Mes: <span>noviembre 2020</span>

Huelga de Hambre Rotativa 2020

Lxs compis del Grup de Suport a Presxs – Lleida nos dan noticias de David Rojas Fernández, preso en lucha que participó de la huelga rotativa por la salud de lxs presxs del 10 al 20 de octubre. El compañero ha mandado varias instancias en relación con la huelga y también sobre la huelga de patio que realizó al finalizar sus días de ayuno, para seguir reivindicando los 14 puntos de la tabla así como los puntos específicos de esta huelga rotativa. Decir que el compañero ha sido trasladado recientemente a la prisión de Zuera, en Zaragoza, donde sigue en primer grado. La imagen de arriba es de la encartelada realizada en Lleida para difundir los turnos de la huelga rotativa de este noviembre.

Cárcel de Murcia II, octubre 2020

Hola X,

Te escribo durante mi turno de huelga de hambre. Espero que a la llegada de esta carta estés bien. Yo estoy en mi cuarto día de huelga de hambre. Casi no voy al baño a hacer mis necesidades, cuando me levanto de la silla o de la cama me mareo, pero ahí voy. Estoy sin fuerzas. Me duelen los riñones desde que empecé la huelga de hambre. Tengo el estómago como si me hubiesen pegado un puñalón. La verdad es que es duro, y más cuando es la primera vez que realizo algo así. Mañana finalizaré mi turno de huelga de hambre. Me hubiera gustado poder hacer mas días, pero creo que lo paro aquí. Los días que me quedan de mi turno, me centraré en hacer escritos y denuncias.

Como te he dicho, voy a empezar una huelga de patio. Aquí hay presos que me dicen que no sirven de nada estas reivindicaciones y las movidas que hacemos. Y yo les digo, que por lo menos hacemos algo más que dejar pasar los días, estamos luchando por nuestros derechos. Derechos también para esos que no hacen nada.

Como sabes, después de pasar por Junta, me dejan en primer grado. He pedido traslado a mi tierra, y si no me lo dan, a Madrid o Zaragoza. Sé que no me van a llevar a mi tierra. Lo sé, pero no dejaré de pedirlo. La verdad es que estoy bastante quemado de Campos del Río, necesito un cambio de aires. No se donde acabaré ni si va a ser peor o mejor, pero el cuerpo y la mente me pide salir de aquí y despejarme un poco, dentro de las posibilidades de estar encerrado, y chapado en aislamiento. Supongo que cuando unx lleva tiempo en la misma prisión, y si además no tiene con él a compas de su misma movida, siente que tiene ganas de moverse. Ya te diré dónde acabo.

Te adjunto aquí varias instancias. Donde informo del inicio de mi huelga de hambre, la de la huelga de patio, donde solicito que envíen escrito a Sanidad Penitenciaria y al Defensor del Pueblo entre otros.

Hablamos pronto, ¿vale?. Un abrazo para todo el grupo y sobre todo para ti. Cuídate.

Un día mas para los preventivos, un día menos para los condenados. Salud y libertad.

Quiero dirigir unas lineas a mis compañeros:

Compas, todos los que estais en el listado de presxs en lucha como otros que por varios motivos lo hacéis anónimamente.

Yo nunca había realizado una huelga de hambre en 22 años que llevo por estas casas. Sí había reivindicado cosas, pero de forma individual y no mediante huelgas de hambre. Siento que el ir todxs a una se ha perdido, pero las condenas que nos buscamos en movidas anteriores sí las estamos pagando. Yo sí pienso que es importante la unión.

Decir que tan solo pude realizar cinco días de huelga de hambre. Es duro, y más siendo la primera vez. Aun así, quiero decir que a partir de mañana voy a realizar una huelga de patio, de un par de semanas, para seguir reivindicando los puntos de la tabla reivindicativa y para denunciar la desatención médica. Pienso que es una forma de seguir poniendo mi granito de arena. Creo que estaría bien buscar más formas de llevar a cabo nuestras reivindicaciones de forma colectiva, no solo con huelgas de hambre. Además, según las opciones que tenga cada unx, se pueden realizar acciones individuales para reivindicar el objetivo común.

Un abrazo fraternal a todxs.

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga de Hambre Rotativa 2020

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 05-XI-2020)

Huelga de Hambre Rotativa 2020

En el blog del Grup de Suport a Presxs, Lleida comparten esta respuesta suya al compañero Toni Chavero, fomentando el dialogo, debate y comunicación entre los grupos de apoyo y lxs presxs. Según dicen, lo ven como una manera de avanzar en la lucha, hacer los muros lo mas frágiles y franqueables posibles, intentar que no sean un obstáculo en nuestro propósito, que es, hacer que grupos y presxs sean una comunidad de lucha y que ninguna institución se interponga entre ellxs. Es por ello que desde hace un tiempo han apostado por fortalecer esa comunicación fuera-dentro / dentro-dentro para generar debate y que de ese debate nazca un objetivo de hacia donde caminar y trabajar juntxs por la destrucción de las cárceles. Por eso, han querido seguir con el diálogo, contestando a su ultima respuesta, donde se dirigía a los grupos en base a las reflexiones que estos habían mandado y es la que compartimos a continuación. La imagen de arriba nos llega desde Madrid, y corresponde a la protesta que se lleva haciendo un tiempo en Tirso de Molina por la prohibición del Ayuntamiento a poner los puestos políticos que se llevan poniendo desde hace décadas.

