39 resultados de la búsqueda para "belen vazquez campillo"

Recibimos dos cartas de Jorge Vázquez Campillo, donde nos comunica: “Tengo idea de hacer una huelga de hambre para diciembre, junto a dos compañeros: José Luis Jiménez Navallaz y Luis Pargarai Pérez. Si a los compas les parece bien, yo quiero una huelga de hambre del 25 de diciembre al 25 de enero (2017-2018)… Creo que es un periodo de tiempo ‘razonable’.” Menciona “las muertes de mis camaradas Dopico y Vázquez Ayude y el temor de la mía, como amenazado que estoy”, así como la de Xosé Tarrío. Explica que se encuentra en “un búnker totalmente aislado de todo el mundo, pasando más de 22 horas encerrado, sufriendo vejaciones y torturas, sin calefacción ni agua caliente”, se queja de que le han retirado sin una medicación que tomaba hace más de 20 años, “prescrita por especialistas” por orden de un médica no especializada. Desea comunicarse con el resto de compañerxs presxs en lucha, “sobre todo porque mi correspondencia acaba siempre confiscada por los carceleros.” Así que es pone en huelga de hambre, del 25 de diciembre al 25 de enero, en solidariad con Ruyman Armas Santana y otros compañeros canarios, presos en Puerto III, en lucha contra su deportación en la península, y por que se apliquen los artículos 104.4 RP y 196 RP (adelantamiento de la libertad condicional por enfermedad grave) a su hermana Belén Vázquez Campillo, presa en la cárcel de Mansilla de las Mulas (León), como ya hizo junto a otro compañero el pasado verano.

Topas, 12-XII-2017

Estimados compas, (…).

Me acaba de llegar un comunicado que (…) me ha dado escalofrío. Soy Jorge Alfonso Vázquez Campillo, anarkista (…). Yo estoy preso en la cárcel de exterminio de Topas (…) y es una aberración y un abuso de poder que unos putos carceleros borrachos y torturadores estén abusando en Puerto III, de un camarada que conozco y quiero y respeto, que me lo estén torturando y a sus compañeros canarios. Quiero que sepa mi amigo Ruyman, que no está solo, que yo hago ayunos por todos los compas, los 1, 2, 3 y 15, y por mi hermana Belén Vazquez Campillo, presa en León, con SIDA desde hace más de 25 años y con estado crítico, y no se le aplica el 104.4 RP ni el 196 RP. Este comunicado va por vosotrxs y por ella, y que dejen de vulnerar los derechos de lxs presxs. Cuando somos uno de los países mas avanzados de Europa, la Organización Mundial contra la Tortura, sois fruto de árbol envenenado.

Que sepáis que yo no sé si saldré de aquí, porque si me pegan pego, sumiso su puta madre. Tener por seguro que estaré siempre ahí a vuestro lado, no dejéis de luchar, que por algún sitio podremos salir, si no se puede por la puerta, por los muros lo intentaré, y si en ese momento me llegaran a matar, sigo diciendo que sería bonito morir por luchar y por la LIBERTAD. Tranquilxs compañerxs, yo el día 25 de diciembre empezaré una huelga de hambre de un mes, por todos los compañeros caídos y por vosotrxs también, ya he mandado un comunicado a Tokata, a Salaketa y a Madrid y sin olvidar a mis compañeros de Austria. Yo sigo denunciando a todos los Juzgados, (…) y demás instancias oficiales. Así como sus correspondientes denuncias, y querellas criminales, por las prevaricaciones de los jueces en el ejercicio de sus cargos o funciones, por dejar que pase todo esto. Nos vulneran, no dejemos de denunciarles, amigxs. Como la reinserción, no debemos dejar que se nos torture y se nos vulneren nuestros derechos humanos, (…). Así como no a todo aquello relacionado con el tratamiento que vulneran, art. 25 CE. No dejemos que abusen más de nosotrxs, no pueden estos verdugos de mierda, de lo cual estoy seguro que va  a ser una desgracia porque no aguanto más, recuerdo a Jacques Mesrine, y el próximo enemigo publico nº 1 voy a ser yo, porque ya no quiero nada, no voy a dejar de luchar, amigos canarios y todxs lxs demás a sus tierras.

Comunicarlo, mandármelo pronto. Seguid luchando. Un saludo.

Chino

Presxs en lucha

La cárcel mata VHC

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Como Belén Vázquez Campillo sigue presa, en peligro de muerte a causa de la hepatitis C y la cirrosis, sin tratamiento y sin que ninguna autoridad sanitaria, judicial o carcelera haya dado ninguna garantía fiable de que se le vaya a proporcionar o de que se le vaya a excarcelar para poder recibirlo, ya que es su condición de presa y la negativa de la administración carcelera a sufragarlo lo que le coloca en tal situación de abandono médico-sanitario, proponemos se envíe el siguiente escrito o el que cualquiera quiera redactar por su cuenta a las “autoridades” que se proponen al final o a las que a cada quien se le ocurran:

