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Nuestro compañero José Ángel Martins Mendoza, Peque, fue trasladado el otro día, desde la cárcel de Albolote donde se encontraba a la de Morón de la Frontera (Sevilla II) en una conducción «especial» que podemos llamar de despiste, porque fue trasladado a Granada desde la Cárcel de Villena unos diez o doce días antes y de allí a Sevilla, sin previo aviso. Eso se lo hacen a una persona que ha estado siendo trasladada de cárcel desde hace varios años, al menos una vez cada seis meses y hasta con mayor frecuencia, por supuestos motivos de «seguridad», desarraigándole de su familia, de sus compañerxs y amigxs de la calle, también de los de dentro, intentando, al parecer reducirle a una soledad y desvinculación humana cada vez mayor. Y, por si todo eso fuera poco, al llegar a Morón, le encierran en una celda con lo puesto y se niegan a entregarle sus pertenencias personales, que han viajado con él en el mismo canguro, dicéndole que quedan «en cuarentena» su televisor, sus libros, su ropa, sus fotos, sus papeles personales… no se sabe por cuanto tiempo. Pero si él mismo ya está aislado de todo el mundo, completamente solo en una celda, en un departamento de aislamiento y saliendo completamente solo al patio… ¿Cuáles son los criterios médicos o de cualquier otra índole que justifican tal medida? ¿Y no se tiene en cuenta su efecto deshumanizante, el ensañamiento que supone en una situación en la que el compañero ya se encuentra privado de casi todo? Evidentemente, se trata de una arbitrariedad ideada por alguna autoridad carcelera especialmente sádica, con alma de verdugo. ¿Y quién protegerá de semejante abuso al compañero, encerrado como está en un departamento de máxima crueldad, en manos de carceleros sin escrúpulos sobre cuyo comportamiento no se ejerce ningún control. A continuación, teléfonos, fax y direcciones de correos para dirigirse a las autoridades responsables protestando por el abuso contra nuestro compañero. Al final del todo, la dirección a la que se le puede escribir a él, para darle ánimos y que vean que no está solo.

Cárcel de Sevilla II

Teléfonos: 955 855 941; 955 85 51 00; 955 85 51 07

E-mail: sgpma.moron@dgip.mir.es

Secretaría General de Instituciones Penitenciarias

Teléfono: 91 335 47 00

Fax: 913 354 052

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 11 de Sevilla

Teléfonos: 95 554 40 53; 955 54 40 55

Fax: 95 500 51 94

E-mail: AtPublico.JVigilancia.11.Sevilla.JUS@juntadeandalucia.e

Para escribir al compañero:

José Ángel Martins Mendoza

Centro Penitenciario Sevilla II

SE-451

41530 Morón de la Frontera (Sevilla)

Cárcel=Tortura covid19

Compartimos esta publicación del Grup de Suport a Presxs de Lleida donde comentan las dificilísimas condiciones de las trabas constantes que imponen a familiares y amigxs para comunicar con lxs presxs en la cárcel de Daroca (Zaragoza) desde que salió la pamema del coronavirus. Creemos que los centros de exterminio utilizan el COVID para aislar, aún más si cabe, a lxs compas recluidos por el Estado y el Sistema Carcelario. La fotografía que acompaña esta publicación corresponde al corte de tráfico que se ha realizado en Zona Franca para visibilizar un espacio de opacidad, de violencia sistemática, institucional, patriarcal y racista, como es el CIE de Barcelona.

El pasado día 24 de agosto pedimos comunicación con dos compañerxs presxs en la cárcel de Daroca (Zaragoza). Desde hace un tiempo –desde que empezó la historia del COVID– en este centro dicen que son lxs presxs lxs que tienen que pedir comunicación, a pesar de que a través de la página web de Instituciones Penitenciarias se puede pedir cita sin problemas. Como estxs dxs compañerxs van mal de dinero, no pueden llamar con regularidad por lo que con este moderno sistema comunicar con alguien se convierte en una odisea de llamadas a trabajadores sociales para que les pasen el encargo del día que se pretende ir a comunicar, y después más llamadas para confirmar la cita en cuestión.

