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La Directa ha publicado en su página web un artículo sobre la convocatoria de huelga de hambre colectiva en las cárceles a iniciar el próximo 1 de octubre. Lo firma Vicent Almela y también se hace eco, como ha venido haciendo a partir de la convocatoria de huelga de hambre colectiva del último mayo, del contexto y antecedentes de esta propuesta de lucha y de los comunicados y opiniones de varios de sus participantes.

Cinco meses después de la huelga convocada en las cárceles por el primero de mayo, en la que participaron alrededor de 30 internos en diferentes centros penitenciarios del Estado español, algunos de los presos en lucha activa vuelven a convocar una huelga de hambre con el objetivo de continuar visibilizando la tabla reivindicativa de doce puntos y reclamar que se respeten los derechos humanos y la dignidad de las personas privadas de libertad. Mientras las estadísticas de muertes y suicidios en las cárceles no se detienen –según las respuestas dadas por el Ministerio del Interior a las preguntas parlamentarias del concejal de EH Bildu Jon Iñárritu, entre 2012 y 2016 se produjeron 768 muertes en las cárceles españolas, 126 de las cuales por suicidio–, esta tabla incluye “demandas básicas” para las personas presas, como la erradicación de las torturas y de los regímenes de aislamiento –donde los presos pasan al menos 20 horas encerrados en la celda y no tienen contacto con ningún otro interno–, el fin de la dispersión y el alejamiento de los presos de sus lugares de origen y sus familias, o simplemente que se respete la legislación vigente en relación a la atención sanitaria dentro de los centros, donde las competencias siguen dependiendo del Servicio General de Instituciones Penitenciarias (SGIP) –con las excepciones de Cataluña y el País Vasco– y no de los departamentos de salud de las comunidades autónomas, como obliga la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud aprobada en el Parlamento español en 2003.

“Está claro que la abolición de la cárcel no la conseguiremos de momento, pero si cada año nos vamos sumando más, estoy seguro de que conseguiremos que nos den nuestros derechos carcelarios. Y, si no lo disfrutamos nosotrxs, lo disfrutará la nueva generación que entre “. Con esta reflexión acababa José Ángel Martins Mendoza –alias Peque–, su carta de valoración sobre la huelga de hambre el pasado mes de mayo. En esta misma carta, proponía ya una nueva convocatoria de huelga de hambre por el primero de octubre y abría esta propuesta a debate, crítica y reflexión por parte del resto de presos y de la comunidad anticarcelaria.

La propuesta ha sido comentada y debatida durante los meses de verano por diferentes tomados a través de correspondencia, a pesar de las dificultades comunicativas que sufren mucho de ellos. Por el simple hecho de reivindicar sus derechos y denunciar las vulneraciones que sufren, muchos de estos presos tienen todas las comunicaciones controladas –cartas, llamadas y locutorios– están afectados por la dispersión y el continuo cambio de prisiones, y la mayoría de ellos están pagando sus penas en régimen especial de castigo y módulos de aislamiento. A pesar de las dificultades que les pone la SGIP para coordinarse, varias voces se han podido sumar al debate y la convocatoria gracias a los grupos de apoyo, como Tokata, La Corda, o el Grup de Suport a Presxs de Lleida, y han podido opinar en relación a la propuesta. Una de estas voces es la de Toni Chavero, uno de los presos más activos de la lista, que proponía que los presos que no quisieron o pudieron hacer la huelga de hambre, iniciaran un ayuno los días 1, 5, 10 y 15 de octubre, acompañado de escritos de denuncia al Congreso, al Defensor del Pueblo, al Consejo de Ministros y a la SGIP, con el objetivo de intentar abrir el “abanico” de posibles formas de participación “para que más personas presas participen” y se sumen a la acción.

También otros presos y presas como Carmen Badia –enferma de cáncer en la prisión de Zuera–, Oscar Rodríguez González -desde Puerto I-  o Francisco Aroca -desde la prisión de Albocàsser (Castellón II)- / han aportado al debate y se han adherido públicamente a la convocatoria de huelga. Este último hace una reflexión en relación al contexto actual: “Mucho se habla ahora de la situación de los presos políticos catalanes, pero ¿qué pasa con nosotros, los presos comunes? Nosotros hace años que estamos encerrados a grandes distancias de nuestras familias, que deben arriesgar la vida para poder vernos 40 minutos a través de un cristal. Y eso los que tienen recursos económicos para pagar el trayecto. Se nos aplica la dispersión como castigo o venganza de forma sistemática”.

En su última carta, publicada el otro día en el portal de Tokata, Chavero anima al diálogo entre todos los participantes en la huelga, y a desarrollar una estrategia de no violencia durante la duración de la misma, ya que considera que hoy en día y con el contexto actual en las cárceles “la violencia no es una herramienta que pueda ayudar a crear una comunidad de lucha y conseguir nuestros derechos”. “La cuestión es que cuanta más peña participe de la manera que pueda o quiera libremente, más ruido se hará fuera y más se podrá ver de lo que estamos haciendo, que es eso, luchar por mejorar las cosas”, concluye.

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

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Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria

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¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 27-IX-2018]

Actividad en la calle Huelga de hambre octubre 2018 Presxs en lucha

La Directa, proyecto de “periodismo cooperativo para la transformación social” en Catalunya, ha publicado en su página web un artículo firmado por Vicent Almela donde se hace un somero balance de lo ocurrido, tanto dentro como fuera de las cárceles, durante la huelga de hambre colectiva realizada en mayo por algunxs presxs en lucha en defensa de las doce reivindicaciones de la propuesta de lucha que está siendo defendida por lxs mismxs desde hace unos dos años. Se hacen eco también de las opiniones al respecto de algunas de las personas presas participantes. Ahí va una traducción al castellano.

LA HUELGA DE HAMBRE EN LAS PRISIONES REACTIVA LA COMUNIDAD DE LUCHA ANTICARCELARIA

La propuesta de lucha iniciada en mayo pasado por un grupo de presos para visibilizar la constante vulneración de derechos fundamentales dentro de los centros penitenciarios ha logrado reactivar la coordinación entre población reclusa, abogadas, grupos de apoyo, familiares y algunos movimientos sociales en una acción conjunta.

Hace casi dos años se hacía público desde la prisión de Estremera (Madrid VII) el primer borrador con una nueva propuesta de lucha activa dentro de los centros penitenciarios, con la publicación y difusión de un comunicado y una tabla reivindicativa de doce puntos para denunciar las situaciones que, según uno de los impulsores de la propuesta -el preso Toni Chavero-, “en mayor medida atentan contra nuestra dignidad y nuestra vida”. Esta primera propuesta, abierta a debate y sugerencias por parte de la comunidad anticarcelaria, se sustentaba con ayunos mensuales y la comunicación continua con los grupos de apoyo y la dirección de las cárceles, para denunciar las constantes vulneraciones de derechos fundamentales que sufren diariamente las personas presas. A pesar de las dificultades de transmisión de información y comunicación entre presos, ya son más de cuarenta los internos que se han sumado a esta propuesta de lucha activa, que realizan ayunos simbólicos mensuales y denuncian judicialmente –y a través de los grupos de apoyo– cualquier abuso o discriminación que sufren o del que son testigos.

