Autor: <span>boletintokata</span>

Actividad en la calle

Del blog de Familias frente a la crueldad carcelarria:

Nuestra compañera y amiga Vera, cantante del grupo Mafalda, nos echa un cable al grabar y difundir este vídeo llamando a la participación solidaria en nuestra campaña de goteo. Ella ha estado siempre cerca de los colectivos que intentan luchar contra la cárcel y ha participado, por ejemplo, en varias concentraciones frente a las cárceles de Picassent y Albocàsser convocadas por nuestra asociación. En el segundo vídeo se le puede ver, junto a uno de sus compañeros de grupo, cantando para lxs presxs que están al otro lado del muro en la horrible trena de Castellón II el 15 de diciembre de 2018.

https://www.goteo.org/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Vídeos de Mafalda

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Como dicen en el blog de Familias frente a la crueldad carcelaria:

Para el próximo sábado, 20 de abril, las compañeras del grupo anticarcelario HENAS (Hermanas Entalegadas No Andáis Solas), han organizado una presentación de nuestra asociación su campaña de solidaridad económica en la librería La Libre, C/ Rampa de Sotileza nº1, 39008, Santander (Cantabria). Muy animosas, se han dado bastante prisa en sacar el cartel, que ya anda circulando desde principios de la semana pasada. Estamos ilusionadas con este viaje por el interés y cariño demostrado por estas compañeras.

Aquí podéis encontrar noticias sobre el colectivo organizador: https://henas.noblogs.org/

Y aquí sobre La Libre, mucho más que una librería, pues es un centro social autogestionado donde además de libros a la venta se pueden encontrar muchas personas activas cultural y políticamente embarcadas en proyectos de vida libre: https://www.librerialalibre.org/recomendacion/ekintza-zuzena-no49

Como sabéis, hemos hecho otra presentación en Granada este sábado pasado, 13 de abril. Después de Santander, y aún tenemos que ir a Badajoz, A Coruña y algún otro lugar, probablemente.

También nos cuentan las de FFACC que hace unos días que alcanzaron el mínimo de la campaña cuando aún quedan 13 días de su primera ronda y 40 de la segunda. Ahora llevan 7450 euros recogidos, gracias a la solidaridad de al menos 70 personas de las que, según dicen, «algunas de las cuales pertenecen a grupos que nos están ayudando mucho. ¡Muchas gracias a unas y otros! Seguimos avanzando, más lentamente quizá, pero nos sentimos tranquilas y optimistas. Toda ayuda que nos llegue a partir de ahora servirá para darnos fuerza de cara al futuro.»

Aquí el enlace a la campaña de Goteo en apoyo de FFACC, por si queréis hacer alguna aportación: https://www.goteo.org/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Aquí está la última hora, poco más o menos, del programa de Radio Malva «A Nuestra Onda» (nº 53) titulado «Existo porque resisto. Sobre luchas y resistencias». Durante ese rato, las compañeras Penélope y Alejandra, entrevistan a tres personas de Familias Frente A la Crueldad Carcelaria, que hablan de su asociación, de sus orígenes, motivaciones, maneras de hacer, proyectos y necesidades, presentando también su campaña de Goteo actualmente en marcha: https://www.goteo.org/dashboard/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Programa completo: https://go.ivoox.com/rf/127131409

Sin categoría

Los padres de una persona que ha pasado 12 años presa, por delitos derivados de una grave toxicomanía, relatan el aislamiento, la tortura, el abandono que ha sufrido su muchacho a lo largo de toda la condena, de manera que, muy lejos de haberle ayudado la cárcel a reinsertarse, le ha destruido psíquicamente. Y aún le queda un sumario pendiente, acusado por los carceleros que, interesadamente, quieren confundir con delito los síntomas de su enfermedad mental.

Si queréis contribuir a afrontar los gastos de este caso, colaborad en la CAMPAÑA DE GOTEO DE FAMILIAS FRENTE A LA CRUELDAD CARCELARIA:

https://www.goteo.org/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Antonia y Luisa, la madre y la tía de Manuel Fernández Giménez, nos cuentan en este vídeo por qué están convencidas de que su muchacho fue asesinado, por acción y omisión, a manos de miembros del personal de la cárcel de Albocàsser (Castellón II); expresan sus sentimientos al respecto, y explican lo que han hecho en busca de justicia y lo mal que les han respondido el Estado y su aparato judicial.

El 22 de octubre de 2017, domingo, llamaron por teléfono a su madre, diciéndole que Manuel había fallecido a la una de la madrugada, que había faltado al recuento y que habían ido a la celda que ocupaba y lo habían encontrado muerto. No le dieron ninguna otra información más que el teléfono de la funeraria. La madre habló con algún empleado de la misma que le preguntó si quería que trasladaran el cuerpo de Manuel a Murcia y ella le dijo que sí. Al principio, le dijeron que no sabían cuándo iba a llegar, pero a última hora avisaron de que ya estaba en camino y llegó a Murcia por la tarde, a las 18:30.

