Realmente asombroso constatar cómo el Gobierno español se muestra exquisito a la hora de cumplir la ley. En el caso del preso político de ETA y enfermo terminal Josu Uribetxebarria repiten y regurgitan que hay que acatar lo que dictamine la ley aunque, eso sí, repugne tratándose de alguien que, como se sabe, no lucha por una causa -el método empleado es otro debate- justa sino que, simplemente, da rienda suelta a sus instintos sádicos (Ortega Lara,etc.). Y ello insinuado por quienes reclaman una némesis vengativa y justiciera que desearía que el reo viviera los mil años de condena que le han caído. Esto lo escuché en la cristianísima COPE. Ni siquiera el sanguinario e irascible Yahvé veterotestamentario propuso tamañas imposturas. Estos son los «éticos». Incluso sus peores y más bajos instintos desean, y no ocultan, que el preso se muera, como dicen los informes médicos porque, si no, se sentirían burlados. Está bien, sal de la cárcel, pero a condición de que te mueras, vienen a decir estas piadosas almas bellas. Edificante, emotivo, muy humano.