Enmarcada dentro de esta campaña, el preso José Ángel Martins Mendoza, Peque, desde la prisión de Albocàsser (Castellón II), lanzaba a principios de este año la propuesta de poner en marcha una huelga de hambre, con fecha de inicio el primero de mayo -que tuvies una duración de cinco a quince días- con el objetivo de iniciar una primera acción coordinada entre todos los paresos que participan en la propuesta y la calle y así visibilizar los doce puntos de la tabla reivindicativa tanto dentro como fuera de los muros. Finalmente, en esta huelga de hambre han participado más de una veintena de presos -de cuarenta que figuran actualmente en la lista- de diferentes centros penitenciarios en España, y también se han realizado numerosas acciones de solidaridad y agitación para visibilizar la huelga en las calles de diferentes ciudades. Antes de iniciarse, se organizaron jornadas anticarceràries y de envío de correspondencia en ciudades como Granada, Valladolid, Palencia, Santander o Lleida, y también concentraciones solidarias ante las prisiones, en Valladolid o Valencia, durante la huelga de hambre. En Barcelona, ​​aparte de los parlamentos que el colectivo Clivella realizó en un acto organizado por la CNT durante la celebración del Primero de Mayo, también se realizó una acción en la que una cuarentena de personas cortaron la avenida Meridiana durante unos minutos, y dos de ellas se colgaron del puente de Sarajevo, a fin de mostrar solidaridad y hacer visible la huelga de hambre que se estaba dando entonces dentro de los centros penitenciarios.

Para la elaboración del reportaje “Se reactiva la lucha dentro de los muros”, publicado en el número 451 de la Directa, el 4 de abril- contactamos por carta con la cuarentena de presos en lucha activa actualmente. Estos testimonios nos ayudaron a montar un relato que explicaba la propuesta de lucha, a la vez que se visibilizaban experiencias de vulneración de derechos fundamentales que sufre la población reclusa durante su día a día. Aunque se hizo el envío de esta edición a todos los presos entrevistados –actualmente privados de libertad en once centros penitenciarios ubicados en diferentes puntos de España– por el momento no tenemos constancia de que ningún preso haya recibido la publicación. Instituciones Penitenciarias tampoco ha devuelto ningún ejemplar ni ha explicado los motivos por los que no ha llegado la correspondencia a los presos, lo que choca frontalmente con el derecho a la libertad de prensa, que es un derecho constitucional para todos y que, por tanto, debería ser respetado también dentro de los centros penitenciarios.

Aunque esta primera acción coordinada entre los presos en lucha activa no ha sido masiva en cuanto a la participación, tanto los presos como los grupos de apoyo valoran la experiencia positivamente. Desde el colectivo de apoyo Tokata consideran “muy postitivo que se haya dado un primer paso en la creación de un espacio de lucha que llegue a todas las personas que estamos dispuestas a enfrentarnos al sistema penal, a modo de autodefensa, y después de mucho tiempo se haya iniciado un diálogo consciente, que se está llevando adelante en estos momentos, entre todas las partes ‘para proponer’ la apertura de ese espacio de lucha.”

Desde dentro de la prisión de Villena, Toni Chavero –mediante correspondencia– también valora positivamente la acción y reconoce que “en los últimos tres años se ha incrementado la conciencia anticarcerària, la comprensión de la empresa-prisión e incluso el espíritu de lucha, tanto dentro como fuera de los muros”, y destaca que, para él, “el hecho de no sentirnos solos aquí dentro no tiene precio”. A pesar de la valoración positiva de la huelga, envía un mensaje claro al resto de internos adheridos a la lista de presos en lucha activa para que se pronuncian en el ámbito personal y se pongan en contacto con los grupos de apoyo explicando lo que van haciendo: “es necesario que todos nos definamos y pronunciemos personalmente para ver qué presos estamos en lucha activa y cuáles no, para así poder continuar con veracidad la propuesta coordinada”. José Ángel Martins, que ha sido trasladado recientemente a la cárcel de Puerto III en represalia por su participación en la propuesta de lucha, considera que “aunque hemos sido pocos para las expectativas que teníamos, debemos estar orgullosos de lo que hemos hecho. Hemos sido fieles a nuestros ideales libertarios y nuestra dignidad continúa en alza”, por lo que propone el inicio de otra huelga de hambre coordinada para el próximo 1 de octubre. Martins concluye la carta afirmando que “está claro que no conseguiremos la abolición de las cárceles, de momento, pero si cada año nos vamos sumando más presos, estoy seguro de que conseguiremos que se cumplan nuestros derechos dentro de las cárceles. Y si no lo disfrutamos nosotros, al menos que se respeten los derechos de las futuras generaciones que entran.”

Continúan sin respetarse los derechos de los enfermos crónicos

Aunque según el Reglamento Penitenciario (RP), mediante los artículos 104.4 y 196, se valora “la conveniencia de clasificar en tercer grado, por razones humanitarias y de dignidad, a las personas enfermas muy graves con enfermedades incurables que se encuentran cumpliendo una pena privativa de libertad”, este derecho –que forma parte de las doce reivindicaciones de la tabla de los presos en lucha– se continúa incumpliendo sistemáticamente por parte de las Instituciones Penitenciarias. Un claro ejemplo es la situación que está sufriendo actualmente el preso Francisco Chamorro, enfermo de cáncer y VHC dentro de la prisión de Castellón I que, a pesar del reconocimiento médico de su enfermedad, no se le concede la excarcelación. Rosa Giménez, madre de Chamorro, denuncia que “dentro de la prisión no le dan su tratamiento y los tratan como animales. Esto no es un lugar donde curarse de un cáncer. Yo estoy sufriendo por la vida de mi hijo, y no voy a parar hasta conseguir la excarcelación.” Por este motivo, se ha convocado una manifestación frente al centro penitenciario Castellón I el sábado 23 de junio a las 11 de la mañana.

También Carmen Badía Lachos, enferma de cáncer y actualmente interna en la macrocárcel de Zuera (Zaragoza) –de momento es la única mujer que se ha sumado a la propuesta de lucha activamente– relata en una carta dirigida al grupo de apoyo a presxs de Lleida que han comenzado las represalias contra ella por el hecho de participar en la acción de la huelga de hambre. En esta misiva, Badía denuncia que no la han visitado los médicos desde su traslado a este centro penitenciario, hace tres meses, y le han reducido el apoyo sanitario de 24 horas que recibía, que ha pasado a ser sólo de 15. Mientras tanto, su estado de salud vuelve a empeorar y casi no puede dormir por los efectos secundarios de la quimioterapia.

Actividad en la calle Huelga de hambre 1 de mayo 2018

José Antúnez Becerra sostiene una huelga de hambre desde el 14 de enero en la prisión de Brians 2 para reivindicar sus derechos y denunciar su situación, fruto de su luchaa contra las instituciones punitivas.

Antúnez Becerra ha iniciado esta lucha para que se le revise la condena de diecinueve años de cárcel, dictada a raíz del motín del centro penitenciario de Quatre Camins del laño 2004, ya que el mismo considera esta sentencia como una venganza por su militancia contra la institución penitenciaria. Según expresa él mismo preso en un comunicado hecho público el 20 de enero: “ahora estoy pagando una injusticia, porque en tiempos de la transición y dentro de la prisión formé parte de una organización llamada COPEL (Cordinadora de Presos en Lucha). Destacaré que la base para condenarme a sido mi historial, aparte de ello también las presiones políticas instrumentadas con los sindicatos y los medios de comunicación”.

Con la huelga de hambre, Antúnez también reivindica algunos derechos que le corresponden como preso, por ejemplo, el de obtener permisos y proyectos de futuro, ya que cumple los requisitos para hacer talleres o cursos. Además, siempre ha tenido problemas en las diversas cárceles por donde ha pasado hasta el día de hoy, ya que asegura que le aplican registros y controles arbitrarios, le devuelven muy tarde sus pertenencias después de un traslado o, directamente, no se las devuelven, según han informado familiares y grupos de apoyo del preso.

