en régimen cerrado. Estuve encerrado desde los 15 hasta los 18 que salí en libertad.
A los 6 meses de salir de la cárcel de menores, me metí en el garaje del cuartel de la Guardia Civil y quemé todos los coches y el garaje entero.
Me cogieron a los 2 días y me metieron con 18 años en la prisión de Topas preventivo. Tenía una petición fiscal de 37 años, se me acumularon todos los robos y por lo del garaje de la Guardia Civil me metieron «INCENDIO CON PELIGRO PARA LA VIDA Y LA INTEGRIDAD FíSICA».
A los 2 años y 9 meses me salió el juicio en la audiencia provincial de Zamora y me condenaros a 16 años y 10 meses.
Llevo ya casi 9 años y he pisado ya 17 talegos en España. Llevo 7 años en 1er grado y cada 6 meses me han estado haciendo cundas fantasmas.
Cada vez que un carcelerx me ha tocado la cara le he hecho una brecha en la ceja o le he roto una mano de una patada, me han esposado en pleno invierno en gallumbos a la pata de una cama toda la noche.
He estado en la prisión de A Lama en la acristalada de la enfermería 8 meses, sin nada en el chabolo y para llamar por teléfono o para salir al patio me han sacado esposado y ellos con chalecos, cascos, escudos y porras extensibles. Así durante 8 meses.
Y a fecha de hoy estoy en la celda acristalada de nuevo, sin nada y si necesito escribir tienen que llamar al jefe de servicios para pedir permiso y luego devolver el material.
Ahora como ya he dicho anteriormente estoy de nuevo en la acristalada sin nada, en la que llevo ahora 2 meses y me han pedido hace 3 días el traslado de prisión a Villabona, a Zuera o a Topas. Y me queda de condena hasta el 2031. Con los sumarios de lxs carceleros me sumaron 5 años más.
Esta es mi historia.
Miguel
¡¡¡¡ABAJO LOS MUROS!!!!
POR CADA CARCELERO SIN CABEZA, BARRA LIBRE DE CERVEZA
Para escribirle y acompañarle en su encierro:
Alfonso Miguel Codón Belmonte
Centro Penitenciario de Zuera
Autovía A-23, km 328
50800 Zuera (Zaragoza)












