Categoría: <span>Familias Frente a la Crueldad Carcelaria</span>

Desde la cárcel de Villena, llegan noticias de que se ha confinado a las aproximadamente cien personas que están encerradas en el módulo 2. Según la versión de los boqueras, se debe a que dos personas han dado positivo en una prueba para detectar el coronavirus. Una de ellas fue sacada al hospital a finales de septiembre por una supuesta sobredosis de drogas. A los tres o cuatro días de estar ingresado le devuelven a la cárcel, donde no le ponen en cuarentena ni nada. Tampoco le han hecho análisis de coronavirus en el hospital. A los cuatro o cinco días, por tener algún síntoma, les hacen un análisis a él y a su compañero de celda. Los dos dan positivo. Así que deciden aislarles a ellos en la celda y a todo el módulo del resto de la cárcel, lo cual quiere decir que no pueden salir ni siquiera a comunicar por cristales. Hay otros dos presos que han quedado aislados en una celda por habérseles detectado fiebre alta. A partir de mediados de septiembre, los módulos 1, 2, 5 y 8 de la misma cárcel, con unos cuatrocientos presos encerrados en ellos, también fueron aislados ocho días, durante los que no hicieron ningún análisis ni nada parecido. Una profesora que había estado haciendo entrevistas para ver quien se apuntaba a la escuela en todos esos módulos, pasados unos quince días, dio positivo en un análisis de coronavirus. Desde entonces, se les toma la temperatura a los presos con una de esas pistolitas al efecto. Lo hace otro preso, abriendo un poco la puerta de las celdas por las mañanas. Por lo demás, no hacen ningún otro tipo de prueba, no entran médicos ni enfermeros al módulo para nada, reparten la medicación desde la garita, no te sacan a enfermería a no ser que te estés muriendo. En Villena ya no se comunica vis a vis, lo mismo que en al menos otras cincuenta cárceles de la SGIP, y tampoco en las de Cataluña. Las medidas preventivas reales son inexistentes, la sanidad penitencia es totalmente inoperante, lo único que se hace es restringir derechos y endurecer las condiciones de vida, cuando, si hay riesgo de que se propague el COVID en las cárceles, habría que excarcelar al mayor número posible de personas presas, como se ha hecho en muchos otros países, empezando por los grupos de riesgo: enfermos graves y crónicos y personas mayores de sesenta años, especialmente. Pero nada de eso. A continuación, un escrito de una compañera de la asociación Familias Frente a la Crueldad Carcelaria explicando bien la situación de mediados de septiembre en la cárcel de Villena y opinando lúcidamente sobre el tema.

LA JUSTICIA, UN ESPERPENTO QUE SE SUPERA DÍA A DÍA

Si en condiciones normales, sin coronavirus de por medio, las personas que estamos en la calle vemos, día a día, recortados, vulnerados arbitrariamente nuestros derechos, con escasas o nulas posibilidades de obtener Justicia de instituciones mafiosas que merecen todo nuestro desprecio, en tiempos de “crisis sanitaria”, bajo la declaración del Estado de alarma se siguen aplicado medidas propias del Estado de excepción, con todo lo que representa de pérdida de derechos y libertades. En el submundo de las cárceles donde la arbitrariedad, la impunidad, la indefensión son los “valores” del sistema, la llegada del Coronavirus ha supuesto para lxs presxs una vuelta de tuerca más. Denegación de permisos o penalización a lxs “afortunados” que los obtenían con 15 días de aislamiento. Supresión de las visitas durante tres meses. Por contra, los carceleros, siguieron manteniendo prácticamente la misma rutina que antes del confinamiento respecto a las entradas y salidas de los centros penitenciarios. Al parecer, se consideró que desempeñaban una “actividad esencial“ y se convirtieron, como quedó demostrado, en el principal foco de infección. Abandono de los internos por parte del personal sanitario y educadores. Cierre de los talleres. Suspensión de los cursos de formación…

De vuelta a la “normalidad” nos encontramos en la cárcel Alicante II en Villena con un Protocolo de Seguridad para las visitas: llevar puesta la mascarilla cubriendo la nariz y la boca, (en esta medida y en lo concerniente al mantenimiento de la distancia de seguridad en los diferentes controles, la mayoría de los carceleros permiten cierto relajo); rellenar con tus datos y firmar un escrito en el que, si no recuerdo mal, das tu palabra de no estar infectada por la COVID 19, de no padecer ningún síntoma de la enfermedad, si dudas porque no tiene ninguna garantía de que así sea, el/la funcionario/a de turno te indica amablemente que la única forma de realizar la visita es entregar el escrito cumplimentado, no importa que no tenga ninguna credibilidad, lo importante es que la burocracia siga su curso. Después pasar, además, los controles habituales, puedes disfrutar de un encuentro por cristales de 45 minutos.

Otra medida preventiva, en esta ocasión para evitar los contagios entre las visitas, ha sido quitar los asientos en recepción y en la sala donde nos concentran a medida que huellamos y superamos el escáner, sustituyéndolos por unas marcas blancas en el suelo que dividen y organizan el espacio indicando las posiciones que debemos ocupar para guardar la distancia de seguridad. Durante el tiempo de espera (recomiendan estar una hora antes de la que se tiene establecida para la visita) tenemos tres opciones: primera, sentarnos en el suelo; segunda, permanecer de pie, (llevar muletas, ser mayor, tener problemas de salud, estar cansadx etc. no es relevante); y tercera, entrar en la cafetería, consumir y disfrutar de una silla de plástico y de un aroma a grasa de cocina rancia. La desinfección de unas cuantas sillas de plástico parece ser que el presupuesto carcelario no se lo puede permitir.