José Antúnez

Como informaban lxs compis del Grup de Suport a Presxs de Lleida, Carmen Badía Lachos dejó la huelga de hambre el día 3 de este mes, tras 55 días de ayuno, pero la ha reanudado ocho días después, sin que le haya dado tiempo para recuperarse. Para nosotrxs, una mala noticia, pues no creemos que la lucha anticarcelaria necesite más mártires que los que causa tan a menudo el funcionamiento rutinariamente destructivo de la máquina carcelaria. Hubiéramos preferido que Carmen descansara mucho más, dando  tiempo al colectivo de presxs en lucha y a los grupos de apoyo de la calle para dialogar y reflexionar sobre la mejor manera de apoyar la lucha por su excarcelación y la de todas las demás personas presas gravemente enfermas, desde la comunidad de lucha anticarcelaria que se está formando poco a poco, sin necesidad de que nadie se juegue la vida o la pierda. ¿No es bastante con los no menos de 90 fallecimientos que se han producio en las cárceles españolas en lo que va de año? ¿No es suficiente con la horrible muerte de Pedro Escudero Gallardo, quemado y axfisiado al ser incendiada la celda donde estaba encerrado –dicen que por él mismo, pero vaya usted a saber– y no acudir a tiempo los carceleros para sacarle vivo de ella? La huelga de hambre colectiva de lxs presxs en lucha ya ha terminado y estamos a la espera de las reflexiones de sus participantes, que no tendrán más remedio de que girar alrededor de estos angustiosos sucesos. Nuestra causa es justa y razonable y no necesita que pasen estas cosas tremendas para prosperar. Bastaría con que nos coordináramos con vistas a una lucha social constante y bien organizada, algo que quizá estamos ya en camino de conseguir. Publicamos la traducción de un artículo de Vicent Almela aparecido ayer en catalán en la web de La Directa informando sobre todo esto, especialmente sobre la reanudación de la huelga de hambre por Carmen, que iniciaría hoy el décimo día, a sumar a los anteriores 55, y comentando la muerte de Pedro y las otras 90 muertes en lo que va de año contabilizadas hasta ahor por furntes poco fiables, con lo cual es probable que sean bastantes más.

Carmen Badía reinicia la huelga de hambre en la cárcel de Zuera

Hace pocas semanas, la interna ya llevó a cabo esta forma de protesta durante 54 días. Ahora, vuelve a repetir la acción para visibilizar su caso y llamar la atención de los organismos internacionales para la prevención de la tortura, con el objetivo de conseguir que Instituciones Penitenciarias de España le excarcele por enfermedad grave y incurable. Noventa personas han muerto desde el pasado 1 de diciembre enlos penales del Estado español, la última Pedro Escudero Gallardo en prisión de Teixeiro (A Coruña), a causa de un incendio en su celda.
En una misiva publicada por el Grup de Suport a Presxs de Lleida el pasado viernes, Carmen Badia informaba sobre el reinicio de la huelga de hambre como última forma de protesta para denunciar su situación sanitaria y presionar a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y al Servicio de Sanidad Penitenciario para que se respete el artículo 91 del Código Penal (CP) y el 196 del Reglamento Penitenciario (RP), que obligan a “otorgar la libertad condicional” a las personas con enfermedades crónicas e incurables, o pasarlas el tercer grado de régimen penitenciario, como marca el artículo 104.4 del RP “por razones humanitarias y de dignidad personal”.

Badía, diagnosticada de cáncer de mama y sometida a diferentes intervenciones quirúrgicas en los últimos años, se encuentra interna en el módulo de enfermería del centro penitenciario de Zuera (Zaragoza) con fuertes dolores corporales y con un estado de salud muy débil, especialmente después de llevar a cabo una huelga de hambre de 54 días que se prolongó del 11 de marzo al 3 de mayo. Según los informes médicos del centro, su estado de salud era tan crítico después de la acción de protesta que tuvieron que inyectarle glucosa en la sangre por los numerosos mareos y caídas que sufrió durante las últimas semanas de la huelga. Badía también ha sufrido varias infecciones que le han provocado la pérdida de funciones de sus dos riñones.

Según explica Badía en una carta, fechada el 11 de marzo, después de una parada de una semana en la acción de protesta vuelve a poner en marcha la huelga de hambre: “reinicio la huelga de hambre que dejé tan sólo hace una semana, después de que algunas personas me lo aconsejaran, pensando que la justicia haría algo al respecto. No han hecho nada ni lo harán, y sólo se mueven un poco cuando los organismos internacionales los presionan de alguna manera “. Según denuncia en el escrito, continúan las represalias en su contra por parte de los funcionarios del centro penitenciario. “Sólo me dejan acceder al economato una vez al día (cuando el resto de internos pueden acceder al menos cinco veces), según las funcionarias, por orden de la directora del centro. Me niegan mis derechos porque no accedo a su petición de pedir el traslado a otro centro penitenciario “. A pesar de las continuas recomendaciones y presiones para que pida el traslado a otro centro penitenciario, ella tiene claro que no cederá a estas pretensiones: “Los chantajes y las injusticias no van conmigo. Al contrario, me suben la adrenalina y me dan más vida “. Por último, Badía se dirige directamente al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, que según ella “debería velar por nuestra integridad y, en cambio, lo único que hace es permitir que nos maten”.

La acción de protesta de Carmen ha provocado numerosas muestras de solidaridad por parte de otros presos y presas en lucha, que el pasado 15 de mayo también dieron por finalizada la acción de huelga de hambre colectiva en diferentes cárceles del Estado español en defensa de una tabla reivindicativa con 14 puntos para garantizar la dignidad y los derechos fundamentales de las personas privadas de libertad. También han sido numerosas las acciones de solidaridad que se han llevado a cabo en diferentes municipios del Estado por parte de colectivos anticarceralios, con el objetivo de visibilizar y dar a conocer la situación y la lucha que está llevando a cabo Carmen desde dentro de la prisión. Aparte de esto, alrededor de 60 organizaciones y más de 500 personas ya han firmado un manifiesto para pedir su excarcelación inmediata.

90 muertos en menos de 6 meses

Desde el 1 de diciembre de 2018 ya son 90 las personas que han perdido la vida en las cárceles del Estado ‒84 en las cárceles españolas y 6 a las catalanas‒, según datos recogidos por carceleros y por el gobierno de la Generalidad de Cataluña, con el suicidio y la sobredosis como principales causas de fallecimiento dentro de los centros.

Especial atención requiere la muerte de Pedro Escudero Gallardo, que se produjo la semana pasada en la cárcel de Teixeiro (A Coruña), supuestamente por “inhalación de humo” (según la versión oficial) por un incendio que él mismo había provocado la su celda. Escudero, que hacía más de 25 años consecutivos que estaba privado de libertad en diferentes penales del Estado, pasó la mayoría de sus condena en módulos de aislamiento a pesar de estar diagnosticado de cáncer. De hecho, fue en un módulo de régimen especial es donde encontró la muerte el pasado 15 de mayo.

