Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

El grupo anticarcelario de Tarragona-Reus, La Corda organiza este sábado una charla-debate sobre el caso de lxs compañerxs encarcelados en Brians a raiz de las protestas y movilizaciones por el caso de Pablo Hasel y por la libertad de expresión. Como explican en el cartel, hace ya mas de 4 meses que 6 de ellxs están en prisión a la espera de juicio. El acto contará con gente del grupo de apoyo a estas personas y con una de las acusadas, que está en la calle a la espera del juicio. La otra fotografia es de la pegada de carteles que se hizo en las calles de Reus hace unos días para difundir y denunciar el caso.

Presxs "políticxs" Sociedad-cárcel

Lxs compis del grupo anticarcelario de Reus-Tarragona La Corda han publicado algunas cartas del compañero XXX, participante en la propuesta de lucha colectiva por las 14 reivindicaciones, en las que cuenta cómo están las cosas en el aislamiento de la cárcel de Alicante II (Villena), donde ha estado varias semanas para aistir a un juicio en su contra, aunque en este momento vuelve a estar en la cárcel de Zuera (Zaragoza). Ya nos hemos ido haciendo eco en esta página de lo que viene ocurriendo desde hace tiempo en la cárcel de Villena, en su departamento de castigo especialmente y especialmente desde que se iniciaron, supuestamente para afrontar el covid 19, las restricciones y privaciones de derechos con las que la administración carcelera ha suplido la falta de asistencia médica real en las cárceles. Como cuenta el compañero, esas medidas abusivas todavía están en vigor en muchas cárceles y más en aquellas que como la de Villena están en manos de directores carceleros especialmente sádicos. También se han convertido en costumbre allí los actos de resistencia de las personas presas, de manera que hay una tensión permanente, en las galerias de aislamiento, sobre todo. Allí, como dicen lxs compis de La Corda, «la desesperación, los abusos y la incomunicación sumada a las eternas cuarentenas por el protocolo de COVID, junto con el hecho de que sigan allí los vis a vis cerrados, han llevado a los presos de aislamiento al enfrentamiento con los guardias, a las autolesiones y a la ingesta de objetos. Os animamos a protestar también por este cierre permanente de los vis a vis en la prisión de Villena y por las exageradas cuarentenas que tienen a la gente durante semanas metida en un chabolo.»

Aquí van algunos números de teléfono de esa cárcel, por si queréis llamar para pedir explicaciones:

965 82 34 00        965 82 36 06

Cárcel de Villena, 4 de junio de 2021

Ya estoy en Villena. De los nueve de la galería siete son paisanos y amigos míos que nos conocemos de hace años. La mierda es que aquí están chalados con eso de las cuarentenas por el puto COVID. Cada vez que sales a la calle o vienes de cunda te dejan 14 días en cuarentena.

Aprovechando que estoy en mi tierra va a venir mi familia a verme por cristal. Bueno, mi familia, dos de ellxs, porque no dejan entrar a más personas por locutorio. Llevo desde agosto del 2020 sin ver a nadie de mi familia… Al menos esta cunda habrá tenido su parte buena, que puedan venir a comunicar un día conmigo, aunque sea por cristales.

Mira, para mi haber conocido la lucha activa de “Presxs en Lucha” me ha cambiado por completo. Ahora le puedo dar forma a cosas que antes ya hacia, comprendo otra manera de ver todo esto. Me habéis cambiado como ver las cosas, y además me habéis (me has) ayudado mucho, mucho más de lo que imaginas. Todo esto me ha motivado a tirar mucho más de boli, a contar todo lo que ocurre aquí dentro, a vosotrxs pero también dirigiéndome al Defensor del Pueblo y al Juez de Vigilancia Penitenciaria o donde toque. Sé que las cosas no cambian de golpe, todo es lento y muchas cosas son pequeños avances que tardan años en materializarse, pero creo que es el camino a seguir.

Ya tuve el juicio y me fue bien. Me consideraron inimputable por enajenación mental en el momento que se produjo el delito. Así que bueno, mejor de lo que pensaba, sinceramente.

