Entrevista con Miguel Montes Neiro, en prisión desde 1976, actualmente preso en C. P. Jaén
Autor: <span>boletintokata</span>
Un día más entre estos muros grises, barrotes, alambradas de espinos, in justicias, humillaciones y más adjetivos que podría añadir.
Desde ayer Viernes 3-9-10, empecé huelga de hambre por los motivos siguientes que os voy a contar:
Sebastián B.P. lleva sin comer alimentos sólidos desde el pasado 26 de julio. Son 46 días en huelga de hambre, que le llevaron a ingresar el martes en el hospital de Son Dureta. Según sus familiares, los médicos han advertido de que si sigue sin ingerir alimentos unos días más puede sufrir secuelas irreversibles. El preso pretende denunciar supuestos malos tratos y amenazas que habría sufrido en la cárcel, si bien desde el centro penitenciario se hace hincapié en que nunca ha presentado una denuncia formal y que, en cualquier caso, cuenta con cauces legales más adecuados para protestar.
Sin subir la escalera he tropezado, con mi cabeza, con mis dientes, mi cuerpo y mis huesos, aguantando el peso cuando te pisotean, cuando se te echan encima intentando romperte hasta el último hueso, hasta que ya estás inconsciente, aún así te siguen machacando, cuando cada media hora, una hora, vienen y te dan la bienvenida amarrado de pies y manos, pegado tu pecho en el somier de hierro, o de piedra, completamente desnudo… en invierno hasta te echan encima un cubo de agua… la ventana en hielo está convertida y cuando levantas la cabeza y miras ves la escarcha y los barrotes blancos por el hielo…es escalofriante. Pides la muerte a gritos pero hasta ella misma te rechaza , ¿será por qué siente miedo?
Una prisión dista de esos lugares de película, con celdas individuales y televisión a la carta. Una cárcel es un sitio lúgubre en invierno y estepario en verano; alejado de todo, también de la conciencia. Un lugar en el extrarradio de lo que dicta la Constitución sobre la reinserción. Y un Psiquiátrico Penitenciario –en España hay dos: Alicante y Sevilla– habita a modo de matrioska dentro de la prisión, en este caso, de Sevilla II.
Según el diario El Universal de Caracas: «Más de 4.000 presos de tres cárceles venezolanas iniciaron una huelga de hambre para denunciar los malos tratos que estarían sufriendo por parte de los guardianes, así como el hacinamiento y la violación de sus derechos de visita (…)». «Los huelguistas denuncian un terrible retraso en la justicia que aumenta la población carcelaria. «(…) los internos reclaman un mejor trato para los familiares que vienen a visitarlos, así como mejores servicios de salud».
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La huelga de hambre de los presxs políticos mapuche sigue adelante, cumplíendose ya 53 días de protesta. En el día de ayer se sumaron dos jóvenes mapuche internados en la cárcel de menores de Chol Chol, tal y como explican en el comunicado que exponemos a continuación.
El día 20 de agosto del 2010 realizo una huelga de hambre y un chapeo durante 24 horas en memoria de mi amigo y compañero Antonio Cortés Escobedo, “El Zorro”, fallecido por enfermedad, “pena de muerte”, en la prisión del Puerto de Santa María 1 (Cádiz), sin darle la libertad por enfermedad y en condiciones de aislamiento, lo cual pone de manifiesto que no se nos considera seres humanos.
Ante todo Salud y libertad.
El motivo de este comunicado se debe a que hace unos meses, desde mi ciudad natal, me escribió una chica, la cual me ofrecía la posibilidad de plantear una campaña en demanda de mi libertad, que la presentaría en la asamblea de CNT- Málaga.