Una de las personas que se comunicaba frecuentemente con él asegura en un comunicado que el mismo día de su muerte a las 13 h había hablado con él por teléfono: “Me dijo que había vuelto a Teixeiro y que estaba muy contento por volver a Galicia, cerca de nosotros. Cómo puede ser que alguien que te llama contento por estar cerca de la gente que quiere le prenda fuego a la celda 5 horas después?”. Según afirma este comunicado, Escudero se encontraba a la espera de un juicio fruto de la denuncia que había presentado contra funcionarios de prisiones que lo habrían golpeado el 24 de noviembre de 2018. A pesar de las dificultades para esclarecer los motivos y las causas de su fallecimiento, desde el colectivo Tokata aseguran que, cualesquiera que sean las razones, “su muerte es, en todo caso, el resultado de su sometimiento sistemático y constante a un trato cruel, inhumano y degradante”.

La cárcel mata Presxs en lucha

Sin olvidar que se cumple el 52º día de huelga de hambre de Carmen Badía Lachos reivindicando su excarcelación por estar enferma de cáncer, se publica hoy en el blog de La Directa un artículo en catalán firmado por nuestro compañero Vicente Almela, anunciando el incio de una nueva de hambre colectiva por las que se han convertido en 14 reivindicaciones que analizan otras tantas situaciones que atentan gravemente contra la dignidad de las personas presas en las cárceles del Estado español. El cartel de arriba se puede encontrar en tamaño grande en Desde dentro. La voz de lxs presxs.

Una treintena de personas presas en diferentes centros penitenciarios del Estado comienzan este Primero de Mayo una huelga de hambre colectiva en defensa de una tabla reivindicativa de catorce puntos ‒han añadido dos a las doce del año anterior‒ que exige respeto por sus derechos fundamentales mientras se encuentran privadas de libertad

Hace casi tres años ‒en verano de 2016‒ que un grupo de personas presas en diferentes penales del Estado español España pusieron en marcha una propuesta de lucha activa ‒inspirada en la experiencia de otras luchas anticarceraries del pasado como la COPEL o el APRE‒ para denunciar la vulneración de derechos fundamentales que aseguran sufrir por parte de organismos penitenciarios e instituciones públicas mientras se encuentran privadas de libertad. En un principio, esta propuesta se basaba en realizar acciones de protesta como ayunos, huelgas de hambre individuales, huelgas de patio y silencio, autolesiones, incendio de celdas o el envío de escritos al Congreso, a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y al Defensor del Pueblo para defender y visibilizar una tabla con doce reivindicaciones.

Después de diferentes propuestas y debates entre las personas presas y los grupos de apoyo en la calle, en febrero de 2018 decidieron, por primera vez, llevar a cabo una acción de protesta conjunta y convocaron una huelga de hambre colectiva ‒de un máximo de quince días‒ para el Primero de Mayo en todas las prisiones del Estado. El objetivo de esta forma de protesta era coordinar las acciones que se realizan dentro y fuera de las cárceles, restaurar “el espacio de lucha anticarcerari”. Una treintena de personas privadas de libertad se sumaron a esta acción coordinada dentro de los centros penitenciarios, logrando un notable apoyo en las calles gracias a las acciones realizadas por los grupos de apoyo y la difusión de estos hechos por parte de algunos medios de comunicación.

La propuesta de lucha colectiva tuvo cierto éxito y repercusión, por lo que se organizaron dos nuevas convocatorias de huelgas de hambre, por los meses de octubre y diciembre, con la intención de continuar el diálogo y la comunicación entre las personas presas, los grupos de apoyo y las diferentes organizaciones abolicionistas y defensoras de los derechos humanos que quisieran sumarse a la propuesta. Todas estas acciones de protesta, reflexión y debate entre las personas presas en lucha activa y los grupos de apoyo a lo largo de 2018 han conducido a una nueva convocatoria de huelga de hambre colectiva para este primero de mayo de 2019. Como novedades, se ha decidido añadir dos puntos en la tabla reivindicativa ‒que ha pasado a tener 14 demandas‒ en relación a la eliminación de lo que consideran la “cadena perpetua encubierta y el endurecimiento punitivo”, así como de la “indefensión jurídica que sufren las personas presas “. Al mismo tiempo, ampliarán el envío de escritos a organismos europeos y globales de prevención de la tortura y de defensa de los derechos humanos.

El día que se inicia esta huelga de hambre colectiva en todas las cárceles del Estado, una de las presas que forman parte de la propuesta de lucha activa, Carmen Badia, cumple 52 días en huelga de hambre en el módulo de enfermería del centro penitenciario de Zuera (Zaragoza), enferma de cáncer y con graves problemas de corazón. Esta es su última herramienta de presión para que se respete la legislación que prescribe excarcelar a “personas con enfermedades muy graves con padecimientos incurables”.

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

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Motivos, Condiciones Y Posibilidades Para Una Lucha Social Anticarcelaria

Noticias Sobre La Huelga De Hambre De Mayo 2019

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 1-V-2019

Actividad en la calle Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

Traducimos al castellano este artículo, firmado por Vicent Almela y publicado en Des de dins, “suplemento informativo sobre la lucha por los derechos de las personas presas”, editado por La Directa.

Según los datos recogidos por juristas, familiares y grupos de apoyo a personas presas, en los últimos cuatro meses (del 1 de diciembre de 2018 al 1 de abril de 2019) al menos 64 personas han perdido la vida en centros penitenciarios de España y Cataluña

Las principales causas de muerte en la mayoría de prisiones siguen siendo los suicidios, que multiplican por cinco la media de los que se producen en el exterior; las muertes por sobredosis, que habitualmente se producen los lunes, después de que los internos consuman de golpe toda la medicación programada para pasar el fin de semana, y las muertes por enfermedad, que en los últimos cuatro meses han supuesto un 17% del total. La cifra es muy elevada teniendo en cuenta que la ley –el artículo 91 del Código Penal y el artículo 196 del reglamento penitenciario (RP)– prevé “el derecho a la libertad condicional” o la clasificación en tercer grado penitenciario –según el artículo 104.4 del RP– de las personas con enfermedades graves o incurables, o cuando se da un peligro patente para la vida.

El artículo 208.1 del RP, aprobado en 1996, regula que “a todos los internos sin excepción se les garantizará una atención médica equivalente a la dispensada al conjunto de la población”. Desde 1986, la administración penitenciaria es la encargada de la atención primaria dentro de las cárceles, y el Sistema Nacional español de Salud (SNS) se encarga de la atención especializada de las personas internas, según los convenios fijados con cada comunidad autónoma. Uno de los problemas del modelo es que la atención primaria queda en manos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias (SGIP), dependiente del Ministerio español de Interior y, por tanto, los servicios sanitarios se ven limitados a criterios que dependen de convenios presupuestarios, de la seguridad del centro o del orden regimental, en lugar de basarse en criterios médicos. Esto se traduce en el hecho de que muchas veces un médico debe obedecer un superior jerárquico –que no es sanitario– o que una plaza no se cubra inmediatamente, como sucedió recientemente en la prisión de Dueñas (Palencia), donde se quedaron sin médico de noche durante varias semanas con una población reclusa de casi 1.000 personas.

En 2003 el Congreso español aprobaba la Ley de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud, que obligaba al gobierno, entre otras medidas, a transferir los servicios sanitarios dependientes de Instituciones Penitenciarias a las comunidades autónomas en un plazo de dieciocho meses. Pasados ​​quince años de la aprobación de la ley, y después de varias mociones presentadas por diferentes fuerzas políticas para su aplicación efectiva, sólo Cataluña y el País Vasco han transferido las competencias a su sistema de salud autonómico.