Pues bien, después de estas llamadas y esperas, se pidió cita para el domingo 30 de agosto. Como ya somos desconfiadxs de esta gente y más de este sistema que no proporciona a la persona de fuera ninguna clase de resguardo de la cita en cuestión, llamamos para asegurarnos que la cita estaba confirmada y no hacer el viaje en vano. Pues la sorpresa fue que al llamar (tres días antes) nos dijeron que habían suspendido las comunicaciones de la gente que venía de comunidades consideradas de riesgo por la mierda del COVID: Catalunya, Madrid, Valencia y Aragón. Al preguntar hasta cuando iba a durar esta restricción, nos dijeron que no lo sabían, que hasta que el director considerara (o sea, hasta que le diera la gana). Insistimos para saber en qué criterio se basaba esto, para decidir qué comunidad es de riesgo o no y donde se pone la línea para considerar qué comunidades se vetan y cuáles no. «Se prohíbe la entrada a las personas que vienen de comunidades donde hay restricción de movimiento». Le decimos que en Catalunya no hay restricción de movimiento alguna, y que ahora mismo no estamos en estado de alarma y que hay libre circulación de movimiento. Nos dicen entonces que «esto es lo que hay». También preguntamos si esto era una orden de Instituciones Penitenciarias o una medida del propio centro. Nos dicen que es una medida interna del centro de Daroca. Al día siguiente, volvemos a llamar para preguntar y pedir más explicaciones. Al preguntar de dónde viene esta orden, le dicen que no lo saben y que espere un minuto, para decirle entonces que es una orden que viene de Madrid, que Instituciones Penitenciarias lo ha enviado al centro. Al decirle que si no llegamos a llamar no nos enteramos de esto, y que esto no sale publicado en ninguna parte, nos dice que lxs presxs ya están avisadxs y que son ellxs lxs que nos tienen que llamar por teléfono para comunicarnos esta medida de reciente aplicación.

Ese mismo día por la tarde, unx de lxs compañerxs de dentro consigue llamarnos para avisarnos de que no vayamos a comunicar. Le decimos que ya lo sabemos porque hemos estado entretenidxs con llamadas al centro. Nos dice que sí les han entregado una circular, pero que no lleva ningún sello de Instituciones Penitenciarias, sino que únicamente va firmada por el director y con el sello del CP Daroca.

Al día siguiente, un/a compañerx que trabaja en un medio de comunicación, llama a Daroca para preguntar, diciendo que varias familias y personas que vienen de Catalunya le están comentando que no se les deja comunicar con sus amigxs y familiares en esta prisión. La persona que atiende al teléfono le repite varias veces que no hay ninguna restricción para comunicar. Que lo que se han cortado son los vis a vis, pero no las comunicaciones por locutorio, y que hoy (sábado) se ha comunicado con normalidad. Que él no tiene constancia de nada de esto, pero que en todo caso llame el lunes para informarse mejor.

También hay un compañero ex preso que hace un tiempo está en libertad y no le dejan entrar a la cárcel para comunicar – según la normativa una persona que sale de la cárcel puede volver a entrar a la prisión a comunicar con alguien seis meses después de su puesta en libertad –y el compa ya hace más de seis meses que salió. Así que carece totalmente de lógica y no entendemos el porqué de esta medida que se han sacado de la manga en la cárcel de Daroca, es más, el compañero ya ha entrado a otras prisiones a comunicar con otras personas y no se le ha puesto ningún tipo de problema (cárcel de Albocàsser en Castellon y cárcel  de Albolote en Granada, por ejemplo).

covid19

Desde la cárcel de Villena, llegan noticias de que se ha confinado a las aproximadamente cien personas que están encerradas en el módulo 2. Según la versión de los boqueras, se debe a que dos personas han dado positivo en una prueba para detectar el coronavirus. Una de ellas fue sacada al hospital a finales de septiembre por una supuesta sobredosis de drogas. A los tres o cuatro días de estar ingresado le devuelven a la cárcel, donde no le ponen en cuarentena ni nada. Tampoco le han hecho análisis de coronavirus en el hospital. A los cuatro o cinco días, por tener algún síntoma, les hacen un análisis a él y a su compañero de celda. Los dos dan positivo. Así que deciden aislarles a ellos en la celda y a todo el módulo del resto de la cárcel, lo cual quiere decir que no pueden salir ni siquiera a comunicar por cristales. Hay otros dos presos que han quedado aislados en una celda por habérseles detectado fiebre alta. A partir de mediados de septiembre, los módulos 1, 2, 5 y 8 de la misma cárcel, con unos cuatrocientos presos encerrados en ellos, también fueron aislados ocho días, durante los que no hicieron ningún análisis ni nada parecido. Una profesora que había estado haciendo entrevistas para ver quien se apuntaba a la escuela en todos esos módulos, pasados unos quince días, dio positivo en un análisis de coronavirus. Desde entonces, se les toma la temperatura a los presos con una de esas pistolitas al efecto. Lo hace otro preso, abriendo un poco la puerta de las celdas por las mañanas. Por lo demás, no hacen ningún otro tipo de prueba, no entran médicos ni enfermeros al módulo para nada, reparten la medicación desde la garita, no te sacan a enfermería a no ser que te estés muriendo. En Villena ya no se comunica vis a vis, lo mismo que en al menos otras cincuenta cárceles de la SGIP, y tampoco en las de Cataluña. Las medidas preventivas reales son inexistentes, la sanidad penitencia es totalmente inoperante, lo único que se hace es restringir derechos y endurecer las condiciones de vida, cuando, si hay riesgo de que se propague el COVID en las cárceles, habría que excarcelar al mayor número posible de personas presas, como se ha hecho en muchos otros países, empezando por los grupos de riesgo: enfermos graves y crónicos y personas mayores de sesenta años, especialmente. Pero nada de eso. A continuación, un escrito de una compañera de la asociación Familias Frente a la Crueldad Carcelaria explicando bien la situación de mediados de septiembre en la cárcel de Villena y opinando lúcidamente sobre el tema.

