Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas
Según un reciente comunicado de la asociación corporativa Jueces para la Democracia: «El 11 de octubre de 2012 el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Reforma del Código Penal, sin duda el más regresivo de la historia de la democracia por su desproporcionada crueldad, remitiéndolo a los órganos competentes para la elaboración de los preceptivos informes conforme a la legislación vigente. Tras recabar los informes del Consejo General del Poder Judicial y del Consejo Fiscal, el día 4 de abril de 2013 se remitió al Consejo de Estado, último órgano informante. Sin embargo, el texto remitido no es el mismo informado por el Consejo General del Poder Judicial ni por el Consejo Fiscal. Por el contrario, se trata de un texto que incluye numerosas novedades sustanciales. Huelga decir que una vez emita informe el Consejo de Estado, el nuevo texto será aprobado por el Consejo de Ministros como Proyecto de Ley para su envío como iniciativa legislativa al Congreso de los Diputados.
Según recoge el diario ABC, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha condenado a ocho meses de prisión a un funcionario del Centro Penitenciario de Picassent (Valencia) como autor de un delito de lesiones por imprudencia grave por romperle un testículo a un preso durante un ‘juego’ de marcajes de boxeo. A pesar de la condena, los magistrados de la Sala de lo Penal, presididos por Juan Saavedra, han decidido rebajar la pena impuesta al funcionario de prisiones por la Audiencia Provincial de Valencia.
Concentración jueves 23 de mayo a las 9.45h, en la Puerta de los Juzgados del Prado de San Sebastián (Sevilla), para denunciar las muertes en las cárceles, responsabilidad de las Instituciones Penitenciarias.
Marisa llegó a la puerta principal, donde estaba la guardia civil con todo su armamento. No se detuvo, miró hacia adelante y continuó hasta llegar a la puerta de acceso a la prisión.
−¡Buenos días!
−¡Buenos días!
−Vengo a comunicar con mi marido.
−¡Documentación!
Marisa sacó de su bolsillo el documento y se lo entregó. El funcionario se retiró dos pasos del mostrador, le pasó el documento a un compañero, para que anotara sus señas en el ordenador, y se lo devolvió. Marisa lo guardó en el bolsillo del pantalón y pasó por el detector. El detector no pitó.
La Política Del Equipo Terapéutico De La Cárcel Es El Control, No La Curación Entrevista a Joaquín Manrique