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) hace más de veinte años que denuncia la constante vulneración de los derechos sanitarios que sufren las personas presas –que también están reconocidos en los artículos 14 y 43 de la Constitución española– y que el servicio médico dentro de las cárceles del Estado español, que afecta actualmente a más de 50.000 personas, debería estar regulado por la misma administración sanitaria que presta el servicio a la ciudadanía que se encuentra en libertad. Según Francisco Miguel Fernández, miembro del área de prisiones de la APDHA, “no puede ser que las competencias sanitarias de ninguna persona dependan del Ministerio de Interior, que prioriza la vigilancia y la seguridad del Estado sobre la atención sanitaria de las personas “, y explica que está demostrado que, cuando se hace la transferencia de las competencias médicas al sistema de salud de las comunidades autónomas, estas condiciones mejoran considerablemente.

Según explican desde Osabideak –asociación vasca de profesionales de la medicina y juristas en defensa del derecho a la salud de las personas privadas de libertad–, si siguen muriendo tantas personas a causa de enfermedades, sobredosis y suicidios en las cárceles es porque en el ámbito sanitario y jurídico penitenciario, así como en gran parte de la sociedad, “todavía está muy presente el modelo de derecho penal más punitivo del siglo XVIII, donde prima el castigo de pena de prisión por encima del derecho a la salud ya una vida digna. Al mismo tiempo, sigue habiendo una escasa comprensión de las consecuencias de las enfermedades mentales, la exclusión social y la limitada voluntad rehabilitadora del sistema penitenciario”. Desde la asociación vasca concluyen que sólo podremos poner fin a estas altas tasas de mortalidad en las cárceles “entendiendo que la salud penitenciaria y pericial forman parte de la salud pública, que no pueden estar separadas de ella ni ser dependientes de otras administraciones. La medicina penitenciaria y la medicina legal y forense deben formar parte de la red de salud pública”.

La cárcel mata

Aquí va el texto de un “artículo” escrito por un compañero nuestro como contribución a un “suplemento informativo sobre la lucha por los derechos de las personas presas”, editado por La Directa y que podéis ver o descargar, en catalán, pinchando en la imagen de arriba. Publicamos este escrito, con su título y texto originales, en lugar de la versión muy tergiversada ofrecida en El Salto, una traducción de la versión catalana inicial, ya escasamente fiel al original en castellano que ahora podéis leer aquí. Doble tergiversación, porque en la publicación catalana, ya se cambiaba sustancialmente, en un sentido ciudadanista, lo que había escrito nuestro compañero y, luego, se retraduce al castellano con un ánimo, si pudiera ser, aún más “izquierdista”. El tono del artículo ya era bastante neutro, para adaptarlo al estilo “periodístico” de la publicación, pero lxs traductorxs y retraductorxs se han esforzado tanto en limarle los dientes aún más, que el autor ya no lo reconoce, ni tampoco el colectivo Tokata. La reflejada en La Directa y en El Salto no es nuestra manera de pensar y escribir: nosotrxs no estamos reclamando “que se respeten los derechos humanos”, sino que luchamos en defensa de nuestra gente, por la destrucción de las cárceles, del Estado y del Capital; para nosotrxs, no existe España, sino el Estado español con sus cárceles, el territorio y la población dominadxs por él; no hubo ninguna “transición democrática”, sino una “transacción” –como dicen lxs compañerxs del colectivo Etcétera– entre “los que mataron a Lorca y los que mataron a Nin”, para “democratizar” superficialmente el régimen franquista, en el que aún vivimos; para nosotrxs es un orgullo mencionar al grupo COLAPSO y el anarquismo de algunos compañeros presos sociales que participan en la propuesta, detalles censurados; nosotrxs no solemos hablar de “estrategia”, sino que intentamos explicar nuestra experiencia con otro lenguaje, que queremos lo más ajeno posible al del ejército, la política y el periodismo, experiencia y lenguaje nuestrxs de lxs que no ha quedado apenas rastro, después del lifting; sí que quisiéramos poner al descubierto la “estrategia” del Estado, pero en la versión light publicada han quedado borrados todos nuestros intentos de hacerlo. En fin, aquí está lo que de verdad escribió nuestro compañero, bastante más interesante, a nuestro juicio, como reflexión sobre la experiencia de la vigente propuesta de lucha, que lo que ha quedado, despés de los intentos de doma periodística.

ITINERARIO DE UNA PROPUESTA DE LUCHA

En las cárceles del Estado español existe ahora mismo un pequeño grupo de personas presas que están haciendo ayunos mensuales en defensa de una tabla reivindicativa de doce puntos donde se analizan una larga serie de situaciones que atentan contra la dignidad y la vida de la gente presa. Esta manera de proceder se parece mucho a algo que se hacía a finales de los años 70, en tiempos de la COPEL, de cuyas tablas reivindicativas se ha dicho, que realizaban, justo en el momento de la “Transacción democrática”, una verdadera radiografía crítica del sistema penal y penitenciario. Una actitud que ha tenido continuidad, desde entonces hasta ahora, en casi todos los intentos de lucha colectiva que se han producido dentro de las cárceles, hasta convertirse en costumbre. Este grupo de unas veinte personas dispersas en quince cárceles diferentes está discutiendo, a partir de un balance crítico de lo hecho desde que empezaron, la convocatoria de una huelga de hambre colectiva para el próximo 1 de mayo —que sería la cuarta, pues en 2018 han hecho huelgas parecidas en mayo, octubre y diciembre— y se plantea de aquí a entonces, ampliar la tabla reivindicativa, añadiéndole unos cuantos puntos, y diversificar los medios de lucha y expresión utilizados hasta ahora.

Para entender la actitud de esta gente hay que mirar un poco hacia atrás, a los inicios de esta situación, que viene durando algo más de tres años. Su origen está en la propuesta de crear una organización llamada ASPRELA (Asociación de Presos en Lucha Activa) que hicieron en 2015 unas cuantas personas presas desde el departamento de aislamiento de Estremera. Dos de ellos habían estado recientemente en la calle —uno cumplido y el otro fugado—, donde se relacionaron con un pequeño pero activo grupo pro presos que se había formado en Madrid autónomamente, en el sindicato de oficios varios de la CNT, y que les había apoyado antes de salir. También participaba este grupo, con continuas concentraciones en la plaza de Tirso de Molina y piquetes en las puertas de las cárceles madrileñas, en la actividad solidaria con las huelgas de hambre de José Antúnez y Xavier Guerrero o en una campaña por un tratamiento para las personas presas enfermas de hepatitis C igual al de la calle.

Los compañeros recién salidos se integraron en ese grupo, sumándose a sus actividades y participando en charlas, programas de radio y algún video en internet, para denunciar los tratos cueles, inhumanos y degradantes de los que habían sido víctimas o testigos mientras habían estado presos, en especial las torturas y muertes en la cárcel de Navalcarnero a la que calificaron públicamente de Centro de Exterminio. Desgraciadamente, volvieron muy pronto a la cárcel, juntos, acusados de una larga serie de delitos. Y cayeron, precisamente, en Navalcarnero, donde fueron recibidos con provocaciones y agresiones, yendo a parar enseguida al régimen especial de castigo. La propuesta de ASPRELA fue su manera de afrontar la terrible presión, creciéndose en lugar de achantar. Bajo esas siglas, hicieron algunas huelgas de hambre y denunciaron, por ejemplo, la situación de varias personas presas con enfermedad grave. Consiguieron la colaboración de unos cuantos compañeros de aislamiento, nombraron un coordinador y varios encargados de zona, redactaron unos estatutos y una tabla reivindicativa y elaboraron un calendario de acciones.