En el caso que nos ocupa el contacto con la persona infectada fue de unas 20 personas por módulo, según indica El Periódico de Villena se produjo el día uno de septiembre, el miércoles 16, cuando acordaron el confinamiento preventivo, ya habían transcurrido 15 días desde que se produjera el contacto, 15 días en los que los presos contactados se movieron libremente por el módulo sin que se haya detectado hasta el momento ningún caso de contagio. Qué sentido tiene mantener el confinamiento 15 días más, por qué privarles de las visitas de sus seres queridos, de los permisos… por qué seguir con la represión barata.

Cuando se declaró el confinamiento, el director de la cárcel de Villena se dirigió a los internos y les aseguró que no iban a perderse los vis a vis, que cuando pasase la crisis se recuperarían. Se abrieron las cárceles, se reiniciaron las visitas pero al solicitar que los vis a vis perdidos se pudiesen acumular dos en un mismo día la respuesta fue «no está permitido». Pedimos el acercamiento de los presxs a su entorno y medidas que no graven más la precaria economía de familiares y amigos. Estamos a favor de la abolición de las cárceles, pero mientras esto llega consideramos que hoy más que nunca es necesario que Instituciones Penitenciarias ponga en marcha medidas no punitivas para afrontar la crisis sanitaria que vivimos; la excarcelación de las personas de riesgo: enfermos graves, ancianos, presos preventivos, para que puedan recibir tratamiento médico y los cuidados de las personas de las personas de su entorno.

covid19 Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Hablamos con la compañera de un hombre que ha sido torturado recientemente en la cárcel de Morón de la Frontera (Sevilla), una de las cárceles donde más denuncias de tortura se han registrado, y no es la primera vez que es agredido en esa misma cárcel, hace más de 15 días y aún no le ha visto el médico forense. Conversamos con una compañero de Madrid sobre la resistencia de los puestos políticos de la plaza de Tirso de Molina a ser barridos de allí. Comentamos también las medidas de «confinamiento selectivo» contra 35 barrios de Madrid, los más pobres ¡qué casualidad! Y algo se habla de la resistencia frente a eso en Vallecas, la represión consiguiente, etc. Informamos también sobre el tercer turno de diez días de la huelga de hambre rotativa contra todo lo que mata a lxs presxs y otros temas relacionados.

Actividad en la calle Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 Radio: Tokata Y Fuga Sociedad-cárcel

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Leemos un comunicado de uno de los participantes en la huelga de hambre de mayo y comentamos un poco sus vicisitudes, así como las de la de Patxi Ruiz, en su 27º día. Llamamos a una componente de Familias Frente A la Crueldad Carcelaria que nos cuenta cómo han vivido ellas el estado de excepción en las cárceles y en la calle. Comentamos la muerte de George Floyd y las reacciones populares en diversas partes del mundo, en París, especialmente, desde donde una compañera nos cuenta lo que está sucediendo allí.

Actividad en la calle Cárceles racistas Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Mayo 2020 Internacional Radio: Tokata Y Fuga

En el siguiente artículo, publicado hoy en catalán por Vicent Almela en la página web de La Directa, relata el compañero, según informaciones recogidas de familiares de presos en la misma puerta de la cárcel de Brians I, otras trasmitidas por el grupo de apoyo a Amadeu Casellas, otras por el colectivo anticarcelario Pronoia, de Murcia, y otras de diversa procedencia, lo que está sucediendo, en primer lugar, en Brians I, pero también en otras cárceles del Estado español –como en Fontcalent, donde algunos presos han prendido una hoguera en el patio– en respuesta a las medidas de privación impuestas a lxs presxs con la excusa de la «epidemia» de coronavirus. Aunque no lo refleja el artículo, al parecer, ha habido también un motín en la cárcel de Tahíche (Lanzarote); la versión del falsimedio por el que nos hemos enterado, procedente de un sindicato corporativista de los boqueras, es sencillamente impresentable. Por un post en una red social hemos sabido también que en el módulo 3 de la cárcel de Sangonera (Murcia I) se había convocado para la tarde de ayer una sentada, en protesta por las restricciones impuestas por motivos tergiversados y el real abandono médico.

CIEN INTERNOS DE BRIANS I INICIAN UNA HUELGA DE HAMBRE COMO RESPUESTA A LAS RESTRICCIONES POR LA CRISIS DEL CORONAVIRUS 

Tras la detección de un caso positivo en Brians 2, actualmente todas las personas internas en el módulo 13 del centro penitenciario catalán se encuentran confinadas y, según testimonios de las familias que hoy han ido a com, basándose enunicarse con los internos, habría más personas con síntomas a los módulos 4 y 8 del mismo centro penitenciario. La huelga comenzó el pasado viernes en el módulo 1 del centro penitenciario de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires, como respuesta a las medidas restrictivas impuestas por el Departamento de Justicia.