7 de junio de 2021

Hoy me ha venido otro parte con 30 días de privación de paseos y 12 días de aislamiento por un puto ordenanza de los que nos reparten la comida. Le pregunté si me habían traído las compras del demandadero que yo había realizado, y no se le ocurre nada más que decirme todo borde “y yo qué cojones sé”. Una cosa que no soporto es que me hablen como una mierda y con desprecio, ya bastante tengo de estar chapado y ahora encima en cuarentena. Así que yo le volví a responder del mismo palo, y le dije que se piensa que es mas que los demás por estar repartiendo el rancho. Me la sudan las putas sanciones la verdad. Estando aquí chapado, ya qué más me da. Llevo mas de 4 años en primer grado y desterrado de mi tierra.

Ahora mismo ya son 11 días seguidos metido las 24 horas del día en un chabolo. Cuando llegué de Zuera me metieron en cuarentena, y cuando ya la estaba terminando salí al juicio, por lo que al regresar me volvieron a meter 14 días más de cuarentena. Así que calcula tu mismx…

Me acabo de quedar muerto. ¿Te acuerdas estas navidades que me dijiste que se habían fallecido dos de sobredosis en Campos del Rio, en aislamiento? Y que igual les conocía por el tiempo que yo me tiré allí. Pues hoy me he enterado que sí, que a uno de ellos sí le conocía.

19 de junio de 2021

Ayer se lió una en la galería que te cagas. Lxs carcelerxs estaban prepotentes y aquí el ambiente está tenso, no solo porque estamos chapados, sino por la mierda de la incomunicación en que nos tienen, con las putas cuarentenas y con que aún no hay noticias de los vis a vis. Pues bien, ayer por la tarde, ante tantas provocaciones, uno se negó a entrar en la celda y vino la plantilla, y el compa para que no le metiesen mano se comió pilas y más cosas que pilló, y luego otro se lió a palos con un carcelero. Y ya después de eso, estaba todo que saltaba por los aires. Quedamos todos los de la galería en comernos cuchillas y las chapas de los mecheros. Tuvieron que llamar a 16 guardias civiles para ir sacándonos de dos en dos al hospital. Nos preguntaron cuál era el motivo por haber ingerido estos objetos. Como si no lo supieran. Estamos hartos de estar chapados, solos y encima incomunicados. Aquí hay algunos que llevamos casi un mes en cuarentena, sin salir del chabolo mas que para llamar por teléfono. Aquí en Villena llevan mas de un año sin vis a vis, sin tocar a sus familiares y parejas. Esto es inhumano, nos mata mentalmente. Tuvieron que venir hasta guardias civiles de Fontcalent para poder montar el operativo. Y aún decían que si eso lo habíamos hecho para intentar montar una fuga. ¿Pero qué fuga? Lo que pasa es que esto es un machaque y aquí todos tenemos un límite.

Y eso, comprobaron con las raquetas que sí habíamos ingerido objetos metálicos y nos sacaron al hospital. No te preocupes, estoy bien. Hacía mucho que no tragaba cuchillas, pero es que de verdad eso no se puede aguantar y aquí chapados, aparte de tirar de boli, estas son las pocas formas que tenemos de protestar.

Además un chaval rumano se chinó en el cuello y acaba de venir de enfermería. Esto es una pasada. De verdad X. Lo que aquí se vive y se siente solo se puede saber si se está aquí…

Como nos han tenido que sacar al hospital pues a la vuelta otra vez 14 días de cuarentena. Imaginate… cuando llegué de Zuera 14 días de cuarentena. Salí al juicio y a la vuelta otra cuarentena. Nos comimos cuchillas y al regresar del hospital otra cuarentena. Así que desde que estoy en Villena, he estado permanentemente en cuarentena, sin ver a ningún compa en persona, enterrado en un chabolo, sin salir al patio. Creo que cuando me vuelva a tocar el sol me voy a derretir, como los vampiros. Esto es para perder la cabeza.

Llevamos tres días para flipar. La gente chinándose, matándose con los guardias, comiéndonos cuchillas y chapas de mechero.