Demasiado para un par de pequeños grupos autónomos anarquistas como el de Madrid y el Tokata de Valencia, sobre quienes recaía la responsabilidad de difundir la propuesta. Y también para algunos compañeros presos, de ideas anarquistas, que supieron de ella y querían sumarse, como Peque, único miembro en activo de COLAPSO (Colectivo Anarquista de Presos Sociales), veterano de la resistencia anticarcelaria. Cada cual a su tiempo y manera, les dijeron a los compañeros de ASPRELA que en su propuesta estaba todo decidido de antemano, que era demasiado vanguardista. Pensaban que tanto los objetivos como los medios de la lucha, así como la forma de organización, la cuestión de si se utilizaban siglas o no, etc., eran detalles que tenían que ser discutidos horizontalmente, entre todas las personas participantes. Del diálogo que desencadenaron estas críticas surgió la propuesta actual. En verano de 2016, como material de debate sobre qué hacer y cómo ante las situaciones de abuso diversificado y continuado que viven las personas presas en las cárceles del Estado español, empezó a difundirse una síntesis de los textos elaborados hasta entonces por los compañeros, que integraba los resultados del debate anterior e incluía los doce puntos de la tabla actual. Se proponía también hacer uno o dos ayunos mensuales de un día, como signo de participación activa, y denunciar todo lo denunciable. Y se pedía la colaboración tanto de las personas presas como de la gente de la calle con sensibilidad anticarcelaria. Ya que la gente presa lo tenía muy difícil para sostener esa especie de asamblea permanente a distancia que se estaba proponiendo, dadas las condiciones de atomización e incomunicación en que vivía, impuestas a través de años de conflicto permanente, por la administración carcelera, para prevenir e impedir cualquier intento de lucha colectiva.

Mirando todavía un poco más atrás, la autoridad carcelera está bien escarmentada desde los tiempos de la COPEL, cuando se logró, luchando por la extensión de la amnistía a los presos sociales, formar una comunidad de lucha en la que llegaron a participar varios miles de personas presas, con bastante eco solidario en la calle. Pasando por la querella contra las torturas de Herrera de la Mancha, en el 79, donde se denunciaba, desde dentro y desde fuera, la tremenda represión contra el anterior episodio. Por la lucha de los preventivos del 81 al 83, con la que se logró la excarcelación de 7000 personas. Por los intenos de los presos fuguistas, del 83 al 92, entre los que figuró la APRE, que insistieron una y otra vez en planes de evasión por la brava donde se apoderaban de los módulos de castigo, y hasta de cárceles enteras, tomando a los carceleros como rehenes para buscar la fuga y, al no conseguirla, utilizarlos para forzar la publicación de series de reivindicaciones donde denunciaban, como se hace ahora, la acumulación de abusos que estaban sufriendo, también como ahora, las personas presas. Y por las vicisitudes de la lucha contra el FIES, ambicioso intento de volver a crear una comunidad de lucha anticarcelaria, basada en la defensa de una serie de reivindicaciones, resumidas en las célebres cuatro: ni FIES, ni dispersión, ni enfermos en prisión, y límite de cumplimiento en 20 años.

Precisamente, se trataba de afrontar la situación creada por la aplicación, a lo largo de veinte años atravesados por todos esos conflictos, de una serie de medidas tomadas por el Estado para que no pudieran volver a planteársele semejantes desafíos: impunidad, incluso legalización, de la tortura y los malos tratos; régimen especial de castigo; control cada día más intenso y tecnificado; arbitariedad en los traslados; construcción de macrocárceles; oscurantismo estadístico, por un lado, y tergiversación mediática, por otro, de lo que sucede en las cárceles… Todo lo cual hacía necesaria la contribución de gente de la calle a la restauración, de aquel “espacio de lucha” del que se hablaba durante la campaña contra el FIES. Para que las personas presas puedan reflexionar colectivamente, dialogar y decidir sobre sus necesidades y problemas, sus objetivos y los medios para alcanzarlos, es necesario que todo lo que digan todas les llegue a todas con la mayor fluidez posible. Para que sus denuncias, reivindicaciones y acciones tengan resonancia en la calle, hacen falta personas y herramientas de comunicación que las difundan, solidaridad y coordinación dentro-fuera en la movilización y en la acción. Y también es indispensable que quienes están dentro de los muros se enteren de lo que se hace fuera. Eso sería, en principio, el espacio de lucha: una red de comunicación que haga posible el diálogo, la decisión y la acción comunes entre todas las personas y grupos participantes, dentro y fuera.

Y eso es lo que se ha estado intentando crear desde que empezó a difundirse la actual propuesta, en verano de 2016. Desde entonces hasta los primeros meses de 2018, entre veinte y treinta personas presas estuvieron haciendo ayunos al menos los días 1 y 15 de cada mes y enviando escritos al congreso de los diputados, a la secretaría general carcelera y al “defensor del pueblo”. Quien no podía o no quería ayunar, por su estado de salud o por lo que fuera, se limitaba a enviar los escritos. También se publicó una lista, actualizada con frecuencia, con los nombres y direcciones de quienes participaban. Se hicieron varias huelgas de hambre colectivas, con participación de unas ocho o nueve personas, en apoyo de las Nais Contra A Impunidade gallegas, criminalizadas por denunciar la muerte del hijo de una de ellas en un cuartel de la guardia civil. O con “los tres de Lleida”, condenados por apoyar a un preso que denunció malos tratos de los carceleros, los cuales resultaron absueltos mientras él era condenado por una contradenuncia. Asimismo, se realizaron multitud de huelgas de hambre individuales o de pequeños grupos y otros actos reivindicativos, como huelgas de patio y de silencio, escritos firmados colectivamente, autolesiones o incendios de celdas, para protestar por malos tratos y torturas, reivindicar excarcelaciones por enfermedad o traslados más cerca de la familia, denunciar la explotación laboral y otros abusos… El apoyo en la calle, más bien escaso, aunque no faltaron del todo la comunicación y algunas actividades de difusión y visibilación de lo que sucedía dentro, así como un par de intentos, aunque fracasados, de coordinación, por parte de algunos grupos de apoyo.

Ante la dispersión de esfuerzos que ellos apreciaban en todo eso, a partir de febrero de 2018, algunos compañeros presos en lucha propusieron para el 1 de mayo una huelga de hambre colectiva de un máximo de quince días que debía servir para coordinar las acciones de la gente de dentro lanzando un llamamiento unificado a las personas y grupos que desde fuera quisieran apoyarles, para actuar todas al unísono. Desde antes de empezar, tuvo eco en la calle la convocatoria —lo mismo que el debate entre las personas presas que se iban adhiriendo, unas veintitantas—, difundiéndose en radios libres, en internet , en charlas, jornadas, carteles, panfletos, folletos y otras publicaciones en papel, en al menos nueve ciudades, con concentraciones y acciones callejeras en tres de ellas. Enseguida, se propusieron nuevas convocatorias, para octubre y diciembre, buscando, desde el principio entablar comunicación con toda organización abolicionista y defensora de los derechos de la gente presa con la que se pudiera conectar. Haciendo especial hincapie sobre la catástrofe médico-sanitaria en las cárceles y asumiendo el decálogo de la sanidad penitenciaria propuesto por la APDHA. A partir de septiembre, en una cantidad creciente de lugares, fue comentada la propuesta en actos públicos, se hicieron pintadas de todos los tamaños, se pegaron carteles y se colgaron pancartas, se informó sobre todo ello en internet, en emisiones de radio y en publicaciones impresas. Hasta finales de diciembre, se sucedieron ininterrumpidamente este tipo de actividades, mezcladas con una gran cantidad de marchas, concentraciones y acciones callejeras. Unas en directa y explícita relación con la convocatoria de huelga de hambre, otras en clara confluencia y otras a su propio aire.

