PRIMERA PARTE DE UNA ENTREVISTA A CÉSAR LORENZO SOBRE «CÁRCELES EN LLAMAS. EL MOVIMIENTO DE LOS PRESOS SOCIALES EN LA TRANSICIÓN»
Permítame felicitarle. Su libro es magnífico y un verdadero regalo para todos, para los ya interesados y para los menos interesados. Déjenme empezar por el título: ¿desde y hasta cuándo estuvieron en llamas las cárceles españolas?
La agitación carcelaria durante la Transición empezó tras la primera medida de amnistía dictada por Adolfo Suárez, a finales de julio de 1976, y se prolongó de forma intensa y continuada hasta finales de 1978, aproximadamente. Pero durante los años siguientes, hasta 1983, hubo rebrotes periódicos de protestas, aunque sus formas y sus motivaciones variaron respecto a las de los años 77 y 78. Por tanto, estrictamente “en llamas”, no mucho tiempo y no todas, ya que la intensidad de los motines fue muy dispar, pero durante dos años, en prácticamente todas las prisiones del Estado se vivieron acciones colectivas de protesta y en al menos una decena, estos actos tuvieron grandes dimensiones, con centenares de presos implicados, destrozos de galerías enteras, abundantes desperfectos y, por supuesto, incendios.