Nervios y mucha incertidumbre es lo que se ha vivido esta mañana durante las comunicaciones en los centros penitenciarios catalanes de Brians 1 y 2, en el municipio de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). Muchas familias y amistades de personas presas que tenían autorizados vis a vis, familiares o íntimos durante el fin de semana se enteraban en la puerta –y por parte de los funcionarios– que estas comunicaciones habían quedado completamente prohibidas desde el pasado viernes bajo órdenes del Departamento de Justicia –siguiendo las medidas aplicadas por el Ministerio del Interior español para prevenir la expansión del coronavirus en las cárceles– y que, por tanto. sólo podrían comunicar con ellas a través de locutorio con vidrio por medio.

Antes de entrar, entre las familias también se comentaban las últimas noticias hechas públicas ayer por el departamento de prensa de la Generalitat, donde se informaba sobre el primer caso positivo del virus en una prisión catalana, concretamente en Brians 2, y otros ocho casos de personas presas y de un trabajador con posibles síntomas en el mismo centro. Una vez detectado por parte de los servicios médicos, este interno del módulo 13 fue trasladado inmediatamente al hospital penitenciario de Terrassa, y desde ese momento los 105 internos del módulo quedaron completamente confinados. Es decir, actualmente pueden salir de su celda, pero no pueden realizar cualquier otra actividad fuera del módulo, al menos durante las próximas dos semanas. Respecto a las sospechas de nuevos casos de infección en los módulos 4 y 8, por el momento han quedado en observación, a la espera de un diagnóstico.

Según el testimonio de familias que han entrado esta mañana a comunicar en este centro, «los presos están muy asustados y no tienen mucha información sobre lo que está pasando, además nos han dicho que muchos funcionarios no llevan mascarilla ni guantes, y que ellos tampoco están recibiendo ningún tipo de medida protectora para no contagiarse el virus dentro de los módulos «. «Esto es una ratonera, y con un espacio tan reducido, si lo coge una persona del módulo, se contagiarán todas las demás», aseguran desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña, que añaden que «hay que ser conscientes de que hay mucha gente con situaciones de salud muy complicadas, y por lo tanto es un riesgo muy grande mantenerlos allí. «

De momento, a pesar de las recomendaciones por parte de los funcionarios de suspender también las comunicaciones con cristales, hoy domingo han continuado las visitas –a través de los locutorios– durante todo el día, y se han ampliado a 50 minutos para intentar compensar la cancelaciónción de los vis a vis. También continúan activas, de momento, las comunicaciones previstas para los 105 presos del módulo 13, que ahora mismo quedan confinados sin poder desarrollar ninguna actividad fuera de este recinto y donde algunos de ellos ya presentan los primeros síntomas de poder estar contagiados.

Durante las comunicaciones de la mañana, también ha habido algunas tensiones entre familias y funcionarios, muchas veces por la falta de información o por discusiones derivadas de las insuficientes medidas de prevención para no contagiar el virus por parte de los funcionarios. Según advierten desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña «es muy importante que todo el mundo esté bien informado de lo que ocurre dentro y fuera, tanto los presos como las familias, y sobre todo que las instituciones y los funcionarios tomen todas las medidas preventivas posibles para evitar que el virus se propague dentro. Las cárceles son espacios muy sensibles, y es necesario que todo el mundo se ponga las pilas «. En la misma línea, tanto desde la asociación de Familias de Presos en Cataluña, como desde el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la Univesidad de Barcelona (OSPDH) y el centro para la defensa de los derechos humanos Iridia, se considera «imprescindible» , en un momento de tanta falta de información y nervios, «la apertura de un canal abierto de transmisión de información a tiempo real sobre cómo evoluciona la situación en las cárceles» por parte del Departamento de Justicia de la Generalitat, » para que todo el mundo, ya sean familiares, amigos, entidades de defensa de los derechos humanos o los grupos de apoyo, estén bien informados de lo que ocurre dentro de las prisiones en todo momento.»

A través del testimonio de otras visitas que han ido a comunicar esta mañana en Brians 1, la Directa se ha podido enterar de que desde el pasado viernes un grupo de personas presas puso en marcha una huelga de hambre como respuesta a las medidas restrictivas impuestas por el Departamento de Justicia, que suspendió desde eses día todos los vis a vis familiares e íntimos, así como todos los permisos concedidos a las personas presas para poder salir de prisión, al menos durante un periodo de 15 días. Hoy en día, ya son 100 –de un total de 180– los presos del módulo 1 que han decidido sumarse a la huelga de hambre .

En un comunicado publicado por el grupo de apoyo a Amadeu Casellas –que se encuentra preso desde hace casi dos años, en espera de juicio, en este mismo módulo de Brians 1 y también participa en la protesta colectiva–, denuncian que «nos aplican estas medidas restrictivas con la excusa del virus, mientras los funcionarios se pasean por el recinto sin medidas de protección», y también afirman que «de momento son únicamente ellos los que tienen contacto con el exterior de forma continua y hasta ahora han sido los responsables de introducir el virus en todos los casos detectados». Los presos que han iniciado la acción de protesta también denuncian amenazas por parte de los funcionarios «de cortar completamente las comunicaciones» en caso de protestar o no querer acatar estas nuevas medidas restrictivas: «Continúan asustando a los familiares para que no vengan a comunicar, aunque ahora sólo podemos hacerlo través de cristal, mientras los funcionarios no utilizan ninguna clase de medida preventiva y tienen contacto con el exterior a diario».