Así, se puede decir que con toda esa actividad ha fluido una corriente anticarcelaria en la que se han coordinado grupos autónomos y libertarios, familiares autoorganizados, abogados solidarios, asociaciones abolicionistas, personas individuales y medios de difusión más o menos marginales o integrados, una pluralidad de fuerzas que adquieren auge, animando y ampliando considerablemente el campo anticarcelario. Conscientes de ello, los compañeros presos en lucha, han decidido hacer una nueva propuesta de huelga de hambre y movilización conjunta, a iniciar el próximo 1 de mayo, con tiempo suficiente para que se vayan articulando los acuerdos y proyectos colectivos que se ha visto surgir en estos meses. Mientras, entre la gente presa, se ha reiniciado, sin abandonar los ayunos mensuales, el debate sobre su propia propuesta, que se está desarrollando en dos sentidos. Primero, con la añadidura de dos nuevas reivindicaciones, una que se refiere a la limitación del máximo de cumplimento, dirigiéndose, por tanto, contra las diversas formas de cadena perpetua y el endurecimiento punitivo, y otra que apunta a la indefensión jurídica que sufren estructuralemente las personas presas en el actual sistema penal. Y segundo, con la propuesta de ampliar el envío de escritos a las instituciones internacionales y europeas de prevención y denuncia de la tortura y defensa de los derechos humanos. Mientras se reflexiona, la lucha sigue, con la huelga de hambre y sed de Carmen Badía Lachos, la campaña por la libertad de Antonio Nieto Galindo y la visibilización de otros casos, tanto de personas con enfermedad muy grave que deberían ser excarceladas —Francisco Chamorro, Belén Vázquez Campillo, Pedro Escudero Gallardo…— como de cadena perpetua encubierta, el de Enrique Del Valle González, por ejemplo.

Actividad en la calle Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

Aquí algunas sugerencias para pedir la libertad de Carmen Badía, del Grup de Suport a Presxs de Lleida, que han publicado un cartel al respecto el cual se puede encontrar en gran formato en su blog (aquí se puede ver más grande picando en la imagen), donde animan a hacer llamadas y mandar faxes, cartas y correos electrónicos a las direcciones y números de teléfono que se indican en éĺ, para hacer presión. Y de CAMPA, que sugieren adherirse a la campaña a través de un formulario que figura en su página. También se han publicado, por ejemplo, un artículo en La Directa y a otro en El Diario de Andalucía firmado por la APDHA. En muchos medios contrainformativos se están haciendo eco también del asunto.

Actividad en la calle La cárcel mata Presxs en lucha

Hablamos con Vicent, de La Directa de este proyecto, conversamos sobre la propuesta de debate y lucha colectiva en las cárceles que está en marcha, sobre la huelga de hambre convocada dentro de ella para mayo y sobre otros temas relacionados. Leemos y comentamos varias aportaciones al debate que se ha abierto al respecto entre las personas participantes.

Actividad en la calle Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha Radio: Tokata Y Fuga

Con bastante retraso, nos hacen llegar unxs compis esta carta de Jorge Alfonso Vázquez Campillo, Chino, desde la cárcel de Topas, en Salamanca. Es bastante personal, pero también habla bastante de los abusos de los guardias y de la lucha de autodefensa frente a ellos. El compañero lleva un montón de años preso y las ha pasado de todos los colores. Ya le queda poco para salir y está en segundo grado, pero participa en la lucha colectiva casi desde el principio, sin importarle las represalias. Podéis encontrar su dirección para escribirle en el último enlace que ponemos abajo, que conduce a una lista de lxs compañerxs que están participando en la lucha colectiva

Topas, diciembre 2018

Estimados camaradas,

No hay mayor placer que recibir vuestras letras desde ahí fuera, lo cual también sé que es muy duro. Todo lo que hacéis por mí y por mis camaradas de todo este maldito Estado fascista, burgués, capitalista etc. Mis respetos a todos/as las compas que lucháis en las cárceles de este jodido Estado. Comañeros/as, todos los que estáis en 91.3, 91.2, 75.1 y 2º Grado pero en lucha comunicaros que tenemos gente fuera que también luchan por nosotros/as. Nuestra lucha y la de ellas y no puede quedar en vano,d sigamos luchando, no os calléis. Deciros que yo llevo como sabréis 16 meses en 2º grado. Pero 16 o 17 años en Régimen Cerrado. Vengo de estar estos últimos años en Puerto 1, lo cual no lo he dicho nunca. Yo soy Jorge Alfonso Vázquez Campillo, El Chino de Valladolid. A esto lo podemos llamar el precio de la tortura. Estando en Palencia, en el búnker en 2013-2014 tenía a mi pareja Vanesa la cual felicito como a mi madre, quien me ha seguido siempre, a todas las prisiones a las que he entrado. Me casé el 12 de abril de 2014 en la prisión de la Moraleja. Fue una pena, no para mí sino para ellos porque iba amoratao por defenderme 15 días antes. Fue el cobarde de seguridad; vinieron a pegarme 5 o 6. No tuvieron nada que hacer pero ya sabemos lo que hay, no pueden, vienen 30 y se curraron un abuso de la ostia. Todo esto estaba denunciado en el JVP, SGIP, la Organización Mundial contra la Tortura, por mí y por mi pareja. Así salí esposado a la espalda, lo vieron todos los que vinieron a verme, mi mujer y la jueza de la Paz. Agradezco a mi amiga y madre las palabras que pude oír de fondo cuando me vio con un montón de carceleros. Dijo “¡Qué cosa más bonita de hijo tengo! ¡Qué guapo está!” Y luego le dijo a la jueza y a la secretaria que iba con ella “¿Tú ves normal cómo traen a mi hijo? ¿eso es legal?” No sé qué le dijo ella pero sé que el de seguridad en comunicaciones que es donde me casé, en un cuartucho de vis a vis familiar, dijo que tenían que estar presentes. Lo que puedo agradecer a ese Juez de Paz, aunque me duela, fue que no permitió que entraran y pude casarme sin ellos. Las represalias fueron que al día siguiente tenía 6 horas de vis a vis con Vanesa, lo cual no permitieron. Le dijeron que ya no estaba allí y era cierto, me habían mandado del grado en el que estaba 91.3 a Mansillas de las Mulas, al búnker de allí. No tardó nada en ir a verme y en cuanto pude verla y pudimos hablar, no tardó un mes en irse a vivir al mismo puelo, Mansilla de las Mulas. Porque quiso ella, como siempre, las relaciones no es amor sino fidelidad y respeto y es lo que yo tenía hacia Vanesa. Y recíproco.

Y mi madre, que creo que la conocéis, ha hablado en la radio de Tokata. Y mi amiga Pastora, madre de Xosé Tarrío, ASESINADO POR LOS CÁRCELEROS EN A CORUÑA, 2005. Mi madre también está, como yo, afiliada a la CNT.

Después de estar un año solo en el búnker de León, yendo todos los fines de semana mi ex esposa a verme a los locutorios y vises en el mismo búnker sin calefacción, sin mantas, incluso a veces sin colchón. Todo está denunciado por mí y por ella, que se personaba ante el Juez de Vigilancia, quien hacía caso omiso. Pues a Instituciones Penitenciarias, al Defensor de Nadie… ¡¡Nadie ayuda, todos decían que pronto sería polvo!! Jajajaja ¡qué miedo!

