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Es la tercera vez que la la familia de Francisco Chamorro Giménez convoca una concentración para exigir públicamente su excarcelación por enfermedad grave e incurable. Ya se hizo una el 22 de mayo, frente a los juzgados de Castellón, y otra el 23 de junio, ante la cárcel de castellón I. El miércoles, 17 de octubre, unas veinte personas acudieron una vez más ante la puerta de los juzgados. De 11:00 a 14:00 horas, exhibieron  pancartas y carteles, repartieron panfletos y pidieron en voz alta la libertad de Francisco y de todas las personas presas gravemente enfermas. A él lo tienen ahora en la cárcel de Castellón II, lleva 17 años encerrado y está enfermo de cáncer de estómago y VHC. Según la Constitución y las leyes penal y penitenciaria, debería ser clasificado en tercer grado y puesto en libertad condicional, por tratarse de un enfermo “muy grave con padecimientos incurables” y por respeto a su dignidad de ser humano. La deficiente sanidad penitenciaria no hace posible que reciba, como exige la ley, un tratamiento médico-sanitario equivalente al que recibe en la calle cualquier ciudadano. Lejos de eso, no está siendo tratado adecuadamente y ha perdido varias veces las visitas con el médico especialista porque el ministerio del Interior no ha sido capaz de trasladarle a tiempo al hospital. Aunque ya había sido clasificado en tercer grado “a efectos de libertad condicional” en la cárcel de Madrid VII, al llegar a Castellón, la junta de tratamiento de la cárcel y el juzgado de vigilancia le negaron la suspensión de pena porque, supuestamente, habiendo mejorado su estado gracias al tratamiento recibido en un hospital, en su caso “no se evidencia una dificultad para delinquir y una escasa peligrosidad” y porque no se encuentra “en un estado terminal”. Aplicando el contenido de la instrucción 3-2017 de la SGIP, denunciado como trato cruel, inhumano y degradante contra las personas presas. Además, la junta de tratamiento tomó arbitrariamente la decisión de quitarle el tercer grado, confirmada por el juzgado de vigilancia y en tra´mite de recurso. Él ya ha cumplido más las tres cuartas partes de la condena de 20 años que pesa sobre él, y podría ser puesto en libertad condicional sólo por eso.

¿Con qué intención se le mantiene preso? ¿Es que el objeto de la excarcelación de los enfermos incurables no es mejorar sus condiciones de vida para que puedan ser atendidos dignamente? ¿Es que se trata simplemente de que se mueran en la calle? No podemos consentir esa inhumanidad. Exigimos que, de acuerdo con la ley, se libere a Francisco para que pueda recibir un tratamiento médico y unos cuidados adecuados y, si tiene que morir, que sea dignamente y rodeado de su familia.

Arriba se puede ver una foto de algunas de las personas concentradas sosteniendo pancartas y carteles reivindicativos. En el recuadro de abajo, ponemos los artículos de la diversas leyes que hacen obligatoria la liberación de Francisco como la de todas las personas presas gravemente enfermas y con padecimientos incurables. Y a continuación, una grabación en audio realizada durante la concentración, donde Rosa, la madre de Francisco, nos explica la situación.

Constitución española. Artículo 43:

1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud.

2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto.

(…)

Ley Orgánica General Penitenciaria. Artículo 3 LOGP:

La actividad penitenciaria se ejercerá respetando, en todo caso, la personalidad humana de los recluidos y los derechos e intereses jurídicos de los mismos no afectados por la condena, sin establecerse diferencia alguna por razón de raza, opiniones políticas, creencias religiosas, condición social o cualesquiera otras circunstancias de análoga naturaleza.

En consecuencia:

(…)

4. La Administración penitenciaria velará por la vida, integridad y salud de los internos.

(…)

Reglamento Penitenciario. Artículo 208. Prestaciones sanitarias

1. A todos los internos sin excepción se les garantizará una atención médico-sanitaria equivalente a la dispensada al conjunto de la población. Tendrán igualmente derecho a la prestación farmacéutica y a las prestaciones complementarias básicas que se deriven de esta atención.

Código Penal. Artículo 91 CP

1. No obstante lo dispuesto en el artículo anterior [que regula los requisitos generales para la libertad condicional], los penados que hubieran cumplido la edad de setenta años, o la cumplan durante la extinción de la condena, y reúnan los requisitos exigidos en el artículo anterior, excepto el de haber extinguido las tres cuartas partes de aquélla, las dos terceras partes o, en su caso, la mitad de la condena, podrán obtener la suspensión de la ejecución del resto de la pena y la concesión de la libertad condicional.

El mismo criterio se aplicará cuando se trate de enfermos muy graves con padecimientos incurables, y así quede acreditado tras la práctica de los informes médicos que, a criterio del juez de vigilancia penitenciaria, se estimen necesarios.

2. Constando a la Administración penitenciaria que el interno se halla en cualquiera de los casos previstos en los párrafos anteriores, elevará el expediente de libertad condicional, con la urgencia que el caso requiera, al juez de vigilancia penitenciaria, quien, a la hora de resolverlo, valorará junto a las circunstancias personales la dificultad para delinquir y la escasa peligrosidad del sujeto.

(…)

Reglamento Penitenciario

Artículo 104.4: Los penados enfermos muy graves con padecimientos incurables, según informe médico, con independencia de las variables intervinientes en el proceso de clasificación, podrán ser clasificados en tercer grado por razones humanitarias y de dignidad personal, atendiendo a la dificultad para delinquir y a su escasa peligrosidad.

Artículo 196. Libertad condicional de septuagenarios y enfermos terminales:

1. Se elevará al Juez de Vigilancia el expediente de libertad condicional de los penados que hubiesen cumplido setenta años o los cumplan durante la extinción de la condena. En el expediente deberá acreditarse el cumplimiento de los requisitos establecidos en el Código Penal, excepto el de haber extinguido las tres cuartas partes o, en su caso, las dos terceras partes de la condena o condenas.

2. Igual sistema se seguirá cuando, según informe médico, se trate de enfermos muy graves con padecimientos incurables. Cuando los servicios médicos del Centro consideren que concurren las condiciones para la concesión de la libertad condicional por esta causa, lo pondrán en conocimiento de la Junta de Tratamiento, mediante la elaboración del oportuno informe médico.

(…)

Más información sobre la situación de Francisco Chamorro

 

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Actividad en la calle La cárcel mata

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria

El sábado, 23 de junio, tuvo lugar la concentración ante la cárcel de Castellón I convocada por su familia para exigir la excarcelación de Francisco Chamorro Giménez, preso en esa cárcel y enfermo de cáncer, por lo que debería ser excarcelado en aplicación de las leyes vigentes. De hecho, ya había sido clasificado en tercer grado, paso necesario para la libertad condicional, en la cárcel de Madrid VII, donde estaba hace unos meses. Pero al llegar a Castellón y habiendo mejorado algo su estado, después de recibir en un hospital de Madrid un tratamiento de quimioterapia, el juez de vigilancia penitenciaria le negó la libertad condicional, porque la gravedad de su estado no aseguraba que no pudiera volver a delinquir y porque su enfermedad no era todavía terminal. Esto último no lo menciona ni define la ley en ningún momento como condición para la excarcelación, sino la “enfermedad muy grave con padecimientos incurables”. Entonces, la junta de tratamiento de Castellón I decidió, inexplicablemente, retirarle el tercer grado. Si no fuera por eso, Francisco podría salir ya en libertad condicional, pues ha cumplido las tres cuartas partes de la condena de 20 años que padece, habiendo pasado 16 años preso. Esa liberación sería indispensable, si se aplican los criterios de humanidad que teóricamente animan la ley, ya que Francisco, no está recibiendo el tratamiento adecuado a su estado de salud, ya que ni siquiera se le está sacando a visita con el especialista del hospital, ni se le proporciona la alimentación adecuada. Se puede decir que se está haciendo lo necesario para que su enfermedad avance rápidamente y muera pronto. Quizá entonces, cuando ya estuviera asegurada su muerte a corto plazo, se le excarcelaría, según la macabra política que ha seguido hasta ahora la SGIP en casos parecidos. De momento, no sólo no se está cuidando de su salud y de su vida, como exige la ley, sino que se le está privando de su dignidad humana. Varias autoridades carceleras de Castellón I han llegado a amenazarle, exigiéndole que cese la ejemplar actividad reivindicativa que está desplegando su familia para conseguir su excarcelación, o que solo saldrá de allí “con los pies por delante”. Él mismo nos lo cuenta en las dos cartas que insertamos a continuación. En la última edición de Tokata Y Fuga se puede escuchar una grabación del ambiente de la concentración y aquí arriba se pueden ver algunas fotos. Asistieron unas cuarenta personas, entre familiares de Francisco, vecinos y vecinas suyas y gente solidaria de Valencia y Castellón. Se mostraron pancartas, se repartieron panfletos entre la gente que entraba y salía de comunicar y se habló y se gritó durante varias horas -de 1.00 a 14:00- proclamando la injusta e inhumana situación que hacen soportar a Francisco y a su familia y exigiendo el remedio: su excarcelación inmediata. Ni la familia ni quienes la apoyan piensan parar hasta conseguir la liberación de Francisco.

Castellón, 6 de junio de 2018

Un saludo cordial y gracias por parte de los internos que nos encontramos en la enfermaría de la prisión de Castellón I.

