Tokata | Boletín de difusión, debate y lucha social Entradas

Esta denuncia fue dirigida al “Centro Penitenciario A Lama”. Ha sido devuelta dos meses despues con la leyenda en el sobre que no saben a quien va dirigida. Las iguales cartas dirigidas al Centro Directivo de Madrid y al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria no las han devuelto. No es posible que el Centro Penitenciario A Lama renuncie a identificarse con el nombre que tiene. Devuelven la queja ante el conocimiento pleno de ella por las otras dos identicas no devueltas.

La hemos reenviado en otro sobre encabebezando el texto “Junta de Regimen y Administraccion”. Las victimas de los carceleros no estamos dispuestas a la rebaja, a la complaciencia, a mentir.

Creemos que el contenido de la queja no les agrada. Si no les gusta es por la mella que realiza en la corrupcion. En lugar de “exabruptos” puede ser de interes denunciar crudamente los sucesos de violencia contra las victimas que estan a su merced.

NO ES POSIBLE LA PAZ SIN PACIFICAR A LOS VIOLENTOS.

11046870_453761911449620_6117884963160324828_oPRESENTACIÓN DE QUEJA

Los prisioneros franquistas y borbónicos conocemos por múltiples experiencias los malos tratos y abusos que sufren lxs presxs de ambos regímenes. Quienes presentan denuncias o quejas es una afrenta, porque no es la sumisión despersonalizada que les agrada a quienes se creen dueños de lxs presxs, sufriendo estos las represalias de los guardianes o de la corporación que por insensibilidad y falta de escrúpulos y de formación humanitaria abusa de la posición y la fuerza desmedida con arbitrariedad insultante.

Estoy presentando una queja por los tratos que sufre el prisionero D. Reinaldo Gómez Guijarro en la cárcel de A Lama de Pontevedra, Centro donde no existe un control verdadero de los abusos de las autoridades penitenciarias, que al ser contrarias a derecho están en la impostura real del funcionario.

Ante ello, les solicito que tengan a bien intervenir con el socorro debido a D. Reinaldo y las víctimas en general de ese Centro Penitenciario, restituyendo de sus derechos a las personas más débiles de la sociedad que sufren los abusos en lugares inaccesibles para las asociaciones e interesados en el respeto de los derechos humanos.

Igualmente se abstengan de perseguir al preso D. Reinaldo Gómez Guijarro que tiene apoyo en la sociedad civil sensible ante la decadencia humanitaria de la administración.

Gracias.

Firmado:
Agustín Moreno Carmona
Santa Amalia, día 5 de enero de 2015

Mantenemos el apoyo a Reinaldo Gomez Guijarro, a los prisioneros en huelga de hambre y en general a todas las victimas del franquismo y del borbonismo.

Ex Presos Sociales COPEL

Cárcel=Tortura

CARTA IMAGINARIA DE ANTÚNEZ AL BORBONISMO

Una sociedad verdaderamente democrática tendría que haber creado centros de desagravio en las principales ciudades españolas y específicamente en las poblaciones más avasalladas por la dictadura: las bombardeadas, asaltadas, masacradas y expoliadas. Los centros de desagravio en ciernes, por su aspecto terapeútico, tienen como finalidad crear un equilibrio mental en las víctimas directas y heredadas del franquismo. Los centros de desagravio pueden ser muy económicos. Sobre paneles se adhieren impresos con las fotografías a tamaño natural de los principales asesinos franquistas, incluidos los papas Pío XI y Pío XII porque la religión es el aumentativo de la imaginación irresponsable. A dos metros se sitúan dos huevos y los mismos tomates por cada persona participante. Estas los lanzarían sobre los criminales. Los centros de desagravio no tendrían horario y las dianas pudieran ser cambiadas cada dos horas, dependiendo de su visibilidad por el tráfico de impactos. Bajo las siluetas habría una rejilla absorbiendo el escurrido con una corriente de agua. Hasta aquí crearíamos 500.000 puestos de trabajo pro derechos humanos.

José Antúnez

Comenzaremos con una constatación que nunca debemos olvidar. Todo se logra con luchas. Si hoy en las cárceles podemos tener libros, televisión, llamadas telefónicas libres, permisos de salida, suspensiones de penas, si los carceleros no nos apalean, todo esto se lo debemos a los motines sangrientos y las huelgas de hambre de lxs presxs que nos precedieron.