A QUIEN CORRESPONDA

Belén Vázquez Campillo está presa en la Unidad Terapeútica Educativa (UTE) de la cárcel de Villabona, aunque ingresada en este momento, provisionalmente, en la unidad penitenciaria del Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo. Ex toxicómana y portadora de anticuerpos de VIH, con las defensas extremadamente bajas, sufre un papiloma que pesa quilo y medio, está enferma de hepatitis C y de cirrosis muy avanzada. Todo esto nos consta, a pesar de que, por impedimentos burocráticos, ni ella ni su familia han podido aún tener acceso a su historia clínica. Y nos consta igualmente que, habiendo sido trasladada dos veces en coma hepático al citado HUCA y después del correspondiente diagnóstico, los médicos de la seguridad social decidieron empezar a prepararla para recibir el nuevo tratamiento contra la hepatitis C, el llamado “sovaldi”, único medicamento que podría salvarle la vida. Pero, cuando llegó el momento de aplicárselo, parece que la administración autonómica asturiana se negó a sufragarlo, por corresponder legalmente el gasto a la administración penitenciaria, que no ha dado ninguna muestra de haberse planteado siquiera el asunto. De manera que Belén fue devuelta a la cárcel, con cirrosis avanzada, en peligro de muerte, sin tratamiento y sin posibilidades en perspectiva de que se lo proporcionaran a corto plazo. La autoridad carcelaria no se pronunció en ningún momento al respecto, negándose el subdirector médico de la cárcel de Villabona, con quien se puso en contacto la familia, a facilitar la menor información sobre el tema, remitiendo a unas personas angustiadas por la salud y la vida de su hija a que se quejaran al Juez de Vigilancia Penitenciaria, si no estaban satisfechas. A los pocos días, Belén fue devuelta al hospital, pero esta vez enviada a psiquiatría y sometida a un tratamiento que podría afectarle el hígado, sin ninguna coordinación entre los dos departamentos médicos y sin que el de psiquiatría fuera informado ni se informara por sí mismo del estado global de salud de su paciente. En este momento, sigue Belén en el hospital, sometida a tratamiento psiquiátrico, sin información sobre si va a recibir o no el tratamiento hepático que necesita. Cuando los familiares se dirigieron al juzgado de vigilancia penitenciaria, para instar a quien corresponde a que velara por el respeto a los derechos de su hija, les dieron cita para agosto y a la abogada de Belén para junio. Presentada la correspondiente solicitud por escrito, todavía no se sabe nada sobre la respuesta de ese juzgado, encargado legalmente de la “tutela judicial efectiva” de los derechos de las personas presas.

La cárcel mata VHC

El de Belén Vázquez Campillo es un caso extremo dentro de la situación de abandono sanitario en que se encuentran al menos 14.000 personas enfermas de hepatitis C presas en las cárceles españolas. Ella está cumpliendo condena precisamente en la UTE de Villabona, llamada “la cárcel de la esperanza” en la demagogia correccionalista esgrimida en tiempos de Zapatero por la “izquierda” de la partitocracia española, quizá para distinguirse superficialmente de la fracción derecha, con la que se ha alternado en el gobierno durante tantos años, compartiendo, además del negocio del poder, una política criminal y penitenciaria basada en el “populismo punitivo”, en el desarrollo de una “industria del control del delito” y en la exclusión material y formal de la condición de persona y neutralización física de pobres, migrantes, rebeldes y “enemigos”. Sin abandonar nunca esa estrategia de dominación, el partido del GAL y del FIES fomentó durante su anterior mandato “experiencias” como las “unidades terapeúticas y educativas” y los “módulos de respeto” donde se pretende implementar y justificar para el Estado y sus carceleros un “poder terapeútico” que atenta contra la dignidad de las personas sometidas a la “relación de sujección especial” penitenciaria en tanta o mayor medida que otras “experiencias”, como el Régimen Especial de castigo o los FIES, de las que no es más que la otra cara de una misma moneda. Belén es ex toxicómana, portadora de anticuerpos del VIH, con las defensas extremadamente bajas; sufre un papiloma de kilo medio; está enferma de hepatitis C y de cirrosis muy avanzada. Después de salir dos veces en coma hepático al hospital de la calle y cuando estaba siendo preparada para la administración del “sovaldi”, único tratamiento que podría salvarle la vida, prescrito por los médicos de la seguridad social, se encuentra con que la administración autonómica asturiana se niega a sufragarlo, por corresponder legalmente el gasto a la administración carcelera, que no dice “esta boca es mía”, quedando Belén en peligro de muerte, sin tratamiento y sin ninguna perspectiva de poderlo recibir.

La cárcel mata Mujeres presas VHC

La cárcel mata VHC

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Belén Vázquez Campillo está presa en la Unidad Terapeútica Educativa (UTE) de la cárcel de Villabona. Ex toxicómana y portadora de anticuerpos de VIH, con las defensas bajísimas y sin recibir ninguna medicación, sufre un papiloma que pesa quilo y medio… y además está enferma de hepatitis C y de cirrosis. Sus familiares denuncian una de esas situaciones terribles que no lo son menos porque se hayan hecho habituales desde que, con la justificación de la “crisis”, el régimen de dominación y explotación decidió una vez más hacer lo necesario para mantener las ganancias capitalistas, aún a costa de las más elementales condiciones de vida y de la dignidad de la gente de abajo. Habiendo sido trasladada dos veces en coma hepático al hospital de la calle y después del correspondiente diagnóstico, los médicos de la seguridad social decidieron empezar a prepararla para recibir el nuevo tratamiento contra la hepatitis C, el llamado “sobaldi”, que, según parece, requiere otro previo. Pero, cuando llegó el momento de administrarle el tratamiento propiamente dicho, los médicos se toparon con el contencioso pendiente entre las administraciones sanitarias autonómicas y el ministerio del interior sobre quién debe hacerse cargo de su financiación para pacientes presos. La seguridad social asturiana se negó a ello y la administración carcelera ni siquiera se lo había planteado. De manera que ahora está Belén, con cirrosis avanzada, en peligro de muerte, sin tratamiento y sin posibilidades en perspectiva de que se lo den a corto plazo, y los responsables de garantizar sus “derechos” a la salud y a la vida jugando a pasarse la patata caliente por ver qué administración consigue ahorrar algo de dinero. Burócratas sin corazón y sin conciencia, no se sentirán siquiera avergonzados, mientras todos los poderes del “Estado de Derecho” y un hormiguero de “funcionarios” están actuando en relación con este asunto, pero ninguno para salvar la vida de Belén. Entre todos la están matando y ella sola se va a morir. ¿Quién será, entonces, el “responsable”? ¿Nadie? Su madre y el resto de su familia piden ayuda para conseguir que por quienes deben hacerlo se proporcione a Belén el único tratamiento que le puede salvar la vida. Y, si no, que la excarcelen, ya que es su condición de presa la que le impide acceder a los remedios que tan urgentemente necesita y que, legalmente, la administración penitenciaria, los jueces y el Estado están obligados a velar por su vida, por su integridad y su salud.

