Categoría: <span>Explotación en prisión</span>

En las calles de Tarragano sí que se señalará este 1 de mayo hacia las cárceles, a su existencia opresiva y a la explotación laboral que sufren las personas presas como un aspecto más del robo de la vida y de la dignidad que ellas sufren a manos de la maquinaria de dominación y explotación capitalista. Así lo explican lxs compis del grupo anticarcelario del Camp de Tarragona La Corda en una convocatoria compartida con la CNT-AIT de allí.

El próximo sábado 1 de mayo es el día de la clase trabajadora, el día de lxs explotadxs por este sistema atroz que nos condena a la miseria, que nos echa de casa, que nos esclaviza por miseros sueldos, que controla nuestro tiempo, que nos da contratos basura, que nos hace vivir permanentemente en la inestabilidad y en la cuerda floja. Este atentado contra la vida y la dignidad se hace mucho mas visible y crudo dentro de las cárceles. Las prisiones son un negocio, y lxs presxs mano de obra ultra precaria y explotada.

Es por eso que el próximo viernes 30 de abril estaremos en la Plaça del Rei de Tarragona, participando de este acto junto con lxs compañeros de CNT-AIT. Intentando visibilizar mediante una performance, octavillas y participando del micro abierto, lo que supone el trabajo en el talego.

El trabajo como chantaje: Las personas presas, la mayoría procedentes de entornos pobres y con familias que hacen grandes esfuerzos económicos, a menudo deciden intentar trabajar en prisión para poder sobrevivir. Pero no solo es para ganar dinero, sino que se ven presionadas a hacerlo debido al chantaje de los Equipos de Tratamiento. Trabajar se marca como condición prioritaria para poder acceder a un tercer grado o a permisos de salida, entre otras cosas.

Qué es el CIRE: El monopolio del trabajo en las prisiones catalanas está en manos del CIRE (Centro de Iniciativas para la Reinserción). El CIRE es un organismo que depende del Departamento de Justicia de la Generalitat, el paraguas que engloba toda una lista de empresas que hacen negocio a través de lxs presxs. La opacidad hace que sea casi imposible, tanto para lxs de dentro como para lxs de fuera, saber qué empresas son. En Catalunya, casi la mitad de la población penitenciaria (unas 4000 personas) trabajan. La mayoría dentro de las mismas cárceles haciendo tareas internas: lavandería, cocina, limpieza, economato… o en talleres productivos dentro de los muros o, algunas veces, en naves externas.

Las condiciones laborales:

  • El salario de las personas presas no llega ni a un tercio del salario mínimo interprofesional. El salario medio es de 2 euros la hora. Por media jornada unos 170 euros al mes. Para una jornada completa unos 280 euros al mes.
  • Las personas presas no firman ningún contrato y a menudo ni siquiera saben para qué empresa trabajan. En la nómina no aparecen las horas trabajadas.
  • Tampoco están sujetxs a ningún convenio ni tienen posibilidad de sindicalizarse.
  • Las bajas por enfermedad o accidente laboral son prácticamente inexistentes. Si alguien ni puede trabajar, no cobra.
  • La cotización a la Seguridad Social es ridícula, la mayoría de despidos son improcedentes, y las medidas de seguridad insuficientes.
  • Las personas extranjeras en situación irregular no pueden trabajar en la calle, pero si en la cárcel. Cuando salen el libertad no tienen derecho ni al paro ni al subsidio por excarcelación. Continúan en situación irregular, por lo que a menudo son expulsadxs del país.

Las empresas del CIRE: En el año 2019, 108 empresas privadas contrataron mano de obra, servicios o productos del CIRE. Generando un volumen de facturación de 15 millones de euros. Es muy difícil saber de qué empresas se trata, ya que no se facilitan datos. Algunxs presxs han podido saber que están trabajado para empresas como El Caganer –que elabora figuras tradicionales del belén- en la prisión de Puig de les Basses (Girona). O para Hygeco – filial de Mémora, que se encarga de confeccionar sacos mortuorios- en la prisión de Mas d’Enric (Tarragona).

CCOO y UGT, cómplices de la explotación: La voz de los sindicatos y su apoyo hacia las personas presas que curran en las cárceles es prácticamente inexistente. Tampoco se ve la denuncia de sus condiciones laborales. Es mas, dentro del órgano consultivo del CIRE hay representantes de CCOO y UGT.

 Alguna escória del CIRE:

Ester Capella, presidenta del CIRE. Gana mas de 115.000 euros al año.

Amand Calderó, vicepresidente del CIRE. Gana mas de 91.000 euros al año.

Juan José Torres López, director del CIRE. Gana mas de 87.000 euros al año.

Actividad en la calle Explotación en prisión

Seguimos solidarizándonos con la lucha y las reivindicaciones de Agustín Moreno, que son que le hagan constar como días cotizables a la seguridad social los días que pasó en prisión bajo leyes represivas franquistas tal como reconoce y recomienda el relator de la ONU, Agustín en estos días de estado de excepción permanente vive en la calle como protesta. Nos va a contar su última acción en la que cortándose las venas firma dos denuncias con su sangre. Nos habla de la dignidad de la COPEL, de lo que el llama justicia por pesetas en la que el pobre es condenado a no ser que pueda pagar bajo cuerda para evitar la cárcel. Nos explica como las grandes empresas como Telefónica usaban el trabajo esclavo de los presos en las cárceles franquistas para amasar grandes beneficios. Nos despedimos con el canto guerrero de Pastora.

Explotación en prisión Radio: Tokata Y Fuga Vagos y maleantes

Después de un resumen de lo sucedido en enero en relación con la huelga de hambre rotativa contra todo lo que mata a las personas presas, Vicent, Yolanda, Penélope y Celia nos explican cómo funciona el montaje de explotación de las personas presas en cárceles catalanas llamado CIRE.

Explotación en prisión Huelga de Hambre Rotativa 2020 Radio: Tokata Y Fuga

Según un reportaje publicado por Vicent Almela en La Directa, cuya traducción al castellano insertamos a continuación, 4.000 personas presas trabajan en cárceles catalanas explotadas por el Centro de Iniciativas para la Reinserción (CIRE), con sueldos que no llegan ni a un tercio del salario mínimo interprofesional. Muchas de ellas denuncian vulneraciones de derechos laborales en relación con las bajas por enfermedad o accidente, con los despidos improcedentes, con la falta de medidas de seguridad o con las bajas cotizaciones a la seguridad social.

En fechas navideñas, la mayoría de la población sale a comprar regalos y todo tipo de decoraciones navideñas para sus hogares. En una treintena de establecimientos de toda Cataluña, como la tienda Orígenes,en la calle del Carmen de Barcelona, o Ahora Proximidad, en la calle Alcalde Rovira Roure de Lleida, se puede adquirir una gran variedad de productos de confección y artículos para el hogar de los que cuelga una etiqueta que no todo el mundo conoce: «Made in CIRE». Estas iniciales hacen referencia al Centro de Iniciativas para la Reinserción, empresa pública adscrita al Departamento de Justicia de la Generalidad de Cataluña que, según la publicidad institucional, tiene como objetivo «dar segundas oportunidades a las personas privadas de libertad a través de la formación y el trabajo» y «contribuir a la reinserción de un colectivo en riesgo de exclusión social».