Hoy nos toca a nosotrxs luchar y ganar. Llegó el momento de disminuir las penas abusivas que se reparten gratuitamente, llegó el momento de que se otorguen obligatoriamente los permisos y las suspensiones de penas según los límites oficiales, que se disminuya la condena perpetua a 12 años de prisión efectiva y 4 años de días de trabajo, que se otorgue la suspensión de la pena al cumplirse los 2/5 de la condena, que se disminuya el tiempo de la prisión preventiva a 12 meses, que haya la posibilidad de usar internet, que las visitas pasen a ser libres, que se garantice el encuentro sexual de lxs presxs.

Que no se vuelvan a construir prisiones de aislamiento sensorial, como las de Malandrino, Trikala, Grevena, Domokos, Chania, Nigrita, Drama, donde los presos no tienen relación alguna con el entorno exterior y hasta el cielo lo ven a través de una valla metálica. La arquitectura de las que ya existen debe transformarse para que dejen de dar importancia meramente a la prevención de motines y fugas, poniendo en segundo plano las condiciones de vida.

Los campos de concentración para migrantes tienen que cerrarse. Todos estos son asuntos que lxs presxs en conjunto debemos reivindicar y ganar. Aprovechando la lucha que comenzamos destacamos estos asuntos y pedimos que lxs internxs de todas las prisiones los tomen en consideración para las nuevas batallas venideras.

La prisión, y la represión en general, es uno de los pilares fundamentales del sistema capitalista. En el modelo de administración capitalista que predomina hoy en día, la represión se centraliza cada vez más como opción del Estado, y se expresa de manera concentrada en la doctrina de la Ley y el Orden. El abandono del modelo anterior, es decir, del keynesiano Estado del bienestar ha conducido a la pauperización a más personas, tanto dentro de las metrópolis occidentales, como en la periferia capitalista. Desde el momento en que una gran parte de la población no puede asimilarse en el proceso productivo y de consumo, su gestión solo puede realizarse a través de la represión.

La eficaz administración represiva ha impuesto la creación de regímenes especiales de excepción, marcando actos ilegales en un cuadro conceptual especial. Actos que no son tratados según el peso penal específico que tienen, sino según su peligrosidad para el normal funcionamiento del régimen.

En este estado de excepción se enmarca el combate del enemigo interno (con la aplicación de la ley “antiterrorista” para lxs acusadxs por lucha armada y de la “ley de la capucha” para lxs arrestadxs tras los enfrentamientos en manifestaciones), el combate del llamado “crimen organizado” o, mejor dicho, del funcionamiento capitalista “negro”, el combate de lxs migrantes a lxs que ahora se les detiene sin que hayan cometido ningún delito, sino simplemente porque existen. De los hooligans acusadxs en base a leyes deportivas especiales, de las mujeres seropositivas que fueron estigmatizadas como plaga para la sociedad, y la lista sigue. Todo lo que pueda causar turbulencias en el funcionamiento eficaz del sistema se trata con algún arreglamiento especial.

En cuanto a la realidad griega, este proceso comenzó en términos legislativos a principios del 2000 y, desde entonces, está en constante actualización. En 2001, el Estado griego, de la mano con la entonces llamada “guerra contra el terrorismo” que, a nivel internacional, agudizó también la guerra contra el enemigo interno, votó el artículo 187 sobre las organizaciones ilícitas. En 2004, votó el artículo 187A sobre las organizaciones terroristas.

En el mismo período se pusieron en funcionamiento las primeras prisiones de alta seguridad de Malandrino, donde fueron trasladados los presos más insumisos, que experimentaban un tratamiento penitenciario especial, con aislamiento sensorial, encierro en módulos de pocas personas y dificultades en el tema de las salidas y las suspensiones de penas.

En 2002 los presos del caso de 17 Noviembre fueron encerrados en las celdas subterráneas de las prisiones femeninas de Koridallos, también en condiciones de aislamiento físico y sensorial. El funcionamiento de las prisiones de Malandrino y de las celdas subterráneas de Koridallos para presos penales y políticos respectivamente fue la primera implementación de este tipo de condiciones de detención especiales en Grecia tras la transición a la democracia.

Con los artículos 187 y 187A se amplían los contextos legales, para que quepan más acciones y aumente el nivel del castigo. La manera en que funcionan estas legislaciones implica jueces y fiscales especiales, salas de tribunales especiales, inexistencia de jurado, mayores penas por cada delito y, últimamente, la acusación por la intención de cometer un delito similar. Se trata obviamente de una legislación vengativa que busca el aniquilamiento de lxs presxs.