Soy Francisco Chamorro y os estoy muy agradecido por vuestro interés en mi situación y el ánimo que nos estáis dando que nos hace mucha falta. Sólo de pensar que sigue habiendo humanidad en la sociedad que vivimos. Radio Tokata y todos los que hacen posible que se oigan las voces de las personas más desamparadas y aisladas de la sociedad, que somos los enfermos que nos encontramos en las enfermerías de las prisiones. Perdón por mi letra, pero estoy perdiendo mucha fuerza en los dedos, en las piernas y en general. Esto es un calvario continuo, quiero resumir todo lo que nos está pasando, en especial a mi madre, Rosa, y a mí, Francisco, que estoy perdido, no me responde mi cuerpo y psicológicamente, si quieres que sea sincero, muchas veces me pongo a llorar sin saber que lo estoy haciendo. Estoy en el punto en que la locura se apodera de mí. No puedo casi comer, me arrastro con una muleta. Por favor, que me dejen tranquilo.

Desde el 19 de enero que ingresé en esta prisión, en la enfermería, estoy sufriendo con las dudas de si alguna vez se acabará todo esto. El trato es brutal, no tengo fuerzas para seguir. Desde que mi madre y otras muchas personas se manifestaron en el juzgado, solo recibo amenazas por parte del educador y el trabajador social, mandados por la subdirectora de tratamiento. Hoy se me han presentado estos dos señores por quinta vez diciéndome que pare a mi madre, que ya puede hacer lo que quiera que me como la condicional con papas, y que haga un escrito a la subdirectora pidiéndole disculpas. Y que el día que tiene prevista la manifestación que la aborde en la puerta de la prisión, que le impida seguir dando por culo. Esas han sido sus palabras, que las consecuencias las voy a pagar yo, que ya las estoy pagando. No me hacen caso ni los médicos; cuando con estos malditos dolores bajo a pedir ayuda, o no está el médico o se niega a atenderme sin palabras. Pues, chico, Paracetamol o Nolotil pinchado, tengo las nalgas llenas de bultos de tanto pinchazo. Hoy, harto de tantas mentiras y a causa de lo que me está pasando con el educador y el trabajador social, le he preguntado al subdirector médico qué pasa con lo que pidieron los médicos del hospital en febrero, que se me enviase a casa, ya que en la prisión no llevo el tratamiento correspondiente. Su contestación es que él ya había hecho ese mismo informe, porque hablaron con otra doctora y lo entregaron el 24 de febrero a la subdirectora. ¡Pero, por los clavos de Cristo! ¿Qué quiere esta señora? ¿Qué tiene contra mí? ¿Quién está mintiendo? Solo quiero recuperarme, aunque sea como lo estoy haciendo. Quiero vivir y que no me atormenten tanto, porque me están haciendo mucho daño, ya que los presos no tenemos la misma atención médica que el que está en la calle.

El mes pasado, mayo, día 8, tenía que salir al hospital, a una gastroscopia y lo suspendieron para un mes más tarde. Hoy, 9 de junio, tengo la salida a las 9:30. Me han dicho que esté preparado, son casi las 2 de la tarde y sigo esperando en ayunas. Por favor, que se acabe todo esto ya. La gastroscopia es importante, porque, desde que caí enfermo, en abril de 2017, el médico me decía que era normal que vomitara tanto, que era del hígado. Se jubila en julio como subdirector médico. Y a mediados de abril la doctora Rosa me saca al hospital general y dicen que estoy muy bien. Me llevan de conducción vomitando sangre negra. Era un vómito que olía muy mal; no era sangre todo, sino mezclada con líquidos del estómago. En Picassent, el médico dice que los que pasan en tránsito solo se nos da la medicación ya prescrita. Le conté lo que me estaba pasando y me dijo que me esperase a llegar a Estremera. En Villena, con todo el dolor que tenía, cuando vino la ATS, no me dejó ni hablar, que no era su problema. De hecho, por una rejilla de la puerta, me tiró la medicación y se fue: Almax y paracetamol de 1000 mg. Al otro día, al salir de la celda, me desmayé, me metieron en una habitación y, cuando desperté, estaba dentro del autobús y me dolía mucho la cara. Cuatro días después, llego a Navalcarnero y un preso me dijo. “¿Cómo estás? Porque no veas los guantazos que te daban en Villena los funcionarios. No recordaba nada, pero, cuando me vi en el espejo, tenía la cara llena de golpes. Pero los funcionarios de Valdemoro ni me hicieron caso y me sacaron a enfermería. El médico no me preguntó por qué tenía la cara toda llena de moratones, pero sí me preguntó por qué me quejaba tanto y le conté lo que me estaba pasando. Me hizo una ecografía y me dijo: “Tienes algo en el estómago, tendrás que aguantar hasta llegar a Estremera.

En mayo, día 8, ingreso en el módulo 1. La médica, en este caso, pasaba consulta cada 15 o 20 días, pero esta señora me decía que no siguiese contando cuentos. Todo el mes de mayo, me sacaban a urgencias de la enfermería de la prisión y siempre lo mismo. El 22 de junio, ya empecé a vomitar mucha sangre y a perder el conocimiento, y esta doctora, que está denunciada, me dice: “Te voy a sacar al hospital, pero, como no tengas nada, ya hablaremos tú y yo”. Me hicieron analíticas y más placas y me diagnosticaron cólico de vesícula. Otra vez al furgón, como un perro, y para la cárcel. Yo confiaba en los médicos. Fueron tres veces las que me sacaron a urgencias del Gregorio Marañón, hasta la última, que una doctora me dijo: “te voy a hacer una gastroscopia”. Y la dieron para el 12 de septiembre, esto a finales de junio, y ese mismo día, estando en el módulo de la UTE tres meses, otra vez me desmayé y todos los compañeros se pusieron en pie de guerra, reclamando que, por una vez, me viese un médico, no un matasanos. Y, por fin, metido en un furgón, esposado y vomitando, una hora de viaje, que me creí que me moría por el camino. Me ingresan y el médico Víctor, internista y el cirujano me dicen lo que tengo: cáncer de estómago, el 13 de septiembre, y que pintaba mal, en diez días me tenían que operar y quitarme todo el estómago, lo demás ya lo pone en los informes. Ahora, todo lo que me pasa en este hospital: dos infecciones de sangre, me atraviesan los pulmones por varios sitios, de estar pesando 84 kilos, voy bajando progresivamente de abril a septiembre de 2017, hasta los 46 kilos.

Hoy, 8 de junio, después de suspenderme en mayo la gastroscopia, me dice un ATS que no me han sacado porque no había policía para el traslado, pero a otro compañero sí lo han sacado con la policía al mismo hospital. Un funcionario me dice que por parte del médico de la prisión sí estaba preparada la salida, pero de arriba no habían firmado mi traslado al hospital. Pero, por favor, que están acabando conmigo. ¿Qué es lo que quieren de mí? ¿Me corto el cuello y me mato o esperan a que me vuelva loco? No sé ni lo que hacer ya. El educador y el trabajador social incordiando con que haga el escrito de disculpas a al subdirectora. La psicóloga no se ha dignado en estos seis meses a atender mis instancias. El jurista lo mismo. No quiero hacer sufrir más a mi madre, porque ella ya ha sufrido bastante con las palizas que le daba mi padre fallecido. Le pegaba con palos, puñetazos, patadas… hasta le abrió la cabeza con una piedra. Quería matarla, pero ella se escapó con mis dos hermanos a casa de mi abuela, en Vilareal. Yo me quedé, pero mi madre no paró hasta que la guardia civil vino con ella y con mi abuela y me llevaron con ellas. Mi madre ha sufrido mucho de verdad. El otro día, cuando la vi en la televisión, me emocioné, no se merece que la engañen de esta forma ni que no le den ninguna clase de información como están haciendo. Y lo que le dijo la subdirectora de tratamiento, delante del abogado: “ponte el teléfono fijo que en dos semanas tu hijo está contigo”. ¿Por qué nos hacen esto?

Castellón, 10 de junio de 2018

Buenos días, primero quiero decir en este día muchas gracias a la Asociación y a ti, por supuesto y a toda persona que ha escuchado a mi madre. Mi madre, que es la persona que más quiero. Por otra parte, han soltado a un compañero que estaba conmigo en esta enfermería de la cárcel de Castellón I y que está sufriendo lo insufrible, lo han soltado, pero cómo. Con metástasis por todo el cuerpo, cuando ya no se podía mover de su cama. Él mejor que nadie sabe todos los abusos que se están cometiendo en esta prisión. ¡Cuídate, amigo, y que Dios nos dé salud para vernos en la calle! Él bajaba al economato, se pegaba sus partiditas al dominó, pero fue decayendo hasta quedar postrado en la cama. Yo no quiero llegara a ese extremo, por eso prefiero arrastrarme con una muleta, aunque no siempre puedo y también me quedo en cama de los dolores y sin fuerzas. Me mantengo con los 20 euros que me ingresa mi madre, solo para poder comer un poco de jamón cocido y cereales, aunque es todo carísimo, pero, bueno, así me voy manteniendo.