Cuando llegó el cuerpo, los empleados de la funeraria no les querían dejar verlo. Después de insistir, consintieron en que lo vieran los padres, pero sólo ellos. Estaba tapado hasta el cuello, de manera que sólo se le veía la cara. Pero pudieron ver que tenía  heridas en ella y marcas de dientes en la frente. Exigieron que lo destaparan y pudieron ver que estaba rígido, con las rodillas dobladas como si estuviera sentado, y que tenía lesiones y cardenales por todo el cuerpo: la nariz rota; marcas en la barbilla que alguien cercano identificó como muy parecidas a las que deja un “taser” (aparato para aplicar descargas eléctricas); marcas de esposas y ataduras en muñecas y brazos, y también en los tobillos; tenia los dedos amoratados y algunas uñas rotas, como si hubiera estado forcejeando para defenderse; el pecho lleno de heridas y cardenales; marcas en el cuello… Hicieron fotos de todo y llamaron a la policía nacional para que vieran aquello. Vinieron cuatro agentes, pero se negaron a mirar siquiera el cuerpo, diciendo que no era cosa suya al haberse producido la muerte en Castellón.

Los empleados de la funeraria no trajeron ningún papel, ni certificado de defunción, ni informe de la autopsia, ni nada. Les tuvieron que exigir algún documento que certificara la situación, a través de una abogada, ya que se negaban a entregarlo, y les dieron un acta de enterramiento. Fueron con la abogada al juzgado de guardia con ese papel, allí lo denunciaron todo y pidieron una segunda autopsia. Nombraron una procuradora para pedir los documentos en el juzgado de instrucción de Castellón, que llevaba el caso. Llegó un papel que solamente decía que autorizaban a enterrar el cuerpo y que había muerto en Albocàsser de “muerte súbita a estudio”. Tuvieron que oponerse a la orden del juzgado de Castellón para evitar que enterraran el cuerpo sin tener en cuenta los signos evidentes de violencia que presentaba. Piensan ir hasta el fondo del asunto y ya han presentado denuncia en el juzgado de guardia de Murcia, aportando las fotos de las lesiones que presentaba el cuerpo y exigiendo una segunda autopsia.

El juez denegó la segunda autopsia, porque aún no se conocían los resultados de la primera. Éstos se demoraron casi  casi un año y, cuando llegaron, el forense había pasado por alto las lesiones del cuerpo, mientras el análisis toxicológico encontraba en él una dosis muy alta de metadona. La cárcel reconoció que se le había suministrado a Manuel por error la dosis de otro preso, muy superior a la que tomaba él. La enfermera responsable se dio cuenta y avisó a tiempo de lo que había pasado. La médica carcelera de guardia hubiera debido ordenar que le administraran una medicamento antagonista cada dos horas durante veinticuatro, ya que la metadona tiene ese tiempo de efecto mientras el del antagonista sólo dura dos horas. Pero lo administró una única dosis, dejándolo abandonado en la celda, cuando deberían haberlo trasladado a un hospital.

Seis años y medio después, el juicio aún no se ha celebrado. El forense judicial, en su informe definitivo, además de ignorar las lesiones, afirmó que no se podía asegurar que la metadona fuera la causa de la muerte. El fiscal se inhibió entonces del caso, no presentando acusación ni siquiera contra la médica criminalmente negligente. El procedimiento continúa porque la familia mantiene la acusación particular, apoyada por la asociación Familias frente a la crueldad carcelaria y asistida por dos abogadas y por un perito forense contratado, cuyo informe demuestra que Manuel murió por una sobredosis de metadona, no pudiendo demostrar las lesiones al haber sido enterrado el cadáver hace mucho tiempo.

Si queréis contribuir a afrontar los gastos, apoyad el proyecto de goteo de Familias Frente A La Crueldad Carcelaria: https://www.goteo.org/project/ffacc-familias-frente-a-la-crueldad-carcelaria

Cárcel=Tortura Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Abajo los muros de las prisiones” es un recurrente eslogan utilizado por el movimiento anticarcelario en su llamado a acabar con las cárceles como herramienta del Estado opresor. Lejos de parecer una idea obsoleta, esta consigna está más actual que nunca, ya que el uso de la prisión se ha extendido y masificado por todo el planeta, sin producirse la reducción de los delitos. Veintitrés años después de comenzado el nuevo siglo, ya hemos batido todos los records de personas encarceladas en el mundo, casi 12 millones. De todas ellas, una tercera parte, son inocentes, es decir, todavía no han sido juzgadas ni declaradas culpables. Este dato alarmante nos lleva a otro no menor, la afectación directa por la pena de prisión de 23 millones de criaturas, estos es, el 1% de toda la infancia mundial tiene a su padre o madre encarcelada.