Buenas Toni,

Hace ya un tiempo pediste a los grupos que aportaran sus opiniones sobre las HH, tanto las rotativas como las no rotativas. Vemos esto como una forma de seguir apostando por el diálogo dentro-fuera y al revés, ya que como siempre decimos (aunque no siempre aplicamos) formamos parte de la misma comunidad de lucha. Por eso nos pareció muy interesante tu propuesta de que se mandaran estas opiniones, no solo por el acto de que recibierais esta info, sino como una forma de abrir la puerta y apostar por fomentar mas el diálogo y la interacción desde ambos lados del muro, tanto de cosas concretas (como esta), sino también como una manera habitual y natural de comunicarnos, una forma de poder debatir y avanzar conjuntamente.

Haciendo auto crítica pensamos que seguramente no traspasamos con la fluidez y la constancia necesaria hacia dentro no solo lo que hacemos en la calle, sino también las ideas y opiniones que tenemos entorno a la lucha colectiva y las movidas que van saliendo de ella. Pensamos que desde dentro ocurre lo mismo. Pocas veces alguien hace demandas en este sentido, o se dirige a lxs de fuera para iniciar de forma común debates y compartir.

Así pues, tu propuesta nos gustó y por eso en su momento animamos a los demás grupos a que también os hicieran llegar sus aportaciones. Se supone que todxs lxs de la lista recibisteis todas estas aportaciones de la calle, aunque solamente tu – al menos por ahora – has dado una respuesta a ellas, siguiendo así con el diálogo. Leímos atentamente tu extensa carta, dirigiéndote a cada grupo. Y pensamos que, como hemos dicho anteriormente, puede estar bien seguir hablando, aunque sea con papel y tinta.

Vemos importante hablar sobre uno de los temas que tu sacaste: la horizontalidad. De hecho, es cierto que seguramente es un aspecto a mejorar desde ambos lados. A menudo falta sinceridad, y no hablamos solamente de que alguien «mienta» en si ha hecho un ayuno o no, en si «exagera» algo que le ha pasado, sino sinceridad en torno a qué opinamos, sentimos, reflexionamos sobre esta lucha colectiva y demás aspectos.

Qué pensamos que no funciona y porqué, qué se puede mejorar, en qué fallamos, qué se está haciendo bien… (y nos referimos ha ambos lados). A veces, desde fuera parece que nos da miedo o respeto deciros nuestras opiniones, discrepar de vosotrxs en algunos temas, expresarnos con sinceridad y directamente en relación a si algo nos parece bien o mal, si lo vemos adecuado o no, ya sea de forma global o hacia alguna persona presa en particular en algún determinado momento. Quizá es porque a veces hemos sentido que algunas personas se ponen a la defensiva, ven estas discrepancias o cuestionamientos como un ataque. Quizá es porque nos falta constancia y enfoque a largo plazo. Quizá es porque nos falta conocimiento de lo qué significa realmente estar en la cárcel y no nos sentimos con «autoridad» para opinar. Quizá es porque desde fuera nos hemos acostumbrado a seguir vuestros tempos y decidir si apoyar o no vuestras propuestas, acciones, huelgas… mas que a participar realmente de un diálogo y debate con vosotrxs y decidir conjuntamente. Quizá es porque aunque digamos que no, la barrera y separación dentro-fuera sigue siendo demasiado grande, o la hacemos demasiado grande (y no nos referimos a la barrera física). En general, sentimos que desde dentro también os cuesta decirnos a lxs de fuera las cosas, lo que pensáis que acertamos y en lo que pensáis que no, lo que pensáis que falta, transmitirnos propuestas e ideas de que pensáis que podemos hacer desde fuera.

La horizontalidad es un pedazo de tema que allí está y nos alegramos que le estés dando vueltas. Pensamos que este tema condiciona e influye precisamente en muchos otros, y especialmente en las relaciones dentro-fuera, pero también en las relaciones fuera-fuera, y dentro-dentro. ¿Somos/sois realmente horizontales a la hora de decidir, hablar, contarcon lxs demás? No sabemos si apetece iniciar este debate o profundizar en él, pero ahí queda.

En tu respuesta a nuestra aportación te refieres directamente a una pregunta que lanzamos «¿Que comporta estar en una lista como esta?» Estamos totalmente de acuerdo en lo que dices “Solo hay dos formas de vivir en la cárcel, una es el sometimiento a los esbirros de la institución penitenciaria y otra (la nuestra) es el enfrentamiento.

«Entendemos que lxs presxs que no quieren problemas por los ‒por los motivos que sea‒ y andan en el sometimiento, no es que sean peores que nosotrxs, pero sí que dificultan nuestra labor libertaria, desde el momento en que muchxs de ellxs se convierten en carcelerxs, algunxs sin darse ni cuenta y otrxs con plena conciencia. En todo caso, estar en la lista requiere de ciertos esfuerzos y compromisos, y yo, en mi diálogo, estaré felicitando a quienes estén activamente en las huelgas de hambre que se realicen, o en cualquier acto individual o colectivo que efectúen.”. Nosotrxs también valoramos enormemente a lxs que tenéis la inquietud, el valor, las ganas, la constancia, la implicación y la coherencia de seguir en esta lucha de manera activa, colectiva, coordinada. O al menos intentáis que así sea. Mantener vivo el espíritu de comunidad, el pensar mas allá de unx mismx y sus propios problemas, unx mismo y su condena, sino ver la cárcel como lo que es. Ver a lxs presxs como sujetos activos, con CONCIENCIA de lo que sois y lo que esto significa.