Aunque no quería tocar el tema, te voy a hablar de mi esposa Manuela, que falleció en la prisión de Albolote, en Granada, el 26 de febrero de 2012, de un paro cardiaco. Te cuento lo más breve posible, porque no hay día que no recuerde a mi esposa. Tenemos cuatro hijos y nueve nietos que apenas conozco. El día 15 de febrero, estando trabajando en cocina, me llama la trabajadora social diciéndome que llamase a casa. Llamé a mi hijo Francisco y me dijo: “La Mama está en coma en el hospital”. Caí al suelo desvanecido, porque yo hablaba con Manuela dos veces al mes, por teléfono, lo permitido entonces. Solicité más información sobre su estado, pero no tenía contestación de nadie, estando en un módulo de máximo respeto. Pero nada, no sabía nada, nadie me decía nada. Susana, la trabajadora social, el educador D. José Espejo, que este tío ha sido el que más daño me ha hecho. ¡Cómo son en esta cárcel! Por fin, un funcionario me dejó ir a enfermería y hablé con Don Rafael. Él llamó a sus compañeros de la otra prisión y me dijo: “Siéntate, Francisco, tu esposa está muy mal, le han dado el tercer grado, está en coma, que te lleven lo antes posible”. Total, que llamé al funcionario y le expliqué que quería ver a mi esposa, que estaba muy mal. Fueron pasando los días y nadie me decía nada. No comía, no dormía, solo hacía que llorar y pidiendo por favor que me llevasen, que estaban mis hijos en el hospital y no dejaban de llamar aquí para que me llevaran para Granada.

Ya, por fin, se presenta Dª Celia, el día 20 o 21 de febrero, diciéndome estas palabras: “¿Qué te pasa? ¿Por qué das tanto por culo?”. “¿Qué no lo sabe? Que Manuela está muy mal”. “Bueno, ¿qué quieres?”. “¿pero qué pregunta es esa? Me quiero ir al lado de mi esposa y mis hijos”. “Pues echa la baja de cocina y del módulo”. Pero me lo dijo de malas formas. Y no queda todo ahí. Me sacan de conducción el día 26 de febrero, el mismo día que mi amor se me fue para siempre, de4s`pués de diez años en la cárcel. Hago noche en Picassent, paso por Murcia, campos del Río, donde también hago noche y, sobre las tres dela mañana, me llama un funcionario y me dice que me volvía a Castellón. Entré en cólera. Y al otro día, otra vez lo mismo, a Picassent y, al día siguiente, a Castellón I. allí, me cambian a otro autobús, a Tarragona. Cuando llego, un funcionario preguntó por mí y me dejó llamar. Llama a mi hijo Francisco y me dice: “Papa, a la mama la hemos enterrado hace cuatro días”. A día de hoy, no me creo que mi esposa Manuela está fallecida. No ha conocido ni a los nietos que tiene. Mis hijas, Tamara y Sheila, cayeron en depresión. La pequeña, Tamara, que hoy tiene 17 años, cuando hablo con ella por teléfono, me sigue preguntando por su madre inconscientemente. Dios mío, llevo 16 años en prisión. Todo está denunciado. Por lo de mis esposa estoy esperando respuestas. ¿Qué pasó realmente? Porque le entra un ataque a las 13:15 y la ingresan en el hospital a las 17:35. ¿Qué están encubriendo?

Bueno, hay mucho más, que me gustaría contaros en directo en vuestro programa de radio y a la asociación, si logro que la Señora Jueza de Vigilancia Penitenciaria me dé la oportunidad de seguir mi tratamiento en libertad, que me pertenece, con los controles que me exijan. No aguanto más toda esta presión a la que estoy sometido hace 16 años y algo más. Me comprometo ante toda España a ser referente para todas las personas de luchador y, sobre todo, que mi sitio cabe en la sociedad. Le mando unos documentos de todo lo que he trabajado en la prisión, cobrando y sin cobrar, cocina, mantenimiento, talleres… y cursos, por los que solo te dan hojas meritorias. Tengo méritos por buen comportamiento, pero a mí me han negado siempre mis beneficios penitenciarios. En estos momentos, estoy enfermo y no se me están haciendo los controles que se le tiene que hacer a una persona con cáncer de estómago, demostrado hace 9 meses. Y, para que no digan que soy una persona que ha pasado por la prisión dejando que pasen los años sin hacer nada, os permito a todo que veáis lo que Francisco Chamorro Giménez ha luchado por su libertad. Podéis ver los documentos que demuestran lo que vengo diciendo, desde mi diagnóstico de enfermo y que sea el Pueblo el que juzgue.

Gracias a todos.

Un abrazo a ti y a todos los que forman la asociación.

Francisco Chamorro Giménez

Más información en Tokata sobre la lucha por la excarcelación de Francisco

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

La familia de Francisco Chamorro convoca una concentración para exigir su excarcelación para que pueda ser tratado y cuidado adecuadamente de las graves enfermedades y padecimientos incurables que sufre, el sábado, 23 de junio, a partir de las 11:00, frente a la cárcel de Castellón I (Ctra. de Alcora, km. 10). Se pide, además, que el próximo viernes, 8 de junio, nos dirijamos al mismo tiempo la mayor cantidad de personas posible, usando los canales que tengamos más a mano, al menos a alguna de las autoridades responsables, cuyas señas ponemos a continuación. la convocatoria da prioridad al envío de fax, así que anotamos los números aparte, siempre entre paréntesis. Pero, para cada institución, hay un enlace donde se pueden encontrar más señas, para dirigirse a ellas, por ejemplo, por correo, por teléfono, por correo electrónico, etc. El texto de más abajo puede servir de modelo para el fax, para las cartas o para los correos.

[picar en el texto para descargarlo en pdf]

[box] Para Dirigirse a las autoridades “competentes”:

Directorio de la SGIP (fax: 913354052)

“Defensor del Pueblo” (fax: 913081158)

Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Castellón (fax:  964621932)

Cárcel de Castellón I (fax: 964219292)[/box]

 

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

Rosa Giménez convocó para el martes, 22 de mayo, durante toda la mañana, una concentración en la “Ciudad de la Justicia” de Castellón, para ezigir al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria  la excarcelación de su hijo, Francisco Chamorro Giménez, preso en la cárcel de Castellón I, y gravemente enfermo de cáncer de estómago y de VHC. Según la ley penal  (artículo 91 CP) y penitenciaria (artículos 104.4 y 196 RP), debería ser clasificado en tercer grado y puesto en libertad condicional por tratarse de un “enfermo muy grave con padecimientos incurables”. Además de eso, Francisco ya ha cumplido las tres cuartas partes de la condena que pesa sobre él, de forma que podría ser puesto en libertad condicional aun sin aplicar los artículos mencionados.

Pero la política, que puede ser calificada de verdaderamente criminal, de la administración carcelera, el ministerio del interior y el gobierno de España, totalmente identificada con el populismo punitvo, consiste en no excarcelar a ningún enfermo mientras no sea seguro que va a morir en los tres meses siguientes. A Francisco ya le habían tramitado el tercer grado “a efectos de condicional” en la cárcel de Madrid VII, donde estaba hasta hace unos meses. Fue trasladado a Castellón, donde la autoridad carcelera y el juez de vigilancia, han decidido devolverle a segundo grado, porque, según ellos, en su caso “no se evidencia una dificultad para delinquir y una escasa peligrosidad” y porque no se encuentra “en un estado terminal”.

Según parece, se trata de que las personas presas enfermas mueran en la calle, para que su fallecimiento no figure en las estadísticas carcelarias. ¿No sería más humano excarcelar a la gente enferma para que reciba en la calle los mismos cuidados que cualquier otro ciudadano, como exige la ley, y que la deficiente sanidad penitenciaria no puede ni quiere prestarles? ¿No sería más humano que pudieran vivir o morir rodeados de su familia en lugar de abandonados en un patio inmundo y maltratados por la máquina carcelaria, como suele suceder?

A la concentración acudieron unas treinta y cinco personas, familiares, amistades y vecindario de Francisco en su mayor parte. Permanecieron ante el edificio de los juzgados durante toda la mañana, repartiendo panfletos como el que se puede ver más arriba, exhibiendo algunas pancartas y carteles e informando a las personas que pasaban con un megáfono. Se mostraron dispuestas a enfrentarse a la inhumanidad de las autoridades con todos los medios a su alcance, dando a conocer la situación, por ejemplo, presentando todos los recursos judiciales posibles, de lo que se está encargando un abogado, y movilizándose como en esta ocasión. No piensan parar hasta que liberen a Francisco Chamorro Giménez, como se debe hacer con cualquier persona presa gravemente enferma, para que pueda ser cuidada dignamente de sus enfermedades, rodeada de su familia.