Necesitamos que en la calle visibilizéis lo que pasa aquí dentro, si no nos quedamos a medias, o no sirve para nada. Por favor, estamos al límite. Tienen que devolvernos ya los putos vis a vis y terminar con estas cuarentenas inhumanas. Aquí el director, Feliciano, pasa de todo y le importamos una mierda. No puede ser que nos tengan en estas condiciones durante tanto tiempo. Yo estoy aquí de paso porque solo estoy de cunda, pero quiero que publiquéis todo esto, que hagáis difusión, por los compas que se quedan aquí tragando esta mierda y sin tocar a sus familias. Nadie se preocupa lo mas mínimo de lo que pasa en este agujero.

Y obviamente, por todo eso de ingerir objetos me han metido otro parte, sumado al que ya dije en la anterior carta. Bueno, dos partes mejor dicho. Te lo adjunto en esta carta, puedes publicarlo sin problema, ya sabes.

Otra vez, gracias por todo. Sois un brazo al que cogerse.

Un abrazote y cuidate mas que mucho. Me despido de papel y boli, pero jamás de pensamiento y corazón.

Propuesta de Lucha Colectiva para ser difundida y debatida dentro y fuera (renovada)

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada 2-VI-2021)

covid19 Presxs en lucha Régimen de Máxima Crueldad

Desde el grupo anticarcelario de Reus/Tarragona, La Corda, publican este comunicado de Ricardo Díaz Moreno, preso en Asturias, que participa de la Propuesta de Lucha Colectiva por los 14 puntos desde hace poco. El compañero hace muy poquito que se ha unido a la lista de presxs en lucha y aquí envía sus primeras letras en las que nos habla de varios temas interesantes. Animamos a escribirle y a darle el apoyo que necesita, tanto él, como todas las personas recluidas por el Estado fascista opresor. La fotografia de arriba corresponde a los puestos que se montan cada domingo en la Plaza de Tirso de Molina (Madrid).

Hola X, espero que estés todo lo mejor que yo te deseo de corazón, con paz. Pues yo aquí estoy dando guerra y luchando, pues te escribo, ya que tú te has molestado en escribirme pues la verdad me ha dado mucha alegría al coger tu carta porque no esperaba ninguna carta de nadie por eso te lo digo no por otra cosa. Tu carta me dio mucha alegría al cogerla y de que cuentes conmigo por eso te doy muchísimas gracias por tu apoyo y no tengo muy buena letra porque lo que sé escribir lo he aprendido estando chapado como ahora. Ahora mismo tenía que bajar al patio, pero no he bajado para escribirte.

Te voy a contar algo de mí, pues yo estoy en la cárcel por robar y atracar, pero nunca he hecho daño a nadie, ni le he robado a una señora mayor ni he robado a nadie en la calle sino en bancos y hoteles, pero no he hecho nada a nadie ni les he pegado ni nada solo pedía dinero. Ahora estoy en primer grado por defender a un compañero al que estaban matando a palos entre dos y con latas en un calcetín, dos carceleros dijeron que yo solo estaba separando y aun así me chaparon y me metieron el primer grado sin pensarlo, me lo metieron y aquí estoy y guerreando. No he matado a nadie que estoy por robos y atracos pagando 18 años y 10 meses de condena y llevo por desgracia pagando una condena que fue en el 92 y otra condena en el 2001 hasta el 2015 y ahora estoy pagando la más grande y entré en la cárcel con 16 años y tengo 45 años, tengo 5 hijos y no me asiste nadie ni me escriben ni nada y hace poco que he perdido a mi madre y no me han sacado al velatorio ni al entierro así que te puedes imaginar cómo estoy, no comunico con nadie no cobro nada y llevo así toda esta condena, por favor publica lo que te comento en la carta.

Encima estoy sin televisión porque en Castellón compré un televisor a un rumano y me lo metí a vivir conmigo y se peleó, estando a mi nombre me la quitaron y se la dieron a otra persona, tanto el centro como la jueza de Castellón. Y lo mismo en Zaragoza… y me bajo el escrito desestimado y yo pregunto, ¿qué tipo de justicia hay?

