¡Hoy más que nunca, solidaridad y apoyo mutuo!
Cambiamos de año, pero para el preso Javier Guerrero Carvajal no ha cambiado nada, continúa su huelga de hambre y ha añadido la huelga de sed a su protesta contra las decisiones arbitrarias y crueles de la administración penitenciaria y por el trato degradante y las torturas a la población reclusa. Hoy se cumplen 24 días de huelga de hambre (desde el 12 de diciembre por la noche) y desde el 3 de enero comenzó la huelga de sed. Después de la promesa por parte de la subdirección de seguridad de quitarle el parte por el que le suspendieron el permiso que tenía concedido para el pasado 30 de diciembre, la situación sigue igual, o peor aún si atendemos al grave estado de salud que padece después de tantos días sin ingerir alimentos y sobre todo los días sin beber que lleva, lo cual empeora la situación sanitaria a la que se enfrentaba previamente y las secuelas que le dejaron otras dos huelgas de hambre que hizo anteriormente.