La noticia en un falsimedio local: [1]; [2]

Actividad en la calle Familias Frente a la Crueldad Carcelaria La cárcel mata

No sabemos qué pasa con la huelga de hambre de Carmen Badía Lachos reivindicando su excarcelación por enfermedad grave con padecimientos incurables. Según noticias de compañerxs que la estaban apoyando directamente, la dejó el día 3 de mayo, después de 55 días de ayuno, y la reanudó, después de solamente ocho días de descanso, el 11 de mayo. Ya dijimos que nos parecía una mala noticia, pues la compañera no había tenido tiempo para recuperarse ni lxs presxs en lucha y grupos de apoyo de la calle para reflexionar sobre qué hacer colectivamente, buscando la eficacia y sin que nadie se tenga que jugar la vida o agravar su estado de salud, para apoyarla a ella y al resto de las personas presas que deberían ser excarceladas por enfermedad y siguen en la cárcel, donde no se les presta una asistencia médica digna. Ni siquiera había terminado entonces la huelga de hambre colectiva de mayo. Ahora sí que ha terminado, y se ha iniciado el debate sobre la experiencia correspondiente, el cual no podrá menos que girar alrededor de la desesperada lucha de Carmen –ya nos han llegado algunas cartas que publicaremos enseguida– y de las muertes en prisión, empezando por la de Pedro Escudero Gallardo, relacionada también con una manera de luchar individualista y desesperada. Carmen ya llevaría 15 días más sin comer, después de los 55 anteriores y con muy poco tiempo de recuperación en medio, pero no sabemos nada de ella, no ha llegado ninguna carta ni nadie ha publicado la menor noticia. Esté pasando lo que esté pasando, tenemos serios motivos para preocuparnos. De momento, publicamos unos comentarios autocríticos de un compañero preso en lucha, que tratan, sobre todo, de la huelga de Carmen. Hace tiempo que llegaron, pero, aunque los hemos leído en la radio, no queríamos publicarlos hasta que la compañera volviera a comer. A estas alturas, nos parece que van a venir bien, sea como sea, estos pensamientos, de lo más juiciosos y bienintencioandos en nuestra opinión. Como hemos dicho otras veces, no nos parece que la crítica honrada entre compañerxs nos vaya a debilitar lo más mínimo, sino todo lo contrario, es un factor importante de nuestra fuerza común.

Cárcel de Albocàsser, 15 de marzo de 2019

A lxs presxs que luchan en comunidad y a los grupos de hechos

Salud y libertad a lxs que estáis ahí dentro y fuera con hechos.

En primer lugar, quiero hacer autodrítica sobre mis hechos individuales porque los voy considerando errores que no debería haberme permitido, pero lo hice y veo que no está bien, a mi entender, el hecho de heber reivindicado por unxs pocxs enfermxs crónicxs (Francisco Chamorro, Carmen Badía, Ruyman Armas, Pedro Escudero, Antonio Nieto, etc,), cuando nuestro objetivo principal es apoyar y reivindicar a todxs lxs presxs con enfermedades terminales y hacerlo de la otra manera es dejar de lado al resto, lo cual no es justo, ni horizontal tan siquiera.

Ahora, el 15 de marzo de 21019, me entero de que Carmen Badía está en huelga de hambre y no comparto, como ya dije el año pasado y el anterior, que se inicie una huelga de hambre sin avisar al resto de lxs compañerxs para que decidamos si queremos secundarla, ni se debata siquiera lo que está pasando. Por tanto, no secundo la huelga de Hambre de Carmen Badía por ese motivo. Si cada unx vamos a ir por nuestra cuenta, esto deja de ser una comunidad de lucha ser no sé qué, un desastre de coordinación nula.

Eso sin tener en cuenta que una huelga de hambre individual y estando enferma, Carmen, no te beneficia en nada en cuanto a tu salud y, como reivindicación individual, no creo que tenga repercusión que sirva en realidad para algo. Comunícate, compañera, y vayamos a una todxs. yo he cometido ese error ya en varias ocasiones y te hablo desde mi vivencia personal, Así no creo que vayamos a ningún lado, Carmen, compañera, y me pongo yo el primero en la autocrítica, que he estado reivindicando pro algunxs de vosotrxs, como sabes, tirando de boli, porque para mí las huelgas de hambre individuales, por arranques de ira o desesperación se acabaron, son un fracaso. De todos modos, no te lo recrimino como persona, sino como parte de un grupo de presxs en lucha en el que ya se debatió cómo hacer que las revindicaciones fuesen un poco más visibles y efectivas. Sin pretender coartar para nada tu libertad y sin que dejes de hacer lo que mejor te parezca, no faltaría más, pero intentando también lo mejor en este caso para tu salud y para el colectivo de presxs.

Continuando con mi propia autocrítica, y para que veas que sigo cometiendo errores y procuro aprender de los mismos, decidí en enero hacer campaña por Antonio Nieto Galindo y, una vez comprometido, no voy a recular, pero creo que hay más presxs en su situación y, habiendo conocido el caso de cadena perpetua encubierta que sufre también Enrique Del Valle González, en La Moraleja (Palencia), le voy a incluir también en las reivindicaciones que decidí como compromiso personal con Nieto Galindo. A sabiendas de que no son loxs únicxs presxs que la sufren, pero sí son los casos que conozco. Una vez pasada la huelga de hambre colectiva de mayo, reivindicaré, como siempre, por todxs, tanto lxs enfermxs crónicxs como lxs que sufren cadenas perpetuas encubiertas, siempre que sean presxs con legitimidad moral y espíritu de lucha.

La cuestión es articularnos como un cuerpo coordinado, con el apoyo externo que se nos quiera ofrecer. Esa es la conclusión de mi crítica y de mi autocítica, creo que ya hablamos todxs de este modo de operar, para que lo que hacemos tenga un sentido, primero como comunidad de lucha. Y como compañerxs presxs fuera y dentro, contra el sistema que nos oprime a todxs por igual, en distintas circunstancias que varían poco. Ahora bien, si algo ha cambiado en el modo de realizar las acciones y ya no hay diálogo, ni propuestas, ni coordinación, ¿en qué hemos ganado? Parece que siempre seamos lxs mismxs quienes tengamos que hacer las críticas para no perder el objetivo de vista, y os aseguro que, en mi caso, no me gusta ni un poco hacerlo, pero cuando veo que damos un paso adelante y dos atrás, no me voy a quedar mirando como se jode todo aquello por lo que estamos luchando y mucho menos sabiendo que tenemos un montón de personas ahí fuera currándoselo por nosotrxs, y que dentro nos hemos comprometido a articularnos como grupo y no como individuos a su blondi.

Quizá los criterios a los que lleguemos de mutuo acuerdo y en base a un diálogo, no sean lo suficientemente útiles, en cuyo caso deberíamos buscar otras alternativas que sean menos conformistas, oportunistas y mejor basadas en el desarrollo de conceptos críticos y que sirvan de verdad para no tener que ser un cuerpo, sino fragmentos que gravitan en la órbita de las concertinas. Así me expreso ya, porque entiendo que pueden ser quizás el cinismo y la ironía la forma de no mandar todo al carajo y continuar por mi camino en mi silencio y en mis actos del todo individuales.

No pretendo ni ofender ni agradar a nadie, pero sí he de ser claro y sincero, tengo todos los inconvenientes en callarme, dejarlo pasar todo y no opinar, no hacer lo que como compañero considero es ya una forma de vida y ocultarme en el pasotismo y en no ser crítico ni autocrítico, sino simplemente un triste vegetal. el problema es que nos soy capaz de tales incoherencias y, aunque mi tono no guste, es el que tengo hoy, porque veo venir el desplome de lo que tanto costó retomar y, antes de eso, prefiero que se me tache de lo que cada quien crea mejor, en lugar de ver cómo el tejido colectivo se deshilacha por no tener claro lo que se pretende.

Dicho esto, hago una llamada al diálogo, a que se replanteen los medios de lucha y, si no son válidos, se pongan encima de la mesa las ideas que nos lleven de forma inteligente a lograr oponer la resistencia de la que pretendemos formar parte. Me despido hoy con cierta incertidumbre de qué hostias estamos haciendo y permitiendo, sin atrevernos a ser críticos, aunque nada de esto va a condicionar mi posicionamiento anticarcelario, ni voy a permitir que varíe mi rumbo hacia la abolición de los talegos. Eso sí, tengo los oídos pendientes de lo que aportéis y responderé siempre en la medida de mi capacidad comunicativa y hasta donde me aguante la paciencia. Os mando desde aquí mis fuerzas y el ánimo que quizás hoy me falla. salud y libertad. Por una sociedad sin jaulas.

Toni Chavero

Cárcel de Estremera, 10 de abril de 2019

Crítica y autocrítica desde dentro al grupo de presxs en lucha

Salud compañeros, soy Toni Chavero. Escribo para comunicaros mi percepción del grupo o comunidad de lucha dentro de las cárceles del estado español.

La comunicación dentro-dentro es inexistente, no recibo ninguna carta de presxs desde la última de Peque, hará más de 6 meses. Sólo he sabido de las propuestas de Peque y del Cabrero, por personas de fuera, he contestado a dichas propuestas de huelga de hambre del 1 de mayo de Peque y a la de Llopis sobre las instituciones europeas e internacionales. A mí no me ha llegado respuesta ninguna, ni de dentro ni de fuera, sobre la reflexión del año 2018. Ninguna reflexión y yo envié la mía, bastante extensa, por cierto. No sé si esta la habéis recibido.

Sobre los puntos 13 y 14 para aumentar la tabla reivindicativa que puse a diálogor, nadie me ha contestado tampoco, ni ningún preso dentro, nadie. Me pregunto dónde está el diálogo. No creo que exista ningún diálogo real dentro de las cárceles en esta comunidad de lucha y, si lo hay, yo no formo parte del mismo, dada la radical incomunicación dentro-dentro en la que me encuentro. Yo no me puedo excusar en tener durante más de cuatro años intervenidas las comunicaciones, contra la cual he ido luchando por los talegos donde voy pasando, pero cuando estoy pendiente de los últimos recursos de apelación o de amparo ante el Tribunal Constitucional, me trasladan y a empezar de nuevo. Otra treta de la SGIP que no me sorprende.