Según explican desde el grupo de apoyo al preso, hoy domingo durante el almuerzo, mientras los presos estaban en el comedor y recogían los cubiertos sin la bandeja de la comida como señal de protesta, un grupo de funcionarios les ha comenzado a recriminar su actitud. A raíz de ello, algunos de ellos les han explicado que estaban en huelga de hambre y cuáles eran los motivos de la protesta. Ante esto, la reacción de los funcionarios ha sido pedirles los documentos de identidad, llevar a tres de ellos a los departamentos de aislamiento y amenazar al resto. Ante la represión y las amenazas disciplinarias de los trabajadores del centro, algunos presos han decidido desistir de la huelga de hambre.

En la prisión de Wad Ras, en Barcelona, ​​también se ha conocido un primer caso de coronavirus, el de una mujer a la que le quedaban pocos días para salir en libertad. En este caso, la dirección del centro le ha dejado salir finalmente, pero el resto de mujeres con las que tenía trato diario aún están a la espera de pruebas. Ayer también se produjeron instantes de tensión durante las comunicaciones en este centro ubicado en el barrio de Poble Nou de Barcelona, ​​cuando en la puerta de entrada se juntaron un grupo de personas reclamando la libertad para las presas.

Las protestas se extienden a otros centros penitenciarios del Estado

También hoy por la mañana, en la prisión de Fontcalent (Alicante), varios internos protestaron prendiendo una hoguera en el patio con el objetivo de protestar por la falta de información y medidas de protección ante el coronavirus dentro de los centros, según informó el sindicato CSIF en un comunicado. La central sindical, que reclama al Ministerio del Interior que garantice material de protección y dotación de personal médico en todas las prisiones españolas, asegura que el incidente ha sido controlado por los funcionarios sin que haya habido heridos. Desde el grupo de apoyo a personas presas Colectivo Pronoia, también denuncian en un comunicado que hoy por la tarde les han impedido entrar a comunicar a la prisión de Campos del Río (Murcia) a través de los locutorios, según los funcionarios, siguiendo órdenes del Ministerio del Interior. A estas alturas, no hay ninguna comunicación oficial desde las Instituciones Penitenciarias españolas sobre la prohibición de las comunicaciones vía locutorio a través de cristales, sin embargo, parece que en cada prisión se está operando de una forma diferente según los criterios del funcionariado del centro.

El último contagio de coronavirus en las cárceles del Estado español se ha localizado en Melilla. Se trata de un jefe de servicios. En este mismo centro han enviado a su domicilio a otros doce trabajadores, que actualmente están en cuarentena. Hasta el momento, se han contabilizado 164 internos y medio centenar de funcionarios aislados, a la espera de conocer una cifra oficial de positivos.

covid19 Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Presxs en lucha

Emitimos una entrevista a Ernesto, de la plataforma Presos Tenerife, que habla como un libro abierto de lo que sucede en la cárcel de allí, lo mismo que en el resto de las españolas, por cierto. Entrevistamos a Mamen, madre de dos personas que han pasado muchos años en la cárcel, que nos habla de traslados arbitrarios, malos tratos, abandono y humillación. Hablamos de la situación de Antuan Nieto galindo, a punto de ser entregado al Estado francés para que cumpla cadena perpetua, enfermo de cáncer y después de pagar casi 50 años en cárceles españolas.

Cadena perpetua Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Rotativa 2019-2020

El Grup de Suport a Persones Preses de València ha sacado una pegatina, un cartel y un fanzine para apoyar la denuncia por torturas a personas presas presentada por la asociación Familias Frente A la Crueldad Carcelaria contra carceleros de la prisión de Castellón II. También el grupo Fuera Del Orden, de Alcalá de Xivert (Castellón), ha elaborado un fanzine con el mismo propósito. Todo ello podéis encontrarlo aquí.

Fanzine del Grup de Suport a Persones Preses de València

Fanzine de Fuera Del Orden

Actividad en la calle Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Hablamos con una componente de Familias Frente A La Crueldad Carcelaria y con el abogado que representa a esa asociación en este caso de la denuncia que están impulsando sobre las torturas sufridas por un buen número de personas presas en al Cárcel de Albocàsser en agosto y septiembre. Nos hacemos eco de una convocatoria de apoyo a la huelga de hambre rotativa por la excarcelación de las personas presas gravemente enfermas, que se ha hecho pública ya en ciudades como Lleida, Tarragona, Barcelona, Murcia, Santander o Madrid, pero se espera también en algunas otras, se trata de concentrarse ante los colegios de médicos de cada ciudad para pedirles que asuman su responsabilidad en la catástrofe de la sanidad penitenciaria. Hablamos con una persona del SIRECOVI sobre la violencia policial en calles y comisarías de Barcelona en la represión de las movilizaciones de protesta por las condenas contra los políticos independistas catalanes.

