Ninguno de nosotros sabemos cuál es la realidad que existe dentro de las prisiones. Podemos hacernos una idea gracias a los testimonios de muchos compañeros que con valentía comparten con los y con las que estamos fuera. Uno de los muros más difíciles de derribar en este ámbito es el de la comunicación. Personas que sufren malos tratos, familias que padecen y luchan en soledad y una sociedad que no escucha o que no quiere hacerla.
Es por todo esto que os queremos animar a que seáis las familias y los más alllegados los que le pongas voz a las personas privadas de libertad en los talegos. La idea es trabajar en grupo, pues cuantos más seamos, más alto podremos gritar. Además es la hora de que los verdaderos protagonistas dirijan esta lucha, decidiendo cómo, cuándo y por qué.