Aun así he ido contestando a lxs que han propuesto acciones enmarcadas en el diálogo, los acuerdos y las acciones coordinadas, tal como quedamos, articulándonos todos a una, tanto dentro como fuera. Lo he hecho a través de comunicados, dada la intervención y la limitación de correo a dos cartas semanales. Me hubiese gustado poder responder directamente a las propuestas carteándome con quien las lanza y pone a debate, pero la experiencia del correo directo, por ejemplo con el compañero Peque, ha tenido como consecuencia que se han enterado antes los hierofantes y han retrasado nuestro correo 2-3 meses intentando romper a toda costa que éstas se puedan llevar a la práctica. Nada nuevo bajo el sol.

Por otro lado, las acciones que se emprendan a nivel individual, sin ponerlas a diálogo, ni tan siquiera comunicarlas, como la huelga de hambre de Carmen Badía, no las he apoyado por ese mismo motivo, porque cuando me he enterado ya estaba todo hecho. Así pues, sin previo debate ni comunicación ninguna, imposibilitando que nos podamos articular como comunidad de lucha, uniéndonos a dicha huelga de hambre. A mi entender, y creo que de esto ya se ha hablado hasta la saciedad, no es la forma de movernos como un solo cuerpo. Estos actos individualistas generan división dentro de la comunidad de lucha, ya que algunos pensaran en unirse a la huelga de hambre sin debate previo y otros, como yo, no lo haremos.

Creo del todo lícitos los argumentos que tenga Carmen para iniciar su huelga de hambre, eso no lo pongo en duda, pero no se hace de la manera acordada, por lo tanto, se genera división en lugar de unión. Estos actos debilitan la comunidad de lucha anticarcelaria, dividiendo y debilitando a todxs Por no decir que, estando Carmen enferma de cáncer, realizar dicha huelga de hambre por su cuenta y riesgo empeorará su situación, poniendo en peligro su vida

Con eso no estoy de acuerdo, porque en esta comunidad sólo se pretende luchar unidxs, todxs, para conseguir a corto plazo, que se cumplan unas mínimas medidas que faciliten algunos “derechos” y, a largo plazo, la abolición y destrucción de los talegos, no de lxs presxs. No se buscó en esta lucha ningún objetivo en el sentido de convertirnos en mártires, solo somos personas presas en lucha contra la inutilidad de las cárceles y por su destrucción, nunca por la destrucción de lxs presxs. Debilitarnos no es el objetivo, sino fortalecernos, pero no engrosar las listas extensas de personas presas muertas en las cárceles del estado español.

Creo que tenemos que reflexionar en cuanto a la comunicación dentro-dentro, aunque esta no sea directa entre nosotros, por las intervenciones, pero sí por ejemplo a través de comunicados con la ayuda del exterior, al menos lxs qe estamos intervenidxs. Mi percepción al respecto ya la he dicho, no creo que exista dicha comunicación y no estoy dispuesto a contestar solo a las propuestas que lancen mis compñerxs en lucha y no recibir respuesta de las que yo prpongo, no lo veo ni horizontal ni justo. La consecuencia de todo, la incomunicación y las acciones individuales, es que rompen del todo los acuerdos establecidos desde el principio y, por tanto, rompen la comunidad de lucha. Dicho esto, no es que me sienta excluido del grupo de dentro sino que mis dos únicos nexos de unión son dos personas en Valencia y una en Madrid y ninguno de ellos está presx dentro, sino fuera.

No sé si esto mismo lo siente algunx más de vosotrxs dentro, yo sí lo siento así, no me siento parte de ningún grupo, me siento parte de tres personas ahí fuera y me siento parte de nuestros 14 puntos reivindicativos así como del decálogo de la APDHA, es decir que mi carrera de fondo la estoy haciendo en base a esto y a lxs presxs asesinadxs en las cárceles del estado español. Por lo demás, el grupo de presxs en lucha me resulta más virtual que físico y, en cuanto a quienes aplauden acciones individualistas que pueden tener como resultado la muerte de una persona presa y enferma, me parece patético, nada práctico y ausencia total de amor fraternal y de compañerismo (no sé de qué vais, sinceramente). Pero no estáis destruyendo las cárceles, sino a una persona presa. A cada quien, ya sean grupos de apoyo o presxs que animáis a que el declive de la salud de la compañera continúe y se agrave su estado hasta la muerte, os pido que os replanteéis qué hostias estáis haciendo. Una llamada a la lógica, a la autoorganización, a luchar unidxs, a comunicarnos, a debatir y a actuar de mutuo acuerdo, articulándonos tanto dentro como fuera, como lo que se supone que somos, una comunidad de lucha unida, no fraccionada. El individualismo dentro de esta comunidad lo veo como egocentrismo y de un narcisismo que sobra entre nosotros.

Creo que, aunque mi forma de expresarme no sea cómoda ni busque agradar de nadie, solamente pretendo que nos respetemos y reflexionemos sobre la unión y todo lo que esto significa, dado que veo venir la autodestrucción de esta comunidad de lucha por la que tanto luchamos, retomando la lucha anticarcelaria desde 2015 y que, si se ha llegado a 2019 ha sido en base a la solidaridad y la unión, sobre todo desde el esfuerzo que han hecho los grupos desde fuera, desde aquel 2015, no han cesado y todavía siguen ahí, les debemos un mínimo de respeto a estas personas y grupos de apoyo.

Sé que habéis recibido un escrito autocrítico titulado “Campañismo y Anticampañismo. Crítica de la ideología presista”, de la Asamblea de Solidaridad de Valencia, junio 2012. Dicho texto es desgarrador a más no poder y está fuertemente enmarcado en la ideología anarquista, que no deja de ser un nexo con nosotros ya que pretendemos la destrucción de las cárceles por ser estas la mayor forma de dominación que sufrimos. Habiendo analizado el texto desde mi traslado de Albocàsser a Estremera y, luego, ya más pausadamente, veo la dificultad que supone una verdadera lucha a día de hoy contra la bestia cárcel. Aun así, dentro del contexto de todas las luchas anticarcelarias y del proletariado hay algo que es una constante, el diálogo, la unión, la solidaridad, los acuerdos mutuos o de una mayoría y las acciones conjuntas. Hay muchas más, claro está, como el amor fraternal, el compañerismo y una indómita voluntad de rebelarse contra el orden impuesto por el capital, la ideología eclesiástica de la culpa, el miedo a la represión y un largo etcétera de basura dominante.

Yo creo que, unxs más y otrxs menos, nos encontramos de acuerdo en lo fundamental al menos. Pero está claro que estamos perdiendo esa unión que es al final lo que nos hace fuertes. Sin ella estamos perdidxs. Así lo veo yo y así lo siento, mejor o peor expresado. Pero qué importa eso, si al final de lo único que trato es de llamar a la reflexión, a la unión y a los actos comunes en base al un diálogo y a los acuerdos.

No hay duda de que me siento cansado de ser siempre yo quien da la chapa, pero al menos no me acomodo en la cobardía del silencio. Eso no es, a mi entender, compañerismo alguno, es simple conformismo.

Os comunico que tras la huelga de hambre del 1-15 de mayo y, tras cumplir mi compromiso de hacerlo tal como ya comuniqué, me voy a replantear seriamente si esto es una comunidad de lucha en la cual yo tenga un lugar, porque a día de hoy, y esto no viene de repente ni de los actos que aquí comento, sino de mucho más atrás, me siento desplazado de este grupo al que tanto he dedicado. Una vez reflexione qué hostias pinto yo, qué aporto yo a esta comuna y qué se ha conseguido desde 2015, os comunicaré si sigo con vosotrxs o por mi cuenta con las personas de ahí fuera que me aportan algo por lo que vivir. Ni que decir tiene que mi lucha continuará igualmente adelante, lo que no sé es si lo haré unido a vosotrxs o no, ya que desunido es como me siento hace tiempo ya.

Sin mucho más que decir, solo que habría mucho que aprender del texto citado de la Asamblea de Solidaridad de Valencia de 2012, me despido de vosotrxs con un fuerte abrazo fraternal pero también con cierto desapego al que me veo relegado por incomunicación e individualismo.

Eso sí, mis fuerzas para esta huelga de hambre del 1 al 15 de mayo y mis mejores deseos y compañerismo.

Salud y Libertad. Por una sociedad sin jaulas.

Toni Chavero

Desde dentro Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

El compañero Peque, como el resto de lxs presxs en lucha participantes en la huelga de hambre colectiva iniciada el pasado 1º de mayo, se ha dirigido, explicándole sus reivindicaciones, además de a algunas otras instituciones internacionales, supuestas defensoras de los derechos humanos, al Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa, con sede en Estrasburgo, encargado de vigilar el cumplimiento del Convenio Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes, suscrito pero no cumplido por el Estado español.

Al Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes

José Ángel Martins Mendoza, interno en la cárcel de Córdoba del estado español, ante esa secretaría y como mejor proceda en derecho, digo:

Que mediante el presente escrito vengo a informarle de todas las torturas y abusos que sistemáticamente están sucediendo en todas las cárceles del Estado español.