LA JUSTICIA, UN ESPERPENTO QUE SE SUPERA DÍA A DÍA

Si en condiciones normales, sin coronavirus de por medio, las personas que estamos en la calle vemos, día a día, recortados, vulnerados arbitrariamente nuestros derechos, con escasas o nulas posibilidades de obtener Justicia de instituciones mafiosas que merecen todo nuestro desprecio, en tiempos de “crisis sanitaria”, bajo la declaración del Estado de alarma se siguen aplicado medidas propias del Estado de excepción, con todo lo que representa de pérdida de derechos y libertades. En el submundo de las cárceles donde la arbitrariedad, la impunidad, la indefensión son los “valores” del sistema, la llegada del Coronavirus ha supuesto para lxs presxs una vuelta de tuerca más. Denegación de permisos o penalización a lxs “afortunados” que los obtenían con 15 días de aislamiento. Supresión de las visitas durante tres meses. Por contra, los carceleros, siguieron manteniendo prácticamente la misma rutina que antes del confinamiento respecto a las entradas y salidas de los centros penitenciarios. Al parecer, se consideró que desempeñaban una “actividad esencial“ y se convirtieron, como quedó demostrado, en el principal foco de infección. Abandono de los internos por parte del personal sanitario y educadores. Cierre de los talleres. Suspensión de los cursos de formación…

De vuelta a la “normalidad” nos encontramos en la cárcel Alicante II en Villena con un Protocolo de Seguridad para las visitas: llevar puesta la mascarilla cubriendo la nariz y la boca, (en esta medida y en lo concerniente al mantenimiento de la distancia de seguridad en los diferentes controles, la mayoría de los carceleros permiten cierto relajo); rellenar con tus datos y firmar un escrito en el que, si no recuerdo mal, das tu palabra de no estar infectada por la COVID 19, de no padecer ningún síntoma de la enfermedad, si dudas porque no tiene ninguna garantía de que así sea, el/la funcionario/a de turno te indica amablemente que la única forma de realizar la visita es entregar el escrito cumplimentado, no importa que no tenga ninguna credibilidad, lo importante es que la burocracia siga su curso. Después pasar, además, los controles habituales, puedes disfrutar de un encuentro por cristales de 45 minutos.

Otra medida preventiva, en esta ocasión para evitar los contagios entre las visitas, ha sido quitar los asientos en recepción y en la sala donde nos concentran a medida que huellamos y superamos el escáner, sustituyéndolos por unas marcas blancas en el suelo que dividen y organizan el espacio indicando las posiciones que debemos ocupar para guardar la distancia de seguridad. Durante el tiempo de espera (recomiendan estar una hora antes de la que se tiene establecida para la visita) tenemos tres opciones: primera, sentarnos en el suelo; segunda, permanecer de pie, (llevar muletas, ser mayor, tener problemas de salud, estar cansadx etc. no es relevante); y tercera, entrar en la cafetería, consumir y disfrutar de una silla de plástico y de un aroma a grasa de cocina rancia. La desinfección de unas cuantas sillas de plástico parece ser que el presupuesto carcelario no se lo puede permitir.

En el caso que nos ocupa el contacto con la persona infectada fue de unas 20 personas por módulo, según indica El Periódico de Villena se produjo el día uno de septiembre, el miércoles 16, cuando acordaron el confinamiento preventivo, ya habían transcurrido 15 días desde que se produjera el contacto, 15 días en los que los presos contactados se movieron libremente por el módulo sin que se haya detectado hasta el momento ningún caso de contagio. Qué sentido tiene mantener el confinamiento 15 días más, por qué privarles de las visitas de sus seres queridos, de los permisos… por qué seguir con la represión barata.