Actividad en la calle Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Huelga de Hambre Rotativa 2019-2020 Indefensión jurídica Radio: Tokata Y Fuga

La asociación FFACC (Familias Frente A la Crueldad Carcelaria) se ha empeñado en denunciar pública y judicialmente las torturas que sufrieron entre el 30 del pasado agosto y el 16 de septiembre un número indeterminado de presos –quizá 10 o 12– de los que cuatro han denunciado ya ante el Juzgado de Guardia. Piden apoyo a su lucha contra la tortura, la idefensión de las personas presas y las mentiras y tergiversaciones de los defensores de la crueldad institucionalizada. A continuación, un resumen de lo sucedido y de la valoración de la asociación. Siguiendo los enlaces de abajo del todo se puede encontrar un informe bastante más completo y una serie de documentos relevantes.

TORTURAS EN LA CÁRCEL DE ALBOCÀSSER

La Asociación Familias Frente A la Crueldad Carcelaria está formada por familiares y amigos de personas presas. Su finalidad es defender los derechos de quienes han tenido la desgracia de entrar en la cárcel, denunciar públicamente todas las situaciones que vulneren esos derechos y hacer todo lo posible para corregirlas. Queremos dar a conocer una de esas situaciones, que se dio en la cárcel de Albocàsser entre finales del pasado mes de agosto y mediados del de septiembre, y señalar una serie de aspectos en que, en nuestra opinión, se ha atentado gravemente contra la integridad y la dignidad de más de 10 personas presas en esa cárcel sometiéndoles a tratos crueles, inhumanos y degradantes que en gran parte se pueden calificar con toda propiedad como torturas.

El 31 de septiembre varios medios de comunicación se hacían eco de las informaciones de algunos sindictos de funcionarios de prisiones y especialmente de la nota de prensa del sindicato ACAIP. Según el relato publicado, el viernes, 30 de agosto de 2019, sobre las seis de la tarde, en el módulo 3 de la cárcel de Albocàsser (Castellón II), un interno “agredió a un funcionario, le golpeó en la cabeza con una escoba, hasta el punto de partir el palo, y trató de apuñalarlo con trozos de madera del mismo”, este preso y otro de sus compañeros “se atrincheraron en el patio del módulo y comenzaron a amenazar a los funcionarios con matarlos y a tirarles objetos” alentando al resto de internos a “secundar la agresión” y creando “una situación de máxima gravedad dado que podría derivarse en un motín”, aunque desde Instituciones Penitenciarias “han asegurado que no hubo ningún intento de motín y que el resto de internos no secundó los hechos”. Entre 15 y 20 funcionarios “tuvieron que acudir al módulo y entre todos lograron controlar la situación”, aislando a esos dos internos, “encerrando en el comedor al resto y subiéndoles escalonadamente a sus celdas”. Igualmente, se afirma que “el trabajador agredido tuvo que ser trasladado al hospital con lesiones de diversa consideración”, pero también que “según fuentes penitenciarias, el trabajador no requirió hospitalización y se encuentra en buen estado”.

Por encargo de nuestra asociación, alertada por la madre de uno de los presos afectados, el abogado Lisandro Giordani González fue a visitar cuatro de los presos implicados, cuya versión de los hechos resulta bastante diferente de la anterior. Los cuatro manifestaron haber recibido verdaderas palizas por parte de funcionarios de prisiones, a base de porrazos, puñetazos y patadas, incluso en la cabeza. Dos de ellos fueron llevados a aislamiento el mismo día 30 después de ser terriblemente apalizados —hasta el punto de perder uno de ellos el conocimiento— por gran número de funcionarios, en presencia del resto de los internos del módulo 3, que, según la versión de todos los internos denunciantes, se limitaron a protestar verbalmente, pero no hicieron nada más ni se resistieron a cunplir las órdenes de los funcionarios. Los otros dos fueron conducidos a una celda de aislamiento al día siguiente y fueron golpeados en varias ocasiones con porrazos patadas y puñetazos, insultados, amenazadsos y vejados. Los cuatro permanecieron en celdas de aislamiento más de quince dias, sin agua corriente, sin sus pertenencias personales y sufriendo en repetidas ocasiones el maltrato descrito. Fueron objeto también de expedientes disciplinarios, de regresión a régimen cerrado o primer grado de tratamiento desde el segundo grado o régimen ordinario en que se encontraban y trasladados a otras cárceles. A uno de ellos al menos se le privó bruscamente del tratamiento psiquiátrico que estaba recinbiendo lo que le provocó un severo síndrome de abstinencia. Aseguran que cierto número de sus compañeros de módulo —quizá unos diez o doce— sufrieron un trato parecido.

Resultan considerablemente divergentes el relato de los “hechos” publicado y el que se hace en las denuncias que se han presentado en los juzgados de guardia, basadas en los testimonios de los presos afectados, concordantes pese a haber sido recogidos individualmente, encontrándose ellos aislados, incomunicados entre sí y sin haber tenido la menor oportunidad de ponerse de acuerdo. Dejando aparte la desproporcionada violencia y la crueldad empleadas por los funcionarios, esos relatos se contradicen, sobre todo, en lo que atañe a la supuesta resistencia opuesta por algunos de los reclusos frente a la actuación de los funcionarios de prisiones con posterioridad a la agresión con el palo de escoba. Y lo mismo en lo que toca a la incitación al motín por algunos de ellos y al supuesto intento de motín e insubordinación subsiguientes de un número aún mayor, aunque impreciso de reclusos. Resistencia e incitación al motín que, en el relato de los presos sencillamente no existió. Pero, pasara lo que pasara, nos consta que —además del castigo reglamentario y la probable denuncia penal— al menos cuatro personas han sido maltratadas y amenazadas como represalia y escarmiento por lo supuestamente sucedido el día 30 de agosto, lo cual constituye tortura, si hacemos caso de la definción de la misma contenida en el artículo 1 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes: “A los efectos de la presente Convención, se entenderá por el término ‘tortura’ todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores y sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores y sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otrta persona en ejercicio de funciones públicas, a instigación suya o con su consentimiento o aquiescencia.”