Alegaciones

Primera.- Unas treinta personas repartidas por las distintas cárceles españolas, debido a los abusos de poder y muertes que se han producido y a otras que pueden producirse si alguna institución no lo impide, hemos decidido asambleariamente denunciar una serie de situaciones que atentan contra la dignidad y la vida de las personas presas. Para que no podamos denunciar y quejarnos ni ejercer nuestro derecho constitucional de expresión y asociación, empezaron a trasladarnos sistemáticamente y con muy cortos intervalos de tiempo de una prisión a otra, para silenciarnos y romper nuestro vínculo; se nos han intervenido toda clase de comunicaciones (orales, escritas y teéfonicas) y a muchxs de nosotrxs, solo por denunciar esas situacones pacíficamente, con ayunos, huelgas de hambre, patio o slencio, nos han alejado a miles de kilómetros de nuestras casas imponiéndonos un régimen cerrado. También han criminalizado a familares, amigxs, organizaciones pro derechos humanos u otras que no están de acuerdo con el sistema carcelario por el nulo cometido que tiene de reinsertar a las personas presas, sindicatos, grupos o personas que muestran su disconformidad con las torturas físicas o psicológicas que sufrimos las personas que aquí estamos encerradas

Segunda.- De primero, venimos denunciando la precariedad de los servicios médicos en prisión, donde verdaderamente son una utopía, al ser regidos por Instituciones Penitenciarias, y ejercidos por personal escogido a dedo y sometido a la autoridad carcelera, en cuya actividad priman criterios de seguridad, en lugar de por facultativos regidos por el sistema sanitario autonómico que ejercieran un verdadero y exahustivo control de las dolencias o patologías que podamos llegar a sufrir. Y la cosa es mucho peor en los módulos llamados de nocivos o de régimen especial, para presxs de “extrema peligrosidad”, donde lo único que te van a dar seguro, sin ninguna valoración médica, son opiáceos o barbitúricos. Cada dos semanas, pasan por tu celda, o te miran por una trampilla del patio por donde nos suministran el café que hemos comprado, durante los dos minutos que tardan en apuntar qué clase de psicotrópicos quieres y de qué color . No es una consulta médica, sino que el juramento hipocrático se lo saltan todos los días, puesto que en una galería con diez internos, a las 8 de la mañana, se oye todo y, en vez de llevarnos a un lugar adecuado donde se respete al menos la intimidad del paciente, el médico va pasando un minuto por cada celda, oyéndose en toda la galería absolutamente todo lo que le cuentas y lo que te receta.

Tercera.- Existen, por otro lado, cientos de presxs que sufeen enfermedades incurables, como cáncer o VIH-SIDA, y no se les aplican los artículos 104.4 Y 196 del reglamento penitenciario, como está sucediendo con lxs siguientes compañerxs: Carmen Badía Lachos, Francisco Chamorro Jiménez, Belén Vázquez Campillo, Antonio Nieto Galindo, Pedro Escudero Gallardo, Manuel Aango Riego, María José Baños Andújar, Manuel Pérez Martínez, Ibon iparraguirre, Kepa Arronategui, Gorka Fraile, Txus Martín, Jopseba Borde… Por lo que exigimos su excarcelación inmediata, para que, al menos, puedan morir dignamente, al lado de su familia y no entre los fríos muros de las prisiones.

Cuarta.- Lo que llaman reinserción no es más que un tópico vacío, pues en las cárceles españolas el dinero que manda la UE para cursillos o programas de tratamiento individualizado se pierde en la secretaría general de instituciones penitenciarias y el poco que llega a las prisiones se lo acaban de repartir directorxs y administradorxs. Se llegan a realizar cursillos de cuatro a veintiún días, todo puro marketing. Y en los trabajos remunerados, por los que tendrían que pagar el salario mínimo interprofesional, que ahora mismo está en 900 euros, los que realmente se pagan ni se asoman a ello, pues van desde los 80 a los 200 euros mensuales, por trabajos monótonos donde los trabajadores son como autómatas que no se levantan ni 10 minutos para descansar, en jornadas de hasta 10 horas. Mucho más parecido a un trabajo forzado que a un trabajo remunerado.

Quinta.- Muchxs internxs sufrimos el régimen llamado FIES, ilegalizado por el tribunal supremo por considerarlo degradante y vejatorio, y más aún para lxs internxs que nos encontramos en régimen cerrado y en “modalidad de vida en departamentos especiales”, donde nos tiramos 21 horas al día encerrados en las celdas, sin ninguna clase de actividad. En mi caso, estoy en régimen especial, pero me tienen en una cárcel donde no existen instalaciones adecuadas, saliendo al patio, las tres horas diarias que se me permite, completamente solo, Pero a lxs internxs que cumplen condena en departamentos de segundo grado y están en FIES, se les prohíbe salir del módulo a la escuela, a talleres o para desempeñar cualquier destino remunerado fuera de él, del módulo está prohibido salir para cualquier cosa. Los cacheos y roturas de objetos personales en las celdas donde vivimos son el pan de cada día y los cambios de celda llegan a ser mensuales. A consecuencia de estos sucesos y agravios, esperando el día que van a volver a romperte la celda, nuestro estado psicológico casi deriva en na esquizofrenia. Debido a ello, muchxs internxs que sufren el régimen FIES y a la vez el régimen especial del artículo 91.3 ya ni salen al patio, pasando meses e incluso años sin salir de la celda. Debido a ello, muchxs no paran de cortarse el cuerpo con cuchillas, intentando a menudo suicidarse al no resistir un régimen de vida tan severo. Acerca de lo cual la LOGP dice en uno de sus artículos que este régimen de vida tan severo y restrictivo que puede ocasionar graves traumas en quienes lo sufrimos debe ser lo más suave y con el menor tiempo de duración que sea posible. Pero no se cumple.

Sexta.- Otro punto de nuestras demandas es que las condenas nos sean limitadas a un tiempo máximo de 20 años, que ya son una vida. En cambio, las condenas que podemos ir acumulando a lo largo de ese tiempo ‒por ejemplo, por incidentes con los guardias o, si logramos fugarnos, nos vuelven a coger y nos acusan de algunos delitos más‒ no son refundidas con esos 20 años, con lo cual podemos encontrarnos con varios bloques de condena entre los que no haya “conexidad” y que, en bastantes casos, pueden llegar a superar con creces los 40 años. Toda una vida, y sin ninguna preparación para las salida en libertad ni oportunidad de reinserción cuando llega,puesto que los equipos de tratamiento, educadorxs, aistentxs, juristas, subdirectorxs, directorxs… no trabajan con nosotrxs en ningún tipo de “rehabilitación”, aunque lxs internxs lo soliciten. En la cárcel, o eres unx corderitx manipulable, perdiendo toda la dignidad que unx ser humanx posee o pagas esas condenas tan descontroladas hasta el último día. Parece que las oposiciones que realizan los carcelerxs solo son para saber manejar la porra, esposas, escudos, gas pimienta y conocer puntos vitales para poder hacerte el mayor daño posible sin dejar marcas. De hecho, han aparecido muchxs internxs muertxs, en principio, por causas naturales y, cuando sus familaires pagaron una segunda autopsia, sus cuerpos sufrían contusiones, roturas y machacamientos internos, a causa de… ustedes deben de ser quienes investiguen estos casos.

Sexta.- En el año 1995, en el que el Estado espñol se promulgó un nuevo código penal, supuestamente má moderno y progresista, con penas no tan severas como en el anterior, el de la dictadura. Totalmente engañoso, pues decían que al cumplir un tercio de la condena tendrías permisos y a los dos tercios libertad condicional. Grave error el de quien confiara en los supestos beneficios del nuevo código penal, puesto que está comprobado que todo fue una gran farsa: se nos prometía una reducción de condena de cuatro meses por año y, al final, ni fue así ni parecido; sí que pusieron un sistema de puntos que nos dijeron se podrían canjear por reducciones de pena, pero, al final, solo pueden canjearse por llamadas telefónicas o vis a vis especiales. Nosotrxs exigimos que se nos vuelva a aplicar el viejo código del 73 y nos vuelvan a dar las redenciones ordinarias y extraordianarias, puesto que todo ha sido un gran engaño y la aplicación del nuevo código ‒que ha sido reformado en más de treinta ocasiones, la mayoría de ellas para endurecer aún más las penas‒ no ha hecho más que perjudicarnos. Aquí los únicos que disfrutan de permisos y libertades condicionales son los banqeros, violadores, pederastas, la realeza y políticos corruptos que desvalijan las arcas del estado. A lxs presxs que han nacido en barrios obreros y marginales y, a falta de mejores alternativas, han realizado pequeños robos y hurtos o han trapicheado al por menor para comprar la dosis diaria de droga, ya les tratan como irrecuperables, les meten en el tratmiento con metadona y les tiran en los módulos, sin ninguna clase de apoyo psiclóco ni de garantía de recuperación y, además, les hinchan a pastillas. A caua de llo, muchxs internxs, al acab d elos meses, aparecen muertxs por sobredosis como las, que se sepa, más de 70 personas que han muerto en las cárceles en lo que va de año,muchas de ellas por sobredosis, otras por supuesto “suicido” y otras por enfermedad grave, sin que se haya pensado siquiera en excarcelarles como pide la ley.

Octava.- Desde 2015, también se ha implantado en el Estado español algo llamado “prisión permanente revisable”, o sea, cadena perpetua decorada con otro nombre para disimular que entra en contradicción con la constitución española de 1978. Solicitamos la derogación de esta ley, anticonstitucional, por mucho que quieran embellecer su nombre los diputados de derecha o extrema derecha. Condenas de 20, 25, 30 y 40 años son ya, de por sí, cadenas perpetuas sin lazos para regalo.