Vivirlo con dignidad y rebeldía. Es por eso que, al menos nosotrxs, pensamos que vale la pena poner un esfuerzo en la Propuesta de Lucha, meterle energía y dedicarle una parte importante del tiempo y trabajo que hacemos desde el grupo. De hecho a veces nos frustramos de no saber qué mas hacer, de ver que somos tan pocxs, que nos faltan manos, que quizá tenemos demasiado miedo de hacer según que cosas. Nos frustramos de no saber como hacer que esto llegue a mas gente de la calle y a mas gente de dentro.

No saber por qué no hay mas presxs que vean esta importancia que nosotrxs y vosotrxs le damos a no ir cada unx por libre. Sobre todo esto, ya hace un tiempo mandamos a todas las personas del listado un envío con la propuesta de lucha y una explicación de la misma.

Para que todo el mundo pudiera leer detalladamente –o volver a leer detalladamente– en qué consiste la movida, en qué principios se basa, qué forma de trabajar busca. Aunque no ha habido feedback al respecto.

En relación a cómo hacer que mas personas de dentro se unan a esto, a lo mejor es cierto que, como dices, os corresponde mas a vosotrxs que a nosotrxs. Aunque algo de responsabilidad debemos tener desde fuera… ¿no? También le damos vueltas a como hacer que la gente que va entrando nueva en la movida se sienta participe, se abra, exponga sus ideas, tenga un papel activo. Una compañera le preguntaba precisamente a Peque en una carta, qué hacéis desde dentro para intentar fomentar esta unión, para intentar que las nuevas personas supuestamente interesadas sigan avanzando en el recorrido y no queden en un segundo plano, donde a veces no se sabe ni si están o siguen estando. ¿Le escribís a la peña nueva que entra en la lista para ver quienes son, aconsejarlos y arroparlos? Pensamos que quizá hay gente que entra en esto pero no tiene un recorrido ni experiencias similares de lucha, y que a su alrededor (ni en la cárcel donde está ni siquiera en la comunidad autónoma donde está la cárcel) no hay ningún otro preso que participe, por lo que la info que tiene es solamente lo que desde el grupo de fuera se le ha transmitido. Pero seguramente esto no es suficiente para que a la persona se le despierta una pasión, para que se sumerja en “este universo” y sepa navegar en él con ganas, ilusión, propuestas, actitud.

Y ya que hablamos de inquietudes, nos apetece compartir contigo otra que tenemos y que hablamos de vez en cuando en el grupo, aunque de manera algo informal: el tema del genero. ¿Por qué no hay mujeres en Presxs en Lucha? ¿Por qué se oye tan poco la voz de las mujeres? Cierto es que comparativamente, dentro de las cárceles hay muchas menos mujeres que hombres, pero esto no debería ser justificación para que no haya mujeres que luchen de forma activa, abierta, coordinada, y se sientan atraídas por esta movida ¿Cómo llegar a ellas? ¿Contemplamos desde dentro y desde fuera sus necesidades especificas? La realidad es que muchas veces las mujeres presas están doblemente jodidas. A lo mejor falta algo (que tampoco sabemos qué) para que ellas puedan verse representadas, incluidas, apoyadas en todo esto a nivel colectivo. Por ejemplo, algo que se nos ocurre así a voz de pronto, es que en las 14 reivindicaciones, incluso en las reivindicaciones especificas a nivel de salud en las que se está haciendo hincapié en la actual huelga rotativa, no hay menciones a las particularidades de las mujeres presas. Embarazos, abortos, agresiones sexuales, separación de lxs hijxs, menstruación, dispersión permanente al no haber prácticamente «cárceles para mujeres”… Hace poco, una compañera presa en Mas d’Enric (Tarragona) fue trasladada a Brians para pagar una sanción en el DERT (aislamiento), porque en el DERT de Tarragona no se contempla que allí puedan haber mujeres. Solo como un ejemplo mas del distanciamiento permanente que muchas de ellas sufren respecto a sus lugares de origen o su entorno, incluso para pagar una sanción.

En relación al tema de las mujeres, aprovechamos también para hacer referencia a qué papel tenemos las mujeres de los grupos de apoyo, como nos ven a veces los compas de dentro, como se cae una y otra vez en el ligoteo, en los piropos, en formas de relacionarse distintas si la persona del grupo con quien hay contacto es un hombre o una mujer. Este tema sí ha salido alguna vez en aportaciones que habéis hecho varios de vosotros desde dentro. Pero sentimos que a veces se aborda superficialmente sin un debate real sobre el problema. También sentimos que a menudo se sigue hablando de nosotras pero sin nosotras. Como ya hemos dicho en alguna otra ocasión, si este tema de verdad se quiere abordar, igual se nos tendría que preguntar directamente a las de fuera qué pensamos, como lo vivimos, que opinamos, qué problemas tenemos en la comunicación con los de dentro. Quizá esto vuelve a remitir al tema de la horizontalidad que hablábamos al principio.

A lo mejor esta carta es demasiado desordenada y viene a decir poco. Sentimos si no hemos sabido profundizar mas en los temas. A lo mejor nos hubiéramos tenido que centrar en un tema concreto y abordarlo mas detalladamente en vez de verter aquí pensamientos varios que puede ser que no lleven a nada. Y seguramente hay muchos mas temas que se podrían tratar, o temas que ves/veis mas importantes, pero estos son los que nos han salido releyendo otra vez tu respuesta. Aun así, esperamos y nos gustaría seguir con el debate, tenga la forma que tenga, contigo o con mas compas que quieran y tengan ganas de charlar y opinar.
Un abrazo libertario, sincero y caluroso de parte de todxs. Gracias una vez mas por tus aportaciones y palabras. Aquí seguimos!