Más información en Tokata sobre el abandono de las personas presas enfermas de hepatitis C

La cárcel mata Mujeres presas VHC

María Belén Salsamendi González ha sido excarcelada, suponemos que en aplicación de los artículos 104.4 y 196 del reglamento penitenciario. ¿Algo que celebrar? Sería así, en caso de la dirección carcelera no hubiera tomado esta decisión en aplicación de su proclamada política de no excarcelar más que a las personas presas enfermas cuya muerte está asegurada en un plazo no superior a tres meses. Sería así si pudiera verse como una victoria alcanzada gracias a las huelgas de hambre que varios presos en lucha han llevado a cabo hace pocos días, con la liberación de María Belén como una de sus principales reivindicaciones. Si fuera así, todavía faltaría que liberen a Belén Vázquez Campillo, que trasladen a su tierra a Soraya Durey Lafuente, o a Ruymán Armas Santana y a otros presos canarios trasladados como castigo a cárceles de la península, así como a todas las personas presas en cárceles muy alejadas de su entorno social y familiar, en gran cantidad bajo el sistema carcelario español, que utiliza rutinariamente ese recurso para sobrecastigar y debilitar todo lo posible a quienes tiene en su poder, su verdadera función por lo que se ve, en lugar de esa “reinserción social” hipócrita y falazmente proclamada como principal finalidad de las penas en la vigente constitución del Estado español. Todavía habría que lograr, antes de empezar a pensar en abolir las cárceles y el mismo Estado para poder abordar seriamente la cuestión de la justicia, que al menos éste respetara todos los derechos reconocidos a las personas presas por sus propias leyes que están siendo pisoteados por el funcionamiento normal de sus instituciones punitivas. Una parte de las innumerables situaciones en que sucede eso se señalan en la tabla reivindicativa defendida por los compañeros que sabemos han hecho huelga de hambre y otros que no sabemos si la han hecho o no por la intercepción a la que ven sometidas sus comunicaciones con el exterior. A continuación, una carta del hijo de María Belén, Aritz Saldaña Salsamendi, desde la cárcel de Dueñas, en Palencia, dándonos la noticia de la excarcelación de su madre y agradeciendo su apoyo a todas las personas y grupos que han intentado al menos contribuir a lograrla. Él tampoco se olvida de que la lucha sigue.

COMUNICADO A TOKATA Y SALHAKETA Y PARA TODOS LOS GRUPOS DE APOYO Y PERSONAS PRESAS

Hola compas, soy Aritz Saldaña Salsamendi, quería agradecer todo el apoyo por parte de vosotros respecto al tema de mi madre, Belén Salsamendi González a la cual le dieron, por fin, la libertad en la cárcel de Araba/Zaballa, estando en artículo 75.1 con lo enferma que estaba, pues parece que querían deshacerse del marrón que suponía tener a una persona tan gravemente enferma en un sitio como este donde no debería estar ningún enfermo. Pero quiero agradeceros a todos los esfuerzos realizados haciendo ayunos y huelgas de hambre por la libertad de ella. Pues… ¡conseguido! Pero no nos tenemos que parar aquí, esto es solo una pequeña batalla ganada en la gran guerra que este sistema corrompido se ha buscado qe, aunque la empecemos cada cual a su manera, juntos podemos ir logrando pequeñas metas, hasta que se nos tome completamente en serio y podamos ganar cientos de batallas y definitivamente la guerra, aunque costara. Compas, no rendirse, cualquier cosa que yo pueda hacer, comunicádmelo y estaré aquí para lo que sea. Y muchas gracias a José Adrián Poblete Darre por iniciar esta batalla ganada. Machito, te deseo lo mejor. Y, eso, que sepáis que yo estoy aquí para seguir la guerra a boli escribiendo a quien sea, aunque no haya nadie, por lo menos que tengan constancia de ello, a ver si podemos concienciarlos en estos temas que reivindicamos y seguiremnos reivindicando cuando estemos fuera, porque lo que sucede en este sistema paenitenciario de justo no tiene nada, máss bien todo lo contrario, como ya sabéis. Me despido de boli, pero nunca de corazón. Un fuerte abrazo para todos, y espero cartas.

Aritz

Desde Dentro: Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera

Más Información En Tokata Sobre Luchas Actuales Dentro De Las Cárceles Del Estado Español

¡No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! [Lista Actualizada, 15-VIII-2017]

Presxs en lucha

El compañero Peque, como el resto de lxs presxs en lucha participantes en la huelga de hambre colectiva iniciada el pasado 1º de mayo, se ha dirigido, explicándole sus reivindicaciones, además de a algunas otras instituciones internacionales, supuestas defensoras de los derechos humanos, al Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa, con sede en Estrasburgo, encargado de vigilar el cumplimiento del Convenio Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o Degradantes, suscrito pero no cumplido por el Estado español.

Al Comité Europeo para la Prevención de la Tortura y de las Penas o Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes

José Ángel Martins Mendoza, interno en la cárcel de Córdoba del estado español, ante esa secretaría y como mejor proceda en derecho, digo:

Que mediante el presente escrito vengo a informarle de todas las torturas y abusos que sistemáticamente están sucediendo en todas las cárceles del Estado español.