Novena.- A causa de todas las anomalías que estamos sufriendo lxs presxs del estado totalitario español le comunico que el próximo día 1 de mayo vovlveremeos a reivindicar nuestros derechos costitucionales con una nueva huelga de hambre que puede tener una duración de 7 a 30 días y que, en caso de que no se tengan en consideración nuestras reivindicaciones, estaremos dispuestxs a acudir a acualquier secretaría pro derechos humanos con más huelgas de hambre, incluso indefinidas, hasta que nustrxs compñerxs presxs enfermxs no sean puestxs en libertad y que pase lo mismo con lxs que ya hayan cumplido veinte años íntegros. Solo solicitamos nuestros derechos como seres humanxs, no ningún beneficio.

En Córdoba, a 1 de mayo de 2019

Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

Carmen lleva ya 41 días en huelga de hambre. Lxs compis del Grup de Suport a Presxs de Lleida nos han hecho llegar esta convocatoria de un día de acciones de apoyo para el próximo 24 de abril. Pero la solidaridad debe alcanzar también a Francisco Chamorro Jiménez, Pedro Escudero Gallallardo, Belén Vázquez Campillo, Manuel Arango Riego, Ibón Iparraguirre, y a todas las personas presas gravemente enfermas.

¡EXCARCELACIÓN DE CARMEN BADÍA Y DE TODAS LAS PERSONAS PRESAS GRAVEMENTE ENFERMAS!

Como ya sabéis, Carmen Badía Lachos sigue en huelga de hambre indefinida para exigir su excarcelación por enfermedad grave. La compañera se mantiene animada y fuerte anímicamente, y agradece un montón todas las muestras de apoyo que recibe, así como las cartas y dibujos que le llegan a la cárcel de Zuera. Nos comenta que por favor, digamos a todxs que no contesta las cartas porque está muy floja y casi no puede escribir. Casi no puede hablar y se cansa muchísimo. Además la estan jodiendo todo lo posible, no le enseñan los resultados de las pocas pruebas que le hacen y le están poniendo partes, entre otras cosas, por difundir supuestas noticias falsas a través de los grupos del exterior. Pero ella está dispuesta a llegar hasta el final. La lucha a nivel legal sigue, pero igual de importante es mantener la lucha en la calle, para que se vea que la campaña por su excarcelación sigue y que hay gente apoyando desde muchas partes.

Por todo esto, SE HA CONVOCADO PARA EL 24 DE ABRIL (miércoles) DÍA DE ACCIONES SOLIDARIAS CON CARMEN BADÍA. Por el momento, habrá dos concentraciones, en Madrid (delante de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias) y en Zaragoza (en los Juzgados).

Aparte, se anima a todas las personas y grupos a hacer acciones o actos de apoyo ese día 24. Ya sean concentraciones, encarteladas, pancartas, mesas informativas o lo que se le ocurra a cada unx segun su situación. Estaría muy bien si esas acciones o actividades se pueden documentar mediante fotografías para compartirlas en las redes, para transmitir sensación de unidad y coordinación.

Por otro lado, tal como pone en el cartel es importante estar atentxs a las redes por si llegaran a hospitalizar a Carmen (no sabemos si la atenderían en la misma cárcel o tendrían que sacarla fuera). Si es la segunda opción, se realizará concentración delante del hospital, y sería muy importante tenerlo presente para difundir y asistir llegado ese momento.

Animamos ha hacer vuestros propios carteles difundiendo los actos que hagáis en vuestras localidades (en caso que sean actos públicos, claro).

Muchas, muchas gracias por el interés y la implicacion de todxs.

Actividad en la calle La cárcel mata Presxs en lucha

Aquí va el texto de un “artículo” escrito por un compañero nuestro como contribución a un “suplemento informativo sobre la lucha por los derechos de las personas presas”, editado por La Directa y que podéis ver o descargar, en catalán, pinchando en la imagen de arriba. Publicamos este escrito, con su título y texto originales, en lugar de la versión muy tergiversada ofrecida en El Salto, una traducción de la versión catalana inicial, ya escasamente fiel al original en castellano que ahora podéis leer aquí. Doble tergiversación, porque en la publicación catalana, ya se cambiaba sustancialmente, en un sentido ciudadanista, lo que había escrito nuestro compañero y, luego, se retraduce al castellano con un ánimo, si pudiera ser, aún más “izquierdista”. El tono del artículo ya era bastante neutro, para adaptarlo al estilo “periodístico” de la publicación, pero lxs traductorxs y retraductorxs se han esforzado tanto en limarle los dientes aún más, que el autor ya no lo reconoce, ni tampoco el colectivo Tokata. La reflejada en La Directa y en El Salto no es nuestra manera de pensar y escribir: nosotrxs no estamos reclamando “que se respeten los derechos humanos”, sino que luchamos en defensa de nuestra gente, por la destrucción de las cárceles, del Estado y del Capital; para nosotrxs, no existe España, sino el Estado español con sus cárceles, el territorio y la población dominadxs por él; no hubo ninguna “transición democrática”, sino una “transacción” –como dicen lxs compañerxs del colectivo Etcétera– entre “los que mataron a Lorca y los que mataron a Nin”, para “democratizar” superficialmente el régimen franquista, en el que aún vivimos; para nosotrxs es un orgullo mencionar al grupo COLAPSO y el anarquismo de algunos compañeros presos sociales que participan en la propuesta, detalles censurados; nosotrxs no solemos hablar de “estrategia”, sino que intentamos explicar nuestra experiencia con otro lenguaje, que queremos lo más ajeno posible al del ejército, la política y el periodismo, experiencia y lenguaje nuestrxs de lxs que no ha quedado apenas rastro, después del lifting; sí que quisiéramos poner al descubierto la “estrategia” del Estado, pero en la versión light publicada han quedado borrados todos nuestros intentos de hacerlo. En fin, aquí está lo que de verdad escribió nuestro compañero, bastante más interesante, a nuestro juicio, como reflexión sobre la experiencia de la vigente propuesta de lucha, que lo que ha quedado, despés de los intentos de doma periodística.

ITINERARIO DE UNA PROPUESTA DE LUCHA

En las cárceles del Estado español existe ahora mismo un pequeño grupo de personas presas que están haciendo ayunos mensuales en defensa de una tabla reivindicativa de doce puntos donde se analizan una larga serie de situaciones que atentan contra la dignidad y la vida de la gente presa. Esta manera de proceder se parece mucho a algo que se hacía a finales de los años 70, en tiempos de la COPEL, de cuyas tablas reivindicativas se ha dicho, que realizaban, justo en el momento de la “Transacción democrática”, una verdadera radiografía crítica del sistema penal y penitenciario. Una actitud que ha tenido continuidad, desde entonces hasta ahora, en casi todos los intentos de lucha colectiva que se han producido dentro de las cárceles, hasta convertirse en costumbre. Este grupo de unas veinte personas dispersas en quince cárceles diferentes está discutiendo, a partir de un balance crítico de lo hecho desde que empezaron, la convocatoria de una huelga de hambre colectiva para el próximo 1 de mayo —que sería la cuarta, pues en 2018 han hecho huelgas parecidas en mayo, octubre y diciembre— y se plantea de aquí a entonces, ampliar la tabla reivindicativa, añadiéndole unos cuantos puntos, y diversificar los medios de lucha y expresión utilizados hasta ahora.

Para entender la actitud de esta gente hay que mirar un poco hacia atrás, a los inicios de esta situación, que viene durando algo más de tres años. Su origen está en la propuesta de crear una organización llamada ASPRELA (Asociación de Presos en Lucha Activa) que hicieron en 2015 unas cuantas personas presas desde el departamento de aislamiento de Estremera. Dos de ellos habían estado recientemente en la calle —uno cumplido y el otro fugado—, donde se relacionaron con un pequeño pero activo grupo pro presos que se había formado en Madrid autónomamente, en el sindicato de oficios varios de la CNT, y que les había apoyado antes de salir. También participaba este grupo, con continuas concentraciones en la plaza de Tirso de Molina y piquetes en las puertas de las cárceles madrileñas, en la actividad solidaria con las huelgas de hambre de José Antúnez y Xavier Guerrero o en una campaña por un tratamiento para las personas presas enfermas de hepatitis C igual al de la calle.

Los compañeros recién salidos se integraron en ese grupo, sumándose a sus actividades y participando en charlas, programas de radio y algún video en internet, para denunciar los tratos cueles, inhumanos y degradantes de los que habían sido víctimas o testigos mientras habían estado presos, en especial las torturas y muertes en la cárcel de Navalcarnero a la que calificaron públicamente de Centro de Exterminio. Desgraciadamente, volvieron muy pronto a la cárcel, juntos, acusados de una larga serie de delitos. Y cayeron, precisamente, en Navalcarnero, donde fueron recibidos con provocaciones y agresiones, yendo a parar enseguida al régimen especial de castigo. La propuesta de ASPRELA fue su manera de afrontar la terrible presión, creciéndose en lugar de achantar. Bajo esas siglas, hicieron algunas huelgas de hambre y denunciaron, por ejemplo, la situación de varias personas presas con enfermedad grave. Consiguieron la colaboración de unos cuantos compañeros de aislamiento, nombraron un coordinador y varios encargados de zona, redactaron unos estatutos y una tabla reivindicativa y elaboraron un calendario de acciones.