Casi la mitad de la población penitenciaria en Cataluña trabaja de forma remunerada para el CIRE llevando a cabo tareas internas de los centros, como la lavandería, la cocina, el economato o la limpieza –lo que los internos llaman destinos–, o en talleres productivos ubicados dentro de los mismos centros penitenciarios o en naves externas, como el taller exterior ubicado en Raimat (Lleida), por el que la Generalitat paga un alquiler de 165.883 euros al año. En estos talleres se elaboran productos de confección, cerrajería, carpintería, imprenta y montaje industrial, que van a parar a centros educativos u hospitales públicos; pero también se comercializan en empresas externas «a unos precios muy competitivos» a través de un catálogo que se puede encontrar en la web del mismo CIRE, o bien se venden en tiendas de todo el territorio catalán mediante la marca propia «Made in Cire «. Según datos facilitados por el Departamento de Justicia, hasta 108 empresas privadas han contratado mano de obra o servicios o han adquirido productos del CIRE, durante 2019, a través de convenios de colaboración.

En una entrevista realizada por un trabajo universitario de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Pompeu Fabra en 2009, Xavier Farré –director de viticultura del Grupo Codorníu–, que entre los años 2000 y 2005 contrataba una media de cincuenta personas presas al año, reconocía que una de las razones por las que lo hacía era porque se trataba de «mano de obra barata y muy flexible, no se firman contratos ni se les despide, simplemente se llama al coordinador, se pide el número de personas que se necesitan para ese día y, si no se necesita a nadie, no vienen y sólo se cobra por día trabajado». En la misma entrevista, Farré argumentaba que «los presos cobran menos que un trabajador en libertad, así que ahorrábamos un euro por hora». Preguntado por las denuncias de explotación laboral de algunos de los reclusos, se expresaba de esta manera: «Hemos de tener en cuenta que la mayoría de los presos tienen un nivel cultural muy bajo y que este tipo de gente enseguida se siente explotada, porque se comparan con gente que se encuentra en una situación mucho mejor».

Aunque la Directa ha solicitado al Departamento de Justicia el listado de empresas que actualmente mantienen una relación comercial con el CIRE, el organismo público no ha facilitado esta información. Según la respuesta de su equipo de prensa, «en estos momentos el CIRE se encuentra en una fase de análisis y revisión», y pretenden que de ahora en adelante «las empresas asumirán los correspondientes compromisos para dar cumplimiento a los requerimientos en el ámbito de la transparencia «, reconociendo de facto la actual opacidad. Sin embargo, algunas personas presas confirman que están trabajando para empresas como El Caganer –que elabora figuritas tradicionales del pesebre explotando el trabajo de presos de Puig de las Basses–, Hygeco –filial de Mémora, que se encarga de confeccionar sacos mortuorios en Mas de ‘Enric– o la multinacional alemana Fischer.

De esta información no hay ningún testimonio documental, ya que las personas presas no firman ningún contrato cuando empiezan a trabajar para el CIRE y, por tanto, normalmente no saben para qué empresa lo hacen. El único documento que firman cuando comienzan la actividad laboral es un certificado de alta emitido por la Junta de Tratamiento que les permite salir de los módulos para desplazarse a trabajar, y una nómina u hoja de producción con sus retribuciones y cotizaciones a finales de cada mes. En ninguno de estos documentos se hacen constar las horas trabajadas.

Salarios y condiciones laborales fuera de la legalidad

Después de contactar con una veintena de personas presas que trabajan para el CIRE, tanto en talleres productivos como en destinos, y analizar sus nóminas, el sueldo medio que perciben gira alrededor de los dos euros la hora, con unas retribuciones medias mensuales de 170 euros por media jornada y de 280 euros por una jornada completa, y en algunos casos –sobre todo en destinos– sin ningún día de descanso a la semana ni días de vacaciones que, sin embargo, sí que se hacen constar en las nóminas.

A diferencia de lo habitual en cualquier otro trabajo, las personas que trabajan dentro de la cárcel no están sujetas a ningún convenio, ya que la relación laboral con el CIRE es especial y está regulada por el Real Decreto 782/2001. Según esta normativa, las retribuciones se calculan «a partir de una referencia sobre el salario mínimo interprofesional (SMI) vigente en cada momento y del rendimiento de cada una de las actividades desarrolladas en los talleres, ya sea por hora o pieza hecha». Aunque el reglamento es poco claro y no concreta un precio la hora para los trabajadores, las nóminas «de operario base» a las que hemos tenido acceso y las «hojas de producción» no llegan ni a una tercera parte del SMI, que actualmente es de 950 euros al mes. Desde el Departamento de Justicia no han confirmado ni desmentido esta situación, aunque aseguran que «a partir del 1 de enero de 2021 el módulo retributivo de referencia será, como mínimo, del 50% del SMI». Paradójicamente, dentro del órgano consultivo del CIRE hay una representación de los sindicatos CCOO y UGT.

Según cuentan las abogadas Solange Hilbert y Andrea Alvarado, expertas en derecho penal y laboral, «aparte de estos sueldos de miseria, las incapacidades temporales CIRE no se contemplan en el CIRE», es decir, si una persona se mete enferma y no va a trabajar, no cobra, y «resulta prácticamente imposible que a una persona presa le den la baja por accidente laboral», aunque raramente se cumplen las normativas de seguridad en los lugares de trabajo y resulta prácticamente imposible que se realice una inspección laboral dentro del CIRE. «No se hacen inspecciones en materia de prevención de riesgos laborales porque prácticamente no llegan denuncias y la inspección de trabajo opta por no actuar de oficio, aunque podría hacerlo», remachan. También aseguran que si una persona coge la baja por un largo periodo, lo más normal es que la despidan, y para el CIRE simplemente supone darle de baja desde la Junta de Tratamiento con una decisión administrativa. «Por tanto, no es necesario que le den ninguna explicación cuando le despiden, ni tiene derecho a ningún tipo de indemnización o compensación por parte del centro», concluyen.

La promesa de la reinserción, en saco roto

Yolanda Avilés y Penélope Sánchez son dos mujeres que pasaron por las prisiones catalanas y que actualmente se encuentran en libertad. Ambas han trabajado para el CIRE tanto en destinos internos como en talleres productivos para empresas externas. «Una vez pagas tu condena y deciden que ya estás rehabilitada, sales a la calle y te das cuenta de que has trabajado durante siete años de tu vida sin ningún día libre y más de ocho horas al día, y que de estos años sólo has cotizado ocho meses», denuncia Avilés. Este hecho, según las abogadas, se debe «a la precariedad de las prestaciones generadas, que hace que coticen muy poco al tratarse de jornadas parciales y, sobre todo, porque tienen salarios muy bajos».

Sánchez, por su parte, comenta que cuando salió de prisión le derivaron a un plan de trabajo en Zona Franca a través del programa Reincorpora –impulsado por la Fundación La Caixa–, de integración sociolaboral para personas que salen de prisión . «Me dieron de alta como persona discapacitada, sin serlo, para que así la empresa se beneficiara de las bonificaciones», detalla. Poco después encontró un trabajo por su cuenta en un chiringuito de playa. «Cuando ya no trabajaba para el CIRE tuve que aguantar cque me siguieran persiguiendo, pidiendo continuamente partes de conducta a mi jefa. Estaba en libertad, pero el CIRE era como un fantasma que me perseguía controlando en todo momento mi vida laboral», explica Sánchez.

Todas las personas presas entrevistadas para este reportaje coinciden en que el CIRE no cumple esa función de reinserción de la que hacen publicidad. «¿Qué trabajo va a encontrar, una vez fuera, una persona que ha estado  metiendo tornillos en una bolsa para Fischer durante seis horas al día?», se pregunta una mujer presa en Mas d’Enric que prefiere mantener el anonimato. «Los mismos técnicos del CIRE están de acuerdo en que deberían reforzar más los aspectos y planes formativos que ayuden a la persona a adquirir hábitos laborales y motivación para cuando salga y menos los productivos y el querer hacer negocio con la fuerza de trabajo de las personas presas», añade.