                                                                                                 noviembre 2020

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Huelga de Hambre Rotativa 2020

Hablamos de la huelga de hambre rotativa por la salud y la vida de las personas presas, en su octavo turno de diez días, leemos algunas cartas de participantes y alguna otra de presos que hablan desde otras perspectivas. Hablamos con Conxi de la candidatura de Iñaki Rivera Beiras al premio de derechos manos 2020, llamando a votar por él.

Cárcel=Tortura Huelga de Hambre Rotativa 2020 Radio: Tokata Y Fuga

A primera hora de la mañana del jueves, 12 de noviembre unos neúmaticos ardiendo cortaban la circulación en la Gran Vía de entrada a Barcelona durante al menos media hora. En las proximidades, había dos pancartas, una de las cuales, colgada de un puente, decía: «Solidaridad combativa con los presos en huelga de hambre rotativa», en la otra había un mensaje de solidaridad con un preso de Brians II.

Lxs compis del Grup de suport a Presxs de Lleida nos contaban en su blog, el domingo 15, que «Ayer, sábado 14 de noviembre, estuvimos un par de horas delante del mercado, aprovechando la afluencia de gente. Montamos una mesita informativa en relación a la tabla de 14 puntos y la huelga de hambre rotativa que presxs en lucha de todo el Estado empezaron el pasado 1 de septiembre, para reivindicar una serie de puntos relacionados con la salud.»

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 05-XI-2020)

Actividad en la calle Huelga de Hambre Rotativa 2020

Publicamos ahora esta entrevista que le hizo Vicent Almela a Iñaki Rivera Beiras, profesor y estudioso crítico del derecho penal, de larga trayectoria en la defensa de los derechos de las personas presas y en la lucha contra la tortura, que viene sufriendo desde hace unos dos años fuertes ataques criminalizadores por parte de los sindicatos de carceleros por haber dicho públicamente que en las cárceles se tortura, cosa que las personas presas, sus familiares y amistades sabemos que es totalmente cierta. Para apoyarle frente a esos desleales intentos de criminalización y desprestigio algunas personas y grupos han promovido su candidatura al premio de derechos humanos de la Asociación Pro Derechos Humanos de España, candidatrura que los carceleros están intentando boicotear votando en masa por otro candidato. Sin ser nada partidarios de este tipo de cosas, animamos a votar por Iñaki como gesto de apoyo que el compañero se tiene sobradamente merecido. Se le puede votar en este enlace: apdhe.org/votacion-premios-derechos-humanos-2020-categoria-nacional

En noviembre de 2018, Iñaki Rivera, profesor de derecho penal y director del Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos de la Universidad de Barcelona (OSPDH), visitaba el plató del programa Todo se mueve de TV3 para hablar sobre las cárceles catalanas. En su intervención señalaba que las muertes en extrañas circunstancias, las torturas, los malos tratos y las vejaciones en los centros penitenciarios «no son casos aislados». Lo confirma desde hace años gracias a sus visitas semanales a los centros penitenciarios catalanes y por el hecho de estar en contacto directo con personas presas y sus familias. La afirmación le costó tres denuncias por parte de tres sindicatos de funcionarios de prisiones (CCOO, CSIF y ACAIP). Aunque la Audiencia de Barcelona dictaba en el mes de julio un auto de sobreseimiento de la causa contra Rivera, uno de los sindicatos denunciantes (ACAIP) presentaba este verano un recurso de casación al Tribunal Supremo.

¿Con qué dificultades se encuentra una persona presa la hora de denunciar malos tratos o cualquier otra vulneración de derechos fundamentales?

Muchísimas dificultades que prácticamente imposibilitan la tramitación de las denuncias. Hay que ser conscientes de que la persona presa está sola, en todo el sentido de la palabra. Incluso con una familia en el exterior, con suerte, la verá una o dos veces a la semana. El resto de horas y días está sola y, por tanto, los funcionarios tienen constantemente la oportunidad de acercarse y darle mensajes directos o indirectos para que retire la denuncia si no quiere sufrir represalias. Y las represalias en el mundo de la prisión se pueden dar de muchas maneras. Las directas, evidentemente, se traducen en más sufrimiento, palizas físicas, desprecio de la integridad física y psíquica, ataques contra la dignidad de una persona; pero también en la negación de beneficios penitenciarios, la no progresión de grado cuando toca, la involución o regresión de grado, la denegación sistemática de beneficios penitenciarios … La prisión es un laberinto punitivo-premial, una telaraña de premios y castigos. Por lo tanto, un preso se tiene que pensar mucho y mucho si denuncia o no. Difícilmente tendrá pruebas, siempre será su palabra contra la de un grupo de funcionarios que aportan el mismo relato. Aparte, los médicos penitenciarios raramente especifican bien las lesiones que la persona presa presenta y, sin un informe médico cuidadoso sobre lo que ha pasado, no tenemos nada. Por lo tanto, si el preso no tiene una prueba médica clara, no tiene testigos, se queda solo y sabe que el podrán putear, ¿cómo se le puede pedir que presente denuncia?

¿Cuál es su tarea a la hora de dar a conocer estos casos?

Hace cuatro años, creamos el Sistema de Registro y Comunicación para la protección de víctimas de Violencia Institucional (Sirecovi) con el objetivo de registrar precisamente estas vulneraciones de derechos. Hasta hoy hemos recogido más de 500 casos en el sistema penitenciario catalán; personas presas que se ponen en contacto con nosotros para denunciar cualquier tipo de vulneración. No todo es tortura, evidentemente. La persona presa nos da su consentimiento para registrar su testimonio y luego abrimos una vía de comunicación con el Síndic de Greuges y la Dirección General de Servicios Penitenciarios. No es un sistema que busque el castigo del culpable, sino que pone el foco en la persona desprotegida. En algunos casos, conseguimos una visita a la personapresa por parte del Síndic o del Departamento de Justicia. Durante la pandemia, se ha estado haciendo de manera virtual, pero no es lo mismo. Hay casos que han supuesto la apertura de una investigación reservada por parte de Servicios Penitenciarios. El problema es que después no tenemos acceso a los resultados de esta investigación y muchas veces termina archivada. Hay una opacidad absoluta en todo el proceso.