Cuando se declaró el confinamiento, el director de la cárcel de Villena se dirigió a los internos y les aseguró que no iban a perderse los vis a vis, que cuando pasase la crisis se recuperarían. Se abrieron las cárceles, se reiniciaron las visitas pero al solicitar que los vis a vis perdidos se pudiesen acumular dos en un mismo día la respuesta fue «no está permitido». Pedimos el acercamiento de los presxs a su entorno y medidas que no graven más la precaria economía de familiares y amigos. Estamos a favor de la abolición de las cárceles, pero mientras esto llega consideramos que hoy más que nunca es necesario que Instituciones Penitenciarias ponga en marcha medidas no punitivas para afrontar la crisis sanitaria que vivimos; la excarcelación de las personas de riesgo: enfermos graves, ancianos, presos preventivos, para que puedan recibir tratamiento médico y los cuidados de las personas de las personas de su entorno.

covid19 Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Compartimos esta publicación del Grup de Suport a Presxs de Lleida donde el compañero Jorge Alfonso Vázquez Campillo “Chino”, preso en la cárcel de Valladolid, confirma su participación en la huelga de hambre rotativa que comenzó el pasado 1 de septiembre. Ya está incluido en el calendario, su turno de lucha y reivindicación será del 10 al 20 de enero del 2021. También incluye un par de comunicados que nos hizo llegar con un poco de retraso, debido al nefasto funcionamiento de la correspondencia postal. En ellos habla de su participación en la huelga de hambre rotativa y de la lucha en general que se intenta hacer tanto dentro como fuera de los malditos muros y de otros temas relacionados con las prisiones como el Covid-19 y sus problemáticas. La fotografía de arriba nos la hacen llegar desde Lleida y corresponde a una pintada anunciando la huelga de hambre rotativa.

Cárcel de Villanubla, agosto 2020

SOBRE LA HUELGA DE HAMBRE ROTATIVA, LA CÁRCEL Y LA LUCHA DENTRO DE ELLA

Después y siempre tratare de sobrevivir a una o durante tan aciaga condena a las represalias del verdugo o administración taleguera. No podemos dejar que un atajo de crápulas nos dobleguen con sus opresiones o malignas palabras con peso de plomo, si podemos, combatimos y de dar nuestra sangre o vida por aniquilarlas, no permitamos la derrota, poco a poco seguimos haciéndole cicatrices al Sistema y es relevante que la verdad se extienda, se escuche, que sufrimos despojadxs de nuestros derechos, los sustituyen por obligaciones que la gente es la primera en permitir, yo podre saber recurrir, luchar, u otrxs compañerxs como todxs nosotrxs ¡PRESXS EN LUCHA! Pero da mucha rabia estar en segundo grado y ver esto todos los días, una lista, todo el mundo apuntado para limpiar. Pero es que lo hacen todos menos uno, X, preso enfermo de VIH desde el año 1992, pero es duro y lo siento por lxs del 91.2 y 91.3.

Yo he estado muchos años y esto después de tanto tiempo encerrado esto es inexplicable, sigamos luchando por nuestras reivindicaciones, los grupos no nos dejéis solxs porque como dice Peke, Chavero, mi gran amigo Llopis ¡Un besazo! No somos muchxs y compañerxs como los talegos estén así y ya en primer grado daba lástima la poca solidaridad y compañerismo que había, pues imaginaros aquí. Soy la única persona en toda la cárcel que hace una queja/denuncia, Huelgas de hambre. Pero tienen razón, somos menos y nosotrxs no podemos dejar de luchar, ¡Nunca! Que la lucha no muera. Recordad a Pastora o a todos los grupos que están de nuestro lado, como este que hace que cojáis este comunicado.

X, sabes que tengo una enfermedad en los huesos, artrosis. Pero yo cuando me toque hacer la huelga de hambre rotativa pues haré hasta donde pueda. Siempre las he hecho pero esta última de enero del 2019 me quede muy jodido y fueron 10 días, pero os mando salud y que haciendo esto, por lo menos, luchamos por nuestra salud y derechos humanos. Somos personas.

BESOS Y ÁNIMOS A TODXS

Chino

SOBRE LA COVID 19 Y CÓMO AFECTA A LAS CÁRCELES

Bueno lo que os cuento y digo, el comunicado para que mis compañerxs y yo lo veamos. Sobre el tema de la Covid-19 en prisión, aunque la verdad es que me sale por las orejas tanto coronavirus y voy a ver si me centro en el tema y ser o intentar ser coherente con lo que escriba y espero compañerxs que os sirva de ayuda o colaboración con vosotrxs.

Para empezar os diré que es un tema que me tiene ya quemado con tanta información y comparecencias de diversos personajes televisivos. Que me parece muy bien toda la información que dan a la población para prevenir la Covid-19 y su propagación, solo espero que aquí no entre ¡Solo eso! Porque hace una masacre, yo lo veo así. Porque en el caso solo nos lo podían pegar cualquier crápulas de estos, cuando digo crápulas es del primer al último que entra aquí. Por lo que pienso, que ocurriría entonces, no hay nada legal, habría que emprender acciones violentas, así que no perdáis tanto tiempo en comeros cuchillas y jugar con vuestra salud que es lo único que importa aquí.