A pesar de estas condiciones, resulta sorprendente que casi la mitad de la población penitenciaria en Cataluña trabaja para el CIRE. Avilés y Sánchez explican que esto se debe a que el trabajo en prisión te da acceso a beneficios penitenciarios. «En tu programa individualizado de tratamiento (PIT) normalmente te marcan el trabajo como una prioridad; por tanto, si no lo haces, te resultará difícil poder acceder a una progresión de grado, a la reducción de pena o a permisos de salida, lo que provoca que muchas veces el trabajo sea un chantaje que se hace desde la institución, que está jugando contigo continuamente», se lamentan.

Algunas personas presas como Amadeu Casellas o Jaime Vicens han intentado en varias ocasiones denunciar desde dentro estas vulneraciones de derechos laborales a través de instancias, denuncias y comunicados. Según explica Vicens en una carta –actualmente se encuentra privado de libertad en Puig de las Basses–, «en los años noventa un grupo de presos nos movilizamos para llevar nuestras reivindicaciones al Tribunal Supremo. Logramos forzar que nos concedieron la cotización a la seguridad social y el derecho a paro, pero nos tumbaron la petición del SMI. Las personas que encabezamos este movimiento nos pasamos una buena temporada dando vueltas por las prisiones catalanas y nos metieron para siempre la etiqueta de irrecuperables e inadaptados al sistema penitenciario, con todas las medidas regimentales que ello supone para nuestra estancia en prisión».

Las personas sin papeles no pueden trabajar fuera, pero sí dentro de las cárceles

Según datos del Departamento de Justicia, alrededor de un 55% de las personas que trabajan dentro de los centros penitenciarios catalanes son extranjeras, y muchas de ellas se encuentran en situación irregular cuando entran en prisión. Aunque la ley de extranjería no les permite acceder al mundo laboral sin permiso de trabajo, sí que pueden trabajar mientras estén internas, gracias a una excepción que se acordó en el Consejo de Ministros español en julio de 2005 –y que en Cataluña regula la Circular 1/2013, sobre extranjería centros penitenciaris–, por la que cotizan igualmente a la Seguridad Social y tributan en concepto de IRPF durante el periodo laboral dentro de la prisión.

Para hacerlo posible, el Estado les genera un número de NIE temporal de la Seguridad Social que desaparece una vez han salido en libertad, de manera que su vida laboral en la cárcel no se contabiliza. Una vez salen en libertad, estas personas –a diferencia del resto de penados– no tienen derecho a ningún tipo de prestación –ni paro ni subsidio por excarcelación– y, al continuar en situación irregular y haber cometido un delito, la mayoría son expulsadas del país una vez comienzan a tener permisos o cuando acceden al tercer grado.

Según afirman las abogadas, todas las normas que afectan a las personas extranjeras en las cárceles vienen dadas por regulaciones o acuerdos internos que no tienen rango de ley, como instrucciones o circulares; por tanto, quedan en un limbo legal. «Conocemos muchos casos de personas extranjeras que han trabajado muchos años en prisiones catalanas y han sido expulsadas nada más salir en libertad o cuando accedían al tercer grado. Todo lo que han cotizado durante estos años en la cárcel no les sirve de nada ni tienen derecho a ninguna prestación, de manera que estas retenciones obligatorias acaban teniendo únicamente una finalidad recaudatoria».

Testimonios sobre el trabajo detrás de los muros

Hemos contactado, vía correo postal o a través de visitas a locutorio, con una decena de personas presas en centros penitenciarios catalanes para que nos contaran en primera persona su experiencia laboral en el CIRE. Algunas de ellas prefieren hablar con seudónimo por miedo a represalias por parte de las instituciones penitenciarias.

Marcos Cáceres (Brians 1): «No hay días festivos ni de descanso».- Entré a trabajar en destino de limpieza en enero del año pasado. En teoría, tenía que estar siete días a prueba, pero, debido a mi buen rendimiento, a los tres días, los técnicos del CIRE me dijeron que hablarían con la jefa de módulo para que me dieran de alta inmediatamente, lo que no pasaría hasta un mes más tarde. En este trabajo de limpieza no hay ningún día de descanso ni festivos, y la paga por media jornada es de 120 euros al mes. En mayo, me lesioné trabajando y estuve de baja, porque debía ser examinado por el traumatólogo. Esto me causó problemas con la jefa de módulo que, a principios de julio, me amenazó con hacerme la vida imposible si volvía a pedir la baja laboral. Antes de que me viera el traumatólogo, me cambiaron de módulo y el CIRE me despidió del trabajo.

Rubén Casado (Mas de Enric): «Me despidieron por coger unos bizcochos caducados».- Trabajo para el CIRE desde que entré en prisión hace cinco años. He pasado por todo tipo de faenas: talleres productivos, office, manipulador de alimentos, tareas de carga y descarga, etc. El pasado mes de junio fui despedido de mi trabajo en la cocina por coger unos bizcochos caducados que iban a ser arrojados a la basura, lo que los mismos trabajadores del CIRE y los funcionarios hacen cada día. Por ese motivo, fui amonestado con una sanción grave y despedido inmediatamente sin ningún tipo de explicación ni liquidación. Simplemente me dieron de baja y ya no volví a trabajar en ese destino. El próximo mes de junio tengo un juicio contra el CIRE por despido improcedente.

María Fernández (Mas d’Enric): «Incumplen sistemáticamente su propia legislación».- En mi nómina pone que soy «operaria base», aunque tengo un cargo de responsabilidad por dirigir un equipo de ocho personas en un taller productivo para una empresa del exterior. Según el real decreto que regula el trabajo en prisión, mi categoría sería la de «operaria superior» y debería cobrar mucho más. Por lo tanto, incumplen de forma sistemática su propia legislación. ¿Pero quién revisa y regula esto aquí dentro? Hace unos meses nos quejamos al responsable del CIRE de esta prisión y, literalmente, nos dijo: «Si tenéis algún problema con las condiciones laborales, acudid a los tribunales, pero ya os aviso que, de momento, hemos ganado todos los procedimientos judiciales iniciados contra nosotros».

Mohammed Akram (Brians 2): «Aquí si no produces, no ganas».- Empecé a trabajar por el CIRE en Brians haciendo cableado para coches para una subcontratista de la SEAT y otras marcas de coches, y desde entonces he pasado por diferentes trabajos, tanto en destinos (lavandería, panadería, limpieza, manipulador…) como talleres productivos, en diferentes cárceles. Aunque, en teoría, tienes derecho a baja laboral, sólo es retribuida en casos muy extremos. Aquí, si no produces, no ganas. Y, en caso de no tener papeles, tampoco cotizas. Si eres extranjero sin papeles, cuando estás trabajando dentro generas un número de la seguridad social que desaparece cuando sales de prisión y, cuando solicitas tu vida laboral, no consta que hayas trabajado en ninguna parte. No tienes derecho a paro ni a ningún subsidio por excarcelación. Muchas personas extranjeras son deportadas cuando están en tercer grado o salen de prisión; por lo tanto, todo lo que han trabajado dentro no les sirve para nada.