¿Con la situación derivada de la Covidien-19, qué restricciones se están imponiendo a las cárceles y cómo afectan a la población penitenciaria?

Desde que a principios de marzo se inició el estado de alarma, rápidamente se aplicaron medidas para cerrar aún más las cárceles y centralizar las competencias penitenciarias. Enseguida se prohibieron las visitas de familiares de carácter ordinario, a través de cristales, y también los vis a vis íntimos. Esto, para una persona presa, supone que le cierren la única comunicación que le queda con el exterior. También conlleva que aumente su miedo en relación con la pandemia y la posibilidad de que el virus entre en prisión. Las personas presas no pueden ver a sus familiares, pero cada día ven cómo entran y salen del centro los funcionarios, enfermeros, operadores, voluntarios… y, por tanto, piensan que pueden ser ellos los que entran el virus. La familia queda igual de aislada, sin poder ir a la cárcel a ver a su familiar y, por tanto, sin mucha información de cuál es su estado. Esto conlleva inquietud, tensión y estrés en ambos lados.

¿Qué medidas recomendáis desde el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos?

La relatora de derechos humanos de las Naciones Unidas Michelle Bachelet hizo unas recomendaciones muy claras para proceder a una excarcelación colectiva de la población penitenciaria el pasado mes de mayo. Como consecuencia de estas recomendaciones, movimientos sociales y organizaciones de derechos humanos de todo el Estado emitimos toda una serie de reivindicaciones y campañas dirigidas a las autoridades penitenciarias españolas. Simplemente reclamábamos que se respetaran las recomendaciones internacionales y, por tanto, exigíamos la libertad o la aplicación de beneficios penitenciarios a las personas presas de más de setenta años, gente con enfermedades crónicas, progreso a tercer grado de todas las personas que estaban en segundo grado de tratamiento y que habían disfrutado de permisos de salida satisfactorios, la excarcelación de mujeres con hijos a su cargo… No tuvimos respuesta. La penalidad en tiempos de coronavirus abre posibilidades para transformar una serie de aspectos, como el hecho de autorizar las videollamadas vía WhatsApp. No se puede continuar con la prohibición de internet en prisión, y ahora se ha puesto más de manifiesto que nunca. La pandemia está transformando la realidad carcelaria.

¿Reciben un trato diferenciado los y las presas políticas en relación con el resto de población penitenciaria?

Evidentemente que hay diferencias sobre cómo viven la cárcel unos y otros. Pero no diría que es por una cuestión de favor por parte de la administración penitenciaria, sino por una reproducción de las diferencias a nivel social que hay entre ellos. Es cierto que cada día los presos políticos reciben visitas del exterior, que llaman mucho la atención porque son infinitamente superiores a las de los presos comunes. ¿Esto es un beneficio o trato de favor? En realidad se hacen dentro de un marco legal. Los presos políticos catalanes tienen la suerte de que mucha gente del exterior les llama para comunicarse con ellos. En cambio, al preso social no lo visita nadie más que no sean los familiares. Al final, el mundo de la prisión conlleva una reproducción amplificada de la vida del exterior. Y en este caso también. El preso político, como ya sucedía en los años setenta, tiene organizaciones detrás, campañas de solidaridad en el exterior, platós de televisión donde se habla de ellos, prensa afín… y el preso social, normalmente, sólo tiene a su madre y su pareja. Por tanto, está claro que hay una diferencia entre preso político y social, ya que los primeros cuentan con unos recursos que nunca tendrá el preso social.

¿Cuál es el principal estigma social que sentís sobre las personas presas?

Muchas veces nos preguntan que qué haríamos con los violadores y los asesinos, pero esta es claramente una pregunta injusta porque no refleja en absoluto la realidad de la población penitenciaria. Los delitos contra la vida o la integridad o la libertad sexual no comportan más de un 5-10% de la población encarcelada. La clientela de la cárcel siempre proviene mayoritariamente de dos tipos de perfiles: los delitos contra la propiedad y el orden socioeconómico, y el delito contra la salud pública, es decir, robos y pequeños  trapicheos  de drogas, consumo, adicciones… Estas son las dos grandes categorías que suman el 80% de la población penitenciaria. Por lo tanto, si pensamos en un  retrato robot de un preso, estaríamos hablando de una persona joven, que en la mitad de los casos es extranjera, de perfil socioeconómico muy bajo, usuaria de drogas –legales o ilegales– y con un nivel de analfabetismo muy alto. También es un perfil de persona con algún tipo de enfermedad, hasta un 48% según la Sociedad Española de Sanidad Penitenciaria. El perfil de esta persona se ubica claramente en el sector más pobre y marginal de la sociedad.

Actualmente hay 513 mujeres en las cárceles catalanas, una cifra muy inferior a los 7.360 hombres. ¿Qué conlleva que haya menos mujeres y a qué perfil responden?