Por la espalda me dieron unos porrazos delante de Vanesa, en los locutorios, y estando yo mal porque me habían quitado toda la medicación que entonces tomaba. No sé cuantos porrazos fueron pero ella sí´porque lo hicieron estando ella delante, detrás de un cristal. Pues bien, no pudieron conmigo y ya me gasearon y mis ojos ya no veían como ven. A mi mujer la sacaron a empujones, y yo esposado y golpeado.

Torturado ¡pero no callado! Mi mujer fue a Juzgado denunciando los hechos, lo tienen todo muy bien montado. A los días ya no dejaron entrar a mi mujer. Pocos días después vino un abogado amigo de mi vieja y de Vane. Estuvimos siete horas hablando. Yo iba en bata ya que no podía ni vestirme, imaginaros. Pues pudimos denunciar los hechos y al puto director, estando roto pero no doblegado. Pudimos denunciarlo y a la Matasanos (médica) Lorena, médica de allí. Me quitó la medicación porque me “hacía muy agresivo” ¡Mentira! Me mandaron a Puerto 1 con paranoia, depresión pero a los días pude coger el boli y denuncié allí al Juzgado Nº4 de Puerto de Santa María. Pero era mentira la contestación de Puerto de que llegué a ese centro sin ningún tipo de medicamentos. Y en Puerto me dieron la razón y la contestación fue que no se me había cambiado de medicación. Así que mucha razón pero tampoco me ayudaron. Tuve que volver a nacer y estoy “jubilado”. Cobro la PNC por el tribunal médico de A Coruña, el 73% por trastornos, agresividad, control de impulsos, trastorno de la personalidad, etc. Pero pude con ello, tuve que volver a empezar de nuevo. Mi odio interior hacia el Estado Español y todo tipo de rama envenenada de las Instituciones me empezó a despertar y continuaba siendo el mismo hombre con principios y valores. También gracias a Vanesa, que al mes estaba con una mochila viviendo en la calle pero allí a mi lado, en el albergue de Jerez de la Frontera. Voy a dar un saltito porque no quiero hundirme más…

A los dos años de entrar en Puerto 1, ya más recuperado y gracias a la fuerza que tengo, al yoga, al deporte, a la literatura, a mi mujer por todo lo que os he contado (que en verdad no os lo he redactado como es porque es mucho más oscuro).

En 2016 estando en locutorios y como libertarios que somos me dijo “Cariño, ya no puedo más”. Sobran palabras. La maldita institución partió un matrimonio libertario, feliz, humilde, anárquico.

Y yo, ¿qué podía decir? ¡Ella sabe lo que le dije! Y Le dije que siempre fue huésped, que cogiera su libertad y que fuera feliz y que nunca deje de luchar. Estos malditos farsantes, torturadores, fascistas, me quitaron a lo que más he respetado, querido, quien me enseñó a amar. Y ya no lo tengo desde hace dos años. Pero me he evadido, sigo luchando y tenemos que destruir este sistema, a estos verdugos.

Deciros que sigamos luchando, comuniquemos todo lo que pasa en estos campos de exterminio. Recordar a esos malditos sindicatos que se han presentado en las prisiones haciendo una huelga (de funcionarios de prisiones), la primera en la historia del Estado Español: ACAIP, CSIF, CCOO, UGT Y CIG convocaron huelga para el 24 y el 26 de octubre. Dicen que fue “histórica”, ¡Recordad camaradas que nosotros llevamos haciéndolo muchísimos años! Sí, sumas cuatro jornadas más los días 17,18,19 y 20 de noviembre a fin de conseguir una “mejora de las condiciones” jajajaja

Aquí en Topas qué ostias piden si yo, que estoy en segundo grado lo veo. Sólo hay borrachos y todos los nuevos que he visto que hay sólo están con el móvil todo el jodido día.

Yo quiero que sepáis que somos más fuertes y se ha oído más nuestra huelga de hambre, tanto la de mayo como la de octubre.

Quiero que sepáis que yo si soy ANARQUISTA. Sí, con estudios que es lo que hago. Manifiestos Comunistas no sólo lo hacen K. Marx o F. Engels. Yo escribo mucho, con muchos camaradas de Europa.

Proletarios del mundo, que sepáis que nuestras huelgas se oyen en el mundo. No dejéis el boli, las huelga de hambre. Decir lo que son capaces de hacer, hasta de destruir matrimonios.

Machistas, verdugos, incluso como soy, de la CNTt, han puesto en la garita del Módulo 2 de Topas una bandera gigante de España con la corona y luego prohiben los lazos amarillos que significan LIBERTAD.

Luchemos, aquí está todo cerrado. Incluso las ventanas tienen rejas como en Régimen Cerrado y estoy en segundo Grado y se cierra el patio a la una…  Cuando bajamos está cerrado todo, tienen a un machaca que lo abre y lo cierra por cuatro duros. Y a las siete también lo cierran y para arriba.

Denunciad todo comapñeras/os, no dejéis de decir la verdad. Todos juntos podemos hacer mucha fuerza. La lucha nos hace libres. Estudiad, leed, fuera medicamentos, yoga…Yo todos los meses bajo al hospital de Salamanca a hacerme pruebas porque he ganao en el Miniterio de Sanidad que me viera un traumatólogo, porque que sepáis que me han diagnosticado artrosis, artritis y todos los meses bajo a sacarme líquid   o de las rodillas y a meterme infiltraciones Así llevo 7 u 8 meses y este mes de diciembre empiezan a pincharme. Ya os diré qué, porque quiero felicitar al médico que me atiende, pues este mes de noviembre empezaba a pincharme una vez por semana y lo tienen que hacer aquí y no ha querido porque le he contado lo que hacen estos “veterinarios” y no ha querido. El día 1, 2, 3 bajo y ya me dirá cómo lo hacemos, si bajo todas las semanas o si lo hago yo. Él nos sigue por internet. Sabe que eso de princharme es la primera vez que se haría en una prisión y le he dicho que pueden meter cualquier cosa y decir que he muerto por sobredosis cuando llevo 3 años sin consumir nada. Darle las gracias por su apoyo y ya os contaré el mes que viene. Os mando las instancias y comnucádselo a Tokata. Felicitar a Paz, Lorena, Libertad, Jon, Iranzu, Irati, June y Ruth, miembros de Salhaketa. Vosotros, Barcelona, Periódicos la Directa, El Diario. A mis compañeros de Austria, Alemania y a todos/as las de esta Península. Y para los compañeros, dejad las pastillas, así es cómo permiten que estén lo que yo veo aquí: sometidos, dormidos y ellos a su libre albedrío.

Quiero que de esto saquéis un comunicado y se publique, a mi me dan igual las represalias, conmigo tienen vela. No me han hecho un animal, ¡Soy una bestia! Que vengan y que sepáis que tengo un permiso recurrido en la Audiencia, yo y mi abogado quien me cree y sabe que aquí estamos enjaulados y se nos mata. Llevo luchando 16 meses, ¡¡no se me da por mi lucha!!

Ya me quedan 4 días y seguiré fuera, en Asturias, luchando y es mi trabajo derrotar estos cimienteos y quienes los arbritran. Verdugos baratos con alientos de aguarrás.  3 de la mañana, mañana sigo. Descansad amigos/as míos/as y de todos los que luchamos. Mañana termino y quiero explotar como esa guerra tonta de Irak

¿Hace falta no pagar la hipoteca de una casa y pasar hambre para que haya una revolución? Yo creo que sí.

Compañero vuestro siempre.

Jorge Alfonso Vázquez Campillo, El Chino

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

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¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 14-II-2018]

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