Alegaciones

Primera.- Unas treinta personas repartidas por las distintas cárceles españolas, debido a los abusos de poder y muertes que se han producido y a otras que pueden producirse si alguna institución no lo impide, hemos decidido asambleariamente denunciar una serie de situaciones que atentan contra la dignidad y la vida de las personas presas. Para que no podamos denunciar y quejarnos ni ejercer nuestro derecho constitucional de expresión y asociación, empezaron a trasladarnos sistemáticamente y con muy cortos intervalos de tiempo de una prisión a otra, para silenciarnos y romper nuestro vínculo; se nos han intervenido toda clase de comunicaciones (orales, escritas y teéfonicas) y a muchxs de nosotrxs, solo por denunciar esas situacones pacíficamente, con ayunos, huelgas de hambre, patio o slencio, nos han alejado a miles de kilómetros de nuestras casas imponiéndonos un régimen cerrado. También han criminalizado a familares, amigxs, organizaciones pro derechos humanos u otras que no están de acuerdo con el sistema carcelario por el nulo cometido que tiene de reinsertar a las personas presas, sindicatos, grupos o personas que muestran su disconformidad con las torturas físicas o psicológicas que sufrimos las personas que aquí estamos encerradas

Segunda.- De primero, venimos denunciando la precariedad de los servicios médicos en prisión, donde verdaderamente son una utopía, al ser regidos por Instituciones Penitenciarias, y ejercidos por personal escogido a dedo y sometido a la autoridad carcelera, en cuya actividad priman criterios de seguridad, en lugar de por facultativos regidos por el sistema sanitario autonómico que ejercieran un verdadero y exahustivo control de las dolencias o patologías que podamos llegar a sufrir. Y la cosa es mucho peor en los módulos llamados de nocivos o de régimen especial, para presxs de “extrema peligrosidad”, donde lo único que te van a dar seguro, sin ninguna valoración médica, son opiáceos o barbitúricos. Cada dos semanas, pasan por tu celda, o te miran por una trampilla del patio por donde nos suministran el café que hemos comprado, durante los dos minutos que tardan en apuntar qué clase de psicotrópicos quieres y de qué color . No es una consulta médica, sino que el juramento hipocrático se lo saltan todos los días, puesto que en una galería con diez internos, a las 8 de la mañana, se oye todo y, en vez de llevarnos a un lugar adecuado donde se respete al menos la intimidad del paciente, el médico va pasando un minuto por cada celda, oyéndose en toda la galería absolutamente todo lo que le cuentas y lo que te receta.

Tercera.- Existen, por otro lado, cientos de presxs que sufeen enfermedades incurables, como cáncer o VIH-SIDA, y no se les aplican los artículos 104.4 Y 196 del reglamento penitenciario, como está sucediendo con lxs siguientes compañerxs: Carmen Badía Lachos, Francisco Chamorro Jiménez, Belén Vázquez Campillo, Antonio Nieto Galindo, Pedro Escudero Gallardo, Manuel Aango Riego, María José Baños Andújar, Manuel Pérez Martínez, Ibon iparraguirre, Kepa Arronategui, Gorka Fraile, Txus Martín, Jopseba Borde… Por lo que exigimos su excarcelación inmediata, para que, al menos, puedan morir dignamente, al lado de su familia y no entre los fríos muros de las prisiones.

Cuarta.- Lo que llaman reinserción no es más que un tópico vacío, pues en las cárceles españolas el dinero que manda la UE para cursillos o programas de tratamiento individualizado se pierde en la secretaría general de instituciones penitenciarias y el poco que llega a las prisiones se lo acaban de repartir directorxs y administradorxs. Se llegan a realizar cursillos de cuatro a veintiún días, todo puro marketing. Y en los trabajos remunerados, por los que tendrían que pagar el salario mínimo interprofesional, que ahora mismo está en 900 euros, los que realmente se pagan ni se asoman a ello, pues van desde los 80 a los 200 euros mensuales, por trabajos monótonos donde los trabajadores son como autómatas que no se levantan ni 10 minutos para descansar, en jornadas de hasta 10 horas. Mucho más parecido a un trabajo forzado que a un trabajo remunerado.

Quinta.- Muchxs internxs sufrimos el régimen llamado FIES, ilegalizado por el tribunal supremo por considerarlo degradante y vejatorio, y más aún para lxs internxs que nos encontramos en régimen cerrado y en “modalidad de vida en departamentos especiales”, donde nos tiramos 21 horas al día encerrados en las celdas, sin ninguna clase de actividad. En mi caso, estoy en régimen especial, pero me tienen en una cárcel donde no existen instalaciones adecuadas, saliendo al patio, las tres horas diarias que se me permite, completamente solo, Pero a lxs internxs que cumplen condena en departamentos de segundo grado y están en FIES, se les prohíbe salir del módulo a la escuela, a talleres o para desempeñar cualquier destino remunerado fuera de él, del módulo está prohibido salir para cualquier cosa. Los cacheos y roturas de objetos personales en las celdas donde vivimos son el pan de cada día y los cambios de celda llegan a ser mensuales. A consecuencia de estos sucesos y agravios, esperando el día que van a volver a romperte la celda, nuestro estado psicológico casi deriva en na esquizofrenia. Debido a ello, muchxs internxs que sufren el régimen FIES y a la vez el régimen especial del artículo 91.3 ya ni salen al patio, pasando meses e incluso años sin salir de la celda. Debido a ello, muchxs no paran de cortarse el cuerpo con cuchillas, intentando a menudo suicidarse al no resistir un régimen de vida tan severo. Acerca de lo cual la LOGP dice en uno de sus artículos que este régimen de vida tan severo y restrictivo que puede ocasionar graves traumas en quienes lo sufrimos debe ser lo más suave y con el menor tiempo de duración que sea posible. Pero no se cumple.