Si hablamos de mujeres presas, estamos hablando de un altísimo índice de mujeres extranjeras con un perfil de delitos vinculados al tráfico de drogas, con una biografía personal de mujer extranjera pobre que ha hecho de mula para llevar cocaína o heroína en países del Primer Mundo y con dos rasgos diferenciales que las atraviesan en la mayoría de los casos: la violencia machista y el ejercicio de la prostitución. Normalmente no responden a un perfil tan joven como los hombres; son mujeres de más de treinta años, con familia e hijos. Y con una diferencia importante respecto a los hombres: el hombre, cuando entra en prisión, casi siempre cuenta con la compañía de una mujer; en cambio, cuando una mujer entra en prisión, es casi sistemáticamente abandonada por su pareja hombre, que prácticame nunca cumple con su tarea de asistencia y acompañamiento. Por el contrario, la mujer que queda fuera, cuando es encarcelada su pareja, normalmente siempre se hace cargo tanto de de la asistencia a la persona presa como del cuidado de la casa y los hijos. Realmente la prisión está más preparada para recibir hombres, y la sociedad está mucho más preparada para enviar hombres a ella. La mujer entra en un mundo que no está pensado para ella, ni tampoco cuenta en la mayoría de casos con una red de apoyo en el exterior. Queda totalmente estigmatizada, sola, y defrauda todos los roles sociales que se esperan de ella.

Si analizamos el historial de los últimos diez años en las cárceles catalanas, vemos que la cifra de población penitenciaria se ha ido reduciendo. ¿A qué se debe?

Son muchos los factores para explicar estas cifras. Si nos fijamos en el índice de delitos de la década pasada en España y en Cataluña, vemos una línea horizontal, es decir, ni aumentaban ni disminuían. En cambio, la línea de población penitenciaria dibujaba una curva muy ascendente. Entre 2000 y 2010 pasábamos de 45.000 a 75.000 personas presas. Por eso hay que desmontar la creencia de que cuanto más delitos, más población penitenciaria. Hay que buscar otros factores que no tienen relación con la producción delictiva. También hay que remarcar que no es que ahora haya pocos presos, sino que en España y en Cataluña habíamos alcanzado unos niveles de población penitenciaria altísimos. Éramos, de largo, el primer país en encarcelamientos en la Unión Europea. Este hecho tiene que ver con la producción del derecho, los procesos de criminalización y la aplicación de diferentes códigos penales. El Código Penal de 1995 endureció de una manera muy significativa las penas contra los dos delitos de que antes hablábamos, contra la propiedad y la salud pública, y esto supuso un gran aumento de la población penitenciaria. Y luego vino la reforma de 2015, que redujo mucho la penalidad por estos tipos delictivos. Esto tampoco quiere decir que nuestro Código Penal actual sea precisamente benigno, sino que esta reforma vino acompañada de una nueva normativa sancionadora, el inicio de la llamada burorepresión: leyes administrativas, la ley de seguridad ciudadana o ley mordaza, el endurecimiento de la ley de extranjería en procesos de deportación … Esto conllevó que mucha gente fuera sancionada con penas diferentes a la privación de libertad y que otros fueran sancionadas directamente con expulsiones. Después hay una explicación de carácter económico: en periodo de retracción, paradójicamente, también se reduce la población penitenciaria. Hay una necesidad económica de vaciar las cárceles en época de crisis y, en cambio, en épocas de expansión de la economía nos podemos permitir el lujo de tener más gente encarcelada.

Las principales causas de muerte en las cárceles siguen siendo la sobredosis y el suicidio. ¿Por qué?

Te lo podría argumentar muchísimo, pero también te lo podría decir de una forma muy sencilla: lo que mata es la cárcel. Quiero decir que en la inmensa mayoría de muertes por suicidio y sobredosis lo que hay detrás es un gran deterioro de la salud psíquica de la persona. No es que se suiciden porque están locas, sino que en la mayoría de casos existe una biografía y un perfil familiar muy complejo, un uso problemático de las drogas, situaciones de maltrato, prostitución, adicciones muy fuertes… personas que en el exterior se sostenían mínimamente pero que cuando entran en prisión caen al fondo del agujero. La prisión no está preparada ni tiene los recursos suficientes para acoger estos perfiles. Y aquí empiezan los problemas con las peleas con los funcionarios y otros internos, la acumulación de faltas, sanciones, episodios de largo aislamiento, regresiones de grado… toda una maquinaria penitenciaria de destrucción y obscenidad. Si no eres muy fuerte para sobrevivir en este mundo, es probable que acabes pensando en quitarte la vida. La clave para mí sería que pensáramos en si estas mismas personas se suicidarían estando en libertad. ¿Se habrían suicidado o no? Seguramente no. Por tanto, lo que las ha matado es la cárcel.

¿Se investigan estas muertes?

Muy poco. Evidentemente, hay un trámite legal de levantamiento de cadáver, va a venir el forense y va a seguir un protocolo. Justo después de este proceso de levantamiento del cadáver, los cuerpos sin vida van al depósito forense, donde las familias van a hacer el reconocimiento de la persona. Una vez ya se ha hecho una primera autopsia sobre las causas de la muerte, inmediatamente piden que se entierre el cuerpo. En este momento, la familia aún está en estado de shock y raramente tiene ganas ni fuerzas para denunciar nada. En caso de que la familia quiera investigar la muerte después de unos días, resulta prácticamente imposible porque el cuerpo ya está enterrado. A veces la familia quiere detener el entierro y pedir una segunda autopsia, pero normalmente, cuando reaccionan, el cadáver ya está en fase de descomposición y muy deteriorado para hacer esta segunda prueba.

¿Crees que la cárcel es una solución a los problemas sociales?

