¡¡¡ANTÚNEZ AMNISTÍA LIBERTAD!!!
Los primeros 18 años de la vida de ANTÚNEZ fue en plena dictadura, en vida del mayor asesino español del pasado siglo. Los tres siguientes años los vivió en el franquismo constitucional. Visibilizamos claramente a ANTÚNEZ víctima del franquismo, como todas las personas oprimidas en los barrios obreros, especialmente castigados por el abandono y el miedo, por la parálisis laboral y el hambre, objetivo histórico opresor por mansedumbre forzada a la única clase social susceptible de rebelarse contra la delincuencia militar organizada en el estado impostor. El calificativo impostor se acierta por su condición descriptiva, por la escala que va del terrorismo indiscriminado a la opresión electa con controles desbordables e imperfectos de los derechos humanos. La violencia de las fuerzas represivas franquistas también alcanzó a ANTÚNEZ, por medio del dolor físico y psicológico policial, con secuestro carcelario. La Ley de Amnistía exactamente anula los delitos de las autoridades y funcionarios franquistas. El trato social y sobre todo el personal recibido por ANTÚNEZ le convirtió en un beneficiario de la Amnistía del 15-10-1977. En esa época las columnas franquistas dominaban todas las instituciones: el Gobierno de Adolfo Suárez, la mayoría parlamentaria del yugo y el poder judicial empetado de la criminalidad histórica togada. Este conjunto de columnas superiores, con poder de estado absoluto, decidió no aplicar sus propias leyes a las víctimas individuales del franquismo, concertando el incumplimiento del Artículo Segundo de la Ley 46/77 para que los delitos permanecieran vivos en las víctimas mientras que los autores de esos crímenes del Artículo Segundo eran amnistiados en masa. La mayoría de la oposición parlamentaria negoció en la Moncloa la impunidad masiva de los dictadores y la aplicación parcial de la Ley de Amnistía, a los grupos de los archivos: sindicalistas y gentes armadas o no pero organizadas contra el franquismo, dejando en la cárcel a las víctimas mas débiles que eran la mayoría, entre otras la inaplicacion de la Ley a JOSÉ ANTÚNEZ BECERRA. El imperio de la Ley es la quimera con la que el borbonismo estafó a la sociedad y al mundo entero. El borbonismo sabía que las personas individuales permanecían sin altavoz por su aislamiento, por su desinformación y por la carencia de archivos, destruidos por el Ministro falangista Martín Villa. El borbonismo atacó con dureza a las personas que pudieran dar la batalla con sus actos y palabras, con el razonamiento, la Copel, los miembros de está asociación humanitaria con conocimiento para presentar la oposición democrática por la justicia histórica y por los derechos humanos.