Y también es necesario tener muy en cuenta que el proceder de ACAIP y de los medios que han publicado estas noticias atenta gravemente contra el derecho a la presunción de inocencia de las personas presas interesadas, al difundir un relato, considerablemente sesgado y tergiversado por las ideas fijas que animan las campañas mediáticas de los sindicatos de carceleros a favor de sus intereses “laborales”, relato que presenta como culpables de unos hechos delictivos que no han sido convenientemente calificados, documentados y mucho menos probados a unas personas que, desde otro punto de vista, se pueden considerar, más bien, como víctimas de los mismos que les denuncian. Pero el caso es que quienes difunden esa versión de los “hechos” exagerada y distorsionada son agentes de la autoridad pública y su comportamiento va contra la ley. Por ejemplo, contra lo que dicta la Directiva (UE) 2016/343, de 9 de marzo de 2016 del Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, en su artículo 4: “Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para garantizar que, mientras ni se haya probado la culpabilidad de un sospechoso o acusado con arreglo a la ley, las declaraciones públicas y las resoluciones judiciales que no sean de condena no se refieran a esa persona como culpable.” Ese relato de lo supuestamente sucedido el 30 de septiembre fue publicado en varios medios de comunicación el día 31, antes de que se hubiera comunicado oficialemente el inicio de ningún expediente disciplinario o interpuesto denuncia penal alguna, aunque mucho nos tememos que las acusaciones formales coincidan casi exactamente con la versión publicada. Así que nos veríamos ante un juicio paralelo, extralegal, y no solamente en lo que se refiere a la publicidad, ya que los acusados ya han sido condenados y castigados con aislamiento, malos tratos físicos y psicológicos, sanciones disciplinarias, regresiones en el grado de tratamiento con el correspondiente endurecimiento de sus condiciones de vida, traslados por los que se les aleja de su entorno social y familiar, pérdida de sus pertenencias personales, alteración injustificada y punitiva del tratamiento psiquiátrico, etc. Acusados, juzgados, condenados y castigados sin garantía alguna, en una situación de abrumadora inferioridad y total indefensión.Acusados, juzgados, condenados y castigados, en una situación de abrumadora inferioridad y total indefensión.

Porque todo lo expuesto hace pensar que los funcionarios penitenciarios responsables de los abusos que estamos denunciando han hecho caso omiso de las instrucciones dirigidas a los directores de prisiones en la orden de servicio sobre el “deber legal parte de lesiones” de la Dirección General de Ejecución Penal y Reinserción Social dependiente de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, de fecha 1 de julio de 2019 y recientemente publicada. Indicaciones en el sentido de “ejercitar la labor penitenciaria en el respeto más escrupuloso a la legalidad”, para “erradicar la duda sobre la existencia de posibles abusos y desviaciones de poder por parte de quienes ejercemos la función pública” además de cumplir “la legalidad vigente y las indicaciones del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura”. De manera que sería necesario comprobar si han sido remitidos por la dirección del centro penitenciario de Castellón II al Juzgado de Guardia competente los partes de lesiones que en cumplimiento de la Ley de Enjuiciamiento Criminal hubiera debido elaborar el médico responsable, acompañadaos de los “partes de hechos e informes adicionales”; si el director ha acordado “la realización de actuaciones tendentes a esclarecer lo sucedido” y ha remitido al Juzgado de Guardia “copia de lo actuado” y de las declaraciones de los internos afectados; y, por último, si se ha informado de todo ello al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.

Para nosotras es evidente que no se ha respetado la legalidad vigente ni los principios elementales de la dignidad humana y que la duda sobre la existencia de abusos y desviaciones por parte de los funcioarios de la cárcel de Albocàsser responsables está muy próxima a convertirse en certeza. Nos han llegado, además, una y otra vez, por parte de personas presas, familares y allegadas de las mismas, informes de que en la cárcel de Albocàsser se infieren rutinariamente a las personas presas desde hace mucho tiempo toda clase de tratos crueles, inhumanos y degradantes. Así pues, queremos denunciar públicamente, tal como lo hemos hecho judicialmente, lo que para nosotras son gravísimos abusos de poder y tratos crueles, inhumanos y degradantes inferidos a personas presas por funcionarios de prisiones. Nos proponemos hacer lo necesario para sostener esta denuncia hasta las últimas consecuencias, tanto públicamente como en el terreno judicial.