Radicalmente no. Como decía uno de nuestros profesores, Alessandro Baratta, nunca podremos hablar de reinserción a través de la prisión, sino de la reintegración en la sociedad a pesar de la prisión. Por tanto, lo que deberíamos pensar es cómo crear una clínica de reducción de daños para paliar los efectos de la prisión. Así como en el uso de drogas se habla de los programas de reducción de daños, por entender que la droga puede ser una sustancia dañina, nosotros pensamos que la prisión en sí es una institución dañina, y por tanto también le tendríamos aplicar un programa de reducción de daños.

¿Cuando hablamos de medidas antipunitivistas, al que nos referimos?

Para nosotros, alternativa a la privación de libertad sólo hay una: la libertad. Mantener la persona en libertad; ahorrarle la experiencia de la prisión, que es una experiencia que te marca y te condiciona para siempre. Y es muy importante ser conscientes de que mantener a una persona en libertad no es sinónimo de impunidad. Hay muchos tipos de libertad: libertad vigilada, libertad controlada, arresto domiciliario, hacer que una persona pase a firmar por el juzgado o la comisaría, que se le retire el pasaporte o carné de identidad, que se le retire el carnet de conducir… el derecho no debería ser sinónimo de derecho penal. El derecho penal debería ser una pequeña rama, la última que debería aplicarse.

¿Compartes las tesis abolicionistas de la cárcel?

Yo no puedo llegar a una posición totalmente abolicionista de las cárceles posiblemente por mi biografía y procedencia. De hecho, no puedo descartar la aplicación del derecho penal contra dos categorías delictivas, los crímenes de estado y los delitos de mercado. Es decir, la delincuencia que se hace desde el poder, ya sea el poder político o el poder económico. Los que están saqueando un país son los que normalmente siempre están fuera de la prisión. Por ejemplo, con el juicio contra los responsables de la dictadura en Argentina no podíamos caer en la ingenuidad de no recurrir al derecho penal y dejar que triunfara la impunidad. Hay que tener cuidado con la creencia de que la respuesta comunitaria siempre tendrá la solución a los problemas sociales, porque los sistemas de mediación entre víctima y agresor suelen discriminar mucho a una de las dos partes. Por lo tanto, mi posición al respecto es otra. Sin grandes discursos vacíos sobre la abolición, nosotros decimos: «Venga, tenemos trabajo, tenemos que vacíar las cárceles». Por lo tanto, será necesario que empezamos a diseñar programas de descarcelación desde ya. Si más del 80% de la población penitenciaria no ha matado ni ha agredido sexualmente a nadie, tal vez podamos crear programas para trabajar con estas personas en ámbitos de libertad y ahorrarles la experiencia deshumanizadora que supone la cárcel.

Cárcel=Tortura

En el blog del Grup de Suport a Presxs, Lleida comparten esta carta de alguien preso en Brians II (Barcelona). Este compañero relata con crudeza cómo ve el panorama de hoy en día en la mayoría de las cárceles del Estado, donde parece que casi se ha perdido el apoyo mutuo entre compañeros, el respeto, la cohesión y el espíritu de la lucha. El cartel de arriba nos lo hacen llegar desde Madrid, y corresponde a la Marcha a la cárcel de Valdemoro, que se realiza hoy, 8 de noviembre.

Prisión de Brians II, octubre de  2020

A mi, que he luchado en muchas guerras de todo tipo aquí dentro, que he derramado sangre –literalmente– y que ya tengo una edad, me desespera, frustra y enfada ver como están los patios hoy en día. Los abusos, malos tratos, muertes, pisoteos de dignidad, humillaciones aberrantes, represión, etc., etc., etc. siguen, y la historia se repite. Pero la mayoría de gente pasa de todo, o aun peor, ya no es que pasen, sino que te joden.

Eso me hace vivir con una tensión interna que se va filtrando por los poros de mi piel. A veces siento que tengo que controlarme para no darle una puñalada a alguno de los que les tengo ganas. Estos que van todo el día con el postureo, sapos, con una careta puesta, que pretenden ir de algo y no son mas que una mierda apestosa.

Des de que voy recibiendo la info que me mandas no paro, aun mas, de pensar y analizar. Lo mas eficaz seria que nos uniéramos los que estamos en segundo grado, en “vida normal”, ya que podemos ser mas en numero, tener mas fuerza y mayor capacidad. Pero resulta que aquí la mayoría van con el culo tan apretado que no les cabe un alfiler ni a martillazos. Lo primero: SÍ temen perder algo. Temen perder destinos, privilegios, cuatro mierdas que deberían ser derecho de todxs. A algunxs se les permite mas libertad de movimiento, pudiendo así tener contacto con otros módulos, o encontrándose con gente de otros módulos en talleres, cocina, mantenimiento y mas que me dejo. Aspiran a tratar mas con los jichos (carcelerxs), para su propio beneficio. Pero lo principal y el trasfondo de este podrido panorama: poder hacer negocios. Chanchullos con drogas, tarjetas de teléfono, tecnología, alcohol… Aquí dentro, la mayoría de presxs aspiran, piensan y viven para esto.

Aquí dentro hay mucho, mucho oculto en la sombra. ¿Sabías que des de hace 3 décadas se viene dando que jichos corruptos te pueden conseguir un 3r grado por 150.000 euros? Y eso lleva a lo de siempre… ¿quien tiene ese dinero? Los narcos, estafadores importantes, políticos y mas basura.

Aquí dentro por un buen móvil te cobran 500, 600, 700 euros. Móviles que sapos que trabajan para ellos los vuelven a vender. Por ejemplo, un jicho te vende uno por 600 euros, táctil y con internet. Viene otro jicho y te lo pilla en un cacheo ya que el otro le dice al cabo de unas semanas que cree que tienes un teléfono. Puede que ese móvil vuelva a acabar en manos de un sapo, que lo volverá a vender por el mismo precio a otro preso. O un jicho se lo vuelve a vender a otra preso, y otro jicho se lo va a quitar. Y así… ¿Como lo ves? Lo tienen bien montado ¿eh?