Demasiado para un par de pequeños grupos autónomos anarquistas como el de Madrid y el Tokata de Valencia, sobre quienes recaía la responsabilidad de difundir la propuesta. Y también para algunos compañeros presos, de ideas anarquistas, que supieron de ella y querían sumarse, como Peque, único miembro en activo de COLAPSO (Colectivo Anarquista de Presos Sociales), veterano de la resistencia anticarcelaria. Cada cual a su tiempo y manera, les dijeron a los compañeros de ASPRELA que en su propuesta estaba todo decidido de antemano, que era demasiado vanguardista. Pensaban que tanto los objetivos como los medios de la lucha, así como la forma de organización, la cuestión de si se utilizaban siglas o no, etc., eran detalles que tenían que ser discutidos horizontalmente, entre todas las personas participantes. Del diálogo que desencadenaron estas críticas surgió la propuesta actual. En verano de 2016, como material de debate sobre qué hacer y cómo ante las situaciones de abuso diversificado y continuado que viven las personas presas en las cárceles del Estado español, empezó a difundirse una síntesis de los textos elaborados hasta entonces por los compañeros, que integraba los resultados del debate anterior e incluía los doce puntos de la tabla actual. Se proponía también hacer uno o dos ayunos mensuales de un día, como signo de participación activa, y denunciar todo lo denunciable. Y se pedía la colaboración tanto de las personas presas como de la gente de la calle con sensibilidad anticarcelaria. Ya que la gente presa lo tenía muy difícil para sostener esa especie de asamblea permanente a distancia que se estaba proponiendo, dadas las condiciones de atomización e incomunicación en que vivía, impuestas a través de años de conflicto permanente, por la administración carcelera, para prevenir e impedir cualquier intento de lucha colectiva.

Mirando todavía un poco más atrás, la autoridad carcelera está bien escarmentada desde los tiempos de la COPEL, cuando se logró, luchando por la extensión de la amnistía a los presos sociales, formar una comunidad de lucha en la que llegaron a participar varios miles de personas presas, con bastante eco solidario en la calle. Pasando por la querella contra las torturas de Herrera de la Mancha, en el 79, donde se denunciaba, desde dentro y desde fuera, la tremenda represión contra el anterior episodio. Por la lucha de los preventivos del 81 al 83, con la que se logró la excarcelación de 7000 personas. Por los intenos de los presos fuguistas, del 83 al 92, entre los que figuró la APRE, que insistieron una y otra vez en planes de evasión por la brava donde se apoderaban de los módulos de castigo, y hasta de cárceles enteras, tomando a los carceleros como rehenes para buscar la fuga y, al no conseguirla, utilizarlos para forzar la publicación de series de reivindicaciones donde denunciaban, como se hace ahora, la acumulación de abusos que estaban sufriendo, también como ahora, las personas presas. Y por las vicisitudes de la lucha contra el FIES, ambicioso intento de volver a crear una comunidad de lucha anticarcelaria, basada en la defensa de una serie de reivindicaciones, resumidas en las célebres cuatro: ni FIES, ni dispersión, ni enfermos en prisión, y límite de cumplimiento en 20 años.

Precisamente, se trataba de afrontar la situación creada por la aplicación, a lo largo de veinte años atravesados por todos esos conflictos, de una serie de medidas tomadas por el Estado para que no pudieran volver a planteársele semejantes desafíos: impunidad, incluso legalización, de la tortura y los malos tratos; régimen especial de castigo; control cada día más intenso y tecnificado; arbitariedad en los traslados; construcción de macrocárceles; oscurantismo estadístico, por un lado, y tergiversación mediática, por otro, de lo que sucede en las cárceles… Todo lo cual hacía necesaria la contribución de gente de la calle a la restauración, de aquel “espacio de lucha” del que se hablaba durante la campaña contra el FIES. Para que las personas presas puedan reflexionar colectivamente, dialogar y decidir sobre sus necesidades y problemas, sus objetivos y los medios para alcanzarlos, es necesario que todo lo que digan todas les llegue a todas con la mayor fluidez posible. Para que sus denuncias, reivindicaciones y acciones tengan resonancia en la calle, hacen falta personas y herramientas de comunicación que las difundan, solidaridad y coordinación dentro-fuera en la movilización y en la acción. Y también es indispensable que quienes están dentro de los muros se enteren de lo que se hace fuera. Eso sería, en principio, el espacio de lucha: una red de comunicación que haga posible el diálogo, la decisión y la acción comunes entre todas las personas y grupos participantes, dentro y fuera.

Y eso es lo que se ha estado intentando crear desde que empezó a difundirse la actual propuesta, en verano de 2016. Desde entonces hasta los primeros meses de 2018, entre veinte y treinta personas presas estuvieron haciendo ayunos al menos los días 1 y 15 de cada mes y enviando escritos al congreso de los diputados, a la secretaría general carcelera y al “defensor del pueblo”. Quien no podía o no quería ayunar, por su estado de salud o por lo que fuera, se limitaba a enviar los escritos. También se publicó una lista, actualizada con frecuencia, con los nombres y direcciones de quienes participaban. Se hicieron varias huelgas de hambre colectivas, con participación de unas ocho o nueve personas, en apoyo de las Nais Contra A Impunidade gallegas, criminalizadas por denunciar la muerte del hijo de una de ellas en un cuartel de la guardia civil. O con “los tres de Lleida”, condenados por apoyar a un preso que denunció malos tratos de los carceleros, los cuales resultaron absueltos mientras él era condenado por una contradenuncia. Asimismo, se realizaron multitud de huelgas de hambre individuales o de pequeños grupos y otros actos reivindicativos, como huelgas de patio y de silencio, escritos firmados colectivamente, autolesiones o incendios de celdas, para protestar por malos tratos y torturas, reivindicar excarcelaciones por enfermedad o traslados más cerca de la familia, denunciar la explotación laboral y otros abusos… El apoyo en la calle, más bien escaso, aunque no faltaron del todo la comunicación y algunas actividades de difusión y visibilación de lo que sucedía dentro, así como un par de intentos, aunque fracasados, de coordinación, por parte de algunos grupos de apoyo.

Ante la dispersión de esfuerzos que ellos apreciaban en todo eso, a partir de febrero de 2018, algunos compañeros presos en lucha propusieron para el 1 de mayo una huelga de hambre colectiva de un máximo de quince días que debía servir para coordinar las acciones de la gente de dentro lanzando un llamamiento unificado a las personas y grupos que desde fuera quisieran apoyarles, para actuar todas al unísono. Desde antes de empezar, tuvo eco en la calle la convocatoria —lo mismo que el debate entre las personas presas que se iban adhiriendo, unas veintitantas—, difundiéndose en radios libres, en internet , en charlas, jornadas, carteles, panfletos, folletos y otras publicaciones en papel, en al menos nueve ciudades, con concentraciones y acciones callejeras en tres de ellas. Enseguida, se propusieron nuevas convocatorias, para octubre y diciembre, buscando, desde el principio entablar comunicación con toda organización abolicionista y defensora de los derechos de la gente presa con la que se pudiera conectar. Haciendo especial hincapie sobre la catástrofe médico-sanitaria en las cárceles y asumiendo el decálogo de la sanidad penitenciaria propuesto por la APDHA. A partir de septiembre, en una cantidad creciente de lugares, fue comentada la propuesta en actos públicos, se hicieron pintadas de todos los tamaños, se pegaron carteles y se colgaron pancartas, se informó sobre todo ello en internet, en emisiones de radio y en publicaciones impresas. Hasta finales de diciembre, se sucedieron ininterrumpidamente este tipo de actividades, mezcladas con una gran cantidad de marchas, concentraciones y acciones callejeras. Unas en directa y explícita relación con la convocatoria de huelga de hambre, otras en clara confluencia y otras a su propio aire.

Así, se puede decir que con toda esa actividad ha fluido una corriente anticarcelaria en la que se han coordinado grupos autónomos y libertarios, familiares autoorganizados, abogados solidarios, asociaciones abolicionistas, personas individuales y medios de difusión más o menos marginales o integrados, una pluralidad de fuerzas que adquieren auge, animando y ampliando considerablemente el campo anticarcelario. Conscientes de ello, los compañeros presos en lucha, han decidido hacer una nueva propuesta de huelga de hambre y movilización conjunta, a iniciar el próximo 1 de mayo, con tiempo suficiente para que se vayan articulando los acuerdos y proyectos colectivos que se ha visto surgir en estos meses. Mientras, entre la gente presa, se ha reiniciado, sin abandonar los ayunos mensuales, el debate sobre su propia propuesta, que se está desarrollando en dos sentidos. Primero, con la añadidura de dos nuevas reivindicaciones, una que se refiere a la limitación del máximo de cumplimento, dirigiéndose, por tanto, contra las diversas formas de cadena perpetua y el endurecimiento punitivo, y otra que apunta a la indefensión jurídica que sufren estructuralemente las personas presas en el actual sistema penal. Y segundo, con la propuesta de ampliar el envío de escritos a las instituciones internacionales y europeas de prevención y denuncia de la tortura y defensa de los derechos humanos. Mientras se reflexiona, la lucha sigue, con la huelga de hambre y sed de Carmen Badía Lachos, la campaña por la libertad de Antonio Nieto Galindo y la visibilización de otros casos, tanto de personas con enfermedad muy grave que deberían ser excarceladas —Francisco Chamorro, Belén Vázquez Campillo, Pedro Escudero Gallardo…— como de cadena perpetua encubierta, el de Enrique Del Valle González, por ejemplo.

Actividad en la calle Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

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