Sexta.- Otro punto de nuestras demandas es que las condenas nos sean limitadas a un tiempo máximo de 20 años, que ya son una vida. En cambio, las condenas que podemos ir acumulando a lo largo de ese tiempo ‒por ejemplo, por incidentes con los guardias o, si logramos fugarnos, nos vuelven a coger y nos acusan de algunos delitos más‒ no son refundidas con esos 20 años, con lo cual podemos encontrarnos con varios bloques de condena entre los que no haya “conexidad” y que, en bastantes casos, pueden llegar a superar con creces los 40 años. Toda una vida, y sin ninguna preparación para las salida en libertad ni oportunidad de reinserción cuando llega,puesto que los equipos de tratamiento, educadorxs, aistentxs, juristas, subdirectorxs, directorxs… no trabajan con nosotrxs en ningún tipo de “rehabilitación”, aunque lxs internxs lo soliciten. En la cárcel, o eres unx corderitx manipulable, perdiendo toda la dignidad que unx ser humanx posee o pagas esas condenas tan descontroladas hasta el último día. Parece que las oposiciones que realizan los carcelerxs solo son para saber manejar la porra, esposas, escudos, gas pimienta y conocer puntos vitales para poder hacerte el mayor daño posible sin dejar marcas. De hecho, han aparecido muchxs internxs muertxs, en principio, por causas naturales y, cuando sus familaires pagaron una segunda autopsia, sus cuerpos sufrían contusiones, roturas y machacamientos internos, a causa de… ustedes deben de ser quienes investiguen estos casos.

Sexta.- En el año 1995, en el que el Estado espñol se promulgó un nuevo código penal, supuestamente má moderno y progresista, con penas no tan severas como en el anterior, el de la dictadura. Totalmente engañoso, pues decían que al cumplir un tercio de la condena tendrías permisos y a los dos tercios libertad condicional. Grave error el de quien confiara en los supestos beneficios del nuevo código penal, puesto que está comprobado que todo fue una gran farsa: se nos prometía una reducción de condena de cuatro meses por año y, al final, ni fue así ni parecido; sí que pusieron un sistema de puntos que nos dijeron se podrían canjear por reducciones de pena, pero, al final, solo pueden canjearse por llamadas telefónicas o vis a vis especiales. Nosotrxs exigimos que se nos vuelva a aplicar el viejo código del 73 y nos vuelvan a dar las redenciones ordinarias y extraordianarias, puesto que todo ha sido un gran engaño y la aplicación del nuevo código ‒que ha sido reformado en más de treinta ocasiones, la mayoría de ellas para endurecer aún más las penas‒ no ha hecho más que perjudicarnos. Aquí los únicos que disfrutan de permisos y libertades condicionales son los banqeros, violadores, pederastas, la realeza y políticos corruptos que desvalijan las arcas del estado. A lxs presxs que han nacido en barrios obreros y marginales y, a falta de mejores alternativas, han realizado pequeños robos y hurtos o han trapicheado al por menor para comprar la dosis diaria de droga, ya les tratan como irrecuperables, les meten en el tratmiento con metadona y les tiran en los módulos, sin ninguna clase de apoyo psiclóco ni de garantía de recuperación y, además, les hinchan a pastillas. A caua de llo, muchxs internxs, al acab d elos meses, aparecen muertxs por sobredosis como las, que se sepa, más de 70 personas que han muerto en las cárceles en lo que va de año,muchas de ellas por sobredosis, otras por supuesto “suicido” y otras por enfermedad grave, sin que se haya pensado siquiera en excarcelarles como pide la ley.

Octava.- Desde 2015, también se ha implantado en el Estado español algo llamado “prisión permanente revisable”, o sea, cadena perpetua decorada con otro nombre para disimular que entra en contradicción con la constitución española de 1978. Solicitamos la derogación de esta ley, anticonstitucional, por mucho que quieran embellecer su nombre los diputados de derecha o extrema derecha. Condenas de 20, 25, 30 y 40 años son ya, de por sí, cadenas perpetuas sin lazos para regalo.

Novena.- A causa de todas las anomalías que estamos sufriendo lxs presxs del estado totalitario español le comunico que el próximo día 1 de mayo vovlveremeos a reivindicar nuestros derechos costitucionales con una nueva huelga de hambre que puede tener una duración de 7 a 30 días y que, en caso de que no se tengan en consideración nuestras reivindicaciones, estaremos dispuestxs a acudir a acualquier secretaría pro derechos humanos con más huelgas de hambre, incluso indefinidas, hasta que nustrxs compñerxs presxs enfermxs no sean puestxs en libertad y que pase lo mismo con lxs que ya hayan cumplido veinte años íntegros. Solo solicitamos nuestros derechos como seres humanxs, no ningún beneficio.

En Córdoba, a 1 de mayo de 2019

Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

Carmen lleva ya 41 días en huelga de hambre. Lxs compis del Grup de Suport a Presxs de Lleida nos han hecho llegar esta convocatoria de un día de acciones de apoyo para el próximo 24 de abril. Pero la solidaridad debe alcanzar también a Francisco Chamorro Jiménez, Pedro Escudero Gallallardo, Belén Vázquez Campillo, Manuel Arango Riego, Ibón Iparraguirre, y a todas las personas presas gravemente enfermas.

¡EXCARCELACIÓN DE CARMEN BADÍA Y DE TODAS LAS PERSONAS PRESAS GRAVEMENTE ENFERMAS!