Me hace mucha gracia que los chinos advirtieran sobre esta pandemia en su día y hayamos llegado a esta situación a nivel global, no se, me da que pensar, como cuando el VIH que mataba a un tipo de población selectiva. Ahora por lo visto somos demasiadxs en la Tierra, en el Planeta. Pero esto es solo mi opinión desde la ignorancia. Me pregunto si la gente ahora se dará cuenta de lo que es estar confinados o con lo que venga, y más prácticamente como una ley marcial. ¿Se preguntarán como lo pasamos lxs que tenemos gente querida en la calle? Seguro que no.

Ellos solo miran por ellos e ignorando a la población reclusa, por mucha vídeo llamada y teléfono (el cual no he usado ni una vez) que haya, jamas podrá substituir un abrazo, un beso, el cariño y el amor a una madre o hijo. Si, sensaciones que yo tengo, que todxs nosotrxs tenemos, “lxs malxs” jaja. También tenemos, o ¿acaso habéis tenido alguna noticia en televisión en la que se nos mencione, a nuestras familias o a vosotrxs?

Tema médico, que les ocurre a los “virólogos” de forma mundial, a los “virólogos” militares que son los que más saben de esto, no se pronuncian para nada o ¿es información clasificada? El caso es que tanta información de curvas y eso me tiene mareado. Esperemos seguir a “salvo” y la verdad que veo y oigo día tras día es información pero ninguna solución. No se cuánto durara el tema o crisis pandemia Covid-19 a nivel económico mundial, las farmacéuticas deben estar frotándose las manos al igual que con las mascarillas. El dinero, maldito dinero y poder global, en mi humilde opinión, es la culpable.

Amigxs debemos insistir, persistir, resistir y nunca desistir hasta que la verdad de nuestras 14 reivindicaciones y la verdad sobre la Covid-19 y la solución sea mostrada a la humanidad. Bueno, el caso es que de momento veremos mas paro y mas penas, y este fiel camarada se despide de todxs con animo y fuerza.

¡FUEGO A TODO LOS QUE NOS PRIVE DE LIBERTAD!

Chino

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 15-09-2020]

 

covid19 Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021

Comentamos las vicisitudes de la huelga de hambre rotativa en defensa de la salud y la vida de la gente presa, leyendo un comunicado de Peque, el compañero que está terminando el segundo turno en el momento de grabar el programa, y otro de otro compañero participante. Nos hacemos eco de otras propuestas de afrontar las mismas situaciones como, por ejemplo, la convocatoria de una marcha a la cárcel de A Lama en defensa del derecho a la salud de lxs presxs. Hablamos de algunas muertes recientes en prisión y, finalmente, con un compañero abogado de cómo están las cosas en el aislamiento de Villena, de la situación de un compañero preso allí que, padeciendo problemas psiquiátricos ha recibido recientemente varias palizas, lo cual no es la primera vez que le sucede. Hacemos algunas reflexiones sobre cómo afrontar la problemática de lxs enfermxs mentales encarceladxs.

Actividad en la calle Cárcel=Tortura covid19 Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 La cárcel mata

COVID, PRISIÓN Y FALTA DE MEDIOS: DOBLE CONDENA

La situación extrema creada en las cárceles en el contexto de alarma social y sanitaria por el COVID, nos llevó a un grupo de familiares y amistades de personas presas, con apoyo de otros colectivos implicados en la defensa de los derechos humanos, a denunciar lo abusivo de las circunstancias y demandar soluciones a la situación vulneración de los derechos de las personas presas resultante:

No se reduce la población penitenciaria, sólo sus derechos

Atendiendo a las recomendaciones de las más altas instituciones en materia de salud pública, la mayoría de los estados europeos redujeron el número de presas y presos para evitar ls riesgos de la pandemia. Por el contrario, el estado espñol no hizo más que agravar la situación de nuestra gente presa, quitándoles, uno tras otro, sus derechos. En los últimos meses, la pobalción reclusa ha padecido la suspensión de vises y visitas (incluso de abogadxs), actividades programadas, tutorías de la UNED, servicio de demandadero, salidas a polideportivos, ayuda del voluntariado, etc. La paralización de los Equipos Técnicos y de las Juntas de Tartamiento ha impedio las progresiones de grado y el acceso a la libertad condicional, infringiendo el derecho fundamental a la libertad de algunxs internxs en condiciones de salir a la calle en regímenes de semilibertad. Se supone que la cárcel sirve para reinsertar a las personas presas, pero en esta situación comprobamos cómo prevalece el castigo sobre cualquier otra finalidad, castigo que se va agravando con medidas «sanitarias», como las cuarentenas sufridas en regímenes de aislamiento estricto después de traslados o visitas. Esto es ilegal: si en las actuales circunstancias el estado no puede cumplir con su propia ley, que abran las cárceles y dejen salir a las personas que tienen dentro. Por lo tanto, exigimos la excarcelación de las personas presas, ya que que Instituciones Penitenciarias ni cumple su ley de régimen interno ni toma medidas efectivas y reales que velen por su seguridad e integridad.