Manuel Martín (Lledoners): «Las condiciones de trabajo son pésimas».- Trabajo haciendo manetas de frenos para diferentes marcas de automóviles: BMW, Volvo, Renault, Mercedes… dentro de este centro a través de una subcontratista que desconozco. Trabajo cuatro horas y media al día y cobro entre 6 y 8 euros por jornada. No tengo nómina, sino una hoja de producción que me entregan cada mes y que te adjunto en esta carta. La faena aquí es pesada y nunca ocupas el mismo puesto de trabajo, sino que vas rotando por diferentes tareas. Las condiciones de trabajo son pésimas y las medidas de seguridad, inexistentes. No te dejan fumar ni comer y, para ir al baño, tienes que insistir mucho a los encargados. De hecho, por no poder aguantarme, más de una vez, he tenido que mear en una botella de agua vacía y continuar trabajando.

Rosa Blanco (Mas d’Enric): «cada día cobramos menos».- Para mí el CIRE es un monopolio de ladrones. Nos dan trabajo con unas condiciones laborales muy precarias porque después gastamos lo poco que ganamos en sobrevivir dentro de la misma cárcel debido a la mala calidad de la comida. Encima, cada vez cobramos menos. En 2009, un encargado de economato cobraba casi 500 euros, en 2012 bajó a 395 y ahora, en 2020, cobra por la jornada unos 250 euros. El salario mínimo sube fuera de las cárceles, pero aquí va al contrario. No tenemos contrato, sólo un documento que nos da de alta, y si nos ponemos enfermas no cobramos ni cotizamos. Trabajas siete días a la semana los doce meses del año. Aparte, dicen que hacen una labor de reinserción y te dan trabajo fuera, pero en cinco años que llevo aquí no conozco a nadie a quien hayan buscado otro trabajo. El CIRE es un negocio dentro de los centros penitenciarios de Cataluña,

Miguel Ángel Rivas (Brians 2): «Aquí, el trabajo funciona como un chantage».- Por trabajar aquí dentro se cotiza el mínimo, y sólo tienes derecho al paro una vez estás fuera. Aparte, el INEM te deniega el subsidio de excarcelación si has trabajado y cotizado durante tu estancia en prisión, porque siempre prevalece el paro sobre el subsidio. Yo, por ejemplo, he decidido no trabajar, porque no me quiero quedar sin la paga de la excarcelación cuando salga, ya que, con lo poco que cotizas por trabajar aquí, me sale mucho mejor cobrar la ayuda. Esto no es tan fácil porque en el programa individual de tratamiento (PIT) que te marcan para conseguir beneficios penitenciarios y permisos de salida te señalan el trabajo, junto con la escuela y los programas de tratamiento, como prioritarios en tu «proceso de reinserción «. Si no lo haces, normalmente, te acabas comiendo la condena a pulso y sin disfrutar de ningún permiso ni reducción de pena. Por lo tanto, es evitedente que el trabajo aquí dentro sí que funciona como un chantage.

Roberto Sales (Brians 1): «Toda la jornada de trabajo sin poderte sentar».- En 2015, trabajé para una empresa externa en talleres productivos colocando pegatinas en cajitas de frambuesas. El salario iba en proporción con el número de adhesivos que colocabas durante cada jornada; cobrabas 5 céntimos brutos por cada una. Jornadas laborales de cinco horas, con horario de mañana o tarde. Toda la jornada de trabajo plantado sin poder sentarte y sin ningún tipo de ventilación en verano, con temperaturas muy elevadas, lo que provocaba que se nos hinchan los tobillos al final de la jornada. Mi salario raramente superaba los 100 euros al mes. No conozco la empresa, pero sé que en el mismo taller se hacían otros productos para la empresa Germans Boada SA. También he trabajado haciendo la limpieza de locutorios, donde trabajaba más de 40 horas a la semana por 240 euros al mes.

Carles Romero (Ponent): «Nóminas de 80, 100 y 120 euros».- Aquí, en en la cárcel de Lleida, trabajo en talleres productivos, haciendo sacos mortuorios y baberos para empresas exterernas que desconozco. A mí sólo me dicen que trabajo para el CIRE y nunca he firmado ningún contrato. Básicamente, mi tarea aquí es coser y poner cremalleras. En talleres, cobras según produces. Yo, por ejemplo, trabajo cuatro horas al día todos los días de la semana, pero, claro, si no sabes coser bien, cobras una miseria. Nóminas de 80, 100 o 120 euros máximo. Algunas personas pueden llegar a cobrar un máximo de 250 euros por esta tarea, pero se deben matar a trabajar sin levantar la cabeza de la máquina ni permitirse un descanso.

Más información en Tokata sobre explotación en prisión

Explotación en prisión

Hemos recibido el siguiente texto, que habla de la explotación laboral de las personas presas en los talleres de la cárcel de Soto del Real (Madrid V), la cual no se ha interrumpido más que unos pocos días durante el «estado de alarma», mientras las comunicaciones con las familias y amistades, las salidas al exterior de cualquier tipo y la entrada de gente de la calle para realizar actividades educativas, culturales y ocupacionales estaba prohibida –y esta es la hora en que todavía no se permiten las comunicaciones vis a vis–, «por el peligro de contagio». En el textos e hacen muchas preguntas saturadas de sentido común –y crítico– y se pone en evidencia la hipocresía de la autoridad carcelera que ha hecho sufrir a las personas presas un estado de excepción agravado, con la excusa de la «pandemia», a base de arbitrarias medidas de endureciendo de las condiciones de vida carcelarias adoptadas como por juego –un juego sádico, por supuesto–, siempre que no pusieran en peligro el lucro parasitario que el negocio del castigo asegura, sin que ni por casualidad ninguna de esas medidas haya tenido nada que ver con la verdadera prevención médico-sanitaria.

Hola, como familiar de un interno en un Centro Penitenciario me gustaría comentarles una cuestión relevante con respecto a la reanudación de la actividad de los talleres en las prisiones.

Concretamente en la prisión de Soto Del Real los internos trabajan con los Talleres electromecánicos Pinazo que se encargan de hacer los paneles eléctricos, entre otras cosas, a empresas españolas de gran envergadura por lo que he podido averiguar en su página web. Estos talleres dan trabajo a entre 200 y 300 presos por lo que tengo entendido. Por supuesto, ni que decir tiene que la mano de obra de un interno es infinitamente más barata que la de un trabajador normal, por tanto los beneficios de toda esta producción son elevados, esto ya lo saben ustedes de sobra.

Dicho esto vengo a exponer que a pesar del estado de alarma (decretado desde el 15 de marzo) no cerraron la actividad con estos talleres hasta principios de abril y se han reanudado hace un par de semanas, todavía en estado de alarma y en fase 1 en la Comunidad de Madrid. Si desde Instituciones Penitenciarias ya advirtieron de la peligrosidad de que los internos interactuaran con el exterior y evitar a toda costa que no haya ningún tipo de contacto con el exterior, no logro entender como se reanudan de nuevo estos talleres antes de tiempo y no esperar a una fase posterior e inclusive a la tan deseada ¨nueva normalidad¨.

Y digo que me cuesta entenderlo porque las comunicaciones por locutorio siguen estando limitadas a dos personas por cabina. Que el peculio sólo se puede hacer por transferencia y pedir las citas por teléfono, en vez de poder hacer ambas gestiones por ventanilla de forma presencial y con las medidas de seguridad impuestas por sanidad. Además el servicio de entrega y salida de paquetes necesita seis días de cuarentena, así como que los internos que salgan al exterior ya sea por una urgencia hospitalaria, acudir a un juzgado o salir de permiso, entre otras opciones, tienen que estar 15 días mínimo en los módulos habilitados para cuarentena en los centros penitenciarios. En estos módulos habilitados exclusivamente para pasar la cuarentena están todos mezclados habiendo algunos que dan positivo con otros que dan negativo compartiendo turnos de salida al patio o para llamar por teléfono, por poner algún ejemplo. Además en algunos Centros se les ha limitado inclusive el tiempo de llamadas diarias.

Pero a pesar de todo y ya no estar en estado de alarma, las restricciones tanto para internos como familiares continúan, pero los trabajos en talleres se han reanudado ya y con mucha prisa, parece ser. Esto implica que haya contacto entre internos y gente del exterior diaria y constantemente, pero sin ningún tipo de cuarentena posterior. Esto se permite, pero aún no se han reanudado los vis a vis porque suponen un riesgo alto de contagio, pero entonces ¿los trabajos en talleres que están en continuo contacto con personal exterior?.¿Que ha sido de salvaguardar la salud del preso, es que solamente se restringen sus necesidades vitales como el poder disfrutar de su familia como mucho dos veces al mes?. ¿Saben ustedes realmente como les está afectando a nivel psicológico el doble confinamiento que están viviendo y que muchos de ellos sólo hayan tenido una videollamada para poder ver a su familia en general y concretamente a sus hijxs?. Que muchos han estado confinados, encerrados 23 horas seguidas en una celda, ¿pero a ustedes esto realmente les parece normal, les parece humano?. Como bien saben una celda tiene un espacio muy limitado, les han castigado a cumplir un primer grado o una sanción de aislamiento durante más de dos meses seguidos en muchos casos.

Creo que es el momento de pensar seriamente que deberían de reforzar el servicio de psicólogos o las áreas sociales que correspondan. ¿O es que simplemente van a dejar que se desquicien y echarles la culpa cuando sus formas de comportamiento no sean las más adecuadas y se les sancionen no teniendo en cuenta en ningún caso la situación límite en la que se encuentran?. Tienen ustedes que reconocer que bastante bien se han portado y comportado ¿no creen?. Desde un principio se echaban las manos a la cabeza al pensar que iba a haber motines tan importantes como se han dado en otros países del mundo, pero no ha sido así ¿verdad?. Estaban muy preocupados porque ahora que los familiares supuestamente no podían meter ningún tipo de estupefaciente iban a estar más nerviosos, pero no ha sido así, entre otras cosas porque se ha comprobado, según han apuntado algunos medios de comunicación, que algunos trabajadores de Centros Penitenciarios son la fuente de estos ¨trapicheos¨, pero desde los estamentos gubernamentales siempre se les echa la culpa a los familiares, una pena.

Permítanme que les diga que queda claro que el interés económico prima sobre el deber de proteger la salud de los internos, ¿por qué el contacto directo con la familia no, pero el contacto en ámbito laboral como el reanudar la actividad de talleres sí? ¿Por qué tanta prisa por reanudar estos talleres? Porque seguramente no es para que los internos tengan su trabajo precisamente, claramente es porque genera mucha riqueza, dinero en beneficio de quién, de las grandes multinacionales que se nutran de la producción de esta mano de obra barata de estos talleres eléctricos.

Y es que se ha demostrado que esta actividad laboral ha sido el mayor foco de contagio de Covid-19 concretamente en el Centro Penitenciario Madrid V Soto del Real, afectando a un porcentaje muy elevado de sus trabajadores y por consiguiente propagando el virus a sus compañeros de módulo. Concretamente a los módulos de respeto, en los cuales hay mayor porcentaje de internos con más alto riesgo de mortalidad ante el Coronavirus por patologías previas y edad avanzada. Contagios que se podían haber frenado con protecciones adecuadas, mascarillas y distancia de seguridad, entre otras medidas. De hecho en las comunicaciones por locutorio los internos no llevan mascarillas, no se protegen unos de otros, a estas alturas, aún no se les ha dotado debidamente del material necesario, es vergonzoso.

Me pregunto dónde están las excarcelaciones de los internos con factor de riesgo frente a este virus tan peligroso y desmasificar así las prisiones como medida de protección. Eso que se prometió para poder proteger a muchos de ellos y que estuvieran en casa con sus familias con la pulsera telemática correspondiente. ¿Riesgo de fuga de personas enfermas en estado de alarma? ¿De verdad? Los presos, sin duda, los grandes olvidados. Ahora ustedes se quieren colgar medallas porque creen que lo han hecho muy bien, pero saben de sobra que se han ocultado los índices de contagios y mortalidad en esta pandemia, pero sobre todo han tenido suerte, no lo duden, porque las medidas, las pocas adoptadas, han llegado tarde, muy tarde y gracias al sentido común en muchos casos de los propios internos cuidando unos de otros se han podido evitar males mayores. Pero cuidado, que ya han anunciado de un posible rebrote y esta vez espero que ya no les pille desprevenidos y que no tengan la excusa de no saber como actuar en esta situación, porque creo que ya han tenido un ensayo de cuatro meses nada más y nada menos para saber exactamente las medidas que hay que adoptar a tiempo o poner en práctica las que no han querido acatar.

Cuatro meses de calvario han pasado los internos, un tiempo que se puede prolongar, se puede volver para atrás concretamente en los Centros Penitenciarios por culpa de la reanudación de la actividad de estos talleres, pero claro, se sigue restringiendo el contacto directo con los seres queridos porque lo que prima no es precisamente el estado de salud tanto físico y mental de los internos. Seguramente ante una situación de posible retroceso por rebrote se echará la culpa al simple hecho de que se hayan reanudado las comunicaciones por locutorio, donde no hay ningún tipo de contacto directo con familiares ni ningún tipo de masificación y con las medidas de protección adecuadas en cada Centro Penitenciario. Unas comunicaciones que los internos necesitan como el comer en estos momentos tan delicados para no volverse locos a la espera desesperada del ansiado vis a vis que parece no llegar nunca.

Un saludo. Muchas gracias.

covid19 Explotación en prisión

Entre 1860 y 1862, Karl Marx escribió un breve –pero contundente– artículo que hoy, a tantos años de su publicación, nos deja perplejos por su vigencia y precisión. En Concepción apologética de la productividad de todas las profesiones, publicado póstumamente en Teorías de la plusvalía (hoy editado como Elogio del crimen), Marx expuso una de las primeras reflexiones sobre la economía política del delito y la industria del control penal: “El delincuente no produce solamente delitos: produce, además, el derecho penal y, con ello, al mismo tiempo, al profesor encargado de sustentar cursos sobre esta materia y, además, el inevitable compendio en que este mismo profesor lanza al mercado sus lecciones como una ‘mercancía’ […] El delincuente produce, asimismo, toda la policía y la administración de justicia penal: esbirros, jueces, verdugos, jurados, etcétera […]”.

En la actualidad –y luego de grandes estudios sobre la relación teleológica entre sistema penal y modo de producción capitalista, como La industria del control del delito, de Nils Christe, o Cárcel y fábrica, de Pavarini y Melossi– es un hecho notorio que el delito, la (in)seguridad y la privación de libertad se han transformado en importantes fuentes de empleo y lucro económico. A título de ejemplo, en Estados Unidos, el país con la mayor tasa de prisionización del planeta (25% de la población carcelaria mundial), hay 2.300.000 personas efectivamente privadas de su libertad, a las que se suman 2.000.000 de personas sometidas a regímenes de libertad vigilada (parole y probation). Por otro lado, según datos expuestos por el juez argentino Eugenio Zaffaroni, el sistema penitenciario estadounidense emplea a más de diez millones de personas. Contrapuestas ambas cifras, la conclusión es obvia: el sistema penal emplea a más gente que la que encierra.

Explotación en prisión Internacional

Relación de empresas que desarrollan su actividad en los talleres de los centros penitenciarios, donde se detalla la ocupación de internos trabajadores y las retribuciones percibidas. Según Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, el pago que las empresas realizan a Trabajo Penitenciario y Formación para el Empleo, varía en función de diferentes factores, como el nivel de ocupación que vaya a tener el taller, la complejidad de la producción, la productividad de los trabajadores, además de otros factores (maquinaria, consumos de energía, etc.) que puedan influir en la propia actividad productiva que realice la empresa.

Más información al respecto:

[Audio] Trabajo En Prisión, Trabajo Esclavo En El siglo XXI

Trabajo en prisión [pdf]

Explotación Laboral En Prisión

EMPRESA CENTRO PENITENCIARIO OBJETO DEL COMPROMISO OCUPACION RETRIBUCIONES
ANUAL MENSUAL

MEDIA

ANUAL MENSUAL

MEDIA

RCFIL DISTRIBUCIONES A LAMA PONER CREMALLERAS 4 4 483 121
BENITEZPAUBLETE ALGECIRAS EMBOLSAR CUBIERTOS 15 2 2.727 182
CARTONAJES EUROPA CASTELLON II PAPEL Y CARTON 74 7 16.785 227
DISEÑO DEL NO TEJIDO ALBOLOTE ENVASADO BOLSAS 27 3 2.832 105
HORTICOLA IKERSA ALMERIA ENVASAR TOMATES 199 25 53.911 271
ALMANSEÑA COMERCIAL GRAFICAS ALICANTE II MONTAJE BOLSAS PAPEL 735 61 250.563 341
E. MERCANCIAS EXTREMEÑAS BADAJOZ DESBARBADO HIGOS 19 6 845 44
FLEXIX SA BILBAO REBABADO PIEZAS 98 8 34.698 354
GRUPO EME SL BURGOS EMPAQUETAR CALCETINES 20 7 1.413 71
INDUSTRIAL R. FERRER CASTELLON I EMPAQUETADO VARIOS 240 20 58.833 237
PRODUCCIONES A. CORDOBESAS CORDOBA ENVASADO AJOS 383 43 41.647 109
DELPHI DAROCA AUTOMOCION 1387 116 495.156 357
FLEXIX S.A. DUESO REBABADO PIEZAS 25 13 3.173 127
TERRALLANA NATURAL SL MADRID VI PELADO AJOS 649 54 102.729 158
ECO AL CUADRADO MADRID VI RECICLADO PAPEL 235 20 41.538 177
DONFER HERMANOS DOMINGUEZ MADRID VI PELADO AJOS 106 18 2.886 27
COMENZA SL MONTERROSO EMBALAR PIEZAS 13 1 1.673 129
SISTEMA AZUD MURCIA I ACCESORIOS PLASTICOS 164 14 54.297 331
SECOM ILUMINACION MURCIA II ILUMINACION 171 14 60.784 355
TAHE PRODUCTOS COSMETICOS MURCIA II MONTAJE KITS VARIOS 235 34 56.912 242
OFITA INTERIORES NANCLARES (ARABA) CARTON Y TORNILLERIA 25 2 5.580 223
ADVANCED COMFORT SYSTEMS PEREIRO DE AGUIAR ACCESORIOS TECHOS COCHES 135 11 32.906 244

 

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ANUAL MENSUAL

MEDIA

ANUAL MENSUAL

MEDIA

HISPAPLASTI PEREIRO DE AGUIAR PEGADO ADHESIVOS VARIOS 9 1 1.416 157
KOSUCAS CODIS TOPAS ENVASADO ARTICULOS VARIOS 51 4 4.516 89
BERCANIN SL ZARAGOZA PLASTICOS 21 2 9.895 471
JUANJU ALCALA DE GUADAIRA ROPA DE TRABAJO 142 13 14.827 104
CONFECCIONES TRIVI A LAMA CONFECCION PRENDAS VARIOS 76 6 13.117 173
DALMAU & HOLMAN PALMA DE MALLORCA CONFECCION FUNDAS VARIOS 2 1 260 130
TECNICOS ESP. PLASTICOS MADRID VI VARIOS TELAS 226 19 40.492 179
JUANJU PUERTO III ROPA DE TRABAJO 45 9 2.160 48
LOS MUÑEROS SL TOPAS MARROQUINERIA 107 9 16.767 157
BERCANIN SL ZARAGOZA VARIOS TELAS 450 38 135.311 301
ERNESTO MIGUEL RAMOS ALBOLOTE MONTAJE DE MARCOS 20 2 1.652 83
ESTUCHERIA ROMA DUEÑAS ESTUCHES VARIOS 277 23 40.087 145
CANDIDO CONDE HUELVA CAJAS DE PESCADO 96 8 27.310 284
ELITDOORSL A LAMA ESTRUCTURAS MADERA PUERTAS 100 8 12.276 123
POLIGONO CERRO DEL MORAL CORDOBA FABRICACION TABLEROS MADERA 67 6 20.470 306
A. DECORACION E INTERIORISMO TEIXEIRO VENTANAS ALUMINIO 9 2 747 83
CALCHER CASTELLON II VARIOS METALICA 328 27 176.353 538
TOVIC DUEÑAS HERRAJES ALUMINIO 214 18 54.159 253
ANTONIO ESPAÑA E HIJOS HUELVA VARIOS METALICA 51 4 19.351 379
TOVIC LEON HERRAJES ALUMINIO 221 18 76.785 347
SILLON SUR SEVILLA MUEBLES DE OFICINA 71 6 25.388 358
A. DECORACION E INTERIORISMO A LAMA VENTANAS ALUMINIO 36 5 9.975 277
TAMACONSA TERUEL VARIOS ALUMINIO 212 18 79.477 375
FYSA VALLADOLID MECANIZADOS VARIOS 332 28 114.777 346
BERCANIN ZARAGOZA CAMAS 58 5 19.959 344
LECITECH INNOVACION ZARAGOZA SOLDADURA VENTANAS PVC 20 4 6.937 347
NOVADELTA BADAJOZ REPARACIONES CAFETERAS 32 4 4.550 142
NOVADELTA HUELVA REPARACIONES CAFETERAS 69 6 12.382 179
ZAR CLEANEST HERRERA DE LA MANCHA LAVANDERIA 30 5 6.130 204
ESTRELLA CIUDAD REAL HERRERA DE LA MANCHA LAVANDERIA 27 5 4.166 154
CC&CC BEMBIBRE LEON TELEOPERADOR 123 10 24.760 201
LAVATUR CANARIAS SL LAS PALMAS II LABORES VARIAS LAVANDERIA 61 5 20.991 344
ESYPRO MANUTENCION SL A LAMA MONTAJE PIEZAS PLASTICO 43 5 7.032 164
SERVICIOS Y PRODUCCIONES LEAN A LAMA MONTAJE PIEZAS PLASTICO 19 10 2.950 155
EDIGAL A LAMA CUADROS ELECTRICOS 36 3 8.644 240
XYLAZEL A LAMA PANELES MADERA O CHAPA 38 5 3.603 95
FACRISURSL ALCALA DE GUADAIRA CERRADURAS 69 6 11.956 173
AUTO JUNTAS ALBACETE MONTAJE JUNTAS 287 24 50.196 175
CALCHER GLOBAL CASTELLON II MONTAJE SILLAS Y MESAS 299 25 110.389 369
ALCES SL ALCAZAR DE SAN JUAN MANIPULADO CARPETAS 36 5 7.613 211
GAVIOTA SIMBAC ALICANTE I MONTAJES VARIOS 614 56 176.635 288
JIMTENSA ALICANTE I PLASTICOS 346 29 96.444 279

 

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ANUAL MENSUAL

MEDIA

ANUAL MENSUAL

MEDIA

GAVIOTA SIMBAC ALICANTE II MONTAJE VARIOS 1849 154 532.365 288
PLASTICOS ERUM ALICANTE II PERCHAS 220 18 55.241 251
BOLT BADAJOZ CERRADURAS 67 22 19.287 288
TOP CANDY SL BADAJOZ ENVASADO CARAMELOS 172 14 31.314 182
CARTISA BILBAO CARTON Y PAPEL 36 3 8.176 227
VIVASA BILBAO CARTON Y PAPEL 33 3 7.247 219
PLASELEC BURGOS AUTOMOCION 326 27 83.759 257
CATELSA CACERES AUTOMOCION 327 27 115.900 354
ONIX CASTELLON I MOSAICOS CERAMICOS 1034 86 291.213 282
POLIME ZALUX DAROCA ILUMINACION 259 22 52.908 204
RIVULIS IRRIGATION HERRERA DE LA MANCHA RIEGOS 219 18 66.744 305
ELECTROZEMPER HERRERA DE LA MANCHA ILUMINACION 105 9 25.251 240
FLUIDO CONTROL DUESO AUTOMOCION 199 17 74.808 376
HISBALIT DUESO MOSAICOS CERAMICOS 398 36 32.382 81
EATON INDUSTRIES DUESO COMPONENTES ELECTRONICOS 633 70 150.176 237
INFIA IBERICA HUELVA PLASTICOS 399 40 90.756 227
TEKNIA MARTOS JAEN AUTOMOCION 190 17 38.293 202
TROFEOS PALLART DUEÑAS MONTAJE TROFEOS 375 31 52.715 141
ARCHIVO DEL ESLA LEON CARTON Y PAPEL 183 15 42.594 233
INYECCION MATERIALES TECNICOS LEON ENVASADO MATERIALES PLASTICOS 52 4 15.685 302
SUMASA LEON MONTAJE DE COMPONENTES 49 4 17.618 360
TEKNIA AZUQUECA MADRID II PLASTICOS 301 25 93.900 312
ADEQUA WS MADRID II COMPONENTES ELECTRONICOS 548 46 121.202 221
SAES THE PORTON COMPANY MADRID III ENVASADO PRODUCTOS 26 2 1.991 77
ADEQUA WS MADRID III COMPONENTES ELECTRONICOS 40 13 5.092 127
KNIPPING ESPAÑA MADRID III TORNILLERIA 703 59 135.152 192
RTR MADRID III ILUMINACION 138 12 40.369 293
INDUSTRIAS HUERTA SA MADRID III MONTAJE PIEZAS 61 5 20.905 343
GECA SA MADRID IV PERCHAS 207 17 38.252 185
ADEQUA WS MADRID IV COMPONENTES ELECTRONICOS 385 32 131.600 342
CAUCHOS EXTRUIDOS MADRID MADRID IV FABRICACION PLASTICOS 125 10 22.198 178
PINAZO MADRID V CUADROS ELECTRICOS 1730 144 508.458 294
MARTA ESPIN MADRID VI MANIPULADOS VARIOS PRENDAS 109 18 14.454 133
HISPANO FERRITAS MADRID VII COMPONENTES ELECTRONICOS 167 42 51.784 310
OCTEC ELECTRIC SAU MADRID VII CUADROS ELECTRICOS 1267 106 419.572 331
COPELE MURCIA I JAULAS Y COMEDEROS 52 4 7.704 148
ALECOP NANCLARES (ARABA) CABLEADOS 868 72 221.756 255
INTECSA NANCLARES (ARABA) EMPAQUETADO VARIOS 46 4 17.575 382
PUNPA SARL NANCLARES (ARABA) PELOTAS DE FRONTON 12 1 3.826 319
PIMESA NANCLARES (ARABA) CABLEADOS 254 21 97.960 386
KNORR BRENSE OCAÑAI SISTEMAS PARA TRENES 1516 126 774.356 511
KNORR BRENSE OCAÑA II SISTEMAS PARA TRENES 854 71 407.964 478

 

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ANUAL MENSUAL

MEDIA

AJOS Y CJ DE DIOS OCAÑA II MANIPULADO AJO 240 24 41.836 174
ICYSEL OCAÑA II COMPONENTES ELECTRONICOS 231 19 97.279 421
ZOKOA PAMPLONA CARTON Y PAPEL 100 8 12.760 127
ACEPERSL PEREIRO DE AGUIAR PERSIANAS 83 7 20.630 249
TALLERES ESCORIAZA SAN SEBASTIAN CERRADURAS 66 6 17.896 271
FICO MIRRORS SORIA AUTOMOCION 357 30 129.849 364
HUFESPAÑA SORIA AUTOMOCION 625 52 205.434 329
GRAFOPLAS DEL NOROESTE TEIXEIRO MONTAJE MATERIAL ESCOLAR 213 18 46.190 217
PATACHO SL TEIXEIRO MANIPULADO VARIOS 243 20 61.357 252
FOMINAYA SA VALENCIA MONTAJES VARIOS 331 28 68.517 207
ISTOBAL VALENCIA TREN LAVADO COCHES 184 15 58.219 316
IND. OCHOA manual VALENCIA AUTOMOCION 1923 160 596.245 310
IND. OCHOA mecanizado VALENCIA AUTOMOCION 402 34 170.797 425
ESMET VALENCIA SANEAMIENTOS 126 11 31.655 251
ARTEASTUR VILLABONA CERAMICA 51 4 8.820 173
GLOBALTECH TRADING VILLABONA EMBOLSADO DE GUANTES 37 3 10.040 271
TEKNIA PEDROLA ZARAGOZA PIEZAS DE AUTOMOCION 329 27 128.082 389
CDC LOUVERS ZARAGOZA ILUMINACION 107 9 31.770 297
TEKNIA ELORRIO ZARAGOZA PIEZAS DE AUTOMOCION 386 32 156.404 405
32.897 2.944 9.629.558 30.723

 

Explotación en prisión

Lamento y me disculpo por desconocer si la gestión del peculio por parte de las entidades bancarias fue alguna vez negocio, pero, 111 millones de euros en depósitos para presos en 2015, último año del que existen datos, es, cuanto menos, una cifra muy atractiva.

Pero empecemos por el principio, ¿qué es el peculio?

A grandes rasgos podemos afirmar que las cuentas de peculio son los depósitos que los familiares o allegados autorizados por Instituciones penitenciarias ingresan a las personas presas para garantizarles las oportunas compras dentro de los Centros Penitenciarios, en el economato de cada módulo, o los encargos que realicen al demandadero, tales como café, refrescos, tabaco, mantas, televisores, productos de aseo, tarjeta de teléfono, etc. Del mismo modo, si la persona privada de libertad tiene un destino remunerado su “mísero” salario será ingresado en esa cuenta de peculio, pudiendo, previa autorización, transferir los fondos al exterior. Por último, estas cuentas también se pueden nutrir del dinero que la persona lleve en efectivo el día de su ingreso en prisión.

Como en los Centros Penitenciarios no está permitido el uso de dinero en efectivo, a los internos se les concede una tarjeta de peculio, como si se tratara de una tarjeta de crédito. Con un límite en el saldo y el gasto semanal, siendo liquidada la cantidad sobrante a la puesta en libertad. No entraremos en más detalles ya que no es ese el objetivo de este artículo, estando todo lo referente a este particular regulado en el Reglamento Penitenciario en los artículo 319 a 324.