A ver si lo podéis publicar si me hacéis el favor y el médico me ha quitado la medicación a mí y a otro compañero, el médico se llama Andrés nos ha quitado la medicación a 3 personas, hacer el favor y publicarlo que lo hemos denunciado. Te voy a pedir un pequeño favor y espero de que no te siente mal a ver si en una carta me podías mandar para comprar una televisión porque estoy a pulso sin nada, si puedes si no yo os sigo escribiendo.He echado lo del teléfono para ver si me lo autorizaban y me la han denegado porque dicen que tienes que estar apuntada a comunicar si no no me autorizan el número pues ya me dirás qué hago porque hay más compañeros que quieren llamar.

Quisiera conocerte si no te molesta. Muchos saludos, espero vuestra carta, saludos para todas las compas. ¡Antisistema total!

                                                      Asturias, junio 2021.

Propuesta de Lucha Colectiva para ser difundida y debatida dentro y fuera (renovada)

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada 2-VI-2021)

Presxs en lucha

Sociedad-cárcel

El cinismo y la hipocresía del Estado español, de quienes lo manipulan en su propio interés y de quienes lo gestionan a su servicio, sean de izquierdas o de derechas, pretendiendo que la administración y explotación de las catástrofes humanas y sociales que ellos mismos provocan pueden contribuir a su solución en lugar de constituir la parte principal del problema, se ponen de manifiesto una vez más en la gestión de la problemática de la enfermedad mental en prisión, donde se machaca cotidianamente a los débiles para consuelo de los sumisos y cobardes, mientras los responsables hacen planteamientos utópicos que no son suficientes para esconder que son ellos quienes mantienen a gente enferma en un régimen de vida destructivo, porque el capital parasitario al que sirven medra a costa de su sufrimiento y porque el humanismo de la mercancía continúa poniendo su filantropía muy por debajo de su codicia. Traducimos un artículo publicado en catalán por Ester Fayos en la página web de La Directa el pasado 27 de mayo, donde se ofrece una concreta perspectiva de todo eso, aportando documentación y algunos testimonios más o menos comprometidos, que pueden ayudar a situarse críticamente frente a ese sector de la máquina punitiva.

El Ministerio del Interior español pretende aprovechar las instalaciones de la fallida cárcel de Siete Aguas (la Hoya de Buñol) para construir un complejo donde encerrar a 500 personas privadas de libetad y con problemas de salud mental. Colectivos anticarcelarios y del ámbito de la salud mental del País Valenciano se oponen a este modelo penitenciario y defienden una atención en recursos comunitarios y de proximidad

A mediados del mes de febrero, el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, de quien depende la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, publicaba el anuncio de licitación donde se fijaba un presupuesto de 730.000 euros para la redacción del proyecto, adjudicada a la sociedad de arquitectos Sánchez Horneros, que obtuvo la máxima puntuación. Es sólo una pequeña parte de la financiación total, que, según la documentación correspondiente publicada por la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (SIEPSE), se eleva hasta los ochenta millones de euros, que se destinarán a terminar de levantar y acondicionar las instalaciones de la cárcel a medio construir, proyecto impulsado por el gobierno de Zapatero para albergar a 1.194 internos y aliviar la «sobresaturación» del centro penitenciario de Picassent (Valencia Sur).

El hospital psiquiátrico penitenciario tendrá una capacidad para 500 personas privadas de libertad y diagnosticadas con trastornos mentales, que podrán ser trasladadas desde sus territorios de origen para cumplir condena en la Hoya de Buñol, a pesar de que el artículo 12.1 de la ley penitenciaria dicta que se debe «procurar […] evitar el desarraigo social». Desde SIEPSE aseguran que se han seguido criterios sanitarios y se han estudiado «las características y perfiles de las personas enfermas» a la hora de determinar la estructura y las unidades de alojamiento más «adecuadas» para su bienestar y recuperación mental y social. «Sobre el papel, tal vez sí, pero en la práctica priman los criterios restrictivos», denuncia Javier Vilalta, director de Àmbit ‒entidad que trabaja para la reinserción social de las personas Preses‒ y miembro de la plataforma Stop Centro Psiquiátrico Penitenciario de Siete Aguas. Muestra de ello es la propia concepción de un centro de grandes dimensiones ‒70.000 metros cuadrados‒ y aislado del resto de la población; o una división modular que atiende a medidas punitivas y clasifica a las personas presas en «agudos, agresivos, descompensados, estabilizados o rehabilitados», tal como se lee en la documentación oficial del proyecto.