Familias Frente A la Crueldad Carcelaria

Informe completo sobre torturas en Albocàsser en agosto y septiembre de 2019

Convención contra la tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes

Directiva europea sobre presunción de inocencia

Orden de servicio de la SGIP sobre partes de lesiones

Enlaces a la versión de los hechos difundida por los sindicatos de carceleros

Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Con apoyo de un abogado enviado por la asociación Familias frente a la crueldad carcelaria, cuatro  presos han denunciado torturas y tratos vejatorios sufridos a manos de los boqueras en la cárcel de Albocàsser entre el 30 de agosto y el 16 de septiembre pasados. El compañero Vicent Almela se hace eco en la página de La Directa dando voz a las personas presas en oposición al relato falaz de los «hechos» difundido por medios serviles con lo que les dictan los sindicatos de carceleros defensores de la tortura  como única fuente y presentando, como suelen, a los agresores como víctimas. A continuación, el artículo de La Directa traducido al castellano.

PRESOS DENUNCIAN TORTURAS EN LA PRISIÓN DE ALBOCÀSSER: «VAS A SALIR DE AQUÍ MEANDO SANGRE»

El testimonio de cuatro reclusos coincide en que, después de un conflicto entre un interno y el jefe del módulo 3 del centro penitenciario el pasado mes de agosto, varios presos sufrieron represalias en forma de amenazas, vejaciones, agresiones físicas y cambios de régimen, vulnerando así diferentes artículos de la Convención contra la Tortura de la ONU. La asociación Familias Frente a la Crueldad Carcelaria ha decidido denunciar estos hechos ante el Juzgado de instrucción 6 de Castellón, que ha abierto una investigación sobre el caso.

El pasado sábado 31 de agosto, varios medios de comunicación publicaban en sus cabeceras una noticia sobre los hechos ocurridos el día anterior en el centro penitenciario de Albocàsser (Castellón II), noticias en las que se relataba que un interno había agredido a un funcionario del centro con un palo de escoba y había intentado apuñalarlo con los restos punzantes de este objeto, al tiempo que hacía un llamamiento al resto de internos para rebelarse contra los trabajadores del centro. La única fuente consultada para la redacción de estas noticias era la nota de prensa publicada el mismo día de los hechos por parte del sindicato de la Agrupación de Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP), donde afirmaban que se había generado «una situación de máxima gravedad que podría haber derivado en un motín».

Según informaba esta misma nota de prensa, así como las diferentes noticias publicadas en los medios, fue necesaria la presencia de una veintena de funcionarios para controlar la situación dentro del módulo y el trabajador agredido tuvo que ser trasladado al hospital con lesiones de diversa consideración, extremo que pocos días después fue desmentido por fuentes penitenciarias: «el trabajador no requirió hospitalización y se encontraba en buen estado». El informe de ACAIP apuntaba que esta agresión derivaba del hecho de que los internos del centro reciben la medicación de tres días de una sola vez, debido a la falta de personal sanitario, por el que «se colocan» y eso les provoca «una gran excitación y agresividad que se traduce en situaciones violentas contra los funcionarios».

Quince días después de la publicación de estos hechos en prensa, la madre de uno de los presos que presenció el conflicto entre el funcionario y el interno se puso en contacto con la asociación Familias Frente a la Crueldad Carcelaria para hacerle llegar una versión muy diferente, que relataba las represalias que su hijo estaba sufriendo a raíz de esta situación y alertaba de las flagrantes vulneraciones de derechos fundamentales a las que estaba siendo sometido por el solo hecho de haber presenciado el conflicto. Tras recibir esta información, la asociación de familias decidió contratar los servicios de un abogado para que fuera a visitar a los presos que habían participado o presenciado los hechos y aclarar la situación.

Una vez lograron hablar con algunos de ellos –un hecho difícil, ya que muchos fueron dispersados ​​a diferentes centros penitenciarios del Estado– rápidamente se pudo comprobar que la versión de los presos era muy diferente, a pesar de estar en diferentes centros y por tanto no poder pactar un relato común. Los cuatro presos entrevistados describen la situación de una forma bien distinta y aseguran que después de participar o presenciar esta situación sufrieron fuertes represalias en forma de amenazas, vejaciones, agresiones físicas y cambios de régimen penitenciario. Actos que, en caso de ser probados, vulnerarían los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad y muchos de los artículos contemplados en el documento referente al Convenio de Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos y Degradantes de la ONU, aparte de constituir delitos graves tipificados en el Código Penal.

Aislamiento y dispersión para ocultar las denuncias

En estas denuncias, que han sido presentadas ante el Juzgado de instrucción 6 de Castellón y en las que ha tenido acceso la Directa, los cuatro presos coinciden en relatar que tras un rifirrafe entre un interno y el jefe de los funcionarios del módulo 3 del centro, una docena de funcionarios llegaron al patio y golpearon al interno «con puñetazos, patadas y en uso de las defensas reglamentarias hasta dejarlo inconsciente», para luego llevarlo a una celda de aislamiento. La versión de este mismo preso –que participó en el conflicto– asegura que esa misma noche siete u ocho funcionarios entraron en su celda y continuaron golpeándolo, «amenazando con matarlo mientras le propinaban golpes de puño y de porra «.