Explotación en prisión

 #EsclavasEnPrisión

Nos dicen constantemente que la cárcel reinserta. Sí, probablemente es así desde la perspectiva de quienes nos gobiernan, desde el Estado y las empresas capitalistas, ya que obliga a las presas a aceptar sueldos de miseria y trata de aprovecharse de la sumisión obligada que padecen las mujeres presas dentro del sistema carcelario.

La precariedad laboral, como todo en prisión, es un crudo reflejo de lo que sucede fuera, y las personas internas deben aceptar unas condiciones indignas no sólo por conseguir dinero para subsistir, sino por la necesidad mental de distraerse, de huir del tedio carcelario, de la imposibilidad de controlar su vida, por conseguir un vis a vis más al trimestre o por mejorar su expediente y poder conseguir antes la libertad. Dando a entender que trabajar es sinónimo de llevar un “buen camino” para su “reinserción” en la sociedad.

En la macrocárcel de Zuera una mujer trabajadora de uno de los talleres productivos, cuyo horario de trabajo es de lunes a viernes de 9:00 a 13:30 y de 15:00 a 19:30 (9 horas diarias), percibe la cantidad mensual de 121,53 euros (0.75€ la hora). Los sueldos están muy por debajo del mínimo y no se cotizan ni la mitad de horas trabajadas en prisión. Dentro de este irrisorio salario vienen ya prorrateadas las vacaciones, los descansos y las pagas extras. Eso sin mencionar los trabajos no remunerados (como limpieza o arreglos en el módulo), especialmente en los módulos de respeto, obligatorios en el caso de las mujeres presas en Zuera.

Dentro de Zuera existen dos talleres productivos, que se dividen en las siguientes actividades productivas: confección, lámparas, cableado y soldadura. Las mujeres sólo tienen acceso a las de confección y lámparas, mientras que los hombres pueden acceder a todas. Pese a que en ningún papel constan las empresas que están detrás de este negocio en los talleres productivos, se sabe a través de las trabajadoras que, entre otras, están El Corte Inglés y Zara Home. Además, quienes supervisan estos talleres son personas externas a la prisión, pertenecientes a las empresas para las que se trabaja. Por supuesto, son siempre hombres.

Por estos motivos se ha lanzado una campaña en contra de la explotación de las mujeres en la cárcel a través de la colaboración de estas empresas con instituciones penitenciarias, que se lucran de las condiciones de vulnerabilidad que conlleva el encierro y de la opacidad que rodea el sistema carcelario.

No colabores con la explotación de las mujeres presas.

¡COMPARTIR y DIFUNDIR!

Actividad en la calle Explotación en prisión Mujeres presas

Otro de los compañeros presos en lucha, Peque, nos ofrece unos pensamientos sobre la sobreexplotación laboral de las personas presas en condiciones que, lejos de servir para «reinsertarse» o «rehabilitarse» convierten el «trabajo penitenciario» en un camino de degradación

Con respecto al trabajo en los centros penitenciarios, es una fuente de beneficios bastante abundante que favorece ante todo a la institución y a ciertas empresas. Éstas pagan una cantidad que nada tiene que ver con lo que recibe cada persona, ya que trabajan 8, 9 y 10 horas y tan sólo les aseguran 4. Trabajan para la institución bajo la vigilancia y el trato vejatorio y discriminatorio en muchos casos por parte del personal, teniéndose que morder la lengua una y otra vez, por no perjudicarse o empeorar su situación. Trabajan como cualquier persona del exterior, pero las condiciones y salarios son mucho peores, tercermundistas, por decir algo. Por si fuera poco, les descuentan por usar la máquinas (desgaste) y por la luz eléctrica. Protestar está fuera de lugar y, si lo hacen, les retiran del puesto y ponen a un extranjero, mano de obra barata y condicionada. Los mecanismos institucionales aplacan al trabajador. Sólo se respeta la calidad del trabajo y la eficacia, para lograr un objetivo, sin tener en cuenta al trabajador y sus derechos.

Por otro lado, a los presos FIES no se nos permite realizar ningún trabajo ni salir del módulo pues alegan la extrema peligrosidad, cuando en esos trabajos también los desempeñan violadores, asesinos de mujeres, parricidas… y siempre con muchos galones encima.  Y si eres un preso común te hacen realizar trabajos forzados y si aguantas sin rechistar sus embestidas, te meten en un precario trabajo de 9 o 10 horas para al final del mes tener 150 euros, pues la gran mayoría son extranjeros sin recursos o gente analfabeta que por temor a no tener nada pagan diariamente las frustraciones de funcionarios que muchos de ellos no podrían estar en las fuerzas de seguridad del estado por psicópatas. Y  sólo firmas el papel del contrato donde no se especifican las horas ni si pagan por ellas o por producción. Otra cosa habitual al no ser una contrata directa con la empresa es que, cínicamente, tus carceleros se convierten en tiranos y encargados de la producción. Con la producción que sale de más se les paga a los internos que llevan economatos, limpieza de baños, etc. Eso donde se les paga, una mísera paga de 200 euros, pues tienen el trabajo asegurado y la gran mayoría de veces utilizan a esos internos como una especie de porteros de discoteca o cabos de vara.

En prisiones en que he estado he visto a presos quedarse sin piernas, sin dedos, ciegos… por la precaria preparación y medios que existen en lo que ellos llaman “talleres”, donde se permite tener máquinas fuera de curso legal que no cumplen las normativas de la comunidad europea, queriéndolos sobornar, en casos conocidos y denunciados,con darles un tercer grado y ofrecimiento de dinero por su silencio. Los que tendrían que velar por nuestra integridad a menudo son también los encargados de meter las drogas y teléfonos, vendiéndolos bien caros, para no pasar apuros a final de mes. Ese es su Estado de bienestar, no el nuestro.

Pero, sobre todo,hay que resaltar la explotación obrera, con sus contratos de media jornada, cuando muchas semanas tiene que ir sábados, domingos y festivos a trabajar, sumando en vez de las 40 horas semanales unas 80 horas, por un máximo de 300 euros mensuales. En algunas prisiones les obligan a hacer una silla de montar diaria, algo imposible. El personal no cobra ni lo máximo ni lo mínimo interprofesional, pues, si paras ni a tomar un café o fumar un cigarro o simplemente ir al baño, casi te insultan llamándote gandul y amenazándote con llevarte a módulos conflictivos o negarte los permisos, algo muy persuasivo para la gran mayoría de presos.

Salarios que parecen del tercer o cuarto mundo, pues la media puede estar entre 150 y 250 euros en los trabajos más complicados, para los que se exige formación oficial o una cierta cualificación, y de 150 a la baja los trabajos sencillos que no requieren cualificación. Lo cual supone claramente un abuso de Instituciones Penitenciarias. La Unión Europea manda anualmente subvenciones para realizar cursillos. ¿Qué se hace, verdaderamente, con ese dinero? Muy fácil, si para un cursillo, por ejemplo, de pintura mandan 50.000 euros, se gastan 10.000 euros en pintura; cogen a quince internos muy implicados en Instituciones Penitenciarias y, sin pagarles un duro, les pintan toda la cárcel. A su vez, el Ministerio del Interior vuelve a mandar otros 50.000 euros para reparaciones de pintura. Gracias a todo esto, se han embolsado 90.000 euros, prácticamente sin mover un dedo, metiendo a esos internos en la bolsa de trabajo y, si cae la breva.

¿Qué quiere decir todo esto? Que a la mitad de los presos trabajadores los tiene metidos en en un taller a uno o dos euros la hora, o bien arreglándoles la cárcel en cursillos sin pago, mientras a la otra mitad les tienen barriendo, limpiando baños, etc., para que, con el tiempo y su buen hacer, lleguen a ser esclavos.

José Ángel Martins Mendoza

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