Sin atención médica y sobremedicalizadas

El año 2019 murieron 194 personas en las cárceles del Estado español, muchas de ellas a causa de enfermedades graves. La segunda causa de muerte es la sobredosis por consumo de drogas legales –ansiolíticos o metadona, por ejemplo‒ proporcionadas por la propia administración carcelera sin control terapéutico adecuado; mientras que la tercera causa es el suicidio, muchas veces de personas con problemas de salud mental que no se han diagnosticado o notificado previamente al equipo médico –según datos del estudio PRECA, el informe más amplio sobre la prevalencia de trastornos mentales en centros penitenciarios, ocho de cada diez personas presas han sufrido algún tipo de trastorno mental, siendo el trastorno por el uso de sustancias lo más frecuente (76,2%), seguido del trastorno por ansiedad (45,3%) , el afectivo (41%) y el psicótico (10,7). Esta falta de información y seguimiento médico implica que a estas personas, sin tener en cuenta su estado mental, se las pueda encerrar en primer grado, sometidas a castigos penitenciarios o que ni siquiera se las destine a los centros psiquiátricos para cumplir las medidas de seguridad, tal como dicta una sentencia del Tribunal Constitucional, del año 2018.

«La atención médica en las cárceles es una catástrofe», critican desde el grupo de apoyo a personas presas Tokata. En fecha de marzo de 2020, en las cárceles del Estado español había 285 médicos y 6 psiquiatras para 55.180 personas presas, según datos del Gobierno en respuesta a una pregunta parlamentaria presentada por EH Bildu. Con esas cifras «no se cubre ni un pequeño porcentaje de las necesidades de las personas con problemas de salud mental, que en el mejor de los casos reciben una visita al mes», añaden las miembros de Tokata, quienes además denuncian la falta de especialización médica: «los médicos carceleros recetan tratamientos psiquiátricos sin tener conocimientos adecuados. Tienen a la gente aturdida y están fomentando el consumo y tráfico de drogas supuestamente legales».

La falta de recursos y de personal se extiende a la atención psiquiátrica en los hospitales penitenciarios, donde las personas internas se definen como «inimputables», es decir, que no pueden comprender la ilicitud de la infracción penal cometida. Por ello, en teoría, estas instituciones tienen un fin terapéutico y no sancionador, pero la realidad es otra bien distinta. En la actualidad, existen dos: uno en Sevilla –con 158 plazas– y otro en Fontcalent –371–, núcleo de población de Alicante, que sirven de referente en la lucha contra el centro Siete Aguas. «No están dirigidos a la recuperación de las personas. Allí están encerradas y sobremedicalizadas hasta que termina la medida de seguridad «, expone Vilalta. En la misma línea se expresa Lorena Navarro, trabajadora social en el centro de acogida del Casal de la Pau, que hace acompañamiento a los presos de Picassent y forma parte de la Coordinadora de Organizaciones del Entorno Penitenciario de la Comunidad Valenciana (COEPA-CV): «Se está creando un gueto de personas con problemas de salud mental, aisladas y sin ninguna clase de atención social y sanitaria».

Esto mismo demostraron, en el año 2018, el Mecanismo Nacional para la Prevención de la Tortura (MNP) y el defensor del pueblo. Por medio de una visita sin previo aviso, pudieron constatar que el centro de Sevilla no disponía de un número suficiente de psiquiatras «para garantizar una atención psiquiátrica de calidad» ni tampoco de un psicólogo titular. En el informe correspondiente también se denuncia el estado de suciedad de las instalaciones y unos protocolos de contención que se aplican «por períodos de tiempo muy prolongados», aunque, según el defensor del pueblo, las sujeciones mecánicas se deben aplicar con carácter excepcional y por el «tiempo mínimo imprescindible» cuando «no exista otro medio menos gravoso».

En el caso de Fontcalent, a principios de 2020, el hospital sólo contaba con una psiquiatra para unas 300 personas internas, y en noviembre de 2020, la Asociación de Trabajadores Penitenciarios denunciaba que no había ningún profesional. «Alegan que el de Fontcalent está obsoleto para impulsar otro, pero el problema no es ese, sino la falta de profesionales», puntualiza Vilalta, quien también pone los centros Castellón I y Castellón II como ejemplo de las carencias: «Este año hace tres años que no les visita ningún psiquiatra»; aunque, según un análisis de la catedrática de derecho penal Esther Hava García, publicado en el año 2020, el 81,4% de los internos de estas cárceles objeto del estudio presentaron una patología dual –trastorno por uso de sustancias y trastorno mental.

Sergio Pellijero, diagnosticado de esquizofrenia paranoide, pasó por el hospital de Fontcalent y por las cárceles de Picassent, Soria, y por último, de Albocàsser entre los años 2007 y 2014. En ninguna de ellas recibió una atención médica y psiquiátrica adecuada ni un acompañamiento personal para su reinserción social. «Te tienen cerrado y, durante unas horas, te sueltan a un patio con otros 200 presos. Esta es la rehabilitación y reinserción de la que hablan», describe. De su paso por el centro psiquiátrico de Alicante recuerda las condiciones «infrahumanas» y el exceso de medicalización: «Te destrozan la vida, pero a las farmacéuticas les da igual, porque ese tratamiento les reporta 5.000 euros al mes». Si mira atrás, destaca uno de los episodios que más le hace cuestionar el sistema penitenciario actual, cuando en una consulta con su psiquiatra entró un comercial para ofrecerles medicamentos: «Si voy a un tribunal, esto no lo creerán, porque soy yo quien está incapacitado».

A la falta de recursos se añade una sanidad penitenciaria en manos del Ministerio de Interior español. En 2003, en un clima de movilizaciones para conseguir un sistema de salud igualitario para todos, el Congreso español aprobó la ley de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, que obligaba al gobierno, entre otras medidas, a transferir los servicios sanitarios dependientes de Instituciones Penitenciarias a las comunidades autónomas. Dieciocho años después de la aprobación de la ley, sólo Cataluña y el País Vasco tienen transferida la sanidad penitenciaria. Esta vulneración de la ley, según denuncian desde los colectivos anticarcelarios, conlleva el abandono médico y la descoordinación de las diferentes administraciones, así como un aumento de la atención basada en prestaciones farmacéuticas.

Centros que vulneran los tratados

Este modelo de centros psiquiátricos supone una vulneración de los tratados y convenciones internacionales sobre salud mental y prisiones, que desde hace varios años se orientan hacia una atención de las personas con problemas de salud mental judicializadas en recursos comunitarios y dependientes de las administraciones autonómicas. La misma secretaría general de Instituciones Penitenciarias, en el llamado Programa Puente: Salud mental en penas y medidas alternativas, manifiesta que las cárceles no son un espacio adecuado para la reinserción social y personal de las personas inimputables y apuesta por «facilitar la integración con los dispositivos sociales y sanitarios comunitarios «.

En la misma línea se posicionan organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el plan de acción sobre salud mental, el Sistema Nacional de Salud (SNS) o la propia Consellería de Sanidad, en manos de Ana Barceló (PSPV). En el documento Estrategia autonómica de salud mental 2016-2020 aboga por la creación de una red de servicios de salud mental «en la que las diferentes unidades ofrezcan una amplia gama de prestaciones, se coordinen entre sí, garanticen la continuidad de los cuidados y realicen actividades conjuntas, incluyendo la promoción y protección de la salud mental, el tratamiento y rehabilitación». Asimismo, en una reunión con la delegada del Gobierno en Valencia, Gloria Calero, la vicepresidenta y consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas, con competencias en salud mental, Mónica Oltra (Compromís), expresó su negativa al proyecto de Siete Aguas y defendió una atención especializada, comunitaria y de proximidad, con centros pequeños y deslocalizados. Incluso, en el estudio Derecho y salud mental: logros alcanzados y retos pendientes, de Luis Fernando Barrios Flores, doctor en Derecho que trabajó en el hospital de Fontcalent, se afirma que hay que superar el modelo de grandes instalaciones y seguir el ejemplo del modelo francés o italiano, «con espacios de un máximo de 20 camas, dotados de personal especializado y con un esquema organizativo claramente asistencial».