El interno relata como horas después de la agresión alguien se acercó a la celda para preguntarle por las lesiones a través de la trampilla y, a pesar de detallarle las fuertes contusiones que tenía por todo el cuerpo, no se le hizo ni ningún reconocimiento médico ni se le entregó ningún informe de lesiones. El preso continúa detallando como dos funcionarios volvieron a golpearle repetidamente al día siguiente: mientras el jefe de módulo observaba como le agredían, le introdujeron los dedos en los agujeros de la nariz estirando fuertemente hacia arriba y le dijeron «que iba a salir de aquella habitación meando sangre «. Desde ese mismo momento hasta el día 16 de septiembre, este preso estuvo encerrado en una celda de aislamiento que –según relata en la denuncia– no mantenía las condiciones de salubridad mínimas, «con el agua cortada del inodoro, el lavabo y el inodoro». El día 16 este preso fue trasladado a la cárcel de Picassent, donde se encuentra actualmente.

En las diligencias se explica que este no sería el único preso afectado por esta situación. Otro interno que presenció la situación y que le habría quitado el palo de escoba a su amigo «para evitar males mayores», antes de acompañarle al patio para que se calmara, también denuncia fuertes represalias. Su testimonio describe cómo al día siguiente de estos hechos siete u ocho funcionarios le trasladaron a una celda de aislamiento –aplicándole el artículo 75 del Reglamento penitenciario– y una vez allí comenzaron a golpearlo y a amenazarle repetidamente. Explica que lo cogieron de la tráquea mientras le tapaban la boca y la nariz para que no pudiera respirar, le propinaron numerosos golpes y patadas por todo el cuerpo y amenazaron con matarle.

Tras insistir repetidamente en recibir atención médica, el día 2 lo llevaron a enfermería, donde le hicieron radiografías de la pierna, pero afirma que hasta ahora no ha recibido ningún informe médico. Según su versión, el día 6 de septiembre dos funcionarios volvieron a su celda para golpearle de nuevo debido a su insistencia en comunicarse con el jefe de servicio y explicarle la situación. Tampoco se ha tramitado ninguna de las instancias que interpuso. El miércoles 11 de septiembre se le retiró toda la medicación psiquiátrica que tenía prescrita y sufrió un ataque epiléptico dentro de la celda. Finalmente, fue trasladado al centro penitenciario de Murcia II, donde actualmente continúa privado de libertad.

Los otros dos testigos que figuran en la denuncia también corresponden a internos que presenciaron la pelea y que habrían sufrido represalias en forma de cambio de régimen, amenazas, vejaciones y agresiones físicas por parte de algunos funcionarios del centro los días siguientes a los hechos. Todos ellos relatan que aunque visitaron la enfermería en algún momento, por ahora nadie ha recibido ningún tipo de informe médico sobre las lesiones que acumulaban. A los pocos días de los hechos, todos fueron trasladados a otros centros penitenciarios de todo el Estado, lo que imposibilita la comunicación entre ellos y la denuncia colectiva de estos hechos.

Por todo ello, en las denuncia interpuestas por parte de la asociación Familias Frente a la Crueldad Carcelaria –que se presentará como acusación popular– contra el centro penitenciario de Albocàsser, se pide que se investiguen estos hechos, que constituirían delitos de torturas y contra la integridad física y moral de, al menos, cuatro presos. Por ello se solicitan las imágenes grabadas por las cámaras de vigilancia del patio y los pasillos de acceso a los módulos de aislamiento, así como la identificación de todos los funcionarios que trabajaron entonces en el módulo 3 del centro y los informes médicos de cada uno de los presos que pasaron por la enfermería los días después a los hechos.

Lisandro Giordani, abogado de los presos denunciantes, explica que «si se prueban estos testimonios, estamos ante un delito de torturas por parte de los funcionarios del centro, que el artículo 174.2 del Código Penal penaliza con hasta 6 años de prisión, además de otros delitos por lesiones y amenazas». Según Giordiani, esta no es la primera vez que se denuncian torturas por parte de los funcionarios de la prisión de Albocàsser y recuerda como en noviembre del año pasado, algunos presos ya denunciaron agresiones por parte de los trabajadores del centro a pesar de que finalmente el caso quedó archivado. «Para los presos resulta muy difícil denunciar cualquier situación, ya que es muy complicado presentar pruebas de los hechos porque en las cárceles hay muy pocas cámaras y al cabo de un mes se borran todas las imágenes», asegura el abogado, pese a la existencia de un informe del Defensor del Pueblo que solicita que se preserven las grabaciones para poder certificar las denuncias.

Giordani también considera un factor importante el hecho de que muchos presos tienen miedo de denunciar por las posibles represalias, por lo que está siendo complicado añadir más denunciantes a la causa. «Después de presenciar esta situación, muchos presos fueron trasladados a otros centros penitenciarios para dificultar la comunicación entre ellos y que les resultara difícil denunciar, pero nosotros estamos yendo a verlos a todos y de momento ya hemos presentado cuatro denuncias que se unirán en una única causa», remacha. El abogado también considera que a diferencia de otras situaciones similares, en las que el caso se archiva rápidamente, esta vez una juez ya ha fijado unas fechas para que los denunciantes acudan al juzgado a declarar y ha solicitado las imágenes de las cámaras y la identificación de los funcionarios que prestaron servicio ese día: «todo parece indicar que esta vez la causa tirará adelante», concluye.

Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria Presxs en lucha