Personal médico casi inexistente

Denunciamos la actual situación sanitaria dentro de las cárceles, totalmente insuficiente en unas condiciones normales, pero que resulta aún mucho más preocuapnte en un contexto de alarma sanitaria. Esta situación es la que explica las medidas que se toman para abordar la crisis: resulta más barato restringir los derechos de lxs reclusxs que solucionar esta grave desatención médica. Frente a la gravedad de esta situación, exigimos la excarcelación de las personas presas vulnerables (las gravemente enfermas, las mayores de 60 años y con patologías crónicas previas) y de las mujeres embarazadas y con críxs, así como de las personas con enfermedades mentales, ante un agravamiento de su estado de salud a consecuencia de la vivencia dentro de la cárcel de un contexto de incertidumbre y mayor aislamiento social.

Exigimos el derecho a la salud de las personas presas. Si el coronavirus entra en las cárceles, habrá que vaciarlas.

No hay medidas compensatorias

Exigimos medidas para paliar todo el sufrimento con que estamos vivenciando esta situación, desde hace meses, y lo que está por venir. denunciamos el desprecio con que son tratados nuesros derechos cuando se nos prohíbe ver a nuestros seres queridos incluso a través de un vidrio. Mientras los carceleros entran diariamente desde la calle, se pretende trocar nuestro tiempo de estar en familia, ya de por sí escaso, por una videollamada de diez minutos.

Queremos la devolución de los vis a vis perdidos durante la cuarentena (compromiso adquirido por la mayoría de los directores de las cárceles de las que tenemos información, cuyo cumplimiento está siendo ahora denegado sistemáticamente) y de los que se pierdan a causa de futuras restricciones.

Queremos que se agilicen las concesiones de terceros grados, la libertad para lxs presxs preventivxs, indultos totales o parciales para cada internx y abono en las liquidaciones de condena de los días en que la prolongación temporal de la situación excepcional de alarma aumente la duración de las condenas, con una reducción extraordinaria de las penas equivalente.

Proponemos que se nos tome la temperatura o, en último extremo, que se nos haga la prueba a familiares y amistades al entrar en la cárcel, pero que en ningún caso se nos quiten las visitas y comunicaciones vis a vis. Además, están siendo los carceleros quienes en la mayor pare de los casos introducen el virus.

Hacemos hincapié en que la desatención sanitaria en las cárceles no es de ahora, sino que viene de muy atrás. Situación insostenible que se hace visible en las muertes que suceden constantemente en las cárceles y de las que nadie se hace responsable.

Ante el agravamiento de la falta de medios y derechos por la pandemia:

EXIGIMOS COMPENSACIÓN POR EL ENDURECIMIENTO AÑADIDO DE LA ESTANCIA EN PRISIÓN

EXIGIMOS LA REDUCCIÓN DE LA POBLACIÓN CARCELARIA

¡DEFENDAMOS EL DERECHO A LA SALUD DE LAS PERSONAS PRESAS!

¡ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES!

Actividad en la calle covid19 Huelga de Hambre Rotativa 2020-2021 La cárcel mata

Compartimos esta publicación de lxs compis del grupo La Corda, de Tarragona. Hacen eco de la situación de Raul Tomás Cuenca, el cual comenta varios temas, especialmente que le han cortado los vis a vis y locutorios con la familia alegando que esta le introdujo hachís, a pesar de no haber ninguna prueba. Debajo de la publicación hay la dirección para escribirle.

El compañero sigue teniendo problemas con el correo, sobre todo en relación a las cartas que él manda. Algunas no llegan y otras llegan con muchísimo retraso.

Raul nos comenta que desde que empezó todo el rollo del COVID ha bajado mucho la calidad de la comida. “Será que como aquí en Catalunya todo lo lleva la mafia del CIRE, ahora que se cerraron talleres y disminuyeron sus beneficios, pues tienen que reducir la calidad”. Dice que está harto de comer lo mismo, y que ahora en pleno verano les dan sopas y platos calientes que son imposibles de tragar. “Si no tienes dinero para comprar cosas en el economato para ampliar tu dieta, estas jodido, siempre comiendo lo mismo.”

Comenta con nosotrxs el hecho de que hayan vuelto a cortar los vis a vis. Dice que vino el director a informarles de esto hace unas semanas y les metió el rollo que le sabia muy mal tener que aplicar esta medida, y que lo compensaría con videollamadas y bajando el precio de los productos del economato. Es insultante decir que se “recompensa” con estos parches que les supriman los vis a vis. Videollamadas que a veces ni te avisan de la hora que van a ser y con una pésima calidad. Sobre los precios del economato Raul dice que es totalmente falso que hayan bajado los precios, sino que cuando empezó el circo del COVID subieron algunos productos. Ahora si se reducen los precios, no es que hayan bajado, sino que han vuelto a la misma estafa anterior.