Aquí hay que mencionar un caso especial, el del guerrillero con diversas lesiones de gravedad, Savvas Xiros, que lleva 13 años enfrentándose a una muerte lenta dentro de la prisión.

La última aplicación del estado de excepción es el funcionamiento de las prisiones de tipo C. A través del agravamiento del contexto legal que las delimita, se prolonga muchísimo la prisión efectiva para lxs encerradxs allí. Aparte del aislamiento físico y sensorial que supone el encierro en las prisiones de tipo C.

Una característica particular del régimen de excepción es su implementación como piloto y su continua expansión posterior. Un ejemplo es la aplicación del artículo 187 que inicialmente se aplicaba a algunas decenas de presos y bajo el que ahora se encuentra acusado casi el 30% de la población carcelaria.

La puesta en marcha de las prisiones de tipo C es otro ejemplo, donde aparte de los catalogados inicialmente como presos de tipo C (acusados bajo los artículos 187 y 187A) a cualquier preso insumiso se le puede catalogar como peligroso y trasladarlo allí.

Aparte del campo legislativo, el régimen de excepción se cristaliza también a nivel de investigación y pruebas. La aparición del análisis de ADN ha creado una nuevo tipo de acercamiento policial-judicial que presenta sus peritajes como verdades innegables.

Por naturaleza, el material genético es una prueba extremadamente arriesgada en relación con los resultados que se pueden obtener al analizarlo. La facilidad de su transferencia de humanx a humanx u objetos y su mezcla deja tantas posibilidades abiertas como las conclusiones que se quieran extraer al utilizarlo como prueba incriminatoria.

A pesar del hecho de que todo esto es del todo conocido tanto para los científicos que se empeñan con el asunto, como para los aparatos represivos que lo utilizan, la recolección, el procesamiento y el registro del material genético es la nueva súper-arma de represión legislativa, justo por la ambigüedad que supone.

La insuficiencia del método en uso se demuestra por la estruendosa ausencia de biólogos policías en los tribunales para apoyar sus análisis, en contraste con la presencia de policías que realizaron el arresto, los interrogatorios, los de explosivos y otras especialidades

La importancia que la práctica represiva da al análisis de ADN la demuestra el hecho de que lo utilizan cada vez más en las salas de los tribunales. Hay personas que fueron acusadas por delitos varios, con la única indicación de una mezcla de tipos genéticos encontrada cerca del espacio de las investigaciones. A pesar de que el método internacional científico determina arriesgado el análisis de mezclas de ADN, ha habido bastantes condenas basadas simplemente en el encuentro de una mezcla de ADN.

Por otro lado, la insistencia de la policía en la extracción violenta de muestras de ADN que no solo se permite, sino que se impone convirtiendo todo el proceso en una tortura, es una muestra más de la importancia que tiene para el régimen la creación de bases de biodatos.

Por todas estas razones, creemos que ya es hora políticamente de que se limite la forma de evaluar el material genético.

No cabe ninguna duda de que el Estado usa cualquier medio que le permitan las relaciones sociales de turno para el mantenimiento de la dominación de clase. Por lo tanto, sería tonto esperar que los que se ven dañados por la lucha subversiva no tomen sus medidas. Lo que podemos exigir de la patronal y su Estado a través del coste análogo que les causaremos es que retrocedan aboliendo:

– el artículo 187

– el artículo 187A

– el agravante de acción realizada con las características faciales cubiertas (“ley de la capucha”)

– el marco legal que define el funcionamiento de las prisiones tipo C.

Y delimitando el procesamiento y uso del material genético. Exigimos, concretamente:

– la abolición de la orden de la fiscalía con la que se impone la toma violenta de muestras de ADN

– que lxs peritxs biólogxs de confianza del/de la acusadx tengan acceso y puedan analizar las muestras de ADN, si el/la acusadx lo desea

– la abolición del análisis de muestras que contienen mezcla de material genético de más de dos personas.

También exigimos:

– la liberación inmediata de Savvas Xiros para que pueda recibir el tratamiento médico que necesita.

No confiamos en nada en las palabras de ningún gobierno y no olvidamos que todo se conquista a través de la lucha. Por eso, el 2 de marzo de 2015, nos ponemos en huelga de hambre exigiendo el cumplimiento de nuestras demandas.

Red de Luchadores Presos

Más información sobre la huelga de hambre en las prisiones griegas

Internacional

Han pasado ya 40 días y a fecha de hoy no ha habido ninguna respuesta institucional a su huelga de hambre. En estas más de 5 semanas se ha ido notando el deterioro de José: ha perdido 18 kg de peso, su nivel de azúcar ha llegado a bajar a mínimos realmente preocupantes y su estado de ánimo ha tenido altibajos.