Desde la Plataforma Stop Centro Psiquiátrico Penitenciario de Sieteaguas, que ha recibido el apoyo de más de 200 organizaciones y entidades del ámbito penitenciario y la salud mental, celebran las declaraciones de la consejera, pero las consideran insuficientes. Por ello, informan que, a lo largo de las próximas semanas, emitirán varios informes sobre la falta de recursos y las consecuencias negativas que este modelo implica para las personas con problemas de salud mental judicializadas, y advierten que acudirán al Defensor del Pueblo y a las instituciones europeas y organismos internacionales que revisen el caso de Siete Aguas.

Ante este panorama de vulneraciones de planes y normativas y carencias, la plataforma se pregunta el porqué de que no se inviertan los ochenta millones de euros en mejorar las condiciones y la atención médica penitenciaria actual. La respuesta: «El centro de Siete Aguas responde a un interés económico. Es la política del ladrillo frente a la del ser humano», remacha con rotundidad Vilalta. La misma opinión comparte Pellijero, quien se muestra mucho más contundente y advierte que dentro de algunos años «Florentino Pérez o algún fondo de inversión pegarán el pelotazo con esta construcción».

Alternativas en comunidad

Las personas con problemas de salud mental que delinquen, de manera previa a su entrada en prisión, ya conviven en núcleos de exclusión social. Los elevados índices de desempleo ‒según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2019, sólo un 34% de esta población era activa; 47,3 puntos menos que el resto–, la estigmatización y el aislamiento, las frecuentes violaciones de los derechos económicos, sociales o reproductivos, la carencia de vivienda o las restricciones impuestas en el ámbito laboral, educativo o de la vida pública son algunas de las desigualdades a las que se enfrentan en su día a día. A estas, una vez han cumplido la medida de seguridad, se suma «el estigma de haber estado preso», explica Navarro, para quien el sistema penitenciario no hace más que agudizar la situación de mala salud y exclusión en que se seguirán encontrando cuando abandonen la prisión.

Muchas expertas y los organismos internacionales ya han superado la visión restrictiva y punitiva que representaban los manicomios, los cuales empezaron a abolirse con la ley de sanidad del año 1986; y están de acuerdo con el hecho de que el aislamiento penitenciario no es el más adecuado para tratar a las personas inimputables. Su transformación implica trabajar en y desde los recursos comunitarios: «Deberían poder ser trasladadas a viviendas propias donde acompañarles y hacerles un seguimiento», propone Navarro.

El programa Nuevos Rumbos, presentado a la Consejería de Igualdad por la plataforma Activistas en Acción ‒formada por cuatro colectivos que trabajan con personas psiquiatrizadas y de la que Pellijero forma parte– concreta este tipo de alternativa con la propuesta de un bloque «de viviendas con apoyo». Se trata de diferentes unidades de convivencia donde las personas con problemas de salud mental podrán desarrollar su vida por medio de dinámicas de colectivización de los recursos y actividades. «Deberán tener capacidad propia para el autogobierno y contarán con el apoyo de trabajadoras para desarrollarla», matizan. De este modo, y bajo los principios de la horizontalidad, la igualdad, el apoyo mutuo y el desarrollo integral, buscan dotarles de una solución habitacional y de herramientas «para su regreso a la vida en sociedad», así como trabajar en su inserción laboral digna y adaptada a sus conocimientos. Ahora, les falta el apoyo institucional, y también de la sociedad: «Todo el mundo debe movilizarse para poder cambiar la vida de miles de personas que se encuentran indefensas», concluyen desde el colectivo Tokata.