Raul denuncia también que hay cartas que le llegan abiertas y que lxs carcelerxs le han robado unas mascarillas que le entró su madre como paquete, sin que le pusieran ningún problema. Pero después a Raul no se las entregaron. A las quejas que él ha puesto, solo recibe la respuesta de que es por “seguridad”.

Pero lo mas grave de todo, es que le cogieron unos porros y sin justificación ni prueba alguna, lxs carcelerxs dicen que esto se lo entró su madre en un vis a vis. No hay prueba alguna de esto, ya que en ningún vis a vis han pillado el hachís, y además se lo encontraron ya días después del ultimo vis a vis que realizó con su madre y su tía. El compañero mantiene que lo ha comprado en el patio, pero a lxs carcelerxs no les interesa esta versión. Así que han decidido cortarle los vis a vis y las comunicaciones con su familia.

Comenta que se siente bastante solo y asilado. Tiene inquietudes que no comparten la mayoría de presos con los que tiene contacto. Agradece estar recibiendo La Directa, ya que así se informa de cosas que pasan en el mundo exterior y se siente conectado. Le gustan también los debates e informaciones que recibe de otras cárceles y otrxs compañerxs.

Raul Tomás Cuenca

Centro Penitenciario Mas d’Enric

Travessia Comella Moro, 15

43764 El Catllar (Tarragona)

 

 

Cárcel=Tortura covid19

Emitimos una segunda parte del informe de nuestro compañero Jose sobre cómo ha afectado a las personas presas la farsa del coronavirus y el estado de excepción correspondiente, esta vez recogiendo testimonios directos de familiares y abogadxs. Emitimos la primera parte de una entrevista a Adriana Revol sobre las cárceles en Argentina y los intentos de autodefensa frente a ellas.

