La Agencia Española del Medicamento aprobó a finales de 2011 un nuevo tratamiento que aumenta las expectativas de curación de los enfermos de hepatitis C, especialmente los infectados por el genotipo 1. Según diversos estudios manejados por la agencia del medicamento, con la medicación clásica se curaban entre el 40% y el 50% de los infectados por el genotipo 1; con la triple terapia, se cura más del 75%.
La hepatitis C es una enfermedad que afecta a casi el 25% de la población reclusa, luego en una primera aproximación la aprobación parecería una noticia esperanzadora. Sin embargo, no lo es tanto, en la medida en que el tratamiento está restringido en el medio penitenciario por una cuestión únicamente presupuestaria. La discriminación de los enfermos ingresados en prisión es evidente y la diferencia de prestación sanitaria en casos en que el tratamiento lo es para una enfermedad grave no se comprende.