Actividad en la calle Salud mental

Actividad en la calle

Cadena perpetua Internacional Régimen de Máxima Crueldad

Desde el grupo anticarcelario de Reus/Tarragona, La Corda, publican esta carta de Jaber El Ghali, preso en Brians II que participa de la Propuesta de Lucha Colectiva por los 14 puntos desde hace poco. El compañero habla de diversos temas y reitera su interés de participar. Además adjunta la instancia de un ayuno reivindicativo. La fotografia de arriba corresponde a la jornada que se hizo en Tarragona el pasado 4 de junio, con el titulo «Entendiendo la situación actual en Colombia: historia reciente, represión y resistencia».

Prisión de Brians II. 30.05.2021

Hola X,

¿Qué tal estás? ¡Espero que bien! Ayer recibí tu carta, la cual me alegró el día, ya que estaba pensando que igual mis cartas no te habían llegado.

Vuelvo a decirte que sí quiero formar parte de “Presxs en Lucha” ya que veo muchas injusticias dentro de la cárcel. Nosotrxs quizá hemos cometido un error, pero esta gentuza vulneran la ley cada día y nadie amonesta su actuación. Es más, es como si la ley no fuera con ellxs. Llevo 9 años, y cada día veo que todo va a peor…

Ya tengo el listado de las 14 reivindicaciones, que me mandaste en la carta anterior, evidentemente comparto todas las peticiones y puntos del listado. Es más, si me puedes mandar alguna otra copia te lo agradecería.

Por supuesto puedes publicar todo lo mío, desde mis cartas hasta las querellas y denuncias que te mandé u otra documentación que pueda llegar a tus manos. Yo cuando pongo una queja llego hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, aunque lamentablemente lo de “derechos” es una farsa, una mera fachada. Yo voy hasta el final. Solo le temo a Dios, a estos mortales corruptos nada de nada.

Recibí también el formulario sobre el primer grado y las consecuencias que el aislamiento comporta a lxs presxs. La gente lo pasa muy mal allí… y las secuelas físicas y psicológicas a veces no desaparecen aunque pasen años. Sinceramente, pienso que es una forma de tortura y sometimiento. Personalmente nunca tuve pensamientos de hacer daño a nadie de forma premeditada. Pero después de salir de allí solo pensaba en vengarme y joder a esa gentuza que permite esta clase de torturas en pleno siglo XXI.

Estoy por homicidio con agravantes, ya te lo dije. Vinieron a robarme una cosa a mi casa y la historia terminó así. He pedido la expulsión tres veces y me la deniegan. Es flipante. O sea, me aplican un artículo del código penal y cuando pides que te apliquen uno que vaya a tu favor se hacen el loco.

En 2005 terminé un grado superior en sistemas de telecomunicaciones e informática y estoy en segundo de derecho a través de la universidad a distancia (UNED).

Me pareció muy buena idea lo que hicisteis para el 1 de mayo, en relación a la explotación laboral de lxs presxs y para informar de qué es el CIRE, aquí en Catalunya. Actualmente yo no estoy trabajando aquí dentro, pero no porque no quiera, sino como represalia del CIRE por mi denuncia por despido improcedente. Algo vi de esto del CIRE a través de La Directa, aunque la realidad es mucho más incluso que todo esto. Por ejemplo, compran material chino de baja calidad y le cambian el envoltorio. Yo hice ese trabajo durante casi un año… Además de que compran barato, después le suben el precio. Y cosas así a mogollones.

Espero recibir noticias tuyas muy pronto. Hasta entonces recibe un cordial saludo. Por cierto, he empezado ya con los ayunos de los días 1 y 15. Te mando la del día 1 de junio ¿vale?.

¡Cuídate!

Jaber

Propuesta de Lucha Colectiva para ser difundida y debatida dentro y fuera (renovada)

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada 2-IV-2021)

 

Presxs en lucha

Sin categoría

Esta campaña ya lleva veintitantos días en marcha y va para largo, como dicen sus promotores en su valoración de los primeros quince días, la cual se puede leer en los carteles pequeños de ahí arriba que se pueden agrandar para ello picando encima. El cartel grande es de la póxima concentración, convocada en Tarragona para el sábado próximo. El viernes, 11 de junio, hay convocada otra en Cádiz.

Más información sobre la campaña: https://cntmadrid.org/pombolibertad/

Actividad en la calle Cárceles para niños