Como ya sabéis, Carmen Badía Lachos sigue en huelga de hambre indefinida para exigir su excarcelación por enfermedad grave. La compañera se mantiene animada y fuerte anímicamente, y agradece un montón todas las muestras de apoyo que recibe, así como las cartas y dibujos que le llegan a la cárcel de Zuera. Nos comenta que por favor, digamos a todxs que no contesta las cartas porque está muy floja y casi no puede escribir. Casi no puede hablar y se cansa muchísimo. Además la estan jodiendo todo lo posible, no le enseñan los resultados de las pocas pruebas que le hacen y le están poniendo partes, entre otras cosas, por difundir supuestas noticias falsas a través de los grupos del exterior. Pero ella está dispuesta a llegar hasta el final. La lucha a nivel legal sigue, pero igual de importante es mantener la lucha en la calle, para que se vea que la campaña por su excarcelación sigue y que hay gente apoyando desde muchas partes.

Por todo esto, SE HA CONVOCADO PARA EL 24 DE ABRIL (miércoles) DÍA DE ACCIONES SOLIDARIAS CON CARMEN BADÍA. Por el momento, habrá dos concentraciones, en Madrid (delante de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias) y en Zaragoza (en los Juzgados).

Aparte, se anima a todas las personas y grupos a hacer acciones o actos de apoyo ese día 24. Ya sean concentraciones, encarteladas, pancartas, mesas informativas o lo que se le ocurra a cada unx segun su situación. Estaría muy bien si esas acciones o actividades se pueden documentar mediante fotografías para compartirlas en las redes, para transmitir sensación de unidad y coordinación.

Por otro lado, tal como pone en el cartel es importante estar atentxs a las redes por si llegaran a hospitalizar a Carmen (no sabemos si la atenderían en la misma cárcel o tendrían que sacarla fuera). Si es la segunda opción, se realizará concentración delante del hospital, y sería muy importante tenerlo presente para difundir y asistir llegado ese momento.

Animamos ha hacer vuestros propios carteles difundiendo los actos que hagáis en vuestras localidades (en caso que sean actos públicos, claro).

Muchas, muchas gracias por el interés y la implicacion de todxs.

Actividad en la calle La cárcel mata Presxs en lucha

Aquí va el texto de un “artículo” escrito por un compañero nuestro como contribución a un “suplemento informativo sobre la lucha por los derechos de las personas presas”, editado por La Directa y que podéis ver o descargar, en catalán, pinchando en la imagen de arriba. Publicamos este escrito, con su título y texto originales, en lugar de la versión muy tergiversada ofrecida en El Salto, una traducción de la versión catalana inicial, ya escasamente fiel al original en castellano que ahora podéis leer aquí. Doble tergiversación, porque en la publicación catalana, ya se cambiaba sustancialmente, en un sentido ciudadanista, lo que había escrito nuestro compañero y, luego, se retraduce al castellano con un ánimo, si pudiera ser, aún más “izquierdista”. El tono del artículo ya era bastante neutro, para adaptarlo al estilo “periodístico” de la publicación, pero lxs traductorxs y retraductorxs se han esforzado tanto en limarle los dientes aún más, que el autor ya no lo reconoce, ni tampoco el colectivo Tokata. La reflejada en La Directa y en El Salto no es nuestra manera de pensar y escribir: nosotrxs no estamos reclamando “que se respeten los derechos humanos”, sino que luchamos en defensa de nuestra gente, por la destrucción de las cárceles, del Estado y del Capital; para nosotrxs, no existe España, sino el Estado español con sus cárceles, el territorio y la población dominadxs por él; no hubo ninguna “transición democrática”, sino una “transacción” –como dicen lxs compañerxs del colectivo Etcétera– entre “los que mataron a Lorca y los que mataron a Nin”, para “democratizar” superficialmente el régimen franquista, en el que aún vivimos; para nosotrxs es un orgullo mencionar al grupo COLAPSO y el anarquismo de algunos compañeros presos sociales que participan en la propuesta, detalles censurados; nosotrxs no solemos hablar de “estrategia”, sino que intentamos explicar nuestra experiencia con otro lenguaje, que queremos lo más ajeno posible al del ejército, la política y el periodismo, experiencia y lenguaje nuestrxs de lxs que no ha quedado apenas rastro, después del lifting; sí que quisiéramos poner al descubierto la “estrategia” del Estado, pero en la versión light publicada han quedado borrados todos nuestros intentos de hacerlo. En fin, aquí está lo que de verdad escribió nuestro compañero, bastante más interesante, a nuestro juicio, como reflexión sobre la experiencia de la vigente propuesta de lucha, que lo que ha quedado, después de los intentos de doma periodística.

ITINERARIO DE UNA PROPUESTA DE LUCHA

En las cárceles del Estado español existe ahora mismo un pequeño grupo de personas presas que están haciendo ayunos mensuales en defensa de una tabla reivindicativa de doce puntos donde se analizan una larga serie de situaciones que atentan contra la dignidad y la vida de la gente presa. Esta manera de proceder se parece mucho a algo que se hacía a finales de los años 70, en tiempos de la COPEL, de cuyas tablas reivindicativas se ha dicho, que realizaban, justo en el momento de la “Transacción democrática”, una verdadera radiografía crítica del sistema penal y penitenciario. Una actitud que ha tenido continuidad, desde entonces hasta ahora, en casi todos los intentos de lucha colectiva que se han producido dentro de las cárceles, hasta convertirse en costumbre. Este grupo de unas veinte personas dispersas en quince cárceles diferentes está discutiendo, a partir de un balance crítico de lo hecho desde que empezaron, la convocatoria de una huelga de hambre colectiva para el próximo 1 de mayo —que sería la cuarta, pues en 2018 han hecho huelgas parecidas en mayo, octubre y diciembre— y se plantea de aquí a entonces, ampliar la tabla reivindicativa, añadiéndole unos cuantos puntos, y diversificar los medios de lucha y expresión utilizados hasta ahora.