covid19 Internacional Radio: Tokata Y Fuga

Para acceder al contenido del informe, clica en la imagen

covid19

Ex-miembro de los Proletari Armati per il Comunismo a finales de la década de 1970, Cesare Battisti está recluido con cadena perpetua en la prisión de Oristano desde el 14 de enero de 2019. El 15 de mayo de 2020 entregó el siguiente texto en torno a la pandemia de COVID-19 al sitio web italiano Carmilla, que cierra con algunas reflexiones sobre los motines en prisiones alrededor de Italia por el virus.
El capital se reproduce sobre sus propias obscenidades. En 2005, el científico Anthony Fauci advirtió al gobierno de los Estados Unidos que pronto tendríamos la primera pandemia de infección pulmonar debido a los ataques al ecosistema, y que le seguirían otras infecciones. Desde 2005, el orden mundial establecido sobre el crecimiento económico a toda costa ha hecho todo lo posible por hacer realidad el desastre ampliamente anunciado.
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Si en la oscuridad del COVID-19 difundimos teorías de conspiraciones y estragos planeados, ciertamente no ayudaríamos al mundo a entender lo que nos está sucediendo. Sin embargo, hay que reconocer que los que pudieron y no hicieron nada para evitar el pandemónium han tomado una posición sospechosa.
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Nunca antes los señores de la guerra declarada al planeta Tierra habían logrado llevar el deseo de seguridad de los ciudadanos a tal punto que los hicieran aceptar el encarcelamiento masivo preventivo. El lockdown, como se suele decir: una expresión que en los Estados Unidos significa nada menos que la segregación. Donde la acción de la policía y el ejército en las calles es esencial para disuadir a los habituales «incontrolables». Y aquí nos quedamos todos en casa, incluso moralizando a los que se atreven a expresar cualquier duda sobre la eficacia y, eventualmente, el verdadero propósito de tales maniobras.
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Mientras tanto, mientras la industria de las multas florece en nuestro país, en algunos países «olvidados por Dios» es incluso legítimo disparar a los incautos que se aventuran a salir a la luz.
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Desde el advenimiento del COVID-19, seguir cualquier programa, en cualquier momento, en la televisión, leer un periódico de la «gran prensa» nacional e internacional es como entrar en la pesadilla de un futuro que ni siquiera el buen George Orwell se había atrevido a temer: ni una sola palabra, ni una sola imagen que no esté destinada a fomentar el pánico colectivo. Es de suponer que las voces disidentes, o al menos las críticas que existen, son debidamente ignoradas por los productores de la opinión pública. Sin embargo, esto no pudo evitar que algunas mentes libres expresaran su diferente punto de vista sobre lo que realmente está sucediendo aquí y en otros lugares.
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Sin restarle importancia al carácter dramático del virus, las palabras de Giorgio Agamben son un soplo de aire fresco: «La limitación de la libertad impuesta por los gobiernos es aceptada en nombre de un deseo de seguridad que ha sido inducido por los mismos gobiernos que ahora intervienen para satisfacerlo». A la luz de esto, ¿cómo podemos dejar de ver que el COVID-19 ha sido utilizado como un caso de prueba para un eventual estado de emergencia en caso de rebelión social a escala mundial? No queremos decir que el virus fue creado específicamente para estos propósitos –daríamos un amplio margen a los conspiracionistas pero con burlas de los que hablan de ello–, sino que esto ha sido montado artística y profesionalmente por los señores de la guerra (no es coincidencia que alrededor del COVID-19 la terminología de la guerra haya florecido), poniendo todos los recursos de quienes disponen del poder para domar una rebelión masiva: esto está ante los ojos de todos.
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Y como si las armas convencionales no fueran suficientes, las tecnologías más aterradoras para el control social están siendo puestas en juego. Se decía en el siglo pasado, entre los amantes de la literatura de género: un día todos tendremos un transistor –fue hace mucho tiempo– instalado en el cuerpo desde el nacimiento, así que sabrán en todo momento lo que decimos y dónde estamos. Delirios de juventud, tiempos en los que uno se encontraba en las plazas discutiendo sobre arte y revolución. Usos interrumpidos por el asalto masivo del Estado al pensamiento libre y revolucionario en el siglo pasado. Con el consiguiente declive político y cultural de las masas que continúa hasta hoy.
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Por fin el sueño del poder capitalista, ya no de reunión sino de separación, se ha convertido en un hecho. Rastrear contactos (o contact tracing, como le gusta decir a la gente que si no habla inglés tiene la impresión de no decir nada) no es nada nuevo. Nuestros teléfonos portátiles son seguidos paso a paso por los satélites y, en ocasiones, incluso nuestras conversaciones no escapan a la «gran oreja». Evidentemente, esto no fue suficiente para mantenernos a raya con la debida puntualidad y precisión. De hecho, la tecnología militar de punta tiene medios mucho más sofisticados, que se utilizan ordinariamente en operaciones de espionaje, especialmente por los departamentos del antiterrorismo. Sólo la resistencia de unas pocas instituciones internacionales garantistas ha evitado hasta ahora que toda la sociedad sea blanco indiscriminado de la tecnología del ultraespionaje.
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El COVID-19 ha puesto fin a este escrúpulo ético. Hoy en día se exige enérgicamente que debemos saber a dónde va cada uno de nosotros y con quién nos encontramos. Y eso es lo que ha pensado el año pasado la Universidad Rice, por encargo de la Fundación Gates. Con la invención de los puntos cuánticos a base de cobre que, inyectados en el cuerpo junto con la vacuna anti-COVID-19, serían como un código de barras legible con un dispositivo especial (Manlio Dinucci, L’arte della guerra). Dime con quién vas y te diré quién eres.
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Se sigue diciendo «nada será igual que antes», y hay que creerlo. Por desgracia, me temo que no será en el sentido que los más optimistas quieren, es decir, una especie de redención de la locura capitalista. En cambio, nos acercamos a los días en que la palabra comunidad será primero prohibida, y luego gradualmente vaciada de sentido cívico. En la era de los cuerpos separados, la reunión es una subversión. El virus se ha perfeccionado, el único antídoto es la separación, la obediencia. Lo que estamos presenciando ya no es una guerra contra las ideologías, sino el asalto decisivo del capital contra el ser humano como comunión de cuerpo y espíritu.
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Es el 25 de abril, en la prisión de Oristano, el aniversario de la liberación del nazi-fascismo. Así nos lo dijeron y lo creímos. Tanto es así que cada año el pueblo se lanzó a la calle, no sólo para no olvidar la Liberación, sino para hacerla realidad, un día, al menos para nuestros hijos. Ahora la plaza se ha ido, el pueblo está segregado. El capital de los estragos ha ocupado la escena, relegando un sueño de libertad a una mera infección viral.
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Paradójicamente, un territorio donde la comunidad está destinada a persistir hasta la última matrícula es la prisión. Los medios para sobrevivir aquí no existen, ni siquiera son posibles. En Oristano las máscaras y los guantes están prohibidos por orden de la dirección: se utilizan para ocultar las caras y las huellas dactilares. Los oficiales se mantienen en estado de alerta permanente. Las prisiones son bombas a punto de explotar. Los barrotes, en lugar de separar, unen los sentimientos de revuelta. Los reclusos no van a morir a manos de las leyes que celebran la venganza. Entonces se unen, gritan más fuerte que el virus, quieren comunicarse con la gente, decir que una solución es posible. Hablemos de ello.

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