Las organizaciones sociales piensan que es «un reglamento que no cambia lo que tenemos. A pesar de que introduce cláusulas nuevas, están vacías de contenido». Y ademas «consolida el modelo policial de gestión y desarrolla muy insuficientemente las garantías de derechos de las personas internadas». También «supone un retroceso por ejemplo con las comunicaciones de las personas internadas con el exterior y las visitas».
Los CIE, Centros de Internamiento de Extranjeros, son definidos por el Defensor del Pueblo como “establecimientos públicos de carácter no penitenciario donde se ingresa a ciudadanos extranjeros pendientes de que se ejecute su expulsión o devolución, estando sometidos a control judicial tanto la autorización del ingreso como el control del internamiento que tendrá una duración máxima de 60 días”.