Hace unos días se negó a recibir el tratamiento médico de la prisión, con lo cual fue trasladado al hospital penitenciario para recibir una revisión. Allí pasó un día, siendo devuelto después al centro penitenciario. Actualmente José está fuerte y con la firme convicción de seguir adelante y hacerlo hasta las últimas consecuencias.

Ya a temprana edad la historia de Antúnez refleja la estigmatización de la población con menos recursos. Su historia de vida nos muestra cómo la pobreza provoca situaciones límite que después son castigadas de la forma más severa por las mismas instituciones que las provocaron

Éste es el caso de José: desde pequeño se rebela contra su situación y la de su familia y decide (o no le queda otra que…) sobrevivir gracias a la delincuencia. Se ve envuelto en un espiral de atracos que le lleva a prisión y a ser condenado por varios delitos. A día de hoy todavía no ha conseguido salir del bucle que supone la vida en prisión. Ésta castiga con duras penas la delincuencia, pero tampoco ofrece ningún recurso cuando lxs presxs las cumplen y salen en libertad. Así, cuando unx presx que no conoce otra forma de ganarse la vida que la delincuencia, cuando sale continúa haciendo lo único que sabe hacer y tarde o temprano ingresa otra vez en prisión.

Ahora, acercándose Antúnez a los 60 años, ve que su situación tiene difícil solución, está atrapado en un agujero del que no ve la salida. Su condena dura hasta 2029 y tampoco tiene previsto ningún permiso de salida.

Su objetivo es tan lógico y humano que resulta incomprensible que no lo pueda realizar y evidencia el absurdo de la lógica del encierro y de la prisión. Lo ha repetido en varias ocasiones: su sueño es hacer una comida con sus seres queridos y abrazar a todo el mundo que le apoya y le ha apoyado sin un cristal de por medio.

Esta situación resulta especialmente cruel en su caso, ya que prácticamente no conoce la vida en libertad. La brutalidad de su condena supone un atentado gravísimo contra la dignidad humana. La cárcel es la forma más eficaz de anular a una persona, de atentar contra su humanidad, contra las necesidades y capacidades básicas de lxs individuxs.

Cabe señalar, además, que detrás de estos castigos hay muchas personas que sufren las consecuencias, la cárcel es un castigo inhumano para las personas presas pero también para su entorno. Encarcelando a alguien, de alguna manera se encarcela también a su familia, sus amigxs y su entorno.

La prisión no busca reinsertar sino ocultar aquello que no quieren que se vea; esconden en las cloacas las consecuencias de su mundo podrido y perverso. De paso, se vengan de aquellxs que se oponen a su manera de funcionar, de lxs que no han querido callarse ni acatar el orden impuesto. La institución no sólo no reinserta, tampoco perdona.

El de Antúnez no es un caso aislado: en el estado español hay decenas de presos que sufren una cadena perpetua encubierta. Mientras actualmente nos distraen con el debate “cadena perpetua sí o no” ésta hace mucho que se está aplicando: hay muchos supuestos legales en los que no caben las limitaciones a 20 o 30 años y se suman las penas aritméticamente, llegando a cifras de años de condena como la de Antúnez.

Queremos denunciar el enorme poder que tiene la Junta de Tratamiento para decidir sobre la vida de las personas presas. La libertad de lxs presxs se encuentra supeditada a la opinión de la Junta de Tratamiento gracias a una ley no escrita en las prisiones: si ellxs se niegan a proponer los “programas de reinserción” para lxs presxs, éstxs nunca llegan a acceder a los beneficios penitenciarios. La junta de Tratamiento goza de un poder paralelo a todos los organismos legales; aunque jurídica y políticamente tienen a muchos organismos por encima, está en sus manos retrasar las actividades “educativas” o de “reinserción”, con las consecuencias de chantaje hacia lxs presxs que ésto conlleva. Si unx presx quiere obtener los beneficios penitenciarios tiene que callar, tragar y asumir lo que se le pida. De esta manera han conseguido dinamitar la solidaridad entre lxs presxs, prostituir las convicciones de cada unx.

Desde el grupo de apoyo queremos hacer una llamada a solidarizarse con su lucha. Queremos dar un toque de atención sobre la importancia de este caso; Antúnez es y ha sido un luchador incansable contra las injusticias que se dan dentro de los muros de prisión. Está pagando por haberse enfrentado a eso y no podemos dejar que su esfuerzo quede en el olvido.

Animamos a todas aquellas personas y colectivos que se consideran libertarios a difundir su lucha y a llevarla a la calle. La prisión es el ataque más directo del sistema hacia la libertad y debe ser por tanto nuestro principal enemigo.

¡Hasta la libertad de todas laes personas presas!

Colectivo Anticarcelario en solidaridad con José Antúnez Becerra

José Antúnez

11025683_1407373072906373_1102602424655897346_nEsta semana seguimos…

MIÉRCOLES 4 DE MARZO
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«Mujeres y cárceles»12:00. Presentación del libro: “ Una condena compartida. Un estudio de caso sobre el control penal. Niñxs y mujeres en régimen carcelario”A cargo de sus tres autores, Mª José Gea Fernández, Mario Domínguez Sánchez-Pinilla e Igor Sádaba Rodríguez.
El presente estudio trata sobre la criminalidad femenina asumiendo la diferenciación social de roles de género como punto de partida para el análisis, teniendo en cuenta así mismo la existencia de unos internos invisibles en las prisiones españolas: los niños y niñas.15:30. Mesa redonda. Situación actual de las mujeres en la cárcel del Estado Español.No partimos de situaciones iguales, por lo que no vivimos realidades iguales, esto, queda especialmente reflejado en la realidad que sufren las mujeres que habitan las cárceles. Nos acercaremos a las distintas discriminaciones que supone ser mujer-presa, de la mano de Ruth Alvarado y varias mujeres que han sufrido este tipo de encierro.

JUEVES 5 DE MARZO

«CIEs y las drogas dentro y fuera de las cárceles.»

12:00. Mesa redonda. Las drogas y la cárcel

De la mano de Nacho González trataremos la relación existente entre drogas y cárcel. Jorge Marrón profundizará acerca de la estigmatización histórica que se ha hecho de las personas drogodependientes. Y por último, Esperanza Monjas (Anchy) nos contará, a partir de su experiencia, cómo se vivió la entrada masiva de la droga durante los años 80.

15:30. Mesa redonda. CIES: Barrotes de racismo:

El racismo de Estado, instituido en leyes y toda una serie de prácticas policiales, entre las que se encuentra la tortura y el mal trato contra la población considerada extranjera, encuentra en el CIE una de sus caras más salvajes, así su opacidad permite la arbitrariedad y la absoluta impunidad. Aspectos aún más acuciantes si nos acercamos desde una perspectiva feminista. Desde diversas militancias (políticas, investigadoras…) nos acercamos a esta realidad de la mano de Christian Orgaz (emergencia e institucionalización de los CIE), Irene Ruano (las torturas a extranjeros/as y el CIE en perspectiva de género) y Asociación Sin Papeles de Madrid (experiencias y organización política).

Más información: desdelasjaulas.wordpress.com
 

Actividad en la calle Cárceles racistas Mujeres presas Salud mental

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Actividad en la calle Cárcel=Tortura Cárceles para niños

La paranoia antiyihadista se ha trasladado a las cárceles que por algo pasaron del Ministerio de Justicia a depender del Ministerio del Interior en la actualidad, lo que ha convertido a los carceleros en policías. Así lo demuestra la nueva orden interna aprobada la semana pasada por la Dirección General de Prisiones para intensificar el control sobre los presos islamistas, aumentando el número de los que quedan incluidos dentro del Fichero de «Internos» de Especial Seguimiento (FIES). Con el seguimiento otorgan «plena libertad» a los directores de las cárceles para intervenir las comunicaciones. Se vuelve a demostrar así dos viejos engaños de la Dirección General carcelaria, a saber, que el famoso fichero FIES, que ha sido mil veces negado y mil veces derogado, funciona a pleno rendimiento, y segundo, que un derecho fundamental como el secreto de las comunicaciones queda al arbitrio «libre» del director de la cárcel.¿Los motivos para ampliar la represión carcelaria? Ninguno. Es la teoría del por si acaso: «La coexistencia de ataques terroristas por radicales islámicos en los últimos meses y la amenaza que puede suponer para España y otros países de nuestro entorno determinan la necesidad de establecer una acción integral y única de prevención, seguimiento y tratamiento de quienes han manifestado de alguna forma signos de radicalización islámica, a fin de evitar cualquier célula de tales características en el interior de los Establecimientos Penitenciarios», argumenta la citada instrucción firmada el pasado martes por el secretario general de Prisiones, Ángel Yuste.

El pasado 11 de julio de 2014 la Dirección General publicó una primera instrucción en la que establecía el «Nuevo Programa para la prevención de la radicalización en los establecimientos penitenciarios», que fue desarrollado en otra instrucción del 1 de octubre. El plan está a la altura de un genio carcelario como Ángel Yuste, ya que establece tres categorías para clasificar a los presos islamistas: A (altamente radicalizados), B (medianamente radicalizados) y C (susceptibles de radicalización).

Los presos que incluidos en las categorías A y B reciben el tratamiento de presos FIES, pero excluyen «de forma expresa» a los del grupo C. La novedad ahora es que la Dirección General ha decidido incluir también como FIES a los presos susceptibles de radicalización, el grupo C. «Convergen en la actualidad circunstancias para modificar la categorización del Grupo C», indica la orden, en la que Yuste hace referencia al «Plan estratégico nacional de la lucha contra la radicalización violenta» aprobado por el gobierno el pasado 30 de enero.

Yuste añade también que «en el ámbito del conocimiento de las relaciones del recluso con el mundo exterior […] los directores de los Establecimientos Penitenciarios, para los presos incluidos en el Grupo C, valorarán la oportunidad, en su caso, de adoptar acuerdos de intervención de comunicaciones por razones de seguridad y buen orden del Establecimiento Penitenciario, adoptando los controles y medidas de seguridad adecuadas durante el transcurso de las diversas comunicaciones». Como Yuste y sus carceleros no tienen mucha imaginación, apelan a lo mismo de siempre, la seguridad, que es como decir «por si las moscas» ya que en el pasado, dice la Dirección General, se han dado casos de presos que, desde el interior de las prisiones, facilitaban datos sobre objetivos, incluyendo a los propios funcionarios de prisiones. También se podrían aportar datos de la seguridad, la estructura o el funcionamiento de la cárcel, lo que podría fomentar planes de huida. Las palabras que utilizan lo dicen todo: es posible… podrían… quizá… sospechasOtra justificación estúpida de los carceleros: estar dentro del Fichero de «Internos» de Especial Seguimiento no condiciona el régimen de vida dentro de la cárcel ni afecta al modo de cumplir la condena en prisión. Puede haber presos FIES tanto en aislamiento como en segundo o tercer grado. También pueden ser considerados FIES los presos preventivos.

Los presos sometidos a especial seguimiento FIES son, en primer lugar, los presos políticos, pero también los funcionarios, narcotraficantes o aquellos que han cometido delitos de especial repercusión mediática. Dentro del especial seguimiento contra los presos FIES se adoptan medidas que suponen un control total sobre la vida del preso, como el aumento de la vigilancia sobre sus movimientos, las visitas que reciben, cambios de actitud, ingresos en sus cuentas de peculio o el entorno del que se rodean en la cárcel. Los funcionarios que dedican a estas labores elaboran informes individualizados sobre cada preso. En ocasiones esos informes son diarios. Son la policía dentro de la cárcel.

Hasta la fecha en la legislación vigente era imprescindible la autorización del juez de vigilancia penitenciaria para la intervención de las comunicaciones de un preso (tanto lo que dice como de lo que escribe, como de lo que hace). Pero como en ocasiones hay presos que recurren a otros presos fuera de ese control para transmitir mensajes, casi todos los presos tienen sus comunicaciones intervenidas, por lo que todo es papel mojado para satisfacer la voracidad de la prensa y multiplicar el pánico en la sociedad.

Política criminal

Las informaciones y denuncias sobre torturas en algunos centros de internamiento en España lleva al autor a recordar los principios de Ética y Deontología Médica, para reclamar a los profesionales que no colaboren ni activa ni pasivamente en las mismas.

El Código de Deontología Médica, versión, 2011

El Código de Deontología Médica recoge con sobriedad en su página 49, textualmente:

Capítulo XV. Tortura y vejación de la persona. Artículo 60

1. El médico jamás debe participar, secundar o admitir actos de tortura o de malos tratos, cualesquiera que sean los argumentos invocados para ello. Está obligado, por el contrario, a denunciarlos a la autoridad competente

2. El médico no participará en ninguna actividad que signifique una manipulación de la mente o de la conciencia.

El Manual de Ética y Deontología, versión, 2012

El Manual de Ética y Deontología comenta y amplia el capítulo XV, su artículo 60, entre las páginas 255 y 260 y comienza con una cita de Ernesto Sábato: “El imperativo de no torturar debe ser categórico, no hipotético”.

Sin embargo no es nuclear la cuestión de la tortura, pues el comentario se centra en los malos tratos en mujeres, niños y ancianos. Así, de las 6 referencias bibliográficas, 4 son acerca de la violencia contra la mujer, y 2 sobre manipulación de la mente o de la conciencia.

Dice una farmacéutica

Mi nombre es Fernanda García.

Vivo en Madrid y terminé la carrera hace poco.

He trabajado como farmacéutica en una gran residencia de ancianos, en la periferia de la ciudad. He sacado plaza en el FIR y creo que podré elegir el Hospital Gregorio Marañón.

Paralelamente a esto, llevo años colaborando de manera voluntaria con chavales hijos de la marginación social, en los que es frecuente la relación con los policías, las comisarías, los centros de internamiento para inmigrantes, los reformatorios, las cárceles y las torturas. Yo misma he sido maltratada (sólo por respeto a quienes he visto mucho peor me sigue dando reparo hablar de tortura en mi caso) por la policía en dos ocasiones durante las detenciones que me ha tocado vivir. Siempre en Moratalaz, comisaría central de Madrid. También lo han padecido mi hermana mayor y varios amigos. Demasiados amigos.

No me siento con ganas de relatar en primera persona los abusos vistos o padecidos, porque tampoco tiene ningún sentido; no vaya suceder que me lea algún médico de urgencias y diagnostique que estoy mintiendo, como hacen algunos jueces, cuya bata se llama toga y no es blanca sino negra.

Lo que sí me gustaría es centrar el debate en la complicidad de los servicios médicos con el fuerte, con quien domina y somete en la relación con el preso.

Cuenta Kelvin que en su ingreso en prisión, en la enfermería del módulo, el doctor le dijo delante de él a otro interno, “pero, ¿todavía no te has suicidado?” Puede tratarse de un giro cariñoso del lenguaje en un ambiente distendido, o tal vez la voz de un profesional cómplice, que sistemáticamente cubre los abusos de funcionarios a presos con informes ambiguos que les protegen.

Cuenta Dorotea, madre luchadora, aguerrida auxiliar de clínica desde hace más de 40 años, fumadora y con lupus, con media familia (hijos y sobrinos) bajo tierra “por la maldita droga y la peor prisión”, que para cuando al médico de Soto del Real le dio la gana de hacerle caso a su sobrino con lo de que “meo sangre, joder”, el cáncer era ya demasiado avanzado, de manera que sólo pudo esperar a morirse. Eso sí, hasta que no tuvieron claro que seguro estaba terminal, no lo dejaron salir al Gregorio Marañón. Y hubo de morir con un guardia civil en la puerta de la habitación de paliativos y con la mano esposada a la barra de la cama, no fuera a escaparse entre estertores.

Cuenta Pelé que aquella madrugada de agosto en Moratalaz, tras media hora encerrado en la parte de atrás de la furgoneta sin asientos en la que lo habían metido con otras 8 personas y la calefacción encendida, y después de las 5 horas obligados a permanecer de pie esposados mirando a la pared y con una persona sangrando por la cabeza a su derecha todo ese tiempo, por fin tuvo asistencia médica del 112. Lamentablemente sus equimosis en forma esférica y sus contusiones alargadas en forma de barra en miembros inferiores y flanco izquierdo, no podían ser atribuidas con certeza a ningún mecanismo lesional concreto.

Pelé ya lo sabía, no era para lo que quería que lo viera el 112, tan sólo los quería ver para que le dieran algo para el dolor y así poder pasar mejor la noche en la colchoneta del suelo de la celda. “Lo siento, no estamos autorizados a dar medicación a detenidos”, “Ah, bueno, pues en ese caso siento haberle molestado, doctor, no se preocupe tampoco por el parte de lesiones, que me lo puedo haber inventado todo. Tampoco le diré que abajo hay una mujer seropositiva sangrando por la cabeza en una celda compartida desde hace más de 12 horas, pues es seguro que tiene cosas más importantes que hacer”.