Para entender la actitud de esta gente hay que mirar un poco hacia atrás, a los inicios de esta situación, que viene durando algo más de tres años. Su origen está en la propuesta de crear una organización llamada ASPRELA (Asociación de Presos en Lucha Activa) que hicieron en 2015 unas cuantas personas presas desde el departamento de aislamiento de Estremera. Dos de ellos habían estado recientemente en la calle —uno cumplido y el otro fugado—, donde se relacionaron con un pequeño pero activo grupo pro presos que se había formado en Madrid autónomamente, en el sindicato de oficios varios de la CNT, y que les había apoyado antes de salir. También participaba este grupo, con continuas concentraciones en la plaza de Tirso de Molina y piquetes en las puertas de las cárceles madrileñas, en la actividad solidaria con las huelgas de hambre de José Antúnez y Xavier Guerrero o en una campaña por un tratamiento para las personas presas enfermas de hepatitis C igual al de la calle.

Los compañeros recién salidos se integraron en ese grupo, sumándose a sus actividades y participando en charlas, programas de radio y algún vídeo en internet, para denunciar los tratos cueles, inhumanos y degradantes de los que habían sido víctimas o testigos mientras habían estado presos, en especial las torturas y muertes en la cárcel de Navalcarnero a la que calificaron públicamente de Centro de Exterminio. Desgraciadamente, volvieron muy pronto a la cárcel, juntos, acusados de una larga serie de delitos. Y cayeron, precisamente, en Navalcarnero, donde fueron recibidos con provocaciones y agresiones, yendo a parar enseguida al régimen especial de castigo. La propuesta de ASPRELA fue su manera de afrontar la terrible presión, creciéndose en lugar de achantar. Bajo esas siglas, hicieron algunas huelgas de hambre y denunciaron, por ejemplo, la situación de varias personas presas con enfermedad grave. Consiguieron la colaboración de unos cuantos compañeros de aislamiento, nombraron un coordinador y varios encargados de zona, redactaron unos estatutos y una tabla reivindicativa y elaboraron un calendario de acciones.

Demasiado para un par de pequeños grupos autónomos anarquistas como el de Madrid y el Tokata de Valencia, sobre quienes recaía la responsabilidad de difundir la propuesta. Y también para algunos compañeros presos, de ideas anarquistas, que supieron de ella y querían sumarse, como Peque, único miembro en activo de COLAPSO (Colectivo Anarquista de Presos Sociales), veterano de la resistencia anticarcelaria. Cada cual a su tiempo y manera, les dijeron a los compañeros de ASPRELA que en su propuesta estaba todo decidido de antemano, que era demasiado vanguardista. Pensaban que tanto los objetivos como los medios de la lucha, así como la forma de organización, la cuestión de si se utilizaban siglas o no, etc., eran detalles que tenían que ser discutidos horizontalmente, entre todas las personas participantes. Del diálogo que desencadenaron estas críticas surgió la propuesta actual. En verano de 2016, como material de debate sobre qué hacer y cómo ante las situaciones de abuso diversificado y continuado que viven las personas presas en las cárceles del Estado español, empezó a difundirse una síntesis de los textos elaborados hasta entonces por los compañeros, que integraba los resultados del debate anterior e incluía los doce puntos de la tabla actual. Se proponía también hacer uno o dos ayunos mensuales de un día, como signo de participación activa, y denunciar todo lo denunciable. Y se pedía la colaboración tanto de las personas presas como de la gente de la calle con sensibilidad anticarcelaria. Ya que la gente presa lo tenía muy difícil para sostener esa especie de asamblea permanente a distancia que se estaba proponiendo, dadas las condiciones de atomización e incomunicación en que vivía, impuestas a través de años de conflicto permanente, por la administración carcelera, para prevenir e impedir cualquier intento de lucha colectiva.

Mirando todavía un poco más atrás, la autoridad carcelera está bien escarmentada desde los tiempos de la COPEL, cuando se logró, luchando por la extensión de la amnistía a los presos sociales, formar una comunidad de lucha en la que llegaron a participar varios miles de personas presas, con bastante eco solidario en la calle. Pasando por la querella contra las torturas de Herrera de la Mancha, en el 79, donde se denunciaba, desde dentro y desde fuera, la tremenda represión contra el anterior episodio. Por la lucha de los preventivos del 81 al 83, con la que se logró la excarcelación de 7000 personas. Por los intentos de los presos fuguistas, del 83 al 92, entre los que figuró la APRE, que insistieron una y otra vez en planes de evasión por la brava donde se apoderaban de los módulos de castigo, y hasta de cárceles enteras, tomando a los carceleros como rehenes para buscar la fuga y, al no conseguirla, utilizarlos para forzar la publicación de series de reivindicaciones donde denunciaban, como se hace ahora, la acumulación de abusos que estaban sufriendo, también como ahora, las personas presas. Y por las vicisitudes de la lucha contra el FIES, ambicioso intento de volver a crear una comunidad de lucha anticarcelaria, basada en la defensa de una serie de reivindicaciones, resumidas en las célebres cuatro: ni FIES, ni dispersión, ni enfermos en prisión, y límite de cumplimiento en 20 años.

Precisamente, se trataba de afrontar la situación creada por la aplicación, a lo largo de veinte años atravesados por todos esos conflictos, de una serie de medidas tomadas por el Estado para que no pudieran volver a planteársele semejantes desafíos: impunidad, incluso legalización, de la tortura y los malos tratos; régimen especial de castigo; control cada día más intenso y tecnificado; arbitrariedad en los traslados; construcción de macrocárceles; oscurantismo estadístico, por un lado, y tergiversación mediática, por otro, de lo que sucede en las cárceles… Todo lo cual hacía necesaria la contribución de gente de la calle a la restauración, de aquel “espacio de lucha” del que se hablaba durante la campaña contra el FIES. Para que las personas presas puedan reflexionar colectivamente, dialogar y decidir sobre sus necesidades y problemas, sus objetivos y los medios para alcanzarlos, es necesario que todo lo que digan todas les llegue a todas con la mayor fluidez posible. Para que sus denuncias, reivindicaciones y acciones tengan resonancia en la calle, hacen falta personas y herramientas de comunicación que las difundan, solidaridad y coordinación dentro-fuera en la movilización y en la acción. Y también es indispensable que quienes están dentro de los muros se enteren de lo que se hace fuera. Eso sería, en principio, el espacio de lucha: una red de comunicación que haga posible el diálogo, la decisión y la acción comunes entre todas las personas y grupos participantes, dentro y fuera.