En Catalunya las cárceles son bolsas enormes de corrupción, se han convertido en empresas que facturan dinero a mansalva. Además, aquí dentro, los del llamado “Equipo de Tratamiento” no hacen nada, solo somos números, etiquetas, cifras, estadísticas… Casi nadie te trata ni te ve como un ser humano.

Ante todo esto, como te decía al principio, nadie se preocupa. Aunque quieras debatir con la gente, hacerles ver la mierda en la que estamos. Cada uno se ocupa de salvar su culo y que no les falten sus ratillas, sus porros y engordar las cuentas bancarias donde hay que mandar (los familiares) las transferencias para pillar algo. No se preocupan, ni tan siquiera piensan, en el vecino, en quien es el que nos jode. Todo eso que voy recibiendo y que habla de injusticias, abusos, negocios, humillaciones… todo eso se la suda.

Realmente me da mucha pena todo esto. Cuando me pongo a pensar seriamente en todo esto me sudan hasta las manos, hiperventilo y se me dispara la tensión. Todo lleno de mamones, chivatos, miserias… La mayoría de los conflictos, tristemente, se deben a malos pagos, a no cumplir la palabra, a tangadas entre nosotrxs. Lamentable. Y esa familiaridad con la que muchxs hablan a lxs verdugos, como si fueran sus amigxs…

Pues claro que me llaman “conflictivo e inadaptado”. ¿Como unx va a adaptarse a todo esto? ¿a vivir entre despojos? Sobrevivir aquí entre tanta basura, el ninguneo, cobardes, traidores y falsos que se venden por un porro y hasta por un cigarro. Te quitan la palabra y la razón aunque la tengas, y se la van a dar a quien tenga la mercancía en cada momento.

Y mientras tanto, ala venga! son multitud los que se apuntan al psiquiatra o al médico para que los atiborre a sus pildoretas. Drogas legales que se las ofrecen a la carta para así tener a mas de medio patio amongolado, dependiente, arrastrado. Sin sentir nada. Sin capacidad de sentir, sentir empatía por el compañero, sentir enfado hacia esa gente, sentir su propia dignidad.

Irregularidades las hay por cientos, incompetencia ni te cuento, ineptxs por doquier. Nos comen las cucarachas en chabolos inhabitables, hechos una pena, con goteras. El módulo viniéndose abajo y la gente preocupada por la dosis, o por encontrar al que le vende las pastillas que van de boca en boca. Nada de compañerismo, poquísima palabra y el respeto brilla por su ausencia. Por todo eso prefiero vivir solo o incluso a veces estar chapado. No quiero ver y vivir entre tanto teatro. Los conceptos que teníamos de lealtad, fidelidad, honor, fuerza, seriedad…. Ahora se abanderan solo cuando el asunto es por algo relacionado con las drogas, el dinero o los móviles. Por eso sí que se saca pecho. Pero ¿y por lxs compañerxs? ¿por los ideales? ¿por nuestras luchas? Porca miseria.

Espero que entiendas mi letra. Siento el desahogo, pero es que a veces todo esto me supera, me supera mucho. Me siento muy acelerado, me cuesta dormir. Espero que me encuentre de mejor humor la próxima vez que me sienta a escribirte.

Todo lo que me mandas me llega bien, tus cartas, escritos y tu calor humano. Muchas gracias por estar aquí.

Fuerza y Honor.

Un abrazo y hasta la próxima. Cuídate muchísimo.

PD: Haberte conocido ha sido el mejor regalo en años. Las cartas significan mucho aquí; me dan la vida.

Desde dentro

Huelga de Hambre Rotativa 2020

Desde el primer grado de la cárcel de Alicante II, Juan Manuel Duró Sanchez comenta que quiere participar de la Propuesta de Lucha Colectiva, después de estar en contacto con varios participantes presos en esa misma prisión. El compa manda ya la instancia en la que comunica un ayuno por la tabla reivindicativa de 14 puntos. Aquí va la breve carta que ha mandado. Ya se le ha incluido en el listado al que se puede llegar a través del enlace de mas abajo y donde  están sus datos para contactar con él. ¡Animamos a todxs a escribirle!

Cárcel de Alicante II, septiembre 2020.

Buenos días.

Me llamo Juan Manuel Duró Sanchez y quiero participar con el colectivo, por que yo no puedo ver como pegan, maltratan, torturan y matan a gente. Eso para mi es un abuso de poder contra nosotros. Quiero participar. Estoy totalmente en contra del sistema que tienen aquí metido.

No viene el médico a vernos, ni nadie. Mando la instancia del ayuno que hice para que veáis que quiero estar con vosotrxs. Soy de Valencia.

Espero que esta carta valga para ayudar a todxs mis compañerxs, incluido a mi hermano, que está enfermo como tantxs otrxs. Quiero ayudar en todo lo que yo pueda hacer.

Gracias por todo, sois ahora como mi familia en la calle. Vosotrxs que ayudáis con vuestros corazones.

Me despido con todo mi agradecimiento y espero poder seguir en contacto.

Juan Manuel

Propuesta De Lucha Colectiva Para Ser Difundida Y Debatida Dentro Y Fuera (Renovada)

Huelga De Hambre Rotativa 2020

No Olvidéis A Lxs Presxs En Lucha! (Lista Actualizada, 05-XI-2020)

Huelga de Hambre Rotativa 2020