La pena que nació como una humanización del castigo, con la finalidad de disciplinar los cuerpos para el sistema capitalista y el heteropatriarcado, se ha convertido en la actualidad en una forma de neutralización de la persona encerrada desde la venganza. Las condiciones de vida que impone la prisión, afecta negativamente todos los aspectos de la vida humana y de forma preferente a aquellas personas que están más excluidas por el sistema económico depredador. El colonialismo capitalista genera una violenta desigualdad extrema y la forma de gestionar el empobrecimiento que engendra es “librarse” temporalmente, o no tan temporalmente, de estos “desechos”. De ahí que aparte detrás de unos altos muros, fuera de las ciudades, férreamente custodiados por las policías, a millones de personas empobrecidas, racializadas, con serio sufrimiento emocional, con consumos problemáticos, desahuciadas, abandonadas…

Además, comprobamos que existe una aplicación desigual de esta pena, ya que las prisiones están llenas de personas empobrecidas, con una sobrerrepresentación de ciertos colectivos (extranjeras, racializadas, indígenas, discapacitadas, etc.). La construcción social del delincuente nos impide ver como tales a aquellas personas que se lucran con las explotación del trabajo ajeno, que cotizan en el IBEX-35 y cuyo daño social económico es de grandísimas proporciones. En cambio la discriminación y la selectividad penal funciona perfectamente con aquellas personas no normativas, o que viven en las periferias, con tonalidades de pieles más oscuras, inconformes con su realidad.

La cárcel también es sinónimo de violencia, una violencia implícita y explícita de un sistema basado en el dolor, la pena y la venganza. Incluso la mejor cárcel resulta sustancialmente inaceptable, generadora de indignidad humana. La pena de cárcel es un castigo que no reinserta, dado que la mayor parte del presupuesto empleado se utiliza en medidas de seguridad y las tasas de reincidencia son altas debido a su carácter criminógeno (esto es que reproduce el delito); que empobrece a una mayoría, ya que cuando las personas salen, habrán perdido sus empleos y sus bienes (si los tenían) y en algunos casos hasta sus familias; que enferma, pues las condiciones de encierro provocan dolencias físicas y psíquicas, muchas de ellas irreversibles; que castiga a inocentes, debido a que la condena se extiende a toda la familia y personas allegadas que no han  cometido ningún delito; que estigmatiza, dificultando sobremanera la reincorporación de las personas al lugar de procedencia; que no repara a la víctima pues se basa fundamentalmente en la vendetta y no en la responsabilización ni la reparación del daño; que reproduce la violencia, ya que esta es una parte inescindible de las instituciones totales y no podría funcionar sin la misma. A lo que se podría añadir un largo etcétera.

Hoy en día, en nuestro país, la cárcel se ha desdoblado en otras realidades espejos llamados Centros de Internamiento de Extranjeros (CIEs). Auténticos campos de concentración modernos donde se condena al encierro a personas sin haber cometido delito ninguno. Lugares de no derechos y de máxima expresión del poder punitivo del estado, donde se cercena el derecho humano a circular libremente y elegir la residencia en el territorio de un país. Por eso también es importante exigir el Cierre de los CIEs y el derecho a migrar de forma segura.

Sabemos que todos estos muros no caerán solos, hay que derribarlos y crear alternativas para resolver las causas, los conflictos y reparar los daños. Mientras tanto, habría que reducir el uso de la prisión a su mínima expresión para lograr desaparecerla algún día. ¿Cómo podemos hacerlo? Algunas propuestas pasan por ampliar las concesiones de terceros grados, incrementar las penas alternativas y acabar con la violencia extrema que suponen los primeros grados o el régimen de aislamiento; o legalizar y regularizar la producción, distribución, venta y consumo de drogas; incentivar la justicia transformativa; reparto de la riqueza y reducción de las condiciones de empobrecimiento con la renta básica de las iguales… Todo ello solo será posible con más organización, comunidad y apoyo mutuo. En ello estamos, en construcción.

Alicia Alonso Merino

Fuente: Desinformémonos, 24-III-2024

Abolicionismo

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El 17 de marzo, durante la XIII Feria Anarquista del Libro de Sevilla, una compañera de Familias Frente A la Crueldad Carcelaria, empieza explicando los objetivos y planteamientos de la asociación y enseguida se entabla un diálogo en el que se aborda el tema de la cárcel y el castigo y de la acción anticarcelaria y antipunitivista desde diferentes perspectivas. Se habla de autodefensa solidaria, de comunidades de convivencia y lucha, de cultura popular, de educación, de cárceles para niños, de psiquiatría, de cómo sufren muy específicamente las mujeres la cárcel…

Se trata de la primera oportunidad que tuvieron de presentar la campaña de llamamiento a la solidaridad con su actividad y el crowdfunding que iniciaron el 20 de marzo:

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria