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Se están pasando conmigo tres pueblos y un cortijo (como decimos en Badajoz), pues me encerraron recién cumpliditos los 25 años para cumplir una condena de 11 años por tres atracos. Y este año he cumplido 47, imaginate”. Así se refería Pedro Escudero Gallardo a la situación que estaba sufriendo, en una carta fechada el pasado 25 de marzo y publicada en el blog del Grup de Suport a Presxs de Lleida, para difundir que el compañero había sido condenado a tres años más de cárcel, por una contradenuncia de los mismos “funcionarios” a quienes había denunciado él por malos tratos. Y seguía contando: “Pero para mí lo mas grave es que llevo cerca de nueve años sin estar en la cárcel de Badajoz, que es donde me he criado y tengo a los dos únicos hermanos que me quedan en vida, a mi hija y mis sobrinos. He perdido prácticamente a toda mi familia en los más de 25 años consecutivos que llevo preso, recorriendo en mugrientos furgones de la guardia civil toda la peninsula ibérica. Me tienen secuestrado y represaliado por no ser un sumiso que deja que le pisoteen sus principios. El caso es que yo entré para cumplir 11 años por tres delitos de expropiación, o sea, atracos, y no paran de condenarme cada vez que se aproxima la fecha en la que termino las condenas, con la excusa de que he cometido delito de atentado a la autoridad cuando me apalean, estando esposado a la espalda. O cuando alguno de los carceleros se tuerce un pie o un dedo por dar tantos golpes, como ha sido el ultimo caso, por el que he sido condenado a 3 años mas de prision el pasado 25 de febrero. Me tienen encerrado en una mazmorra donde no puedo ver el cielo, donde no entra ni un rayo de sol y donde no hay nadie, ningun otro preso con el que poder hablar o salir al patio diminuto las dos horas diarias que me dejan salir.

Estaba enfermo de cáncer, pero, en lugar de excarcelarle “por razones humanitarias y de dignidad personal”, como dice el reglamento penitenciario, le tenían en la peor “modalidad de vida” posible en cárceles españolas, aislado en un departamento de “régimen especial”, tratado como un preso “extremadamente peligroso”, cuando lo que corría peligro era su vida; maltratado y presionado hasta el agobio, cuando necesitaba cuidados y un tratamiento médico que también se le negaba. Ahora dicen que ha muerto consumido por un incendio provocado por él mismo en la celda donde estaba encerrado. A los carceleros responsables no les da vergüenza manifestar que no le sacaron de la celda incendiada por miedo a que les pudiera agredir, así que le dejaron que se abrasara vivo. Eso dicen, pero hay indicios de que pudiera haber sido aún peor. Un compañero que estaba en comunicación personal con él nos describe, en el mismo comunicado en el que nos da la terrible noticia de su muerte, una serie de detalles sospechosos. ¿Cómo le ha matado la cárcel? ¿Le han asesinado los carceleros? ¿Le prendió fuego a la celda por desesperación y le dejaron morir por cobardía los “funcioanrios” responsables de su seguridad? Su muerte es, en todo caso, el resultado de su sometimiento sistemático a un tratamiento cruel, inhumano y degradante.

Muerte de Pedro Escudero Gallardo

Nuevamente un centro de exterminio vuelve a ganar la partida ante el ansia de libertad de un preso.

Ayer, miércoles 15 de mayo de 2019, a las 23h recibo una llamada desde un número de A Coruña (mal rollo). Me preguntan que si soy familiar del preso Pedro Escudero Gallardo, a lo que respondo que sí, que me considero su hermano político. Lo sentimos muchos, pero Pedro ha prendido fuego al colchón de su celda y ha muerto, no hemos podido sacarle a tiempo… ¿Qué?

Sobre las 13h del mismo miércoles me llamó un numero oculto, era Pedro, contento, había vuelto a Teixeiro, otra vez cerca de nosotros, de la gente que le queremos. Me inunda una alegría enorme, por fin vuelve a nosotros y podemos volver a visitarle. Además, me dice que, después de año y medio en aislamiento, seguirá unos días más allí, pero que vuelve al módulo 13, a primer grado. ¡Un avance enorme en su día a día!

Algo no encaja, está claro. ¿Cómo alguien que te llama contento por estar cerca de la gente que le quiere, 5 o 6 horas después se prende fuego en la celda? Pedro estaba a espera de un juicio como denunciante de una paliza que le había dado unos carceleros el 24 de Noviembre de 2018, los carceleros que estaban en ese momento de servicio, son los mismos que estaban cuando supuestamente, otro preso en aislamiento (como Pedro), se prendió fuego en su celda. Sospechoso.

Otro dato, teoría mía (aún sin confirmar), es que el preso que supuestamente prendió fuego a su celda antes de Pedro, es un chico árabe, que también estaba pendiente de un juicio por torturas y además, iba a ser llamado para testificar en el juicio de Pedro por la paliza recibida el 24 de Noviembre 2018.

 

La cárcel mata

Recibimos hace poco una carta desde la cárcel de Teixeiro, en A Coruña, de siniestra fama por las cosas terribles que allí les suceden a las personas presas. Como el grave intento de suicidio del que hablábamos hoy mismo en otra noticia, prácticamente inducido, por abandono y trato cruel a una persona especialmente vulnerable. Ahora estamos hablando de lo que nos cuenta, en una carta fechada en febrero, Pedro Escudero Gallardo, preso de larga duración que debería ser excarcelado por estar gravemente enfermo de cáncer y, en lugar de ello, se encuentra sometido al peor régimen posible y denuncia torturas. Todo eso ya lo onocíamos por lo publicado a finales de enero en el blog de Familias Frente a la crueldad carcelaria y por un comunicado de Esculca, Observatorio para A defensa dos dereitos e liberdades, del que publicábamos en la misma fecha una versión en castellano. Lo que transcribimos en esta ocasión es una denuncia pública de los mismos hechos que se relataban en enero redactada por el propio Pedro.

DENUNCIO POR TORTURAS A LA CÁRCEL DE TEIXEIRO

Mi nombre es Pedro Escudero Gallardo y estoy preso en régimen cerrado en este campo de exterminio de Teixeiro. Quiero denunciar públicamente lo que me hicieron el pasado día 21 de enero de 2018 los carceleros, que eran diecinueve.

A la hora de bajar de la celda al patio para respirar dos horas y media de aire puro, un carcelero me dijo que yo esperase el último para bajar al patio, que iban a salir primero todos mis compañeros de la primera galería-primera planta. Se fue y abrió también a los de la segunda planta. Así no tendría testigos. Al volver a la celda que yo ocupaba, abrió la puerta y me dirigí a pasar por el detector de metales, donde estaban dos carceleros más y tras pasar por el detector sin ningún problema, el carcelero llamado Bonifacio, sin venir a cuento, comenzó a decirme que yo era un puto asqueroso, un puto delincuente, un puto preso de primer grado que no merecía celebrar mi cumpleaños (pues por la mañana vio como mis compañeros me abrazaban y felicitaban por mi cumpleaños), y le respondí que el puto asqueroso lo era él, y que si yo era un puto delincuente, el era un puto carcelero. Empezó a darse golpes en el pecho diciendo que sí, que el era un puto carcelero que tenía que venir a la cárcel por un mísero sueldo que no le daba para la hipoteca, y tras mi contundente contestación, los tres carceleros callaron y me dejaron bajar las escaleras de la primera planta, pero al llegar al final de la misma, uno de ellos dijo que quería cachearme integralmente en el despacho del educador. Me quité la ropa y la puse en la mesa, y la tiró al suelo diciendo que me iba a llevar a aislamiento porque el quería. Olía a vino. Me vestí y reclamé la presencia del jefe de servicios, a lo que el carcelero se negó y salió del despacho para volver con tres porras. Entregó una a cada carcelero y me tiró un porrazo a la cabeza que paré con el antebrazo, diciéndole que no me tocase mas. De nuevo salió del despacho y a los pocos minutos volvió con el jefe de servicios y 16 carceleros más. Nada más entrar el jefe de servicios al despachó  me pegó un puñetazo en la cara y le dijo al resto de sus secuaces que me tiraran al suelo. Me tiraron en un momento y comenzó la agonía: pisotones en la cabeza, en el pecho, en las manos, y uno de ellos me sacó las zapatillas y comenzó a pegarme en las plantas de  los pies y en los tobillos. Al rato el jefe les dijo que parasen para coger aire, y, engrilletado a la espalda me arrastraron a aislamiento. Me tiraron boca abajo en un trozo de espuma y me quitaron las esposas. Se fueron y al rato vino un médico llamado José Antonio, que con la puerta de rejas cerrada dijo que solo tenía erosiones, a pesar de estar sangrando por la cabeza y por los dedos de un pie y una mano. Se fue sin curarme, sin reconocerme. Rompí el cristal de la ventana y llame a los carceleros. Cuando vinieron, delante de ellos me tragué un puñado de cristales, y cuando vino el médico y me dijo que me iba a quedar así, cogí otro puñado de cristales y me los tragué en su presencia. Tras un par de horas, fui trasladado al hospital donde me dieron ingreso, me curaron y cosieron las heridas y me hicieron radiografías y un parte de lesiones. A las 5:00 h de la madrugada me dieron el alta y me regresaron a Teixeiro.

YO ACUSO A LA DIRECCIÓN GENERAL DE II PP POR PERMITIR QUE SE NOS TORTURE A LAS PERSONAS PRIVADAS DE LIBERTAD.

¡¡HAN ROTO MI CUERPO PERO MI HONOR SIGUE INTACTO!!

Pedro Escudero Gallardo

[box] Para llamar la atención a las “autoridades competentes”:

Cárcel de Teixeiro: teléfono (981779500); fax (981779585)

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria nº 1 de A Coruña: teléfono (981185109); fax (981185201)

Directorio de la SGIP [/box]

Cárcel=Tortura Presxs en lucha

Reflexionamos sobre la muerte de Pedro Escudero Gallardo al que dejaron morir en el aislamiento de Teixeiro al negarle auxilio cuando había prendido su colchón. Comentamos el nuevo pulso de Carmen Badía que retoma la huelga de hambre que había dejado tras 54 días. Leemos un texto de crítica de un compañero preso sobre el colectivo de presos en lucha.

Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

No sabemos qué pasa con la huelga de hambre de Carmen Badía Lachos reivindicando su excarcelación por enfermedad grave con padecimientos incurables. Según noticias de compañerxs que la estaban apoyando directamente, la dejó el día 3 de mayo, después de 55 días de ayuno, y la reanudó, después de solamente ocho días de descanso, el 11 de mayo. Ya dijimos que nos parecía una mala noticia, pues la compañera no había tenido tiempo para recuperarse ni lxs presxs en lucha y grupos de apoyo de la calle para reflexionar sobre qué hacer colectivamente, buscando la eficacia y sin que nadie se tenga que jugar la vida o agravar su estado de salud, para apoyarla a ella y al resto de las personas presas que deberían ser excarceladas por enfermedad y siguen en la cárcel, donde no se les presta una asistencia médica digna. Ni siquiera había terminado entonces la huelga de hambre colectiva de mayo. Ahora sí que ha terminado, y se ha iniciado el debate sobre la experiencia correspondiente, el cual no podrá menos que girar alrededor de la desesperada lucha de Carmen –ya nos han llegado algunas cartas que publicaremos enseguida– y de las muertes en prisión, empezando por la de Pedro Escudero Gallardo, relacionada también con una manera de luchar individualista y desesperada. Carmen ya llevaría 15 días más sin comer, después de los 55 anteriores y con muy poco tiempo de recuperación en medio, pero no sabemos nada de ella, no ha llegado ninguna carta ni nadie ha publicado la menor noticia. Esté pasando lo que esté pasando, tenemos serios motivos para preocuparnos. De momento, publicamos unos comentarios autocríticos de un compañero preso en lucha, que tratan, sobre todo, de la huelga de Carmen. Hace tiempo que llegaron, pero, aunque los hemos leído en la radio, no queríamos publicarlos hasta que la compañera volviera a comer. A estas alturas, nos parece que van a venir bien, sea como sea, estos pensamientos, de lo más juiciosos y bienintencioandos en nuestra opinión. Como hemos dicho otras veces, no nos parece que la crítica honrada entre compañerxs nos vaya a debilitar lo más mínimo, sino todo lo contrario, es un factor importante de nuestra fuerza común.

Cárcel de Albocàsser, 15 de marzo de 2019

A lxs presxs que luchan en comunidad y a los grupos de hechos

Salud y libertad a lxs que estáis ahí dentro y fuera con hechos.

En primer lugar, quiero hacer autodrítica sobre mis hechos individuales porque los voy considerando errores que no debería haberme permitido, pero lo hice y veo que no está bien, a mi entender, el hecho de heber reivindicado por unxs pocxs enfermxs crónicxs (Francisco Chamorro, Carmen Badía, Ruyman Armas, Pedro Escudero, Antonio Nieto, etc,), cuando nuestro objetivo principal es apoyar y reivindicar a todxs lxs presxs con enfermedades terminales y hacerlo de la otra manera es dejar de lado al resto, lo cual no es justo, ni horizontal tan siquiera.

Ahora, el 15 de marzo de 21019, me entero de que Carmen Badía está en huelga de hambre y no comparto, como ya dije el año pasado y el anterior, que se inicie una huelga de hambre sin avisar al resto de lxs compañerxs para que decidamos si queremos secundarla, ni se debata siquiera lo que está pasando. Por tanto, no secundo la huelga de Hambre de Carmen Badía por ese motivo. Si cada unx vamos a ir por nuestra cuenta, esto deja de ser una comunidad de lucha ser no sé qué, un desastre de coordinación nula.

Eso sin tener en cuenta que una huelga de hambre individual y estando enferma, Carmen, no te beneficia en nada en cuanto a tu salud y, como reivindicación individual, no creo que tenga repercusión que sirva en realidad para algo. Comunícate, compañera, y vayamos a una todxs. yo he cometido ese error ya en varias ocasiones y te hablo desde mi vivencia personal, Así no creo que vayamos a ningún lado, Carmen, compañera, y me pongo yo el primero en la autocrítica, que he estado reivindicando pro algunxs de vosotrxs, como sabes, tirando de boli, porque para mí las huelgas de hambre individuales, por arranques de ira o desesperación se acabaron, son un fracaso. De todos modos, no te lo recrimino como persona, sino como parte de un grupo de presxs en lucha en el que ya se debatió cómo hacer que las revindicaciones fuesen un poco más visibles y efectivas. Sin pretender coartar para nada tu libertad y sin que dejes de hacer lo que mejor te parezca, no faltaría más, pero intentando también lo mejor en este caso para tu salud y para el colectivo de presxs.

Continuando con mi propia autocrítica, y para que veas que sigo cometiendo errores y procuro aprender de los mismos, decidí en enero hacer campaña por Antonio Nieto Galindo y, una vez comprometido, no voy a recular, pero creo que hay más presxs en su situación y, habiendo conocido el caso de cadena perpetua encubierta que sufre también Enrique Del Valle González, en La Moraleja (Palencia), le voy a incluir también en las reivindicaciones que decidí como compromiso personal con Nieto Galindo. A sabiendas de que no son loxs únicxs presxs que la sufren, pero sí son los casos que conozco. Una vez pasada la huelga de hambre colectiva de mayo, reivindicaré, como siempre, por todxs, tanto lxs enfermxs crónicxs como lxs que sufren cadenas perpetuas encubiertas, siempre que sean presxs con legitimidad moral y espíritu de lucha.

La cuestión es articularnos como un cuerpo coordinado, con el apoyo externo que se nos quiera ofrecer. Esa es la conclusión de mi crítica y de mi autocítica, creo que ya hablamos todxs de este modo de operar, para que lo que hacemos tenga un sentido, primero como comunidad de lucha. Y como compañerxs presxs fuera y dentro, contra el sistema que nos oprime a todxs por igual, en distintas circunstancias que varían poco. Ahora bien, si algo ha cambiado en el modo de realizar las acciones y ya no hay diálogo, ni propuestas, ni coordinación, ¿en qué hemos ganado? Parece que siempre seamos lxs mismxs quienes tengamos que hacer las críticas para no perder el objetivo de vista, y os aseguro que, en mi caso, no me gusta ni un poco hacerlo, pero cuando veo que damos un paso adelante y dos atrás, no me voy a quedar mirando como se jode todo aquello por lo que estamos luchando y mucho menos sabiendo que tenemos un montón de personas ahí fuera currándoselo por nosotrxs, y que dentro nos hemos comprometido a articularnos como grupo y no como individuos a su blondi.

Quizá los criterios a los que lleguemos de mutuo acuerdo y en base a un diálogo, no sean lo suficientemente útiles, en cuyo caso deberíamos buscar otras alternativas que sean menos conformistas, oportunistas y mejor basadas en el desarrollo de conceptos críticos y que sirvan de verdad para no tener que ser un cuerpo, sino fragmentos que gravitan en la órbita de las concertinas. Así me expreso ya, porque entiendo que pueden ser quizás el cinismo y la ironía la forma de no mandar todo al carajo y continuar por mi camino en mi silencio y en mis actos del todo individuales.

No pretendo ni ofender ni agradar a nadie, pero sí he de ser claro y sincero, tengo todos los inconvenientes en callarme, dejarlo pasar todo y no opinar, no hacer lo que como compañero considero es ya una forma de vida y ocultarme en el pasotismo y en no ser crítico ni autocrítico, sino simplemente un triste vegetal. el problema es que nos soy capaz de tales incoherencias y, aunque mi tono no guste, es el que tengo hoy, porque veo venir el desplome de lo que tanto costó retomar y, antes de eso, prefiero que se me tache de lo que cada quien crea mejor, en lugar de ver cómo el tejido colectivo se deshilacha por no tener claro lo que se pretende.

Dicho esto, hago una llamada al diálogo, a que se replanteen los medios de lucha y, si no son válidos, se pongan encima de la mesa las ideas que nos lleven de forma inteligente a lograr oponer la resistencia de la que pretendemos formar parte. Me despido hoy con cierta incertidumbre de qué hostias estamos haciendo y permitiendo, sin atrevernos a ser críticos, aunque nada de esto va a condicionar mi posicionamiento anticarcelario, ni voy a permitir que varíe mi rumbo hacia la abolición de los talegos. Eso sí, tengo los oídos pendientes de lo que aportéis y responderé siempre en la medida de mi capacidad comunicativa y hasta donde me aguante la paciencia. Os mando desde aquí mis fuerzas y el ánimo que quizás hoy me falla. salud y libertad. Por una sociedad sin jaulas.

Toni Chavero

Cárcel de Estremera, 10 de abril de 2019

Crítica y autocrítica desde dentro al grupo de presxs en lucha

Salud compañeros, soy Toni Chavero. Escribo para comunicaros mi percepción del grupo o comunidad de lucha dentro de las cárceles del estado español.

La comunicación dentro-dentro es inexistente, no recibo ninguna carta de presxs desde la última de Peque, hará más de 6 meses. Sólo he sabido de las propuestas de Peque y del Cabrero, por personas de fuera, he contestado a dichas propuestas de huelga de hambre del 1 de mayo de Peque y a la de Llopis sobre las instituciones europeas e internacionales. A mí no me ha llegado respuesta ninguna, ni de dentro ni de fuera, sobre la reflexión del año 2018. Ninguna reflexión y yo envié la mía, bastante extensa, por cierto. No sé si esta la habéis recibido.

Sobre los puntos 13 y 14 para aumentar la tabla reivindicativa que puse a diálogor, nadie me ha contestado tampoco, ni ningún preso dentro, nadie. Me pregunto dónde está el diálogo. No creo que exista ningún diálogo real dentro de las cárceles en esta comunidad de lucha y, si lo hay, yo no formo parte del mismo, dada la radical incomunicación dentro-dentro en la que me encuentro. Yo no me puedo excusar en tener durante más de cuatro años intervenidas las comunicaciones, contra la cual he ido luchando por los talegos donde voy pasando, pero cuando estoy pendiente de los últimos recursos de apelación o de amparo ante el Tribunal Constitucional, me trasladan y a empezar de nuevo. Otra treta de la SGIP que no me sorprende.

Aun así he ido contestando a lxs que han propuesto acciones enmarcadas en el diálogo, los acuerdos y las acciones coordinadas, tal como quedamos, articulándonos todos a una, tanto dentro como fuera. Lo he hecho a través de comunicados, dada la intervención y la limitación de correo a dos cartas semanales. Me hubiese gustado poder responder directamente a las propuestas carteándome con quien las lanza y pone a debate, pero la experiencia del correo directo, por ejemplo con el compañero Peque, ha tenido como consecuencia que se han enterado antes los hierofantes y han retrasado nuestro correo 2-3 meses intentando romper a toda costa que éstas se puedan llevar a la práctica. Nada nuevo bajo el sol.

Por otro lado, las acciones que se emprendan a nivel individual, sin ponerlas a diálogo, ni tan siquiera comunicarlas, como la huelga de hambre de Carmen Badía, no las he apoyado por ese mismo motivo, porque cuando me he enterado ya estaba todo hecho. Así pues, sin previo debate ni comunicación ninguna, imposibilitando que nos podamos articular como comunidad de lucha, uniéndonos a dicha huelga de hambre. A mi entender, y creo que de esto ya se ha hablado hasta la saciedad, no es la forma de movernos como un solo cuerpo. Estos actos individualistas generan división dentro de la comunidad de lucha, ya que algunos pensaran en unirse a la huelga de hambre sin debate previo y otros, como yo, no lo haremos.

Creo del todo lícitos los argumentos que tenga Carmen para iniciar su huelga de hambre, eso no lo pongo en duda, pero no se hace de la manera acordada, por lo tanto, se genera división en lugar de unión. Estos actos debilitan la comunidad de lucha anticarcelaria, dividiendo y debilitando a todxs Por no decir que, estando Carmen enferma de cáncer, realizar dicha huelga de hambre por su cuenta y riesgo empeorará su situación, poniendo en peligro su vida

Con eso no estoy de acuerdo, porque en esta comunidad sólo se pretende luchar unidxs, todxs, para conseguir a corto plazo, que se cumplan unas mínimas medidas que faciliten algunos “derechos” y, a largo plazo, la abolición y destrucción de los talegos, no de lxs presxs. No se buscó en esta lucha ningún objetivo en el sentido de convertirnos en mártires, solo somos personas presas en lucha contra la inutilidad de las cárceles y por su destrucción, nunca por la destrucción de lxs presxs. Debilitarnos no es el objetivo, sino fortalecernos, pero no engrosar las listas extensas de personas presas muertas en las cárceles del estado español.

Creo que tenemos que reflexionar en cuanto a la comunicación dentro-dentro, aunque esta no sea directa entre nosotros, por las intervenciones, pero sí por ejemplo a través de comunicados con la ayuda del exterior, al menos lxs qe estamos intervenidxs. Mi percepción al respecto ya la he dicho, no creo que exista dicha comunicación y no estoy dispuesto a contestar solo a las propuestas que lancen mis compñerxs en lucha y no recibir respuesta de las que yo prpongo, no lo veo ni horizontal ni justo. La consecuencia de todo, la incomunicación y las acciones individuales, es que rompen del todo los acuerdos establecidos desde el principio y, por tanto, rompen la comunidad de lucha. Dicho esto, no es que me sienta excluido del grupo de dentro sino que mis dos únicos nexos de unión son dos personas en Valencia y una en Madrid y ninguno de ellos está presx dentro, sino fuera.

No sé si esto mismo lo siente algunx más de vosotrxs dentro, yo sí lo siento así, no me siento parte de ningún grupo, me siento parte de tres personas ahí fuera y me siento parte de nuestros 14 puntos reivindicativos así como del decálogo de la APDHA, es decir que mi carrera de fondo la estoy haciendo en base a esto y a lxs presxs asesinadxs en las cárceles del estado español. Por lo demás, el grupo de presxs en lucha me resulta más virtual que físico y, en cuanto a quienes aplauden acciones individualistas que pueden tener como resultado la muerte de una persona presa y enferma, me parece patético, nada práctico y ausencia total de amor fraternal y de compañerismo (no sé de qué vais, sinceramente). Pero no estáis destruyendo las cárceles, sino a una persona presa. A cada quien, ya sean grupos de apoyo o presxs que animáis a que el declive de la salud de la compañera continúe y se agrave su estado hasta la muerte, os pido que os replanteéis qué hostias estáis haciendo. Una llamada a la lógica, a la autoorganización, a luchar unidxs, a comunicarnos, a debatir y a actuar de mutuo acuerdo, articulándonos tanto dentro como fuera, como lo que se supone que somos, una comunidad de lucha unida, no fraccionada. El individualismo dentro de esta comunidad lo veo como egocentrismo y de un narcisismo que sobra entre nosotros.

Creo que, aunque mi forma de expresarme no sea cómoda ni busque agradar de nadie, solamente pretendo que nos respetemos y reflexionemos sobre la unión y todo lo que esto significa, dado que veo venir la autodestrucción de esta comunidad de lucha por la que tanto luchamos, retomando la lucha anticarcelaria desde 2015 y que, si se ha llegado a 2019 ha sido en base a la solidaridad y la unión, sobre todo desde el esfuerzo que han hecho los grupos desde fuera, desde aquel 2015, no han cesado y todavía siguen ahí, les debemos un mínimo de respeto a estas personas y grupos de apoyo.

Sé que habéis recibido un escrito autocrítico titulado “Campañismo y Anticampañismo. Crítica de la ideología presista”, de la Asamblea de Solidaridad de Valencia, junio 2012. Dicho texto es desgarrador a más no poder y está fuertemente enmarcado en la ideología anarquista, que no deja de ser un nexo con nosotros ya que pretendemos la destrucción de las cárceles por ser estas la mayor forma de dominación que sufrimos. Habiendo analizado el texto desde mi traslado de Albocàsser a Estremera y, luego, ya más pausadamente, veo la dificultad que supone una verdadera lucha a día de hoy contra la bestia cárcel. Aun así, dentro del contexto de todas las luchas anticarcelarias y del proletariado hay algo que es una constante, el diálogo, la unión, la solidaridad, los acuerdos mutuos o de una mayoría y las acciones conjuntas. Hay muchas más, claro está, como el amor fraternal, el compañerismo y una indómita voluntad de rebelarse contra el orden impuesto por el capital, la ideología eclesiástica de la culpa, el miedo a la represión y un largo etcétera de basura dominante.

Yo creo que, unxs más y otrxs menos, nos encontramos de acuerdo en lo fundamental al menos. Pero está claro que estamos perdiendo esa unión que es al final lo que nos hace fuertes. Sin ella estamos perdidxs. Así lo veo yo y así lo siento, mejor o peor expresado. Pero qué importa eso, si al final de lo único que trato es de llamar a la reflexión, a la unión y a los actos comunes en base al un diálogo y a los acuerdos.

No hay duda de que me siento cansado de ser siempre yo quien da la chapa, pero al menos no me acomodo en la cobardía del silencio. Eso no es, a mi entender, compañerismo alguno, es simple conformismo.

Os comunico que tras la huelga de hambre del 1-15 de mayo y, tras cumplir mi compromiso de hacerlo tal como ya comuniqué, me voy a replantear seriamente si esto es una comunidad de lucha en la cual yo tenga un lugar, porque a día de hoy, y esto no viene de repente ni de los actos que aquí comento, sino de mucho más atrás, me siento desplazado de este grupo al que tanto he dedicado. Una vez reflexione qué hostias pinto yo, qué aporto yo a esta comuna y qué se ha conseguido desde 2015, os comunicaré si sigo con vosotrxs o por mi cuenta con las personas de ahí fuera que me aportan algo por lo que vivir. Ni que decir tiene que mi lucha continuará igualmente adelante, lo que no sé es si lo haré unido a vosotrxs o no, ya que desunido es como me siento hace tiempo ya.

Sin mucho más que decir, solo que habría mucho que aprender del texto citado de la Asamblea de Solidaridad de Valencia de 2012, me despido de vosotrxs con un fuerte abrazo fraternal pero también con cierto desapego al que me veo relegado por incomunicación e individualismo.

Eso sí, mis fuerzas para esta huelga de hambre del 1 al 15 de mayo y mis mejores deseos y compañerismo.

Salud y Libertad. Por una sociedad sin jaulas.

Toni Chavero

Desde dentro Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

Ponemos este programa de nuestrxs compañerxs Ricardo y María, qe antes hacían Erre Ke Erre en radio Vallekas. Nuestro Tokata Y Fuga del sábado pasado no lo hemos podido ofrecer aquí porque tuvimos un fallo al grabarlo y se lo llevó el viento. El de nuestros compìs tiene un contenido parecido. así que puede servir para sustituirlo. Hablan con Beni del sistema carcelario en el Estado español. Recuerdan a “nuestra querida y compañera Pastora, mujer de lucha constante que deja en nuestra vida esas ganas de seguir luchando contra las injusticias de este tan llamado estado democrático”. También por línea telefónica entrevistan a Laura, abogada solidaria e investigadora en derecho penitenciario, sobre la indefensión jurídica de los compañerxs presxs. Comentan la lucha de Pedro Escudero Gallardo, fallecido en la prisión de Texeiro. Conectan con Fernando de Tokata que habla y reflexiona sobre la propuesta de lucha y sobre la huelga de hambre colectiva de lxs presxs en lucha.

Actividad en la calle Huelga de Hambre Mayo de 2019 La cárcel mata

Como informaban lxs compis del Grup de Suport a Presxs de Lleida, Carmen Badía Lachos dejó la huelga de hambre el día 3 de este mes, tras 55 días de ayuno, pero la ha reanudado ocho días después, sin que le haya dado tiempo para recuperarse. Para nosotrxs, una mala noticia, pues no creemos que la lucha anticarcelaria necesite más mártires que los que causa tan a menudo el funcionamiento rutinariamente destructivo de la máquina carcelaria. Hubiéramos preferido que Carmen descansara mucho más, dando  tiempo al colectivo de presxs en lucha y a los grupos de apoyo de la calle para dialogar y reflexionar sobre la mejor manera de apoyar la lucha por su excarcelación y la de todas las demás personas presas gravemente enfermas, desde la comunidad de lucha anticarcelaria que se está formando poco a poco, sin necesidad de que nadie se juegue la vida o la pierda. ¿No es bastante con los no menos de 90 fallecimientos que se han producio en las cárceles españolas en lo que va de año? ¿No es suficiente con la horrible muerte de Pedro Escudero Gallardo, quemado y axfisiado al ser incendiada la celda donde estaba encerrado –dicen que por él mismo, pero vaya usted a saber– y no acudir a tiempo los carceleros para sacarle vivo de ella? La huelga de hambre colectiva de lxs presxs en lucha ya ha terminado y estamos a la espera de las reflexiones de sus participantes, que no tendrán más remedio de que girar alrededor de estos angustiosos sucesos. Nuestra causa es justa y razonable y no necesita que pasen estas cosas tremendas para prosperar. Bastaría con que nos coordináramos con vistas a una lucha social constante y bien organizada, algo que quizá estamos ya en camino de conseguir. Publicamos la traducción de un artículo de Vicent Almela aparecido ayer en catalán en la web de La Directa informando sobre todo esto, especialmente sobre la reanudación de la huelga de hambre por Carmen, que iniciaría hoy el décimo día, a sumar a los anteriores 55, y comentando la muerte de Pedro y las otras 90 muertes en lo que va de año contabilizadas hasta ahora por furntes poco fiables, con lo cual es probable que sean bastantes más.

Carmen Badía reinicia la huelga de hambre en la cárcel de Zuera

Hace pocas semanas, la interna ya llevó a cabo esta forma de protesta durante 54 días. Ahora, vuelve a repetir la acción para visibilizar su caso y llamar la atención de los organismos internacionales para la prevención de la tortura, con el objetivo de conseguir que Instituciones Penitenciarias de España le excarcele por enfermedad grave y incurable. Noventa personas han muerto desde el pasado 1 de diciembre enlos penales del Estado español, la última Pedro Escudero Gallardo en prisión de Teixeiro (A Coruña), a causa de un incendio en su celda.

En una misiva publicada por el Grup de Suport a Presxs de Lleida el pasado viernes, Carmen Badia informaba sobre el reinicio de la huelga de hambre como última forma de protesta para denunciar su situación sanitaria y presionar a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y al Servicio de Sanidad Penitenciario para que se respete el artículo 91 del Código Penal (CP) y el 196 del Reglamento Penitenciario (RP), que obligan a “otorgar la libertad condicional” a las personas con enfermedades crónicas e incurables, o pasarlas el tercer grado de régimen penitenciario, como marca el artículo 104.4 del RP “por razones humanitarias y de dignidad personal”.

Badía, diagnosticada de cáncer de mama y sometida a diferentes intervenciones quirúrgicas en los últimos años, se encuentra interna en el módulo de enfermería del centro penitenciario de Zuera (Zaragoza) con fuertes dolores corporales y con un estado de salud muy débil, especialmente después de llevar a cabo una huelga de hambre de 54 días que se prolongó del 11 de marzo al 3 de mayo. Según los informes médicos del centro, su estado de salud era tan crítico después de la acción de protesta que tuvieron que inyectarle glucosa en la sangre por los numerosos mareos y caídas que sufrió durante las últimas semanas de la huelga. Badía también ha sufrido varias infecciones que le han provocado la pérdida de funciones de sus dos riñones.

Según explica Badía en una carta, fechada el 11 de marzo, después de una parada de una semana en la acción de protesta vuelve a poner en marcha la huelga de hambre: “reinicio la huelga de hambre que dejé tan sólo hace una semana, después de que algunas personas me lo aconsejaran, pensando que la justicia haría algo al respecto. No han hecho nada ni lo harán, y sólo se mueven un poco cuando los organismos internacionales los presionan de alguna manera “. Según denuncia en el escrito, continúan las represalias en su contra por parte de los funcionarios del centro penitenciario. “Sólo me dejan acceder al economato una vez al día (cuando el resto de internos pueden acceder al menos cinco veces), según las funcionarias, por orden de la directora del centro. Me niegan mis derechos porque no accedo a su petición de pedir el traslado a otro centro penitenciario “. A pesar de las continuas recomendaciones y presiones para que pida el traslado a otro centro penitenciario, ella tiene claro que no cederá a estas pretensiones: “Los chantajes y las injusticias no van conmigo. Al contrario, me suben la adrenalina y me dan más vida “. Por último, Badía se dirige directamente al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, que según ella “debería velar por nuestra integridad y, en cambio, lo único que hace es permitir que nos maten”.

La acción de protesta de Carmen ha provocado numerosas muestras de solidaridad por parte de otros presos y presas en lucha, que el pasado 15 de mayo también dieron por finalizada la acción de huelga de hambre colectiva en diferentes cárceles del Estado español en defensa de una tabla reivindicativa con 14 puntos para garantizar la dignidad y los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad. También han sido numerosas las acciones de solidaridad que se han llevado a cabo en diferentes municipios del Estado por parte de colectivos anticarceralios, con el objetivo de visibilizar y dar a conocer la situación y la lucha que está llevando a cabo Carmen desde dentro de la prisión. Aparte de esto, alrededor de 60 organizaciones y más de 500 personas ya han firmado un manifiesto para pedir su excarcelación inmediata.

90 muertos en menos de 6 meses

Desde el 1 de diciembre de 2018 ya son 90 las personas que han perdido la vida en las cárceles del Estado ‒84 en las cárceles españolas y 6 a las catalanas‒, según datos recogidos por carceleros y por el gobierno de la Generalidad de Cataluña, con el suicidio y la sobredosis como principales causas de fallecimiento dentro de los centros.

Especial atención requiere la muerte de Pedro Escudero Gallardo, que se produjo la semana pasada en la cárcel de Teixeiro (A Coruña), supuestamente por “inhalación de humo” (según la versión oficial) por un incendio que él mismo había provocado la su celda. Escudero, que hacía más de 25 años consecutivos que estaba privado de libertad en diferentes penales del Estado, pasó la mayoría de sus condena en módulos de aislamiento a pesar de estar diagnosticado de cáncer. De hecho, fue en un módulo de régimen especial es donde encontró la muerte el pasado 15 de mayo.

Una de las personas que se comunicaba frecuentemente con él asegura en un comunicado que el mismo día de su muerte a las 13 h había hablado con él por teléfono: “Me dijo que había vuelto a Teixeiro y que estaba muy contento por volver a Galicia, cerca de nosotros. Cómo puede ser que alguien que te llama contento por estar cerca de la gente que quiere le prenda fuego a la celda 5 horas después?”. Según afirma este comunicado, Escudero se encontraba a la espera de un juicio fruto de la denuncia que había presentado contra funcionarios de prisiones que lo habrían golpeado el 24 de noviembre de 2018. A pesar de las dificultades para esclarecer los motivos y las causas de su fallecimiento, desde el colectivo Tokata aseguran que, cualesquiera que sean las razones, “su muerte es, en todo caso, el resultado de su sometimiento sistemático y constante a un trato cruel, inhumano y degradante”.

La cárcel mata Presxs en lucha

El compañero Peque, como el resto de lxs presxs en lucha participantes en la huelga de hambre colectiva iniciada el pasado 1º de mayo, se ha dirigido, explicándole sus reivindicaciones, además de a algunas otras instituciones internacionales, supuestas defensoras de los derechos humanos, al Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa, con sede en Estrasburgo, encargado de vigilar el cumplimiento del Convenio Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes, suscrito pero no cumplido por el Estado español.

Al Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes

José Ángel Martins Mendoza, interno en la cárcel de Córdoba del estado español, ante esa secretaría y como mejor proceda en derecho, digo:

Que mediante el presente escrito vengo a informarle de todas las torturas y abusos que sistemáticamente están sucediendo en todas las cárceles del Estado español.

Alegaciones

Primera.- Unas treinta personas repartidas por las distintas cárceles españolas, debido a los abusos de poder y muertes que se han producido y a otras que pueden producirse si alguna institución no lo impide, hemos decidido asambleariamente denunciar una serie de situaciones que atentan contra la dignidad y la vida de las personas presas. Para que no podamos denunciar y quejarnos ni ejercer nuestro derecho constitucional de expresión y asociación, empezaron a trasladarnos sistemáticamente y con muy cortos intervalos de tiempo de una prisión a otra, para silenciarnos y romper nuestro vínculo; se nos han intervenido toda clase de comunicaciones (orales, escritas y teéfonicas) y a muchxs de nosotrxs, solo por denunciar esas situacones pacíficamente, con ayunos, huelgas de hambre, patio o slencio, nos han alejado a miles de kilómetros de nuestras casas imponiéndonos un régimen cerrado. También han criminalizado a familares, amigxs, organizaciones pro derechos humanos u otras que no están de acuerdo con el sistema carcelario por el nulo cometido que tiene de reinsertar a las personas presas, sindicatos, grupos o personas que muestran su disconformidad con las torturas físicas o psicológicas que sufrimos las personas que aquí estamos encerradas

Segunda.- De primero, venimos denunciando la precariedad de los servicios médicos en prisión, donde verdaderamente son una utopía, al ser regidos por Instituciones Penitenciarias, y ejercidos por personal escogido a dedo y sometido a la autoridad carcelera, en cuya actividad priman criterios de seguridad, en lugar de por facultativos regidos por el sistema sanitario autonómico que ejercieran un verdadero y exahustivo control de las dolencias o patologías que podamos llegar a sufrir. Y la cosa es mucho peor en los módulos llamados de nocivos o de régimen especial, para presxs de “extrema peligrosidad”, donde lo único que te van a dar seguro, sin ninguna valoración médica, son opiáceos o barbitúricos. Cada dos semanas, pasan por tu celda, o te miran por una trampilla del patio por donde nos suministran el café que hemos comprado, durante los dos minutos que tardan en apuntar qué clase de psicotrópicos quieres y de qué color . No es una consulta médica, sino que el juramento hipocrático se lo saltan todos los días, puesto que en una galería con diez internos, a las 8 de la mañana, se oye todo y, en vez de llevarnos a un lugar adecuado donde se respete al menos la intimidad del paciente, el médico va pasando un minuto por cada celda, oyéndose en toda la galería absolutamente todo lo que le cuentas y lo que te receta.

Tercera.- Existen, por otro lado, cientos de presxs que sufeen enfermedades incurables, como cáncer o VIH-SIDA, y no se les aplican los artículos 104.4 Y 196 del reglamento penitenciario, como está sucediendo con lxs siguientes compañerxs: Carmen Badía Lachos, Francisco Chamorro Jiménez, Belén Vázquez Campillo, Antonio Nieto Galindo, Pedro Escudero Gallardo, Manuel Aango Riego, María José Baños Andújar, Manuel Pérez Martínez, Ibon iparraguirre, Kepa Arronategui, Gorka Fraile, Txus Martín, Jopseba Borde… Por lo que exigimos su excarcelación inmediata, para que, al menos, puedan morir dignamente, al lado de su familia y no entre los fríos muros de las prisiones.

Cuarta.- Lo que llaman reinserción no es más que un tópico vacío, pues en las cárceles españolas el dinero que manda la UE para cursillos o programas de tratamiento individualizado se pierde en la secretaría general de instituciones penitenciarias y el poco que llega a las prisiones se lo acaban de repartir directorxs y administradorxs. Se llegan a realizar cursillos de cuatro a veintiún días, todo puro marketing. Y en los trabajos remunerados, por los que tendrían que pagar el salario mínimo interprofesional, que ahora mismo está en 900 euros, los que realmente se pagan ni se asoman a ello, pues van desde los 80 a los 200 euros mensuales, por trabajos monótonos donde los trabajadores son como autómatas que no se levantan ni 10 minutos para descansar, en jornadas de hasta 10 horas. Mucho más parecido a un trabajo forzado que a un trabajo remunerado.

Quinta.- Muchxs internxs sufrimos el régimen llamado FIES, ilegalizado por el tribunal supremo por considerarlo degradante y vejatorio, y más aún para lxs internxs que nos encontramos en régimen cerrado y en “modalidad de vida en departamentos especiales”, donde nos tiramos 21 horas al día encerrados en las celdas, sin ninguna clase de actividad. En mi caso, estoy en régimen especial, pero me tienen en una cárcel donde no existen instalaciones adecuadas, saliendo al patio, las tres horas diarias que se me permite, completamente solo, Pero a lxs internxs que cumplen condena en departamentos de segundo grado y están en FIES, se les prohíbe salir del módulo a la escuela, a talleres o para desempeñar cualquier destino remunerado fuera de él, del módulo está prohibido salir para cualquier cosa. Los cacheos y roturas de objetos personales en las celdas donde vivimos son el pan de cada día y los cambios de celda llegan a ser mensuales. A consecuencia de estos sucesos y agravios, esperando el día que van a volver a romperte la celda, nuestro estado psicológico casi deriva en na esquizofrenia. Debido a ello, muchxs internxs que sufren el régimen FIES y a la vez el régimen especial del artículo 91.3 ya ni salen al patio, pasando meses e incluso años sin salir de la celda. Debido a ello, muchxs no paran de cortarse el cuerpo con cuchillas, intentando a menudo suicidarse al no resistir un régimen de vida tan severo. Acerca de lo cual la LOGP dice en uno de sus artículos que este régimen de vida tan severo y restrictivo que puede ocasionar graves traumas en quienes lo sufrimos debe ser lo más suave y con el menor tiempo de duración que sea posible. Pero no se cumple.

Sexta.- Otro punto de nuestras demandas es que las condenas nos sean limitadas a un tiempo máximo de 20 años, que ya son una vida. En cambio, las condenas que podemos ir acumulando a lo largo de ese tiempo ‒por ejemplo, por incidentes con los guardias o, si logramos fugarnos, nos vuelven a coger y nos acusan de algunos delitos más‒ no son refundidas con esos 20 años, con lo cual podemos encontrarnos con varios bloques de condena entre los que no haya “conexidad” y que, en bastantes casos, pueden llegar a superar con creces los 40 años. Toda una vida, y sin ninguna preparación para las salida en libertad ni oportunidad de reinserción cuando llega,puesto que los equipos de tratamiento, educadorxs, aistentxs, juristas, subdirectorxs, directorxs… no trabajan con nosotrxs en ningún tipo de “rehabilitación”, aunque lxs internxs lo soliciten. En la cárcel, o eres unx corderitx manipulable, perdiendo toda la dignidad que unx ser humanx posee o pagas esas condenas tan descontroladas hasta el último día. Parece que las oposiciones que realizan los carcelerxs solo son para saber manejar la porra, esposas, escudos, gas pimienta y conocer puntos vitales para poder hacerte el mayor daño posible sin dejar marcas. De hecho, han aparecido muchxs internxs muertxs, en principio, por causas naturales y, cuando sus familaires pagaron una segunda autopsia, sus cuerpos sufrían contusiones, roturas y machacamientos internos, a causa de… ustedes deben de ser quienes investiguen estos casos.

Sexta.- En el año 1995, en el que el Estado espñol se promulgó un nuevo código penal, supuestamente má moderno y progresista, con penas no tan severas como en el anterior, el de la dictadura. Totalmente engañoso, pues decían que al cumplir un tercio de la condena tendrías permisos y a los dos tercios libertad condicional. Grave error el de quien confiara en los supestos beneficios del nuevo código penal, puesto que está comprobado que todo fue una gran farsa: se nos prometía una reducción de condena de cuatro meses por año y, al final, ni fue así ni parecido; sí que pusieron un sistema de puntos que nos dijeron se podrían canjear por reducciones de pena, pero, al final, solo pueden canjearse por llamadas telefónicas o vis a vis especiales. Nosotrxs exigimos que se nos vuelva a aplicar el viejo código del 73 y nos vuelvan a dar las redenciones ordinarias y extraordianarias, puesto que todo ha sido un gran engaño y la aplicación del nuevo código ‒que ha sido reformado en más de treinta ocasiones, la mayoría de ellas para endurecer aún más las penas‒ no ha hecho más que perjudicarnos. Aquí los únicos que disfrutan de permisos y libertades condicionales son los banqeros, violadores, pederastas, la realeza y políticos corruptos que desvalijan las arcas del estado. A lxs presxs que han nacido en barrios obreros y marginales y, a falta de mejores alternativas, han realizado pequeños robos y hurtos o han trapicheado al por menor para comprar la dosis diaria de droga, ya les tratan como irrecuperables, les meten en el tratmiento con metadona y les tiran en los módulos, sin ninguna clase de apoyo psiclóco ni de garantía de recuperación y, además, les hinchan a pastillas. A caua de llo, muchxs internxs, al acab d elos meses, aparecen muertxs por sobredosis como las, que se sepa, más de 70 personas que han muerto en las cárceles en lo que va de año,muchas de ellas por sobredosis, otras por supuesto “suicido” y otras por enfermedad grave, sin que se haya pensado siquiera en excarcelarles como pide la ley.

Octava.- Desde 2015, también se ha implantado en el Estado español algo llamado “prisión permanente revisable”, o sea, cadena perpetua decorada con otro nombre para disimular que entra en contradicción con la constitución española de 1978. Solicitamos la derogación de esta ley, anticonstitucional, por mucho que quieran embellecer su nombre los diputados de derecha o extrema derecha. Condenas de 20, 25, 30 y 40 años son ya, de por sí, cadenas perpetuas sin lazos para regalo.

Novena.- A causa de todas las anomalías que estamos sufriendo lxs presxs del estado totalitario español le comunico que el próximo día 1 de mayo vovlveremeos a reivindicar nuestros derechos costitucionales con una nueva huelga de hambre que puede tener una duración de 7 a 30 días y que, en caso de que no se tengan en consideración nuestras reivindicaciones, estaremos dispuestxs a acudir a acualquier secretaría pro derechos humanos con más huelgas de hambre, incluso indefinidas, hasta que nustrxs compñerxs presxs enfermxs no sean puestxs en libertad y que pase lo mismo con lxs que ya hayan cumplido veinte años íntegros. Solo solicitamos nuestros derechos como seres humanxs, no ningún beneficio.

En Córdoba, a 1 de mayo de 2019

Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

Aquí va el texto de un “artículo” escrito por un compañero nuestro como contribución a un “suplemento informativo sobre la lucha por los derechos de las personas presas”, editado por La Directa y que podéis ver o descargar, en catalán, pinchando en la imagen de arriba. Publicamos este escrito, con su título y texto originales, en lugar de la versión muy tergiversada ofrecida en El Salto, una traducción de la versión catalana inicial, ya escasamente fiel al original en castellano que ahora podéis leer aquí. Doble tergiversación, porque en la publicación catalana, ya se cambiaba sustancialmente, en un sentido ciudadanista, lo que había escrito nuestro compañero y, luego, se retraduce al castellano con un ánimo, si pudiera ser, aún más “izquierdista”. El tono del artículo ya era bastante neutro, para adaptarlo al estilo “periodístico” de la publicación, pero lxs traductorxs y retraductorxs se han esforzado tanto en limarle los dientes aún más, que el autor ya no lo reconoce, ni tampoco el colectivo Tokata. La reflejada en La Directa y en El Salto no es nuestra manera de pensar y escribir: nosotrxs no estamos reclamando “que se respeten los derechos humanos”, sino que luchamos en defensa de nuestra gente, por la destrucción de las cárceles, del Estado y del Capital; para nosotrxs, no existe España, sino el Estado español con sus cárceles, el territorio y la población dominadxs por él; no hubo ninguna “transición democrática”, sino una “transacción” –como dicen lxs compañerxs del colectivo Etcétera– entre “los que mataron a Lorca y los que mataron a Nin”, para “democratizar” superficialmente el régimen franquista, en el que aún vivimos; para nosotrxs es un orgullo mencionar al grupo COLAPSO y el anarquismo de algunos compañeros presos sociales que participan en la propuesta, detalles censurados; nosotrxs no solemos hablar de “estrategia”, sino que intentamos explicar nuestra experiencia con otro lenguaje, que queremos lo más ajeno posible al del ejército, la política y el periodismo, experiencia y lenguaje nuestrxs de lxs que no ha quedado apenas rastro, después del lifting; sí que quisiéramos poner al descubierto la “estrategia” del Estado, pero en la versión light publicada han quedado borrados todos nuestros intentos de hacerlo. En fin, aquí está lo que de verdad escribió nuestro compañero, bastante más interesante, a nuestro juicio, como reflexión sobre la experiencia de la vigente propuesta de lucha, que lo que ha quedado, despés de los intentos de doma periodística.

ITINERARIO DE UNA PROPUESTA DE LUCHA

En las cárceles del Estado español existe ahora mismo un pequeño grupo de personas presas que están haciendo ayunos mensuales en defensa de una tabla reivindicativa de doce puntos donde se analizan una larga serie de situaciones que atentan contra la dignidad y la vida de la gente presa. Esta manera de proceder se parece mucho a algo que se hacía a finales de los años 70, en tiempos de la COPEL, de cuyas tablas reivindicativas se ha dicho, que realizaban, justo en el momento de la “Transacción democrática”, una verdadera radiografía crítica del sistema penal y penitenciario. Una actitud que ha tenido continuidad, desde entonces hasta ahora, en casi todos los intentos de lucha colectiva que se han producido dentro de las cárceles, hasta convertirse en costumbre. Este grupo de unas veinte personas dispersas en quince cárceles diferentes está discutiendo, a partir de un balance crítico de lo hecho desde que empezaron, la convocatoria de una huelga de hambre colectiva para el próximo 1 de mayo —que sería la cuarta, pues en 2018 han hecho huelgas parecidas en mayo, octubre y diciembre— y se plantea de aquí a entonces, ampliar la tabla reivindicativa, añadiéndole unos cuantos puntos, y diversificar los medios de lucha y expresión utilizados hasta ahora.

Para entender la actitud de esta gente hay que mirar un poco hacia atrás, a los inicios de esta situación, que viene durando algo más de tres años. Su origen está en la propuesta de crear una organización llamada ASPRELA (Asociación de Presos en Lucha Activa) que hicieron en 2015 unas cuantas personas presas desde el departamento de aislamiento de Estremera. Dos de ellos habían estado recientemente en la calle —uno cumplido y el otro fugado—, donde se relacionaron con un pequeño pero activo grupo pro presos que se había formado en Madrid autónomamente, en el sindicato de oficios varios de la CNT, y que les había apoyado antes de salir. También participaba este grupo, con continuas concentraciones en la plaza de Tirso de Molina y piquetes en las puertas de las cárceles madrileñas, en la actividad solidaria con las huelgas de hambre de José Antúnez y Xavier Guerrero o en una campaña por un tratamiento para las personas presas enfermas de hepatitis C igual al de la calle.

Los compañeros recién salidos se integraron en ese grupo, sumándose a sus actividades y participando en charlas, programas de radio y algún video en internet, para denunciar los tratos cueles, inhumanos y degradantes de los que habían sido víctimas o testigos mientras habían estado presos, en especial las torturas y muertes en la cárcel de Navalcarnero a la que calificaron públicamente de Centro de Exterminio. Desgraciadamente, volvieron muy pronto a la cárcel, juntos, acusados de una larga serie de delitos. Y cayeron, precisamente, en Navalcarnero, donde fueron recibidos con provocaciones y agresiones, yendo a parar enseguida al régimen especial de castigo. La propuesta de ASPRELA fue su manera de afrontar la terrible presión, creciéndose en lugar de achantar. Bajo esas siglas, hicieron algunas huelgas de hambre y denunciaron, por ejemplo, la situación de varias personas presas con enfermedad grave. Consiguieron la colaboración de unos cuantos compañeros de aislamiento, nombraron un coordinador y varios encargados de zona, redactaron unos estatutos y una tabla reivindicativa y elaboraron un calendario de acciones.

Demasiado para un par de pequeños grupos autónomos anarquistas como el de Madrid y el Tokata de Valencia, sobre quienes recaía la responsabilidad de difundir la propuesta. Y también para algunos compañeros presos, de ideas anarquistas, que supieron de ella y querían sumarse, como Peque, único miembro en activo de COLAPSO (Colectivo Anarquista de Presos Sociales), veterano de la resistencia anticarcelaria. Cada cual a su tiempo y manera, les dijeron a los compañeros de ASPRELA que en su propuesta estaba todo decidido de antemano, que era demasiado vanguardista. Pensaban que tanto los objetivos como los medios de la lucha, así como la forma de organización, la cuestión de si se utilizaban siglas o no, etc., eran detalles que tenían que ser discutidos horizontalmente, entre todas las personas participantes. Del diálogo que desencadenaron estas críticas surgió la propuesta actual. En verano de 2016, como material de debate sobre qué hacer y cómo ante las situaciones de abuso diversificado y continuado que viven las personas presas en las cárceles del Estado español, empezó a difundirse una síntesis de los textos elaborados hasta entonces por los compañeros, que integraba los resultados del debate anterior e incluía los doce puntos de la tabla actual. Se proponía también hacer uno o dos ayunos mensuales de un día, como signo de participación activa, y denunciar todo lo denunciable. Y se pedía la colaboración tanto de las personas presas como de la gente de la calle con sensibilidad anticarcelaria. Ya que la gente presa lo tenía muy difícil para sostener esa especie de asamblea permanente a distancia que se estaba proponiendo, dadas las condiciones de atomización e incomunicación en que vivía, impuestas a través de años de conflicto permanente, por la administración carcelera, para prevenir e impedir cualquier intento de lucha colectiva.

Mirando todavía un poco más atrás, la autoridad carcelera está bien escarmentada desde los tiempos de la COPEL, cuando se logró, luchando por la extensión de la amnistía a los presos sociales, formar una comunidad de lucha en la que llegaron a participar varios miles de personas presas, con bastante eco solidario en la calle. Pasando por la querella contra las torturas de Herrera de la Mancha, en el 79, donde se denunciaba, desde dentro y desde fuera, la tremenda represión contra el anterior episodio. Por la lucha de los preventivos del 81 al 83, con la que se logró la excarcelación de 7000 personas. Por los intenos de los presos fuguistas, del 83 al 92, entre los que figuró la APRE, que insistieron una y otra vez en planes de evasión por la brava donde se apoderaban de los módulos de castigo, y hasta de cárceles enteras, tomando a los carceleros como rehenes para buscar la fuga y, al no conseguirla, utilizarlos para forzar la publicación de series de reivindicaciones donde denunciaban, como se hace ahora, la acumulación de abusos que estaban sufriendo, también como ahora, las personas presas. Y por las vicisitudes de la lucha contra el FIES, ambicioso intento de volver a crear una comunidad de lucha anticarcelaria, basada en la defensa de una serie de reivindicaciones, resumidas en las célebres cuatro: ni FIES, ni dispersión, ni enfermos en prisión, y límite de cumplimiento en 20 años.

Precisamente, se trataba de afrontar la situación creada por la aplicación, a lo largo de veinte años atravesados por todos esos conflictos, de una serie de medidas tomadas por el Estado para que no pudieran volver a planteársele semejantes desafíos: impunidad, incluso legalización, de la tortura y los malos tratos; régimen especial de castigo; control cada día más intenso y tecnificado; arbitariedad en los traslados; construcción de macrocárceles; oscurantismo estadístico, por un lado, y tergiversación mediática, por otro, de lo que sucede en las cárceles… Todo lo cual hacía necesaria la contribución de gente de la calle a la restauración, de aquel “espacio de lucha” del que se hablaba durante la campaña contra el FIES. Para que las personas presas puedan reflexionar colectivamente, dialogar y decidir sobre sus necesidades y problemas, sus objetivos y los medios para alcanzarlos, es necesario que todo lo que digan todas les llegue a todas con la mayor fluidez posible. Para que sus denuncias, reivindicaciones y acciones tengan resonancia en la calle, hacen falta personas y herramientas de comunicación que las difundan, solidaridad y coordinación dentro-fuera en la movilización y en la acción. Y también es indispensable que quienes están dentro de los muros se enteren de lo que se hace fuera. Eso sería, en principio, el espacio de lucha: una red de comunicación que haga posible el diálogo, la decisión y la acción comunes entre todas las personas y grupos participantes, dentro y fuera.

Y eso es lo que se ha estado intentando crear desde que empezó a difundirse la actual propuesta, en verano de 2016. Desde entonces hasta los primeros meses de 2018, entre veinte y treinta personas presas estuvieron haciendo ayunos al menos los días 1 y 15 de cada mes y enviando escritos al congreso de los diputados, a la secretaría general carcelera y al “defensor del pueblo”. Quien no podía o no quería ayunar, por su estado de salud o por lo que fuera, se limitaba a enviar los escritos. También se publicó una lista, actualizada con frecuencia, con los nombres y direcciones de quienes participaban. Se hicieron varias huelgas de hambre colectivas, con participación de unas ocho o nueve personas, en apoyo de las Nais Contra A Impunidade gallegas, criminalizadas por denunciar la muerte del hijo de una de ellas en un cuartel de la guardia civil. O con “los tres de Lleida”, condenados por apoyar a un preso que denunció malos tratos de los carceleros, los cuales resultaron absueltos mientras él era condenado por una contradenuncia. Asimismo, se realizaron multitud de huelgas de hambre individuales o de pequeños grupos y otros actos reivindicativos, como huelgas de patio y de silencio, escritos firmados colectivamente, autolesiones o incendios de celdas, para protestar por malos tratos y torturas, reivindicar excarcelaciones por enfermedad o traslados más cerca de la familia, denunciar la explotación laboral y otros abusos… El apoyo en la calle, más bien escaso, aunque no faltaron del todo la comunicación y algunas actividades de difusión y visibilación de lo que sucedía dentro, así como un par de intentos, aunque fracasados, de coordinación, por parte de algunos grupos de apoyo.

Ante la dispersión de esfuerzos que ellos apreciaban en todo eso, a partir de febrero de 2018, algunos compañeros presos en lucha propusieron para el 1 de mayo una huelga de hambre colectiva de un máximo de quince días que debía servir para coordinar las acciones de la gente de dentro lanzando un llamamiento unificado a las personas y grupos que desde fuera quisieran apoyarles, para actuar todas al unísono. Desde antes de empezar, tuvo eco en la calle la convocatoria —lo mismo que el debate entre las personas presas que se iban adhiriendo, unas veintitantas—, difundiéndose en radios libres, en internet , en charlas, jornadas, carteles, panfletos, folletos y otras publicaciones en papel, en al menos nueve ciudades, con concentraciones y acciones callejeras en tres de ellas. Enseguida, se propusieron nuevas convocatorias, para octubre y diciembre, buscando, desde el principio entablar comunicación con toda organización abolicionista y defensora de los derechos de la gente presa con la que se pudiera conectar. Haciendo especial hincapie sobre la catástrofe médico-sanitaria en las cárceles y asumiendo el decálogo de la sanidad penitenciaria propuesto por la APDHA. A partir de septiembre, en una cantidad creciente de lugares, fue comentada la propuesta en actos públicos, se hicieron pintadas de todos los tamaños, se pegaron carteles y se colgaron pancartas, se informó sobre todo ello en internet, en emisiones de radio y en publicaciones impresas. Hasta finales de diciembre, se sucedieron ininterrumpidamente este tipo de actividades, mezcladas con una gran cantidad de marchas, concentraciones y acciones callejeras. Unas en directa y explícita relación con la convocatoria de huelga de hambre, otras en clara confluencia y otras a su propio aire.

Así, se puede decir que con toda esa actividad ha fluido una corriente anticarcelaria en la que se han coordinado grupos autónomos y libertarios, familiares autoorganizados, abogados solidarios, asociaciones abolicionistas, personas individuales y medios de difusión más o menos marginales o integrados, una pluralidad de fuerzas que adquieren auge, animando y ampliando considerablemente el campo anticarcelario. Conscientes de ello, los compañeros presos en lucha, han decidido hacer una nueva propuesta de huelga de hambre y movilización conjunta, a iniciar el próximo 1 de mayo, con tiempo suficiente para que se vayan articulando los acuerdos y proyectos colectivos que se ha visto surgir en estos meses. Mientras, entre la gente presa, se ha reiniciado, sin abandonar los ayunos mensuales, el debate sobre su propia propuesta, que se está desarrollando en dos sentidos. Primero, con la añadidura de dos nuevas reivindicaciones, una que se refiere a la limitación del máximo de cumplimento, dirigiéndose, por tanto, contra las diversas formas de cadena perpetua y el endurecimiento punitivo, y otra que apunta a la indefensión jurídica que sufren estructuralemente las personas presas en el actual sistema penal. Y segundo, con la propuesta de ampliar el envío de escritos a las instituciones internacionales y europeas de prevención y denuncia de la tortura y defensa de los derechos humanos. Mientras se reflexiona, la lucha sigue, con la huelga de hambre y sed de Carmen Badía Lachos, la campaña por la libertad de Antonio Nieto Galindo y la visibilización de otros casos, tanto de personas con enfermedad muy grave que deberían ser excarceladas —Francisco Chamorro, Belén Vázquez Campillo, Pedro Escudero Gallardo…— como de cadena perpetua encubierta, el de Enrique Del Valle González, por ejemplo.

Actividad en la calle Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

Hablamos con un compañero de Vigo de la situación de Pedro Escudero Gallardo, preso enfermo de cáncer que en lugar de ser excarcelado está recicibiendo malos tratos. Después, leemos cartas de compañeros presos en lucha apoyando a Carmen Badía, en su 27º día de huelga de hambre. Finalmente, entrevistamos a la madre y a la tía de Manuel Fernández Jiménez y al abogado que está llevando el caso para averiguar cómo le mataron y pedir cuentas a los responsables.

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

¡Carmen debe ser liberada! Y no sólo por humanidad y justicia, lo dicen las mismas leyes en defensa de las cuales, supuestamente, ha sido condenada a muchos años de cárcel. Quien haya leído lo que hemos ido publicando desde principios del año pasado –nosotrxs y otros grupos anticarcelarios cuyas publicaciones podéis ver en los enlaces que ponemos al final– ya sabrá que tiene cáncer y que está dispuesta a luchar por ella misma y por el resto de las personas presas. Pues, además de participar, solidariamente, en las luchas colectivas por las doce reivindicaciones, entre las que se encuentra la excarcelación de todas las personas que están en una situación parecida a la suya, ha estado haciendo huelgas de hambre denunciando su situación personal y para sostener diversas demandas, como su traslado –conseguido– o su excarcelación por enfermedad grave e incurable. Esto no se ha logrado y es necesario, urgente, seguir moviéndonos para conseguirlo. Como podéis ver en la última carta suya que hemos recibido, después de algún tiempo sin noticias suyas –pues se queja de que no le llegan las cartas ni salen las suyas–, la compañera sigue sin recibir una atención médica adecuada y no se encuentra nada bien, ni físicamente ni de ánimos. Es necesario seguir apoyándole, a ella y a todas las personas presas que sufren la cruel, inhumana y degradante política que desde hace tanto tiempo aplican en el territorio dominado por el Estado español tanto los gobiernos llamados de derechas como los que se dicen de izquierdas, interpretando la ley restrictivamente, con peores o mejores palabras, en el sentido de no liberar a las personas presas grave e incurablemente enfermas hasta que no sea seguro que van a morir en breve plazo. ¡Pero si la administración carcelera española es incapaz de proporcionar a lxs presxs enfermxs un tratamiento, ni siquiera un diagnóstico, mínimamente suficiente! ¡Carmen Badía Lachos debe ser excarcelada! Sin olvidar a Francisco Chamorro, Belén Vázquez Campillo, Antonio Nieto Galindo, Pedro Escudero Gallardo, Manuel Arango Riego, María José Baños Andújar, Manuel Pérez Martínez, Ibón Iparraguirre, Kepa Arronategi, Gorka Fraile, Txus Martin, Joseba Borde, por mencionar algunos nombres de personas presas gravemente enfermas. Hay que hacer una lista que las incluya a todas e iniciar una lucha colectiva por su liberación. Pero, de momento, acordémonos de Carmen. Aquí está su brevísima carta, que ha llegado, una vez más, con mucho retraso.

Cárcel de Zuera, 22 de febrero de 2019

Hola compañera:

Recibo tu carta, contesto para que sepas que la he recibido, el 20 de febrero, está ecchada a correos (sellada) en Valencia, el 15 de febrero.

Estoy mal, no me encuentro bien. Me sacaron al Hosptal Miguel Servet, oncología, el 14 de febrero, después de nueve meses. Llevo seis meses sin analíticas. el médico oncólogo se extrañó de que no hubiera analíticas. Pidió que me las hicieran aquí, en el centro, pero… no se molestan.

Ya escribiré otro día.

Gracias por todo.

Carmen

Noticias de Carmen en páginas de otros grupos:

Grup de Suport a Presxs de Lleida

Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

Colectivo de Apoyo a Mujeres Presas en Aragón

[box] Para escribir a la compañera:

Carmen Badía Lachos

Centro Penitenciario de Zuera

Autovía A-23, km 328

50800 Zuera (Zaragoza)[/box]

 

 

Huelga de Hambre Mayo de 2019 La cárcel mata Presxs en lucha

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