El problema está generalizado

La declaración de la farmacéutica podría ser falsa. Lamentablemente, la comisaría de Moratalaz de Madrid tiene mala fama, hasta ser calificada de “el Guantánamo madrileño”

https://www.diagonalperiodico.net/libertades/la-siniestra-fama-la-comisaria-moratalaz.html

La declaración de la farmacéutica podría ser falsa. Lamentablemente en España se tortura, y no como una anécdota. Lo afirma y denuncia Amnistía Internacional, que también denuncia la falta de formación de los policías en derechos humanos

https://www.es.amnesty.org/paises/espana/tortura-y-malos-tratos/

https://www.es.amnesty.org/paises/espana/fuerzas-de-seguridad/

“En España la tortura sigue siendo un problema y el problema es que no se reconoce como problema”, dice el director de Amnistía Internacional, Esteban Beltrán. Los hechos lo corroboran. La tortura no es sistemática, pero no se toman las medidas suficientes para prevenirla e investigarla

http://www.eldiario.es/norte/almargen/torturas-CIA-version-espanola_6_333576667.html

Lo que es peor, la tortura queda impune, incluso cuando se logra la condena judicial de los policías torturadores. Lo dejó claro el caso de tortura y malos tratos en Barcelona contra Lucian Praduran. Los cinco mossos (policías) implicados fueron condenados por torturas y cuatro de ellos indultados hasta en dos ocasiones por el Gobierno. Desde 1996, el Gobierno ha aprobado 42 indultos a agentes de diferentes cuerpos policiales condenados por torturas

http://www.eldiario.es/norte/almargen/Espana-tortura_6_228237176.html

http://www.lamarea.com/2013/02/11/42-indultos-a-condenados-por-torturas-y-214-a-penados-por-malversacion-desde-1996/

Lo de Barcelona es crónico, un problema constante bien recogido en el documental “Ciutat Morta”

http://www.elperiodico.com/es/noticias/tele/historia-emision-ciutat-morta-audiencias-3861922

No es una macabra anécdota en Madrid y en Barcelona. Es un problema estructural que permite la violencia contra los débiles, sean inmigrantes, pobres, drogadictos, enfermos mentales y/o marginados en general (incluyendo a todos los que se rebelan contra “el sistema” y fomentan las alternativas sociales, calificados genéricamente de “anarquistas”). Veáse en Cartagena un caso “ejemplar” de tortura y muerte de un marginado, obeso, drogadicto y esquizofrénico

“La autopsia del cuerpo es propia de una película de terror: pérdida del ojo derecho, signos de violencia en región facial y craneal, fractura-luxación de múltiples vértebras cervicales, lesiones en los discos intervertebrales del C2 al C7, destrucción de centros neurales superiores”

http://www.grupotortuga.com/Policias-nacionales-de-Cartagena

Será difícil que haya condena en Cartagena. En su caso, será fácil que haya indulto.

En “Ciutat Morta” se dice:

“Me acuerdo que miré al médico y ni siquiera me miró a los ojos, o sea, de eso me acuerdo… ningún médico me miró a los ojos…fue como…y yo buscando como… eso de… eh, tío, estoy viendo a una persona que me puede decir… llama a mi mamá, ¿no?…. nada, nada, ahí cero… ahí quedé alucinando, con el servicio médico aluciné… como si estuvieran acostumbrados a la situación”

http://medicocritico.blogspot.com.es/2014/12/el-medico-ante-la-tortura-de-aqui-y-de.html

Es el policía quien agrede y emplea violencia innecesaria, es el funcionario de prisiones quien tortura, es el maltratador quien golpea, pero es también el profesional sanitario el que mira para otro lado. Su banalidad de experto engrasa todo el mecanismo y lo legitima con un protocolo de silencio. Para el torturado una bata blanca termina siendo el uniforme de un torturador y/o colaborador más.

Es hora de cumplir el Código de Deontología Médica, es hora de mirar a los ojos a quien pueda haber sido torturado. Es hora de ponerse de parte del débil. Es hora de denunciar las sospechas de tortura, y de no colaborar ni pasivamente (con el silencio) ni activamente (con asistencia médica para “facilitar” torturar sin llegar a dejar huellas, por ejemplo).

Hay uniformes y uniformes, y la bata blanca no es el uniforme del torturador ni del colaborador con las torturas. ¿O, en España, sí?

Médico general jubilado, miembro del Equipo CESCA

Cárcel=Tortura

Actividad en la calle

Hablamos del ayuno solidario con los presos en lucha, desde la calle, de algunas personas de Galicia Sur. De la situación de Javi Guerrero, tras 78 días de huelga, y de José Antúnez, que lleva 37. De las posibilidades de que se forme y extienda una comunidad de lucha anticarcelaria a partir de los intentos actuales, etc. Seguimos emitiendo la grabación de una charla de Paz Francés, inteligente, crítica y clara, sobre la reforma del código penal.

Más información en Tokata sobre la huelga de hambre de Javier Guerrero

Más información en Tokata sobre la lucha de José Antúnez

Novedades en el entramado represivo del Estado español 

José Antúnez Radio: Tokata Y Fuga