Y eso es lo que se ha estado intentando crear desde que empezó a difundirse la actual propuesta, en verano de 2016. Desde entonces hasta los primeros meses de 2018, entre veinte y treinta personas presas estuvieron haciendo ayunos al menos los días 1 y 15 de cada mes y enviando escritos al congreso de los diputados, a la secretaría general carcelera y al “defensor del pueblo”. Quien no podía o no quería ayunar, por su estado de salud o por lo que fuera, se limitaba a enviar los escritos. También se publicó una lista, actualizada con frecuencia, con los nombres y direcciones de quienes participaban. Se hicieron varias huelgas de hambre colectivas, con participación de unas ocho o nueve personas, en apoyo de las Nais Contra A Impunidade gallegas, criminalizadas por denunciar la muerte del hijo de una de ellas en un cuartel de la guardia civil. O con “los tres de Lleida”, condenados por apoyar a un preso que denunció malos tratos de los carceleros, los cuales resultaron absueltos mientras él era condenado por una contradenuncia. Asimismo, se realizaron multitud de huelgas de hambre individuales o de pequeños grupos y otros actos reivindicativos, como huelgas de patio y de silencio, escritos firmados colectivamente, autolesiones o incendios de celdas, para protestar por malos tratos y torturas, reivindicar excarcelaciones por enfermedad o traslados más cerca de la familia, denunciar la explotación laboral y otros abusos… El apoyo en la calle, más bien escaso, aunque no faltaron del todo la comunicación y algunas actividades de difusión y visibilización de lo que sucedía dentro, así como un par de intentos, aunque fracasados, de coordinación, por parte de algunos grupos de apoyo.

Ante la dispersión de esfuerzos que ellos apreciaban en todo eso, a partir de febrero de 2018, algunos compañeros presos en lucha propusieron para el 1 de mayo una huelga de hambre colectiva de un máximo de quince días que debía servir para coordinar las acciones de la gente de dentro lanzando un llamamiento unificado a las personas y grupos que desde fuera quisieran apoyarles, para actuar todas al unísono. Desde antes de empezar, tuvo eco en la calle la convocatoria —lo mismo que el debate entre las personas presas que se iban adhiriendo, unas veintitantas—, difundiéndose en radios libres, en internet, en charlas, jornadas, carteles, panfletos, folletos y otras publicaciones en papel, en al menos nueve ciudades, con concentraciones y acciones callejeras en tres de ellas. Enseguida, se propusieron nuevas convocatorias, para octubre y diciembre, buscando, desde el principio entablar comunicación con toda organización abolicionista y defensora de los derechos de la gente presa con la que se pudiera conectar. Haciendo especial hincapié sobre la catástrofe médico-sanitaria en las cárceles y asumiendo el decálogo de la sanidad penitenciaria propuesto por la APDHA. A partir de septiembre, en una cantidad creciente de lugares, fue comentada la propuesta en actos públicos, se hicieron pintadas de todos los tamaños, se pegaron carteles y se colgaron pancartas, se informó sobre todo ello en internet, en emisiones de radio y en publicaciones impresas. Hasta finales de diciembre, se sucedieron ininterrumpidamente este tipo de actividades, mezcladas con una gran cantidad de marchas, concentraciones y acciones callejeras. Unas en directa y explícita relación con la convocatoria de huelga de hambre, otras en clara confluencia y otras a su propio aire.

Así, se puede decir que con toda esa actividad ha fluido una corriente anticarcelaria en la que se han coordinado grupos autónomos y libertarios, familiares autoorganizados, abogados solidarios, asociaciones abolicionistas, personas individuales y medios de difusión más o menos marginales o integrados, una pluralidad de fuerzas que adquieren auge, animando y ampliando considerablemente el campo anticarcelario. Conscientes de ello, los compañeros presos en lucha, han decidido hacer una nueva propuesta de huelga de hambre y movilización conjunta, a iniciar el próximo 1 de mayo, con tiempo suficiente para que se vayan articulando los acuerdos y proyectos colectivos que se ha visto surgir en estos meses. Mientras, entre la gente presa, se ha reiniciado, sin abandonar los ayunos mensuales, el debate sobre su propia propuesta, que se está desarrollando en dos sentidos. Primero, con la añadidura de dos nuevas reivindicaciones, una que se refiere a la limitación del máximo de cumplimento, dirigiéndose, por tanto, contra las diversas formas de cadena perpetua y el endurecimiento punitivo, y otra que apunta a la indefensión jurídica que sufren estructuralemente las personas presas en el actual sistema penal. Y segundo, con la propuesta de ampliar el envío de escritos a las instituciones internacionales y europeas de prevención y denuncia de la tortura y defensa de los derechos humanos. Mientras se reflexiona, la lucha sigue, con la huelga de hambre y sed de Carmen Badía Lachos, la campaña por la libertad de Antonio Nieto Galindo y la visibilización de otros casos, tanto de personas con enfermedad muy grave que deberían ser excarceladas —Francisco Chamorro, Belén Vázquez Campillo, Pedro Escudero Gallardo…— como de cadena perpetua encubierta, el de Enrique Del Valle González, por ejemplo.

Actividad en la calle Huelga de Hambre Mayo de 2019 Presxs en lucha

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