La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía ha presentado hoy en rueda de prensa su informe ‘Derechos Humanos en la Frontera Sur 2017’, en el que denuncia la radicalización de las políticas que vulneran los derechos humanos en España y en la Unión Europea y que contravienen la legalidad internacional. De este modo, apuntan, “las políticas migratorias se han convertido en una máquina implacable de generar sufrimiento, provocar muertes y violar sistemáticamente los derechos humanos de las personas migrantes o refugiadas”.
Fruto de ello, denuncia la asociación, es el “descomunal incremento” durante 2016 en el número de personas que han fallecido intentando alcanzar las costas europeas, un 34% más que en 2015, y las españolas, un 125% más que hace tan solo dos años. “Es profundamente miserable que se venda como éxito la gestión de flujos migratorios española, cuando se cuentan por cientos los muertos y desaparecidos”, critica la APDHA.
Otro de los grandes “agujeros negros” en el ranking de vulneraciones en la geografía española, argumentan, es la existencia de ocho CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros) donde encarcelan a personas que no han cometido ningún delito. Según datos del Ministerio del Interior, durante el año pasado solo el 29% de las personas internadas en los CIE fueron expulsadas. “Se trata de un mecanismo inútil, que solo sirve como elemento de represión y castigo”, critica la organización.
La situación es “si cabe más sangrante en algunos CIE, como el de Algeciras”, cuyas instalaciones son “horripilantes”, según el Fiscal de Extranjería de la ciudad. Ya en 2010, la Oficina del Defensor del Pueblo pidió su cierre por ser sus instalaciones “absolutamente inadecuadas, con un más que deficitario estado de conservación y lamentable higiene”. En no mejores circunstancias se encuentra el de Tarifa, denuncia la APDHA, donde hay celdas que tienen por retrete un agujero en el suelo expuesto a la vista de todos.







