Es un hecho que en las cárceles españolas la muerte se hace presente demasiadas veces; la enfermedad mental afecta a más de 18.000 personas y las drogodependencias al 50% de las personas internas en prisión.
Resulta, cuando menos, muy preocupantes, yo diría que escandalosos estos datos que la realidad actual de las cárceles españolas nos presenta.
“Recordar que la Administración ostenta un singular deber legal de aseguramiento de la vida y de la integridad física y psíquica por parte de quien ejerce una función de custodia”, (“Otro derecho penal es posible, documento 2º”). Este recordatorio contrasta con la realidad de la muerte casi permanentemente en las cárceles del Estado, con el número de personas enfermas mentales absolutamente inadmisible, y con el tanto por ciento preocupante de personas dependientes y consumidoras de estupefacientes.



